Capítulo: Orgullo

¿Qué es más poderoso que él?

Ella le miró con el gesto de la sorpresa impregnado en su rostro. Y él solo la miraba con esa sonrisa suya cargada de arrogancia.

-¿Qué sucede?- Dijo he intento estirar su mano hacia a él, sin embargo las cadenas no se lo permitieron, y el peso de estas se hizo más cargante

-¿Qué demo…?- Él se acercó a ella, y le tomó sin ternura alguna del mentón sólo para plantarle un brusco beso en la comisura de los labios.

-Buenos días señora Uchiha- Ella no le respondió el beso, giro su rostro del lado decepcionada por esas palabras, temblando de rabia, y finalmente lo miró directamente

-¿Por qué…? ¿Qué…qué significa esto?- ¡Cielos! Cómo le dolía la cabeza. Él sonrió

-¿Es qué no es obvio?-

-¿Cuál es tu plan? ¿Tenerme atada de por vida?- le preguntó con sarcasmo-¿Crees que nadie vendrá a buscarme?

-Ya me encargue de eso, linda- Y aquel cumplido, sonó de algún modo tétrico.

.

.

x.x. .x.x.x.x

El orgullo es un sentimiento caprichoso, te puede hacer sentir celos desmedidos, puede hacerte sentir un inextinguible fuego que quema por dentro, lleno de ira e indignación, puede hacerte sentir tus huesos roerse en envidia. El orgullo es feroz y inhumano y sin contemplaciones, te mantiene ahí de pie, soportando el más terrible de los dolores o la más grande de las humillaciones. Sí, el orgullo es algo curioso, te incita a tomar la iniciativa para tomar por la fuerza tu dignidad perdida

…Y Sasuke era tan jodidamente orgulloso.

El mismo día en que la joven quedó inconsciente, Sasuke ya sabía justo el lugar al que la llevaría. Una antigua guarida de Orochimaru de la que la aldea no tenía el conocimiento, pero antes debía asegurarse que nadie intervendría en su decisión. El orgullo es un motor sumamente eficaz.

Sin embargo el instinto de supervivencia está aún más presente y tangible que cualquier otro sentido, pues actúa sin ser llamado, y el último heredero Uchiha, no se arriesgaría a perderlo todo, o poner en riesgo su vida por algo tan poco trascendental como ese ligero insulto a su poderoso orgullo. Sabía de antemano cuánto quería el joven zorruno a la kunoichi, cuánto la defendía su enérgica maestra y ahora ¿Kakashi? Todos ellos sacarían la casta por la joven pelirosa, si tenían que hacerlo, pero él era un Uchiha, estaba preparado por anticipado. Desde el repentino ataque de valentía de la kunoichi de cabellos rosados, él se había interesado más en ella. Aunque aquello significaba que estaría dispuesto a meterse en tantos problemas por ella, es por eso que tomó una decisión bastante inteligente para que sus planes se pudieran llevar a cabo.

Se dispuso a hablar con la Hokage. Así que no tan pronto dejo a la chica aislada en aquella oscura mazmorra, se dirigió a la torre. Entró a la oficina sin anunciarse ni tocar la puerta

-Gondaime, tengo un asunto muy importante- y se plantó sin más frente a está, con ningún atisbo de respeto o humildad, simplemente preguntándose en cuánto tiempo se cumplirían sus demandas

-Espero que así sea como para presentarte de esta manera en mi oficina- Y es que ese mocoso impertinente era la mar de insolencia ¿Cómo se atrevía a hablarle de esa manera a la líder de una aldea militar?

-Estoy dispuesto a romper la alianza con Konoha- Dijo el pelinegro sin inmutarse siquiera

-¿Qué?- la rubia se vio claramente afectada se levantó de su asiento y se puso a la defensiva ¿Eso era una declaración de guerra?

-…A menos que se cumpla mi demanda- ella relajó un poco la postura. Sabía que el Uchiha pediría algo a cambio, ya venía esperando este momento desde hacía un tiempo.

