Hi! Soy yo otra vez Lilith's angel con un nuevo capítulo, fiuf por fin Dios sabe que me costo muuuucho este cap, por algunas razones cada vez que me sentaba a escribir alguien me interrumpía, el novio, la escuela, la tele jeje todo pues, pero aquí estoy con una entrega más jeje bueno el típico

Disclaimer: Ni Naruto ni ninguno de sus personajes me pertenecen pero esta historia es enteramente mía, es decir es original y sin afán de lucro

Gracias a todos por los reviews jeje espero que le dejen uno más a este capitulo vale? Me harían muy feliz…

Agradecimientos especiales a Bugita-Hatake (mil gracias por tus fics y todo tu entusiasmo, el próximo cap va dedicado para ti ;)

Vale sin más disfruten mi historia, y espero sus reviews ok

Comenzaba a removerse entre lágrimas y gritos, fue entonces cuando intervinó en la escena e intento consolarla con tiernos abrazos, para despertarla suavemente

Cuando ésta por fin despertó lo hizo con un sonido estridente, como si realmente ese mal sueño la hubiera turbado, acertó a ver con los ojos desorbitados a su antiguo mentor y con mirada suplicante ya sin palabras se abrazo suplicante a él, de manera desesperada, le pidió que se quedara con ella esa noche, sin sonidos, quizá esa fuese la única manera en la que ambos podrían dormir tranquilamente

Las pesadillas se atiborraban una a una sobre la cansada cabeza de Sakura, ya no quería llorar más, ¡Ya no! Estaba harta ¡Era tan débil! No había podido rescatar a su amigo de las sombras de la venganza, y en cambio se había quedado a ver desde lejos como se consumían uno a uno los restos de alma humana que le quedaban. No había podido tampoco evitar que su mejor amigo se dañara continuamente por tratar de cumplirle una promesa a ella. No pudo hacer nada por su aldea, no podía proteger a nadie, una a una las personas que más quería siempre terminaban siendo lastimadas, y todo por su culpa, porque había sido demasiado débil para defenderles, porque siempre era un estorbo.

Era la misma pesadilla de siempre, Sasuke peleando en una batalla encarnizada en contra del poseedor del kiuby, ambos se acercaban a una velocidad impresionante, con la furia y el dolor dibujado en el rostro; sí dolor, el mismo que tendrían dos hermanos de legitima sangre al tener que segar la vida del otro, pero también rabia, por no haber encontrado una manera mejor de seguir su camino, y ella, inmóvil, llorando, sin poder ayudar…como siempre.

Ambos se encontraban a punto de atacarse ¡Rasengan contra chidori! Entonces por fin su cuerpo reaccionaba y corría hacia los dos para tratar de interponerse en el ataque para detenerlos de una buena vez incluso si le costase le vida, eso era lo de menos, lo importante era poder salvarles, la desesperación hacia meollo en sus nervios.

Daba vueltas en medio de las sabanas, estas parecían querer asfixiarla, se movía incansablemente de un lado a otro en una encarnizada batalla virtual, rojo contra azul, sus dos amigos de la infancia y el copioso sudor recorriendo el cuerpo de la kunoichi. Sus cabellos, pequeñas trampas que tejían una red que le enredaban más y más el rostro, estando a punto de llegar para detenerlos podía sentir el calor de las lágrimas en sus mejillas y como tantas otras noches…

…Despierta gritando, desesperada, con los pensamientos revueltos y el corazón destrozado ¡No! Ya no quiere soñar esto nunca más, se lo prometió, se prometió que no iba a atormentarse más con esto.

Pero esta vez, a su lado había alguien, unos brazos rodeándola, proporcionándole calor y confianza, unos brazos protectores de los cuales emanaba una fragancia llena de protección y afecto, llena de seguridad y paz, aquella paz que ella tanto necesitaba

-Tranquila ha sido un mal sueño, tranquila- le decía esa voz, pero esta vez el sueño se había hecho mucho más real que en otras ocasiones, simplemente no podía calmar el ritmo de los latidos de su corazón, estos resonaban como poderosos martillos que desde dentro azotaban a Sakura, como si la estuviesen demoliendo por dentro, los estertores se hacían cada vez más pausados y entrecortados, la respiración no la aguantaba, no podía retener el aliento, y ya no escuchaba la voz que la había calmado, las visiones se volvían más reales, ya no distinguía la realidad del sueño, su respiración la traicionaba, sus ojos dilatados solo mostraban esa horrorosa visión, y los brazos ¿Dónde estaban? Aquellos que le habían dado conforte ¿Dónde?

