Robotech no me pertenece.
Capitulo 6
Una nueva noticia.
Cuando Roy decidió tomar unos días libres y hacer este viaje relámpago a Carolina del Sur para visitar a su hermanito adoptivo, no estaba seguro que iba a conseguir; primero Rick no es un dechado de orden ni cualidades de limpieza, y viviendo tres hombres solos en un Rancho, bueno se imagino el desastre en la cocina, el sudor y la testosterona corriendo como ríos por todas partes, ropa tirada por los pisos… en fin, se imagino algo muy distinto a la realidad…
Porque lo que menos se esperaba Roy Fokker al abrir la puerta de la casona y entrar cómo perro por su casa es una mujer armada con una cuchara de palo amenazando con molerlo a golpes si no se quitaba los zapatos en la entrada.
Roy tuvo que pestañar varias veces para salir de su asombro y solo pudo responder de una solo forma posible.
-Sí, señora- Y es que viviendo con Claudia se podía decir que ya venía entrenado.
Roy puso los zapatos en una zapatera del mejor estilo japonés, lo que era sumamente raro ver en un rancho, la señora ya se había retirado a una estancia, así que Roy se encogió de hombros y decidió seguirla, estaba casi seguro que esta era la dirección de Rick, la palabra clave seria CASI…
Al entrar a la cocina casi perdió el aliento, esta era sin duda la cocina más hermosa que Roy había visto en su vida, espaciosa y con muy buena iluminación; todo era tallado a mano, madera oscura con topes de granito negro, todos los equipos modernos que se te puedan ocurrir, los pisos de madera tallados hasta estar relucientes y una mesa cuadrada de madera que Roy estaba seguro que mínimo debía tener un siglo y aun así era hermosa. Agradeció mentalmente no haber traído a Claudia, dudaba mucho que después de ver esta cocina se quisiera ir.
Se aclaro la garganta para comenzar a hablar cada minuto se convencía mas que había llegado al lugar equivocado y eso se llama invasión de propiedad. Cosa que según recuerda es un delito.
-Señora…
-Siéntate mijo.- le dijo la señora Elena mientras le ponía una taza de café en frente –estoy a punto de sacar unos bizcochos del horno que están para morirse.
Roy pensó que si estaban como olían tenía que ser verdad. Sacudió ese pensamiento y decidió hablar no quería abusar de la amabilidad de la señora.
-Mi nombre es…
-Eres Roy Fokker, el hermano mayor del mocoso. El niño tiene una foto de ustedes dos en su cuarto, te reconocí apenas te vi llegar.- La señora se dio la vuelta para revisar el horno, y Roy se dio cuenta que si estaba en el lugar correcto y si no se equivocaba esta señora era la vieja loca de la que tanto se había quejado Rick, ¿cómo era que se llamaba?, Eli algo…
-Soy la señora Elena, y soy el ama de llaves de esta casa. Si vas a quedarte aun quedan arriba dos habitaciones libres además del estudio, lastimosamente para ti los chicos solo se han preocupado hasta ahora por remodelar la planta baja. Así que lo más probable es que tengas que salir con ellos a comprar una cama nueva o podrías dormir en ese antro de la perdición que ellos llaman salón de juegos.
Dormir en un antro de la perdición no sonaba nada mal para Roy… en realidad, nada mal…
-No se preocupe señora, ya nos arreglaremos.- decidió acompañar su comentario con una de las mejores sonrisas de su repertorio.
-Oh Dios mío, otro sinvergüenza ¿quién lo hubiese creído? Tan bien portado que se veía.
Roy solo rio con ganas, mientras le daba un bocado al mejor bizcocho que se había comido en su puta vida.
-Los niños están trabajando, Alan esta con los caballos como siempre; Ricky está revisando una falla que se presento con unos equipos en la lechera y al pobre Ryan le toco ir al pueblo a una reunión con el abogado de los chicos, por eso del cambio de nombre del lugar. Aun no entiendo porque tuvieron que ponerle un nombre tan feo a la hacienda pudiendo llamarla mi cielito o algo así.- La señora Elena siguió hablando y cocinando y Roy estaba tan a gusto comiendo que no le prestaba ni un minuto de atención. Cuando por fin sintió que no podía comer un bocado mas, cosa bastante difícil de logra con Fokker, decidió pararse e ir a buscar a su hermanito.
- Puede llamarlo por radio para que venga, o pedirle a Alan que le preste un caballo, también puede ir en la camioneta que trajo, la lechera esta hacia el norte, sigue la carretera derecho y la va a encontrar.
-¿No puedo ir a Pie?
- ¿A usted le huele esta casa a vaca o caballo?, no, verdad… los caballos están relativamente cerca pero las vacas están bastante retiradas de la casa principal, sí señor, al antiguo patrono no le gustaban los malos olores y el mocoso es igualito a su abuelo. Tiene que conducir por lo menos 20 minutos para llegar a la lechera.