-¿Qué pides Uchiha?-

-Siempre he tenido dos propósitos- se limitó a contestar a sabiendas de que sus planes eran bien conocidos

-Matar a tu hermano- y esta vez fue al de mirada ónix al que se le frunció el seño- y…-.

-Recuperar a mi clan- finalizó con un siniestro tono de voz

- No sé a dónde quieres llegar- ¿Quería que perdonaran a Madara?

-Quiero a Sakura- esta vez la de ojos ámbar tuvo que tomar asiento nuevamente pues no creía lo que sus oídos le decían

-…Pero- Puff ¿Cuándo se había vuelto el mundo loco?

-Como dije, si te rehúsas puedo terminar mi alianza con la hoja- Continúo en su postura inflexible

-A ti tampoco te conviene perder una alianza tan importante por algo así. Tú solo no podrías pelear contra Madara- elevó el tono de voz ¿Qué se creía es muchacho imberbe?

- Es verdad- reconoció, sin bajar ni un pique su altanería-En realidad solo estoy prolongando el tiempo de vida de esta aldea, no les conviene tener dos enemigos Uchiha

-¿Qué gana la hoja con que estés de su lado?-

-Evitar una guerra, si Madara cae, la desgracia no llegará a las villas, sólo el pueblo shinobi conocerá la crueldad de la guerra. Pero…- Hizo una pausa dramática, sólo para hacerle saber a la rubia que esa no era ninguna competencia. Él ya había ganado.

-…Si me dan a Sakura…- Continúo sin prisas- Tendrán todos mis recursos a su disposición, mi ejército me seguirá, Konoha podrá contar con ellos. Además nadie conoce más sobre los Uchiha que un Uchiha en sí.

- Ella no es un objeto- Se limitó a contestar, estaba llena de indignación ¿Qué planeaba? El por supuesto no estaba enamorado de ella, ¿De qué le serviría en sus planes?

-No me vengas con cursilerías Tsunade, no te va. En este país, los matrimonios por conveniencia son muy naturales-

-Entre los feudales- replicó rápidamente ella- Tú ni siquiera quieres a Sakura

- ¿Eso importa?- su sonrisa soberbia se alargó aún más, se cruzó de brazos y se dejó recargar en la pared, a sabiendas de que tenía todas las cartas en su mano

-Mocoso engreído- se levantó furiosa, dispuesta a enseñarle una lección a ese…ese

-Quieta Gondaime- y la miró con el sharingan activado y el inicio de su poderosa armadura Susanoo, sin perder esa postura tranquila. –No quieres empezar la guerra antes ¿Verdad? Además es la perfecta forma de asegurar un pacto. Es tu prueba más ferviente de que no traicionare a la hoja. No le haría daño al hogar de mi familia ¿Verdad? Es una prueba de mi alianza a esta villa- Soltó un tono dulzón tan impersonal de él que sólo consiguió enojar más a la briosa ninja

Impotencia era lo único que se veía en sus ojos, se supo acorralada, ¿Qué más podía hacer? después de los últimos ataques a la hoja, la invasión de Orochimaru, la traición de la arena y el poco apoyo de su señor feudal; la rubia sabía que la aldea no podría más que mal sobrevivir a un ataque de la magnitud Uchiha.

Él no tenía nada que perder pero ¿ellos? Muchas vidas estaban en riesgo. Ella le miró llena de rabia, sabía que ese mocoso la tenía asediada, y al parecer él también lo sabía muy bien. Pero ella no iba a quedarse con esa indignación corriendo por su sistema, aún le quedaba algo de orgullo

Sonrió quedamente, le dio la espalda al azabache para dirigirse de frente a la ventana de su oficina

Era verdad que la aldea estaba en riesgo. Si lo veía objetivamente, una persona en sacrificio por salvar a toda una aldea, era un precio bastante razonable.