¡Una salida! ¡Tenía que escapar! Sí, una salida eso era lo que perseguía, estaba tan feliz hacia unas horas, o días no sabía cuánto tiempo había pasado sólo sabía, que anteriormente había estado cercanamente feliz, ¿Qué le trajo esa felicidad? ¿Acaso la fiesta? ¿Fue la compañía? ¿El alcohol?

Sí, debía ser eso, llegar al estado de inconsciencia por alcohol era lo que necesita, borrar de su mente todo y en un trago volver de nuevo a comenzar ¡Una botella eso era lo que necesitaba!

Se levantó dando tropiezos y traspiés a diestra y siniestra, pues debía llegar a la cocina, ahí había una botella de vodka, sí y también una de vino tinto, justo al lado del salmón enlatado guardado en la alacena. Con movimientos torpes la chica en el estado desesperado en el que se encontraba, atinó a volcar todo cuanto encontrara a su paso 'ora una lámpara otrora unos trastos de la cocina, todo para llegar a las botellas. Una vez que tomo la de vino tinto, ésta fue la primera víctima; Rápida, la chica se apresuró a beberla sin detenerse a respirar, sorbo tras sorbo, buscaba la inconsciencia. La terrible imagen de aquellos dos mozos comenzaba a hacerse borrosa después de los primeros 4 tragos, y aunque parte del contenido de la botella se escurría en las vertientes de su boca, no le importaba, mientras aun quedara suficiente líquido para dejarla sin razón, mejor

Una vez que terminó la primera botella, ésta cayó rápidamente al suelo, dejando los cristales como única prueba de su existencia. Sakura quiso encontrar aquella botella de vodka que se le antojaba a salvación, cuando escuchó el estrellar de unos cristales nuevamente contra lo que creyó, era el suelo

-¡Ya basta Sakura, ya basta!- Era la voz de aquel hombre que precedía el sonido de los cristales, Sakura nuevamente pudo sentir aquellos brazos tan acogedores alrededor de ella, y fue sólo entonces, cuando se permitió derramar conscientemente aquellas dolorosas lágrimas sobre su rostro, aquellas que eran fieles testigos de su soledad, las piernas le fallaron y fue como se dejó desplomar destruyendo toda barrera que construyera anteriormente, y entregándose enteramente a la confianza de esos brazos.

-Ya no más por favor Sakura, te haces daño- La zarandeó para por fin tomar control sobre la mente de la chica, aunque lamentablemente era un poco tarde pues la chica aunque consiente ahora de su mundo real, seguí ebria.

Pero le dolía, a ella le dolía ser la causa de las desdichas de ese hombre, porque aún con el rostro medio cubierto pudo ella en su estado adivinar el dolor de ese hombre dibujado en el rostro, el pesar, la desesperación de no poder ayudarla ¿Cómo podía ella ser tan despiadada con el hombre, cuando él era el único que se había quedado a su lado? Era su responsabilidad hacer que fuera plenamente feliz, y no darle más pesares, que era justo lo que se había dedicado a hacer. Debía decirle que ella estaba bien, debía decirle que eran un equipo y que ella estaría mejor.

-Ehh… Kakashi- le dijo medio borracha, tratando de tomar la conciencia y de ponerse en pie al menos.

Éste, le miró con cara de total atención, esperando a que ella continuara, mientras la ayudaba a incorporarse.

-¡Me estas tocando de nuevo! Soy muy sexy, lo sé, pero deberías controlar tus hormonas.- escupió las palabras atropelladamente, para por fin lograr incorporarse por unos dos minutos, y volver al suelo medio resbaladizo producto de la botella derramada a cristalazos en el suelo. Y es que, bueno, con tanto alcohol en la sangre, era difícil decir lo que se planeaba, sólo salía de su boca lo primero que se le venía a la mente ni tenía tiempo de pensar si era coherente o no.

