-Yo entraré primero y ustedes me seguirán en cuanto despeje el lugar.- explicó Eli desmontando de su meca.
-Oh, no. Eso no.- dijo Kord.- Si me permites, quisiera hacerme cargo de esos payasos yo mismo.- pidió tronando sus dedos.
-Tú y Kord entren primero. Pronto y yo ingresaremos por la ventilación a la cámara de la máquina por si algo sale mal- sugirió Trixie.
-Bien.- Antes de entrar, Eli decidió hacer algo más.- Trix.- llamó. Ella volteó para ver a la infierno en sus manos.- Toma, quiero que lo lleves tú.
-Pero es tu mejor babosa.- dijo ella extrañada.- La necesitarás.
-Tú no recuerdas como pelear con malvadas, pero Burpy lo sabe muy bien. Si algo sale mal, él te cuidará, ¿no es así, amigo?- La babsosa asintió feliz y saltó a las manos de la pelirroja, quien antes de que pudiera decir algo más vió como sus dos compañeros se retiraban.
En la entrada de la guarida, como era de costumbre, guardias armados aguardaban por intrusos. Pero ni sus malvadas pudieron con los tiros del Shane y los golpes del troll.
-Este no es lugar para un miembro de la realeza.- se quejó el topoide al entrar en los metálicos laberintos.
-No empieces.- reprochó Trixie.- Apuesto a que solíamos hacer esto seguido.
-Tengo que recordarte que esos recuerdos se han ido, así que no estoy acostumbrado a hacer trabajo de... sirvientes.- continuó su compañero con un pesado tono de voz.
-Cállate. Mira, ya llegamos.- Descendieron por una de las salidas justo a la sala a la que deberían llegar.
-¿No se supone que los otros dos ya deberían estar aquí?- preguntó el rastreador.
-Bueno, a diferencia de nosotros, ellos debieron enfrentarse a algunas malvadas, ¿recuerdas?- mencionó la chica.
-Oh, no se preocupen.- dijo una tenebrosa voz a sus espaldas.- Ustedes también deben enfrentarse a algunas.- Ambos voltearon para ver a nasa más y nada menos que al Doctor Blakk apuntándoles con su lanzadora cargada.
-La cámara está al fondo de este pasillo.- indicó Eli a su compañero.- Falta poco.- Desde la mitad del lugar, un grupo de al rededor de cinco guardias les perseguían. Debían llegar rápido.
Con una colgelada y una jabonosa lograron deshacerse de ellos, quedando finalmente libres. Antes de que algo más pasara, abrieron con velocidad la puerta y entraron en la sala.
-¿Esa es la máquina?- preguntó Kord observando con algo de temor el aparato.
-Así es.- respondió Eli. Miró a su alrededor buscando con la vista a los demás, pero tan solo halló la lanzadora de la muchacha en el suelo.- Hey, ¿qué pasó con Trixie y Pronto?
-Eh, Eli.- llamó el troll volteando a su amigo. Sus dos buscado compañeros estaban atados a un par de postes con una perforavidez. Blakk estaba a su lado, tan solo viendo la reacción de los otros dos.
-Llegaste antes de lo que esperaba, Eli Shane.- comenzó a hablar.- Pensé que te tardarías más en convencer a tus amigos de trabajar nuevamente contigo.
-No fue difícil.- respondió el chico cruzándose de brazos.
-¿Qué es lo que quiere con nosotros?- preguntó un aterrado Pronto.
-De ustedes, nada. Pero de él...- dijo volteando a ver a Eli.- Quiero que te vayas de aquí y te olvides de tu babosa, a no ser, claro, que quieres que yo mismo te lo haga olvidar.
Falta poquito...