"perdóname Sakura" fue lo último que pensó para sí, se olvido de que era una amorosa maestra y recordó que ella era Tsunade la sombra líder de la aldea oculta entre las hojas. Llenó sus pulmones de oxígeno.

-¿Así que el niño Uchiha no puede conseguir su propia esposa y tiene que pedir una a fuerza?- y antes de que el joven pudiera contestarle, se tornó sería y volteó a verle directo a los ojos

-La aldea está lista para la alianza - y Sasuke volvió a sonreír, pero antes de abandonar su oficina para disponer de sus planes

-Ahh una cosa más…- dijo él, y ella frunció el ceño, sabía que nada bueno vendría a continuación

.

.

x.x.x.x Fin flash back . .x.

-Bueno ya estoy aquí atada ¿Ahora qué?- Le espetó.

Wow realmente estaba mareada, eso no era normal en ella, no solía experimentar tanta desorientación, y le dolían bastante los músculos, como si no se hubiera movido en algún tiempo

-No estarás atada por mucho tiempo, sólo quiero hablar- Y se sentó cerca de está sin estar totalmente a su alcance

-¿Qué pasó con esa hermosa costumbre de enviar invitaciones? ¿Ya no se usa en este siglo? -

-¿Habrías venido?- sonrió divertido siguiéndole el juego

-No, pero al menos no estaría usando mi joyería más fina, hubiera elegido algo más casual- hizo gala de su sarcasmo al mover las pesadas cadenas que le rodeaban los brazos cual pulseras.

-Seguro que lo harías- Y ella casi lo escuchó reír por lo bajo, era una risilla lejana, seca, sin ser forzada, cómo si se le hubiera escapado, pero ¿Aquello no tenía sentido verdad? El muchacho carraspeó y le dirigió la mirada ónix a la kunoichi

-Pienso formar una alianza con la Hoja, pero eso ya lo sabías, tenemos fuertes oportunidades de ganar la guerra si se alían todas las aldeas-

-No entiendo, eso ¿Qué tiene que ver conmigo?-

-Por si ganamos o no, necesito asegurar el legado de mi familia-

Sakura abrió los ojos grandemente, se empezaba a hacer una idea de a dónde iba todo esto

-Necesito restaurar mi clan- Habló sin más

-Pues felicidades- Trató de evadir la realidad, pese a sentirla tan arraigada a sus muñeca

-Tú vas a ser la madre de mis hijos- Enfatizó el "tú"

-¿Estás loco? Yo no soy mula de crianza-

-Eres la opción más viable- Le dijo y a ella eso no le sonó a palabras de amor o propuestas de romance. Sonaba una de esas respuestas automáticas que te dan las computadoras

- Pero seguramente no la única. Busca a alguien que te ayude de buenas maneras-

- Tsunade está de acuerdo- Dijo él, firme en su argumento, ella se tensó

-¿Tsunade…sama?- aquello la dejó descolocada ¿Tsunade sabía que ella estaba atada en estos momentos? ¿Lo había aprobado? ¡No! Imposible, el mentía

-Sí, es más, es tu servicio para con tu país. Se lo debes a la hoja-

-Mientes ¿Por qué haría ella algo como así?- No era verdad, no podía ser verdad, Tsunade la quería ella jamás le haría algo como esto

-Es su forma de asegurar mi lealtad-

-es absurdo no participare- Todo daba vueltas a su alrededor y no solo fuera, también en su interior, sentía su estómago revolverse, sus ideas amontonarse, su respiración comenzaba a sonar irregular. No, no quería creerlo pero entonces ¿Por qué todo sonaba tan coherente en boca del azabache?

-Está bien entonces dimite como kunoichi y has que toda tu aldea de persiga por traición a tu villa. Espero estés preparada para ver tu foto en el libro bingo.

El orgullo te puede llevar a ser tan cruel incluso con quién crees querer, con quién crees compartir un lazo, de quien anhelas tanto su admiración, de quién deseas ese sentimiento de aprobación. Sasuke no se detendría en hacerla sentir mal consigo misma con tal de conseguir lo que se proponía. No sentía culpa ¡Ella había herido su orgullo! Era ella la que tenía que disculparse y adulzar su tono.