-Es que mira que así provocas ehh- le siguió el juego-Siempre me han gustado las tías ebrias y mareadas que a penas y pueden caminar- le sonrió con verdadero alivio, una vez que comprobó que había recuperado a su Sakura de las manos del engañoso delirio-Está bien me compadezco de ti, ven acá que te voy a escoltar hasta tu habitación- le jactó esta vez tomando en brazos para levantarla del suelo.

-Pero me quiero bañar… no puedo dormir así- le dijo sin pensar en lo que podrían significar esas palabras en otro sentido, y con el mismo contexto.

-¿Intentas seducirme? ¿Crees que con eso voy a caer?

-naa no me mires con cara deseo que no soy tu tipo

Pues mirándote bien, tengo muy mal gusto

-¿Qué dices?- la cabeza comenzaba a darle vueltas y la habitación cambiando de lugar no le ayudaban a volver a la realidad-¿Que…yo te gusto?- le interrogó sintiéndose más mareada que nunca antes en su vida, y aferrando sus brazos al cuello del shinobi, temiendo caer al suelo que en esos momentos se le antojaba a abismo.

-¿Quieres saberlo para venir más a menudo verdad? No te preocupes, que no te dejaré enamorarte de mí

-¿Venir más a menudo? ¡Pero que descaro esta…es mi casa!- ya le costaba trabajo hablar y al parecer también el pensar, porque de haberse puesto a cavilar un poco más la respuesta, Sakura habría notado que Kakashi desvió el tema para no responderle a la chica

-Ya empezaste con lo posesiva, mira que tienes malas mañas-

-Ale ale que me quiero bajar al suelo- dijo tratando de poner los pies en el suelo aun así sin soltar al shinobi de aquel abrazo, cualquiera que viera tremenda escena seguro que se moría de la risa, pues la chica le golpeaba para que la soltara, al mismo tiempo, sin dejar de agarrarlo para no caerse de nuevo al engañoso piso- ¡Ya, suéltame!

-Pero si eres tú la que me tiene prensado-Se reía de ella, la verdad es que le encantaba cabrear a esa chica tan temperamental

La chica de iris jades, vio como poco a poco la habitación se iba convirtiendo en un remolino confuso, y aquellas mariposas pasivas que creyó sentir en el estómago por la cercanía con aquel hombre, ahora se volcaban furiosas armando jaleo dentro de los intestinos de ésta, provocándole rápidamente unas náuseas tremendas, y la sensación de creerse aparte del contexto

-Bueno, vale, te dejo que me lleves a la habitación- dijo cediendo más de fuerza que de ganas- Pero sólo porque te hace mucha ilusión eh- se defendió arrumbada en el suelo donde había ido a parar mientras el Hatake se reía interiormente de la situación controlándose por no desternillarse de la risa

-Sí, no te creerás que es el sueño de vida-Continúo risueño

Ya no aguantaba las nauseas, le dolía la cabeza, se llevó las manos a las sienes en un intento vano por controlar el dolor punzante del que era presa su cerebro ¡Ahh la cosa no podía empeorar! Pero al menos agradecía que no hubiera escuchado a su inner, quejarse en un buen rato. De pronto una difusa realidad le pedía a gritos que reflexionara, su poca razón la dejaba recordar que cada vez que desaparecía su inner era porque…

- Oye, se te ve muy sexy desde aquí, lo digo sobre todo por el ángulo- expreso abiertamente mientras le miraba la retaguardia al ninja que copia, haciendo el gesto simulado con las manos de una cámara grabando, esto obviamente desarmó al peli plateado, que no se esperaba esa afirmación por parte de la chica

-No me mires así, para una vez que te digo lo que pienso y vas y te asustas, a la mejor y eres un crío jajajaja- la risa incontenible venia acompañada de un ligero incomodar en la chica, que pronto se fue y dejó paso a la inhibición en ella, pues su inner había salido para decir la verdad.

-Sakura, creo que ahora estas más que tomada- dijo tomándola en brazos rumbo a la habitación de ella.

-Bueno, sí, pero te puedes aprovechar ¿No?- le espetó insinuándosele de más.

