Robotech no me pertenece.

Capitulo 1

Una nueva vida.

Dos meses han pasado desde que Rick abandono Macross y las cosas han resultado más extrañas de lo que hubiese esperado…

La casa de la hacienda estaba por el suelo, parecía llevar deshabitada una década o dos y el techo, Dios, Rick no estaba seguro si debía llamarse techo a lo que cubría la casa y la cocina, parecía salida directamente de una película de terror. En fin, todo en la casa parecía viejo y desgastado aunque Rick aun podía ver el encanto de la propiedad. Sobre todo las vistas y la tranquilidad que se respiraba en horas de la tarde.

La casa es grande y espaciosa, parecía salida directamente de una película de la época de la independencia norteamericana; 2 pisos, 5 habitaciones, 3 baños en el piso superior, una escalera que sería el sueño dorado de un restaurador, Sala, comedor, salita de estar, medio baño y cocina en el piso inferior, eso sin incluir la terraza y los espacios abiertos. Seria hermosa si estuviese en perfecto estado pensó Rick, antes de decidir tomar la habitación principal para sí, ya que era la que mejor se había mantenido. Y le encantaba la salita privada con la antigua chimenea que tenia la misma. Pensaba que en el invierno podría prenderla para así entrar en calor y no gastar tanto en calefacción.

Los primeros días después de su llegada se dedico a limpiar y a acomodar un poco, compro una cama nueva, solicito que se le instalara los servicios, compro la despensa e hizo un inventario de los equipos que necesitaba para comenzar a trabajar.

Una mañana, se despertó con un ruido insistente en la cocina, al entrar vio a una señora mayor preparando el desayuno.

- Así que tu eres el hijo de Michael.- No era una pregunta era una afirmación.- Siéntate.- le gustaría pensar que era una sugerencia, pero por su tono de voz no había duda de que eso había sido una orden directa… y Rick no respondía bien a as ordenes directas.

-No gracias prefiero estar de pie- se recostó a una pared cercana y cruzo los brazos- ¿se puede saber quién demonios es usted y que hace en mi cocina?

Rick nunca supo que lo impacto mas, que la señora se atreviera a golpearle la mano con una cuchara de madera o la rapidez con la que desplazo por la cocina.

-No maldigas en mi mesa, jovencito, y siéntate que el desayuno se va a enfriar, ya veo que tienes esa vena rebelde de tu padre, gracias a Dios que a mí no me toco criarte.

Rick cada minuto se convencía más que esta mujer estaba loca, así que decidió seguirle la corriente mientras veía la forma de sacarla de la casa.

-Mi nombre es Elena, - le dijo la mujer mientras ponía un plato bastante sustancial frente a Rick- y soy el ama de llaves de la hacienda o lo era hasta que tu abuelo murió. Tenía 45 años trabajando en esta casa, fui la encargada de criar a tu padre cuando tu abuela murió, que en paz descanse, Dios sabe que la señora era una santa,… lastimosamente se caso con Satanás.

Rick no pudo evitar sonreír, así que esta era la nana de su padre, algunas veces Pops le hablaba de ella, aparentemente era lo único que extrañaba de esta casa. Se llevo un bocado a la boca y se dio cuenta que todo estaba delicioso principalmente los huevos con tocino. Y el pan recién salido del horno era como para morirse.

-Soy la señora de esta casa, estos son mis dominios o lo serán hasta que tú te cases- Rick se atraganto con la comida- y por tu reacción veo que eso no será en un futuro cercano. Así que ve aceptando que así son las cosas aquí.

La puerta de la cocina se abrió en ese momento sobresaltando a Rick por ella entro un hombre mayor llevando un par de gallinas.

-¿Donde te las pongo Elena?

-Párteles el cuello y ponlas en la batea, hoy vamos a comer pollo frito. –le dijo en tono de confidencia, automáticamente a Rick se le quito el apetito.

-El es Jones mi esposo, era el antiguo capataz de la hacienda, el podrá darte una mano y enseñarte todo lo que debes saber, aunque no puede ayudarte mucho con el trabajo pesado.

Rick decidió que había llegado el momento de tomar al toro por los cachos.

-Señora no necesito un capataz o un ama de llaves, vine aquí para estar solo y pensar que hacer con mi vida, no tengo como pagarles y no necesito a nadie.

Eso le gano a Rick un segundo cucharazo en la mano.

- El mocoso definitivamente es hijo de su padre, Elena... Rio el hombre mayor al entrar nuevamente en la cocina.- Primero enano, no te estamos cobrando, solo estamos aquí para ayudarte porque amábamos a tu padre como si fuera uno de nuestros propios hijos, así como amamos esta casa y estas tierras; nuestros hijos no nos quieren cerca y para nuestros nietos nos hemos convertido en una molestia, es algo natural que viene con la vejez. -Dijo en un tono resignado. El venir aquí, a ayudarte nos daría algo que hacer, y por más que nos digas que no nos quieres aquí seguiremos viniendo, porque en el fondo este es nuestro hogar; - Rick los miro con cara de asombro y el señor Jones pareció leerle el pensamiento porque se acelero a aclarar- no te preocupes vivimos en una casita dentro de la propiedad no en esta casa, así que no invadiremos tu privacidad, demasiado. Le dio dos golpecitos en la mano tratando de consolarlo y salió de la cocina sin rumbo definido.

Y de esa forma entraron dos viejos locos y bastante entrometidos a la vida de Rick Hunter sin que él pudiera hacer nada para evitarlo.