Él se levantó y se dirigió a la mohosa puerta de madera demasiado llena de humedad

-Espera- le dijo ella con la voz cansada y probablemente lejana a sus pensamientos, pero él espero paciente durante unos pocos segundo más, con la puerta entreabierta

-¿Por qué…?- pero él no respondió, continúo parado ahí, sin emitir sonido alguno.

-¿Por qué me haces esto?- finalizó por fin, reiterando la pregunta más sólidamente

- Te lo dije, eres la opción más viable- soltó esas palabras sin rencor y sin amor, mientras cruzaba aquel umbral que no daba hacia ninguna luz

En el silencio de las sombras, Sakura reflexionó. La había dejado ahí sola, temblorosa, débil, sin alternativas…abandonada en la oscuridad inmensa que lo cubre todo

Ella no quería dar la espalda a su aldea, era todo lo que tenía, su familia, su hogar, sus amigos, su carrera, todo estaba ahí ¡No podían obligarla a abandonarlo todo! Pero ella no quería casarse ni mucho menos tener a los hijos del Uchiha. No, ella quería a…

-¡Kakashi!- y de repente entre las brumas difusas de sus pensamientos, salió a la luz débilmente un único nombre en el que no había reparado antes. ¿Qué pasaría con Kakashi? ¿Tendría ella que renunciar también a su amor? Era verdad que Kakashi jamás podría ser algo más que un amigo, pero el estar al lado de un hombre que no amaba y más, estar al lado de alguien tan cruel como Sasuke, después de haber conocido un amor tan honesto como el de Kakashi, era tan descorazonado, era tan inhumano.

Y el recuerdo de ese beso, ese maravilloso beso que recién le había devuelto las esperanzas, que la había reparado por completo y le había dado una oportunidad de pelear. Al parecer ahora todos eran recuerdos del pasado ¿Podría ella ser tan fuerte como para arrancarse el corazón y tomar una decisión tan madura por el bien de todos los que amaba?

Sabía todo lo que implicaría rechazar al Uchiha y si ella se rehusaba igual pasaría el resto de sus días en aquella o alguna otra mazmorra

La vida puede parecer un camino en línea recta que se recorre día con día, hasta formar un largo e interminable trazo. Pero en realidad, es una espiral, una serie de líneas, y curvas que apuntan para todos lados, con topes, hoyos, y demás obstáculos, un vórtice en el que te hundes con cada paso y cada decisión. Esa es la forma en la que la vida te da esos giros inesperados que no habías colocado en la agenda de tu vida.

Te esperas un camino recto…pero la vida no es así

Tan poderoso como el destino mismo que se elige, lo es la curiosa vida, quien sin que tú puedas intervenir, te cambia las circunstancias, y entonces los planes se vuelven inútiles ¿Cuál es la mejor forma de continuar tu propio camino?

Sakura estuvo pensando en su futuro un tiempo más ¿Era posible estar tan desesperanzada por un feliz enlace? Ayudaría a su villa. Cumpliría su función como kunoichi, eso debía bastarle. Ella, antes que una mujer, era un guerrero shinobi.

Estuvo pensando demasiado tiempo, hasta que por fin cuando la sed y el hambre sin precedentes la asolaron sin contemplación. Entonces se abrió la puerta de aquel oscuro lugar.

-Así que… ¿lista para la boda?- por alguna razón le había sonado irónico e impropio en los labios del joven

Ella sólo suspiro en silencio, él se acercó a ella para retirarle las cadenas de las muñecas, y ella no pretendió atacarlo, ni forcejeo. No intento absolutamente nada.

Le dolieron las muñecas al liberarse de las pesadas cadenas, pero resultaba aliviador ir recuperando fuerzas ¿Por qué se sentía tan bien, tan de repente?