-Yo…pero Sakura ¡Estas tomada!-

-¿Y eso qué? Significa… que soy sincera ¿No?... Lo que pueda decirte hoy, se…guro que aún será cierto ma…ñana

-Será mejor que duermas-intentó desembarazarse de ella, pero sabía muy en el fondo, que lo que más deseaba era quedarse a su lado

-Aja sí, ya vimos que pasó cuando trate de dormir. No, no quiero dormir- dijo sujetándose fuertemente abrazada al chico a modo de berrinche-Anda mejor abrázame y cállate

-Ni estando ebria dejas de ordenarme- pretendió de suavizar un poco el asunto

-Es… que si dejara de ordenarte…. te darías cuenta- contestó sincera

-¿Darme cuenta, de qué exactamente?

-Pues de… ¿Has nota…do que el techo está lleno… de estrellas?-Continuaba hipando mientras hablaba, no podía mencionar una sola oración en la que no necesitara pausar para tomar el aire antes de hablar

-Sakura, ese es el cielo que se ve desde la ventana-le dijo desilusionado, pues no era precisamente la respuesta que esperaba, pero ¿Es que él esperaba algo?

-Ahh, jajaja sí, tienes razón creo… que puede… que esté un poco to…mada-dijo retomando el camino a su dormitorio

-Sí, puede que sí- le siguió la corriente- Pero ahora ¿Qué ibas a decir hace rato?

-ehh… ¿Cuándo?- le preguntó distraídamente.

-Eso, de que iba a darme cuenta de algo- le afirmó no sin avergonzarse un poco de paso.

-¿Dar…te cuenta de…qué?- siguió con aquella actitud distraída que tanto cabreaba al chico. Sin embargo, prefirió no decir nada pues sabía que ella no lo hacía a propósito.

La joven arribó a su cuarto resbalando a poco con la alfombra colocada en su piso, pero esta vez el avispado chico de cabellera plateada, la sujetó antes de llegar al suelo.

-Ahh me duele la cabeza un poco, y no sé de lo que hablas- lentamente fue deslizándose a la cama hasta finalmente desplomarse sobre esta, llevándose de corbata al shinobi.

-Jajaja, ten cuidado con tu equilibrio estás tomado-se rió de él.

Pero entre risa y risa, ambas miradas se encontraron, era como reconocer el alma propia en el otro, bajo ese cielo tachonado, acompañado de la clara y tenue luz de luna fue la primera vez que se vieron tal y como eran. Ella no vio a su profesor, no vio los años de diferencia, y tampoco vio al guerrero shinobi dueño del sharingan. Ella, vio a un hombre con una mirada enamorada, se vio reflejada a ella misma en esos amorosos ojos que le daban una mirada cálida, llena de amor, vio también el permiso que le daba para entrar en su corazón.

Y él, él no vio a su alumna, no vio a una cría inmadura, sino a una mujer con la ilusión de ser amada, no vio a una niña débil ,sino a toda una mujer dispuesta a pelear por los que ama, vio a una chica que tuvo que crecer rápido, a pesar de su corta edad pues tenía la necesidad de proteger a aquellos a los que tanto quería, olvidándose a veces hasta de sí misma, vio a una mujer a la que tal vez podría llegar a amar.

Tan silenciosamente unidos, pudieron encontrar en medio de los ruidos de la noche, el latido de sus corazones reconociéndose como uno solo, el viento que entraba sigilosamente por la ventana, se mostraba benevolente, incluso cálido, iba rodeando poco a poco a la pareja hasta tornar el ambiente en tibieza pura. Las manos del shinobi, recorrieron ni tardas ni perezosas, la mejilla sonrosada de la chica, de sus ojos desprendían centelleantes brillos que solo eran para él, abrazados como estaban, podían casi asegurar que ese sentimiento que ambos reconocían, era lo que tantos otros poetas habían querido expresar, aquello que todo el mundo llamaba "Amor a primera vista"

