Robotech no me pertenece…
Capitulo 4
Una nueva sala.
Dos semanas después, de la llegada de Ryan a Rick le notificaron que se avecinaba la temporada de tormentas, según el viejo Jones eso era algo para lo cual tenía que prepararse, así que él, Alan y Ryan dejaron el proyecto de la Sala de su casa de lado y decidieron pasar las noches montados en el techo, haciendo una imitación del hombre araña que se seguramente les ganaría uno que otro contrato en una fiesta infantil.
A pesar de haber reparado todas las goteras, Hunter no se sentía ni cerca de estar listo cuando la primera tormenta golpeo la hacienda, era terrible, llovía con una furia indescriptible, Rick pensó que definitivamente Dios debía estar molesto con la humanidad si consideraban la fuerza de la tormenta.
Desde su ventana pudo ver como un rayo partió en dos un árbol cercano al establo y como el fuego parecía estar se propagando rápidamente. Se levanto de un golpe para buscar a Alan y a Ryan, pero ambos ya estaban en la entrada calzándose las botas para salir corriendo como el demonio en ropas de dormir.
Alan corrió al establo y comenzó a sacar los caballos lo más rápido posible con ayuda de Ryan, Rick fue a buscar varios extintores solo por si acaso, la tormenta continuaba y cada rayo era peor que el anterior. Parecía que el infierno se hubiese desatado y eso fue exactamente lo que paso cuando Lucifer se encabrito…
-MALDITO CABALLO DEL DEMONIO…- escucho Rick gritar a Alan por encima del sonido sordo de la tormenta.
Estaba seguro que el caballo iba a pisar a Alan cuando vio a Ryan subir en él y tomarlo con fuerza por las crines… Alan aprovecho para rodar lo más lejos del caballo que pudo mientras veía a Ryan luchar contra el caballo como si se tratase de un jinete del infierno.
Mientras Lucifer mas se encabritaba, mas Ryan lo espoliaba, como retándolo a que demostrara que era capaz de hacer es esa batalla estuvieron un rato bajo la lluvia, cuando contra todo pronóstico Lucifer se calmo y comenzó a trotar de una forma más pacífica, Ryan bajo de él y le palmeo el costado dejándolo correr libre, ya mañana tendrían que salir en los vehículos a buscar los potros y el ganado, rogándole a Dios que en medio de su desespero en la tormenta no hayan roto ninguna barda de la hacienda.
Rick y Alan no salían de su asombro el pequeño Ryan con su piel morena y 1,55 metros de estatura había domado a esa fiera que llaman caballo. Rick no pudo evitar comentar.
-¿Sera que Ryan nació con un defecto genético que lo predispone a ser jinete?
Alan solo le dio un lepe por imbécil, jalo a Ryan y lo abrazo dándole las gracias, y diciéndole que de ahora en adelante si quería montar a Lucy podía hacerlo, con tal nadie más lo ha podido montar.
Los tres hombres se sacudieron un poco el agua y entraron en la casa, esperando que la tormenta merme poco a poco…
Allí Rick se asomo a la Sala y quedo paralizado mirando el lugar, detrás de él, Ryan y Alan tenían el mismo aspecto…
-¿Qué demonios paso aquí Hunter?- pregunto Alan medio molesto y medio incrédulo.
-Que carajos voy a saber yo, esto… esto parece salido del cuento del lobo y la abuelita… mierda… -Rick se llevo una mano a la frente sin saber sinceramente que pensar.
La chimenea estaba encendida encima de esta había un cuadro paisajista, en la sala habían colocado unos muebles color marfil con rosas bordadas y en la esquina al lado de la chimenea se encontraba una mecedora con una frazada a cuadros hecha a mano y un neceser de costura en el piso, como esperando a la abuelita que se fuese a sentar a cocer o a tejer en ese lugar.
Rick miro a Alan antes de decir:
-Tú arreglas esto.
-Esta es obra de TU ama de llaves, así que tienes que arreglarlo tú.
-Es mi ama de llaves cuando hace algo como esto pero es tu ama de llaves cuando te sirve el mejor plato en el desayuno, no Alan.
-Pueden dejar de discutir y ver cómo podemos solucionar esto, sin ofender las sensibilidades de la nana.
Ryan había comenzado a llamar a la señora Elena nana desde que había llegado aquí y es que ella lo trataba con un amor y una consideración únicas, mientras que a Rick lo llamaba el mocoso y a Alan el galán.
-¿Bien, bien se te ocurre que podemos hacer? Genio. –Le pregunto Rick a Ryan con un tono irónico al cual los otros dos chicos ya se habían acostumbrado.
-Bueno, se me ocurre que podemos construir una terraza para nosotros, televisor de plasma mesa de billar y una buena hielera.
-Definitivamente Rick este chico es un genio.
-Sí, lo es… mañana comenzaremos a hacer los planos para el nuevo proyecto.
Con esto los tres hombres se fueron a dormir mañana tendrían un día bastante pesado.