-Esas cadenas…- inició ella

-Quitan el chackra- se limitó a contestar

-Como la espada de Kisame- divagó

-Precisamente-

-Pero si absorbían demasiado de mi chackra pude haber muerto ¿no?- Él bufó, Sakura comenzaba a pensar que esa era su manera de reír

-Te dije que no estarías mucho tiempo atada- Evadió su pregunta, típico en él

Y ella chasqueó la lengua indignada de la extrema confianza del pelinegro, quien sabía que desde un inicio ella no tenía oportunidad de declinar su oferta. Tenía perfectamente planeado, todo, a horarios y respuestas. Era frustrante saberte manipulado de tal forma.

Él la dirigió a través de confusos pasadizos, uno tan igual como el otro, hasta que noto que estaban en forma de subida, y eso hacían precisamente subir hasta una pequeña salida al exterior

-¿A dónde vamos?-

-A dar la noticia-

-Pero…la Hokage ya sabía ¿no?

-Solo vamos a anunciar la fecha-

-A…a ¿todos?- se sorprendió notablemente. Y a Sasuke le enfureció ese gesto en ella pues se imaginaba el porqué del repentino ataque de nervios de la joven guerrera

-Sí, ¿Por qué tienes algún problema?- Su tono de voz cambió, a uno aún más amenazador, ella no lo supo con certeza pues no le miraba y caminaba un par de pasos delante de ella

-Yo…bueno, no es…no creo que sea necesario que todo el mundo lo sepa ¿O sí?- Quiso hablarle con sutileza, no pretendía enojarlo más, ya que al parecer, pasaría el resto de su vida a su lado

- Si lo que quieren es convencer a la villa que no la voy a traicionar, lo natural es que Todos se enteren-

-Yo… bueno, pero- La volteó a ver con ese gesto gélido tan propio de él. Ella tartamudeó ese hombre la intimidaba ¿O era…?

-Vamos- le dijo fríamente, ya sin mirarla, y es que para leer a Sakura no hacia ninguna falta verla a la cara, ella era un libro abierto en el que se podía distinguir todo de ella, desde sus pequeñas reacciones, hasta sus ligeros desvíos de voz

Y cuando estaba a punto de llegar a la torre Hokage, Sakura vislumbró aún a lo lejos a una figura masculina conocida, le temblaron las rodillas y sin darse cuenta contuvo el aliento, Sasuke volvió a bufar ¿Cuántas veces lo había hecho ya? Rodó los ojos y tomó a Sakura de la mano sin ternura, continuando el paso. Ella se detuvo en seco

-No…- Dijo ella. Y él no cedió el paso, gruño y la jaló una vez más

-Espera yo…- él se detuvo en seco y volteo a verla con mirada enojada

-Ya sé lo que pasa pero tendrás que enfrentarlo - Ella supo que si seguían el rumbo, sólo le esperaba un destino posible. Ese hombre a lo lejos, era nadie menos que Hatake Kakashi la leyenda ninja…y el amor de su vida

Él iba a enterarse que ella estaba comprometida, y ella no quería que lo supiera, le daba terror pensar que él pudiera verla con cara de compasión, o peor que él pensara que no lo amaba. Era absurdo pensar que Kakashi no se enteraría, lo haría, tarde o temprano se sabría sobre todo si el enlace se hacía en conmemoración de la alianza de los ejércitos

Sasuke se enfureció, nadie jamás lo había despreciado de una manera tan plausible, decir que su orgullo estaba herido era poco, esa niña miraba con una devoción desmedida a aquel hombre de mayor edad ¿Qué podría tener aquel sujeto que no tuviera ya de sobre él mismo?