Cerca, tan cerca estaban ¡Y se deseaban! Tanto, que sus labios fueron atrayendo a los del otro cual imán atrapado sin poder escapar al magnetismo, ambos eran la respuesta del otro a la eterna pregunta "¿El amor existe?" Sus miradas iban y venían de sus ojos a los labios, temerosos como estaban, no querían aún llegar a ese tan esperado beso, el roce del cuerpo de él con el de ella, era tan hipnotizante, puesto que con la otra mano fuera de la mejilla de ella, el dueño del sharingan comenzaba a abrazar fervientemente a la de hebras rosadas, que desde luego no se quedaba atrás. Él no era como los otros, no la había abandonado nunca, él siempre estaba ahí para escucharla, sólo buscaba hacerla sonreír, y ella, ella no era como las demás chicas; Ella, ya no se interesaba más por su apariencia, sino por el bienestar de los demás, ella era una chica fuerte que había tolerado sus manías, y sin buscarlo, lo había hecho una mejor persona.

Kakashi no pudo sentirse más feliz al saber que ella correspondía a sus caricias. Sin hablar ambos se observaban escuchando quizá la misma canción de la noche, tocada por sus corazones. Pero el tiempo pasaba tan lento, y aún no llegaba ese tan esperado beso que les diría todo cuanto se preguntaban, el miedo los detenía.

El panorama era tan irreal, tan fuera del lugar, ambos se sentían en un mundo donde no había guerras, ni daños del pasado que pudieran herirlos, pues las cicatrices del pasado habían sido sanadas por el otro. De pronto, los labios del shinobi habían ido a parar al cuello de la kunoichi, el abrazo se volvió más estrecho, los calmados corazones ahora se movían a un ritmo más acelerado, deteniéndose a descansar a ratos.

Ella sólo podía pensar él, en lo fascinante que se sentía tener a un hombre como aquel, sintiendo que este le amaba, que sólo estaba ahí para ella, que en ese momento ella era lo más importante de todo. Él, por fin sentía que pisaba sobre tierra, no quería irse al despertar, no quería dejarla sola, ella no era una aventura de una noche, ella era la mujer a la que quería proteger, y al menos por una noche ella estaba enteramente para él. Progresivamente, ambos se miraron nuevamente esperando, deseando ese definitivo beso acercándose cada vez más y más y de pronto…

…Ella cayó dormida entre sus brazos producto del alcohol, y él, tan sólo le sonrió y desvió el beso destinado a ella, hacia su frente ahora, la estrechó lo más que pudo, y la miró mientras dormía con una hermosa sonrisa tatuada en su gesto, porque a pesar de haberse caído más veces esa noche que en toda su vida, a pesar de haberse embriagado como nunca ¡Ella estaba feliz! Y durmió con una risita verdadera, porque también por primera vez se había sentido amada.

Unas horas más tarde, el Sol de la mañana amenazaba con hacer aparición en el cielo, y terminar con esa hermosa escena, con esa hermosa noche que el Hatake le agradecía tanto a los cielos, no quería separarse ni un minuto de ella y en cuanto despertara él le explicaría todo lo que había sentido anoche, estaba decidido a no irse nunca más de su vida. Retiró cariñosamente un mechón de cabello del rostro de la joven, tan sólo para poder contemplarla mejor, era una excusa vaga para poder tocarla de nuevo.

En medio de la habitación se escuchó un "puf", y un pergamino apareció a mitad de la alfombra con la insignia Hatake para ser abierta, y aunque Kakashi no deseaba separar ni un minuto la vista de la chica, decidió tomarlo, pues tenía también el color que se le asignan solamente a las misiones de rango S, y en estos momentos, la aldea lo necesitaba, él no era sólo un hombre, sino también un shinobi.

Al desplegar el contenido del pergamino, y leer lo que tenía en su interior, sintió frío, mucho frío en el corazón, y su ceño se endureció, rápidamente, volteó a ver a la chica que yacía dormida en la cama, y la vio, como el precioso y frágil ángel que siempre había soñado, dejó abrir la ventana y se fue por esta ya sin mirar atrás, pero con él miedo grabado en su corazón y el frío reflejado en la parte oculta de su rostro.

-"Discúlpame, Sakura…"-

La chica tendría que despertar sola, porque él, con el corazón herido, se había ido a cumplir una misión, una dolorosa misión, que como shinobi era su deber tomar.

