-¿Kord?- dijo Eli.
-¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quién eres?- exclamó tomando al chico de la camisa y levantándolo por los aires.
-Agh. Soy tu amigo, Eli Shane.
-¿Shane? Jamás había escuchado ese nombre antes.- dijo él un poco más calmado colocándolo de nuevo en el piso.
-¿Qué?- exclamó el chico sorprendido. Tras el troll, Pronto caminaba como perdido, mirando todo a su alrededor.
-Pronto no tiene idea de que es este lugar, pero vaya que tiene clase.- dijo con una sonrisa. De repente chocó con el enorme ingeniero.- Oh, disculpa, mi gran amigo. Yo soy Pronto, el Magnífico.
-¿Te pregunté acaso tu nombre?- respondió él molesto.
-Pero que descortés.- regañó el explorador.
-Esto no puede estar pasando.- dijo Eli para si mismo sujetando su cabeza con desesperación. El plan de Blakk había resultado. Sus amigos realmente no lo recordaban ni a él ni a los Shane. Ni siquiera tenían idea de donde se encontraban.
Con lentos pasos y su lanzadora en mano lista para disparar al primero que se interpusiera en su camino, Trixie finalmente se unió a aquel caos. Sus ojos reflejaban auténtica desorientación.
-¡Trix!- exclamó Eli acercándose a ella. De inmediato, la pelirroja volteó hacia él, colocando su lanzadora justo en su cabeza.- Hey, tranquila.
-¿Quién eres tú? ¿Qué estoy haciendo aquí?
-No puede ser. ¿También tú?- preguntó él con decepción tomando la punta de su lanzadora para alejarla de él.- ¿En serio ninguno de ustedes recuerda nada?
Los tres, ahora completos desconocidos los unos para los otros, se miraron entre sí y afirmaron. El Shane se dejó caer en el sofá. Sin Banda, estaba perdido. Sus amigos significaban todo para él y ahora no tenían idea de su nombre.
-Oye, chico, ¿estás bien?- le preguntó Kord acercándose.
-¡No, no lo estoy! No puedo creer que Blakk se haya salido con la suya.
-¿Blakk? ¿Hablas de Thaddeus Blakk?- dijo Trixie.
-El mismo.
-Pronto ha escuchado de él. Dicen que últimamente ha estado trabajando en algo grande. Algo que involucra a las babosas.
-Así es. Son las babosas malvadas.- dijo Eli poniéndose de pie.
-¿Malvadas?- preguntó Kord. El chico golpeó su cara con frustración. Era como hablar solo. Su infierno saltó desde su cinturón de babosas hasta su hombro para apoyarle.
-¡No puedo creerlo! ¿Esa es una babosa infierno?- exclamó Trixie sacando su cámara. Eli suspiró y miró a su babosa.
-Parece que tendremos que empezar desde cero.- le susurró.- Así es. Él es Burpy.
-Increíble.- comentó el troll.- Pero se supone que son sumamente difíciles de encontrar. ¿De dónde la sacaste?
-Pertenecía a mi padre, Will Shane.- comenzó a explicar el pelinegro.- Los Shane somos lo protectores de BajoTerra. Nuestro trabajo es mantenerla a salvo del mal.
-Jamás había escuchado de ustedes.- dijo la pelirroja.
-Lo creas o no, sí han escuchado de nosotros. La razón por la que ninguno de ustedes lo recuerda es por un invento del Doctor Blakk. Transformó a mi babosa amnesious, Memoria, en una babosa malvada para poder utilizarla en su máquina. Esta puede seleccionar un recuerdo específico para borrar. En su caso, fue el del nombre Shane.
-¿Y por qué es que estamos aquí?
-Ustedes son mi Banda. Mi equipo.- respondió el lanzador con seriedad.- Mi familia.
Aunque el invento del perverso lanzador había resultado efectivo en sus mentes, en sus corazones algo les decía que este desconocido hablaba con la verdad.
-Mira, chico No estoy muy seguro de todo esto, pero si logras probar que lo que dices es cierto, entonces puedes contar conmigo para lo que sea.- dijo Kord con una sonrisa.
-Lo mismo que con el maravilloso Pronto.- agregó el topoide. Eli volteó a ver a Trixie, la única que faltaba por responder. Esta solo se encogió de hombros.
-Muy bien.
Hey, chicos! ¿Cuántos esperando Big Hero 6?