Cuando uno es gravemente herido por la vida, y vives con el temor constante de no poder querer nada por miedo a que te sea arrebatado, puedes volverte una persona muy desalmada. Lastimar el orgullo de un corazón herido, es la peor cosa que se le puede hacer a alguien con sed de venganza

…si Sakura no lo quería, no importaba, aprendería a quererlo, a la buena…o a la mala

Él la jaloneo de nueva cuenta, pero esta vez hacia un sitio diferente ¡Iban de regreso! Sasuke la tomó por la barbilla y la obligo a mirarlo y él sharingan apareció de nuevo en su mirada. Sakura trato de mantener la conciencia esta vez, pero el mundo simplemente se estaba desvaneciendo a su alrededor, lejanamente allá por el borde la inconsciencia sintió un toque en su piel, sintió su peso ser cargado sin ningún esfuerzo. Sabía que ya hacía tiempo se había desvanecido pero quiso aferrarse a la realidad.

Se estaban dirigiendo hacia un bosque…el bosque de… Esos árboles le eran tan familiares, los colores bailaban a su alrededor, verde, amarillo, todo era tan cálido como el atardecer. Los sonidos la envolvieron en una preciosa sinfonía desigual. Cuervos, pajarillos entonando canciones del bosque…el bosque, otra vez el bosque ¿Dónde había un bosque en…?

¿Dónde estaba? Hacia frio, sintió el frio colocarse hasta en lo más profundo de sus huesos, aquello que la sostenía de repente la abandono porque se sintió fuertemente empujada a un semi húmedo suelo. Debió de sentirse una frágil muñeca de tela al ser arrojada a lo más profundo de un armario para ser guardada ahí para siempre. Trató de enfocar la cansada vista, y una figura alta de porte elegante se acercaba a ella. Furioso por lo que se podía notar en sus maneras.

Entre aquel estupor no se imaginó que pudiera ser Sasuke, su antiguo amor y compañero de batallas, sólo sintió sus muñecas ser rodeadas y la intensa sensación del siempre consolador sueño. Y en aquel ultimo atisbo de lucidez que viene justo antes de abandonarse al fervoroso Morfeo, escuchó…

-Jamás le verás de nuevo- y no puedo evitar preguntarse ¿A quién no volvería a ver? Y por qué le dolía tanto aquella sentencia. Se preguntó porque su corazón se acongojaba ante tales palabras

.

.

.

Después de aquel arrebato de coraje que había mostrado Sasuke, estaba más enojado consigo mismo que con el resto del mundo ¿Cómo pudo permitirse portarse tan visceral? El estaba más allá de cualquier arrebato humano, El no era un simple humano, era un vengador, no tenía tiempo para estarse entreteniendo en banalidades como aquellas.

Pero al notar que aquella chica no quería enfrentarse a Kakashi, le hizo hervir la sangre, ¿Por qué lo ocultaba a él de entre todos? ¿No se supone que él era el amor de su vida? ¿Por qué fijarse en Kakashi? Era verdad todo lo que alguna vez le había revelado su hermano en batalla "la realidad es alternativa, depende los ojos con los que se mire"

De entre todas las personas nunca se imaginó que Sakura fuera una vil mentirosa, y es que ella años atrás y con lágrimas en los ojos le había jurado amarle no importando que, ¡Y ahora le rechazaba! Ella no era mejor que todas esas fans locas que solían perseguirlo, nadie se interesaba realmente en alguien como él.

Y a él no le importaba, hacía mucho tiempo que había pasado del amor, pero ¿Mentirle? ¿Jugar con su orgullo? Eso era indignante ¿Qué necesidad tenia ella de armarse todo ese teatrito sino se iba a queda a su lado? Justo ahora en aras de aquella negociación ya había arriesgado lo suficiente, no sería ahora esa chiquilla egoísta la que le arruinara los planes. El telón ya se había levantado, y ya era tarde para echarse atrás

..

Continuará

Bueno aquí termina el capítulo. Espero me hagan saber su opinión Muchas gracias por leer mi fic Saludos

¿Qué planeará Sasuke? ¿Qué hará Kakashi? O.O Cielos! La pobre de Sakura U_U´ ¿Cómo cielos se mete en tantos problemas?