El Sol, ya había llegado a imponerse en mitad del cielo y la chica abrió lentamente los ojos, y al mirar a su alrededor, pudo pensar en el tremendo dolor de cabeza que la asediaba, con todas las fuerzas que reunió, logró incorporarse para dirigirse al baño y mojarse la cara, con el único propósito de despejarse un poco. Extrañamente, se sentía más feliz que nunca, cuando se vio en el espejo, alcanzó a ver los estragos de la noche anterior ¡Vaya que había bebido en esa fiesta! Tanto que no recordaba cómo había llegado a su casa, bueno a través de los recuerdos, veía difusamente a su maestro llevándola a su casa.

Después de asearse un poco, la chica se encaminó a la cocina en busca de un vaso de agua ¡Dios como moría de sed! Y fue entonces cuando vio lo que parecían ser los vestigios de la noche pasada, los vidrios, el alcohol, todo el desorden, y fue cuando los recuerdos se agolparon de una sola vez su mente, tan rápido que lograron marearla y se dejó caer al suelo para poder pensar más detenidamente.

Sentía en su piel, y en todo su ser, una hermosa calidez, quería encontrar a Kakashi y decirle cuanto le amaba, quería decirle que todo lo que había pasado anoche y que ella había tomado por un sueño, eso había sido lo más bello de su vida, quería que para él también lo fuera. Fue a buscarle por toda la casa, al balcón, a la sala, las escaleras, por todos lados y la sonrisa dibujada en su rostro se hacía cada vez más tenue, hasta que exhausta, volvió a la habitación de nuevo, y se encontró con algo que no había notado hasta ese momento, la ventana de la habitación estaba abierta, una terrible verdad la acompañó en la fuga de aquella hermosa calidez, misma que ahora era remplazada por frio, Kakashi la había dejado sola

Lo que significo tanto para ella, no había sido nada para Kakashi.

-"¿Y si…yo lo malinterprete todo?"- pensó angustiada.

-Seguramente él no quería despertarse al lado de una cría enamorada- esta vez externó su dolor, comenzó a dolerle el pecho hasta provocar que se sentara en la cama para poder tomar un poco de aire, las lágrimas no se hicieron esperar

- Esto fue producto del alcohol, yo…fui una estúpida al pensar que significaba algo para él-

Y aunque era cierto que no habían tenido más contacto que sólo caricias, ese bello momento lo había sido todo para Sakura

-¿Por qué siempre tengo que llorar? ¿Por qué siempre tengo que ser yo la que acaba llorando? se abrazó a si misma dejando que sus lágrimas le cubrieran por entero las mejillas- ¿Ahora como voy a poder verlo a la cara?-

El frio viento de la tarde la hizo congelarse aún más, no valía para nada que el astro rey estuviera en mitad del cielo, sus rayos simplemente, no podía calentarla

-Ni siquiera me dejo una nota, seguramente piensa que todo esto fue un error.-

Al otro lado de la ciudad un hombre estaba en las puertas de la aldea cumpliendo su misión, era Hatake Kakashi ataviado en su uniforme ANBU, escoltaba a un peligroso prisionero de la hoja, que herido y sangrante de su brazo derecho, venia a las puertas de la aldea. Pero aunque débil, este no dejaba de ser sumamente peligroso.

Éste, estaba atado de pies y manos, a penas para moverse, sujeto fuertemente con un poderoso jutsu, y era la tarea de Kakashi y otro tantos especializados ANBU, que llegara con la suprema Kage de la tierra del fuego, para llegar a un acuerdo

El prisionero, cabizbajo y sin mirar a nadie, se dejó conducir hacia la gobernante de los ojos ámbar, como si no hubiera sido suficiente, le habían colocado una máscara a éste para que no fuera reconocido, así que a la mirada de los demás, el rostro del chico estaba escondido. Al llegar frente a ella, la quinta Hokage, sólo le fue permitido a Kakashi estar dentro de la habitación, los demás ANBU tenían custodiada desde afuera la habitación, con ordenes de matar si alguien rompía el sello desde dentro para escapar.