Roy lo pensó un poco, a él le gustaba cabalgar pero el potro tenía que ser sumamente grande para poder soportar un hombre de su contextura y peso; así que decidió ir en su auto…
Llego 22 minutos después a su destino, la lechera no era una cosa pequeña como había pensado Roy, al contrario eran 3 galpones gigantes y mas allá se veía un ganado bien gordo pastando, cabezas y cabezas de ganado que se le hacían imposible contar a simple vista cuantas eran.
Paso uno que otro trabajador, hasta que por fin uno de los chicos le dijo donde Rick se encontraba, lo consiguió tumbado en el piso debajo de una maquina extractora de leche, la tenía toda desarmada y un viejo parado a su lado le pasaba las herramientas.
-Por fin esta maldita válvula estaba tapada…- Roy vio como Rick soplo varias veces una de las piezas hasta que pidió a alguien que prendiera la maquina, comprobó que succionara bien antes de volver a armar el equipo.
-Hermanito ¿cómo demonios tapaste una válvula de ordeño?, ¿que estabas haciendo con esa máquina cuando se tapo? Ah, tripón ¿Te sentías solo o qué?
Rick del susto se levanto en carrera dándose un golpe con el equipo. Estaba totalmente rojo, Roy no sabía si era de ira o de vergüenza. A lo lejos pudo escuchar a varios trabajadores riéndose de su broma.
-Demonios Roy me asustaste, y no digas ese tipo de cosas no te da vergüenza…-se quejo Rick mientras sacudía su pantalón.
Roy se limito a hacerle una llave mientras le desordenaba el cabello, luego lo soltó para abrazarlo con fuera.
-¿Como estas hermano?
-Bien, y ahora mejor que tu estas aquí. Ven vamos a la casa seguro la vieja bruja ya hizo algo de comer, Jones te dejo a cargo- Roy vio como el viejo asintió y comenzó a dar un par de órdenes.
Roy monto en su auto y Rick le hizo señas a un muchacho para que se llevara su caballo, después de esto abordo el asiento del copiloto en compañía de Roy.
-Eres una rata Fokker, ¿Por qué no me dijiste que venias? Ni siquiera sé si en la casa hay suficiente licor para un visita tuya… ¿viniste con Claudia?
-Nop, ando solo.
-Mierda, Claudia te boto cierto… por eso estas aquí solo, Claudia por fin entro en razón y te ha dejado.
Rick solo sintió el manotazo detrás de la cabeza.
-Deja de decir idioteces, Claudia no me ha dejado, es mas ella es la razón que me trajo aquí.
Ahora Rick estaba intrigado. Ya habían llegado a casa y aun no había sacado nada claro de Roy. Hasta que por fin después de tantas pistas algo hizo clic en la cabeza del ex piloto de combate.
-Dios no puedo creerlo, Dios mío no puede ser posible,- dijo en voz alta al bajar del vehículo, se arrodillo en la entrada de la casona y alzo los brazos al cielo en forma de puño gritando- Dios por fin hiciste el milagro.
Alan que estaba dentro de la casa por ser hora del almuerzo, salió a ver a Rick hacer el ridículo en el porche.
-¿Que paso enano?
-Alan no vas a creerlo, Roy finalmente decidió hacer de Claudia una mujer decente…
-Nooo.- grito Alan mientras corrió a arrodillarse al lado de Rick- Dios perdóname, hoy acabo de comprobar que si existes.
Roy se limito a rodar los ojos…
-Idiotas párense del piso que en ningún momento he dicho que vaya a casarme. Bueno, por lo menos no todavía…
-Bueno y ¿entonces?
-Bueno enano, como te iba diciendo–le dijo mientras le pasaba una mano por el hombro.- cuando un hombre y una mujer viven juntos no se dedican precisamente a jugar a la casita. Y a veces se producen accidentes…
-No te entiendo Roy, ¿qué clase de accidentes?
-Enano creo que aquí el viejo Roy se refiere a esos accidentes que te convierten en tío a los nueve meses.- le dijo Alan quien ya se había parado del piso y estaba sacudiéndose las rodillas.
-En realidad en seis meses, nos dimos cuenta un poco tarde.- Dijo Roy con una sonrisa que no crecía más.
-Roy pero… voy a ser tío, demonios hermano felicitaciones.- la felicidad en Rick era palpable abrazo tan fuerte a Roy que los dos terminaron en el piso riendo.
Alan al ver esto solo sacudió la cabeza…
-Chicos voy a llamar a Ryan aprovechando que está en el pueblo debería traer un cargamento de licor, creo que esta noche vamos a necesitarlo.-
Con este comentario entro en la casa dejando a sus dos amigos retozando en el frente como chiquillos.