Dos semanas más pasaron y aun no tenía ni idea que hacer con las tierras, estaba pensando seriamente en comenzar a sembrar papas, cuando a su puerta se presento el alcalde del pueblo junto al gerente del banco. La visita fue corta, precisa y sobre todo productiva.

Le propusieron darle un crédito y ponerlo en contacto con el Gobierno de la Tierra Unida división de siembra y producción animal. Según ellos la hacienda Hunter, llena todos los requisitos pautados por el Gobierno para recibir ayuda a fin de dedicarse a la cría de ganado. Vacas clonadas para ser exactos. Esto no convenció mucho a Rick, hasta que le dijeron que el 10% de lo producido es para pagar el mismo crédito y 15% más de la producción seria dado al orfanato local por un año.

El alcalde le explico en términos sencillos que si producía 100 litros de leche al día, tendría que dar de forma obligatoria 15 litros a los niños del orfelinato y 10 al banco. Así mismo expreso que su interés no es tan noble, si la hacienda se vuelve productiva generara nuevas fuentes de empleo y eso es algo que el pueblo necesita con urgencia si pretende sobrevivir. También expreso su inconformidad al saber que pocas personas aceptaban el trato, debido a que es bien conocido por cualquier comerciante que el margen de ganancia de cualquier negocio es del 30%. Y en este caso 25% de lo producido el primer año ira al GTU. Así que sería un año de su vida y trabajo que le estarían regalando al Gobierno.

A Rick nada de eso le importo se limito a preguntar donde firmaba. Mientras más lo pensaba más le gustaba la idea de regalar leche y carne a los niños, Tal vez esta sea una forma de exorcizar mis demonios pensó… no puedo ayudar a los niños que por mi culpa quedaron sin padre pero puedo ayudar de esta forma a muchos más. Así que se dedico los siguientes días a investigar todo lo que pudiera sobre la cría de ganado, el gerente del banco se va a encargar de los trámites legales y de hacer la solicitud al GTU así que por ese lado solo quedaba esperar.

Pasado unos días se compro una camioneta pick up y comenzó a reparar las cercas que contendrían al ganado…

Eso se encontraba reparando la cerca en el extremo sur de la propiedad, cuando soplo un extraño viento del norte… No pudo evitar recordar a Pops, el siempre decía: "Cuando sopla viento del norte las cosas están por cambiar"

Miro hacia el final del camino y vio a un hombre con sombrero vaquero que lo miraba desde la distancia, al principio no lo reconoció. Solo cuando lo tuvo más cerca pudo identificarlo.

Alan Salcedo, el Texano; antiguo miembro del escuadrón Orión, un piloto diferente a los demás porque a ciencia cierta nadie supo que lo llevo a unirse a la RDF, exceptuando tal vez, desafiar la voluntad de su padre; Si Rick no se equivocaba la familia de Salcedo era de dinero y tenía una muy buena posición política, posición que siguieron manteniendo después de la lluvia de la muerte; Alan se retiro de las fuerzas unos meses antes que Rick, después de ir a prestar ayuda humanitaria a un pueblo donde se dio un deslave; Roy nunca le dijo exactamente que vio Salcedo que lo hizo renunciar en el acto, pero Rick asumía que debía ser algo bastante fuerte.

-Buenos días Tex, te encuentras un poco lejos de casa, Hermano.- Rick lo saludo mientras limpiaba un poco el sudor de su frente.

-Así es, Roy me dijo que tenías un buen lugar por aquí… y que tal vez necesitabas ayuda.-

Alan miro alrededor era un sitio bonito, con grandes árboles y bastante maleza, no estaba seguro que hacia allí; él y Hunter nunca habían sido cercanos, aun así cuando Fokker le conto que Hunter estaba tratando de pulgar sus pecados en este lugar decidió venir. Tal vez y solo tal vez este sea el sitio donde también el pueda sanar.

-Trabajo es lo que sobra- respondió Rick con una sonrisa afable.- Pero no puedo pagarte, casi todas las ganancias de lo que produzca por el primer año irán al Banco o al orfanato.

-¿Al orfanato?

-Si, por cada 100 litros de leche que produzcamos 10 son para el banco y 15 irán directamente a los niños huérfanos de la ciudad. Así que viejo, esta es una empresa sin fines de lucro, por el momento lo único que te puedo ofrecer es una casa maltrecha, un plato caliente en la mesa, y tanto trabajo que caerás tan muerto en la noche que ni siquiera podrás soñar.

Alan solo alzo el rostro al Sol, y con el calor una extraña paz lo invadió; caer tan muerto del cansancio que se hace imposible soñar, Dios Rick Hunter le acababa de ofrecer una entrada al paraíso. Si, definitivamente sus instintos no se habían equivocado, este era el sitio donde tenía que empezar.

-Que sean 20, Hunter. 20 litros por cada 100 para los niños. Te aseguro que produciremos lo suficiente como para que esos niños nunca pasen hambre. –

Tomo unos guante y se puso a trabajar con Rick arreglando la cerca. Por fin esa noche, Alan Salcedo estaba tan cansado que por primera vez no soñó con la guerra, o con un hombre enterrado de lodo hasta el cuello, pidiendo que lo matasen porque debajo de toda esa tierra aun sostenía las manos de sus dos pequeñas hijas,… no soñó con la cara de desesperación de ese padre,… y sobre todo, no soñó con su mirada de agradecimiento cuando dio el tiro que acabo con su vida, dejándolo descansar en paz al lado de sus hijas.

Fin del capitulo

GTU: Gobierno de la Tierra Unida.