Pasaron las horas y el ambiente era cada vez más tenso, la Hokage estaba dispuesta ya a hablar, pero no a ser flexible, lo cual se notaba en su endurecido gesto.

-Sabes-principió- No es normal tenerte como visitante de la hoja, no lo tomes como un cumplido, para ser honesta no es grata tu presencia- Tomó un largo suspiro, dejando salir lentamente el aire, pero sin dejar su duro semblante ablandarse siquiera un poco.

- Dime de una buena vez que es lo que quieres ¿Atacar?

-De haberlo querido, ya lo hubiera hecho ¿No?- Alegó sin mucho interés, recalcando lo obvio.

-¡No juegues conmigo maldito mocoso!- Respondió violentamente levantándose de su lugar, y golpeando el archivero que un instante, cayó hecho añicos al suelo.

-No lo hago, sólo respondo conforme a la calidad de sus preguntas-respondió socarronamente.

-¿Qué te has creído?-esta vez el gesto pasó a ser uno de irá, y sobre todo de impotencia por no poder matar ahí mismo al chico.

-Mejor siéntese, me es preciso hablar con usted- le espeto liberándose sin problema alguno del poderoso jutsu que lo ataba, sorprendiendo de sobre manera a la líder, el ninja que copia respondió presuroso formando rápidamente una serie de sellos dispuesto a atacar, y dar la señal a sus compañeros de que entraran.

-¿Es miedo lo que veo en su rostro?- inquirió airosamente, pero sin ánimo alguno

-¡Basta, detente! Yo soy la Gondaime Hokage, líder de la aldea escondida entre las hojas, puedo encargarme perfectamente de este mocoso-dijo deteniendo a su escolta

-Le he dicho que no hace falta, no he venido a pelear- le dijo con el mismo tono monótono que había estado utilizando desde un principio.

- Claro que… si le apetece- le miró desafiante- Pelearemos después de que sea escuchado, lo puedo hacer, incluso estando en estas condiciones- esta vez fue la Hokage quien lo miró, pero más específicamente vio el brazo herido de este.

-Y bien- dijo la rubia, retomando nuevamente su asiento- ¿Qué demonios quieres de esta aldea, que tú, querías destruir? …Uchiha Sasuke - dijo lo mas calmadamente que pudo estas palabras, tan desafiante, incluso volcando su silla hacía la aldea por unos momentos, dándole así la espalda al moreno.

-Justicia-dijo mientras se desprendía de la máscara que le habían colocado, mostrando así sus profundos ojos negros.

-Explícate- sorbió un trago de sake que escondía entre sus ropas

-He escapado de Madara, y no pienso volver- desvió la vista de cualquier mirada.

-Ahh y piensas que yo voy a creer tu cuento barato- se burló de él

- No pretendo que lo haga, pero… quiero volver a esta aldea para pelear-

-¿Porqué querrías hacer eso?- se volteó a verlo, con mirada intrigada

- Porque él…-pausó por un momento y volteó a ver a la ventana para ver como un pequeño halcón revoloteaba cerca de ahí, se notaba que le costaba trabajo expresar lo que quería- Ha despertado a mi hermano- por fin pronunció, dolido.

-¿Cómo?- lo miro perpleja

-Eso mismo, que ha revivido a Itachi, planea utilizarlo, no pienso tolerar esto, voy a acabar con esta absurda guerra, incluso antes de que empiece.- Nuevamente la irá y la profunda sed de sangre enemiga era todo lo que inundaba la mirada de Sasuke.

- ¡Después de todo lo que mi hermano sufrió, ahora lo trae de la tumba para manipularlo, y hacerle ver los horrores de la guerra!- explotó sin poder contenerse, por el dolor de su hermano- de los horrores de los que el tanto renegaba-lo pronunció casi murmurado y recobrando su antiguo coraje, recordando que no se encontraba solo en esa habitación finalizó.

-Hasta entonces, que Konoha cuente con mi lealtad, lo que pase después no es problema mío-

-¿A qué te refieres exactamente?

- A que cuando todo esto termine, puede que yo termine destruyendo Konoha, esto es sólo una alianza temporal - la miró, y esta vez con el sharingan activado

-¿Y tú te piensas mocoso, que yo voy a permitirte estar en Konoha mientras espías y vigilas para luego destruirla?- le gritó esta vez destruyendo el escritorio que se interponía entre ambos y acercándose peligrosamente para asestarle un potente golpe

Éste, lo esquivó con facilidad, mientras los perros de Kakashi hacían aparición para inmovilizar a Sasuke, quien advirtió rápidamente al ANBU de reojo

Así que… después de todo eras tú, Hatake Kakashi-

He dicho que no busco oponentes- Se dirigió a la Hokage- Pero conmigo de su lado piénsenlo, el plan de Madara sea cual sea, se retrasa sin mi sharingan- Esto detuvo indudablemente a la rubia

La Hokage se mordió los labios pues sabía que el malcriado tenia la razón, sin mencionar que él seria una poderosa arma en la guerra, misma que aún no comenzaba, pero misma también que ya había sido firmada y declarada, empezaría en cualquier momento.

Conteniendo su ira Tsunade se volvió de espaldas mirando hacia la ventana, y tomando un sorbo más de sake.

Sé, que Madara les dio seis meses para el inicio de la guerra

Ese maldito engreído- siseo la rubia, mientras apretaba a límites insospechados las palmas de sus manos, provocando que la botella e sake se partiera en mil pedazos, y sangrara la mano de la mujer.

Lo único que pido es volver- era ese un tono ¿Suplicante?... Eso le pareció a la kunoichi

¡Pero tú no entiendes! Los aldeanos jamás lo permitirán después de todas las atrocidades que has hecho ¡Por dios no puedes esperar a que se te reciba con flores!

Sólo quiero que considere las ventajas además …- agregó sin quererlo- yo podría ir encubierto- ¿El engreído Uchiha estaba cediendo? ¿El orgulloso Sasuke, estaba dispuesto a cooperar, sin chistar?

¡Este era un día de sorpresas!

Acorralada como estaba, la de mujer atinó a ver a Kakashi mientras este hacia desaparecer a sus perros de caza y se quitaba la máscara ANBU dando paso ya a la usual

-¿Tú qué piensas?- interrogó al ANBU

-Es… peligroso tenerle aquí- le previno, más por el bien propio- Sin embargo- dejó que hablara el shinobi que era- ¿Alguien sabe que te dirigías hacia acá?- aventuró, esta vez hacía Sasuke

-En absoluto- le respondió ¿Esperanzado?

-Puede que sea de beneficio para Konoha y para todas las naciones tenerle escondido fuera de los alcances de Madara…y de todos- dijo esto en tono preocupado, pensando en especial en alguien

Una duda asaltó a la rubia, y se atrevió a preguntarle al moreno

¿Por qué entre todas las aldeas has decidido venir aquí?-

Porque en otros pueblos causaría alboroto, él sabría rápidamente donde estoy, y yo alguna vez fui parte de esta… aldea-

Puedes quedarte, pero bajo la estricta vigilancia del cuerpo ANBU y el equipo Kakashi- esto último lo dijo mirando al peli plateado, al cual no le pareció del todo la noticia.

Entendido – acertó a responder el dueño de la mascara

…Además- añadió el pelinegro, con una siniestra mirada, mientras se dirigía a la salida- Me gustan sus ciudadanos

Eso que percibía Kakashi en el Uchiha ¿Era una sonrisa? Sí, ese gesto, era pequeño y casi imperceptible, pero él lo notó ¡Como si él quisiera que se diera cuenta de esa pequeña sonrisa! ¿Es que planeaba algo?

Había sido el peor momento para que Sasuke apareciera, y aunque ese chico fue su alumno por años, y por tanto le tenía un gran aprecio, no podía permitir que lastimara a las personas que él más quería, no podía permitir que la volviera a dañar a ella.

-"Te protegeré con mi vida, Sakura-."

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Continuará

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Y bueno aquí termina el siguiente capítulo de Me enamoré de mi enemigo, jeje les mando abrasitos estrujantes y mi agradecimiento por dedicarle a mi historia su valioso tiempo

Por cierto alguien mas pensó que fue ironico que Sakura se preocupe por como vera a Kakashi a la cara? Digo igual no lo ve…como sea

Nos leemos luego

Ja ne!