Restos de aquel dulce niño

Nunca vio tan enojado al shinobi de la mirada escarlata, y de pronto el frío subió por su espina dorsal. Lento, ligeramente doloroso, abriéndose paso poro a poro hasta colarse en aquella parte del cerebro encargada de la supervivencia… Sintió miedo

¿Sería capaz Sasuke de dejarla morir ahí en esa celda, sin ninguna compasión?

….

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Despertó en su casa, era el segundo día que no la veía ¿Dónde podría estar? Incluso el día anterior había salido a dar una vuelta en la aldea –algo poco usual en él- Con la esperanza de poder encontrarse con ella "casualmente".

Creyó verla, a lo lejos, entre la multitud. Creyó distinguir aquel sedoso y peculiar cabello rosado ser movido por el aire, fue apenas un suspiro, un parpadeo…y ya no estaba.

Desde hace dos días el dueño de la cabellera plateada, la había buscado, en su departamento, en sus sueños. Cada vez que fastidiado de no poder dormir, volvía a aquel cuarto donde por última vez hablaron ¿Se había ido con el Uchiha? ¿Por qué accedió a ir con él ese remoto día? Le dolía pensar en la respuesta más lógica…tal vez aún lo quería

Pero ese día en específico, esa dolorosa mañana donde sus tendencias lo atormentaban y alborotaban todo sentimiento cuerdo en él. No tenía tiempo para pensar, para torturarse con las miradas bonitas y sustanciales que ella le había dirigido, para recordar su fragancia inundando la habitación. No había tiempo. Sakura no había regresado, y la Hokage lo había llamado con trato de urgencia a su oficina, ya iba retrasado así que debería irse pronto.

Tomó un suspiro más, pensando en aquella hermosa joven Pero aún en el camino se descubrió a si mismo moviendo sus ojos de un lado otro. Atento, impaciente, ávido con la mirada… Por si la veía. Pero al llegar frente a la oficina de su sombra líder, la chica no apareció

-Tsunade-sama- Saludó formalmente. Pero ella no contestó, le daba la espalda, veía a su preciosa aldea

-Tu misión está sobre la mesa- Se limitó a decirle, sin verlo, no podía verlo a la cara, tan sinvergüenza, sabiendo el trato que tuvo que aceptar.

Kakashi la miró contrariado ¿Por qué no lo miraba? Era extraño, la rubia jamás era tan impersonal

-Yo…tengo una pregunta…-Dudó sin saber bien como formular aquella cuestión sin resultar ¿Desesperado?- Sa…-

-Los detalles están todos gravados en el pergamino, irás tu solo - Respondió toscamente

-¿Sakura?- formuló en tono de pregunta

-Está de misión…con Sasuke. Te sugiero partir de inmediato- Aquel tono había sonado forzado. Ella movió el hombro en un movimiento imperceptible, puramente inconsciente como acomodándose la ropa, se notaba incomoda, ¿Qué era lo que ocultaba?

-E…-Comenzó a pronunciar él, pero antes de que pudiera prepararse para ello, la Gondaime se volteó bruscamente a verlo, sin abandonar su lugar detrás del escritorio.

-Es una orden- volteó a verlo, su elevada voz quería expresarle que estaba enojada, pero al mirarla a los ojos lo único que vio fue lastima en ellos ¿Por qué le miraba con compasión? Ella desvió la mirada avergonzada, y de volvió a darle la espalda

-Hai- contestó y se fue rumbo a su casa para partir esa misma noche a la misión. No tenía tiempo para pensar en detalles sobre el ánimo de la Gondaime, no quería pensar en Sakura y en si lo había abandonado. Lo mejor sería tomar la misión para despejarse. Nada mejor que poner tu vida en riesgo para dejar de pensar en una pena de amores ¿No?

En realidad no quería encaminarse en aquella larga odisea, pues al parecer la misión era un poco tediosa, antes de que pudiera darse cuenta y pudiera detener el curso de sus pensamientos, ya se encontraba en su propia casa empacando para partir y leyendo el pergamino con detenimiento. Era una misión sencilla, pero bastante larga, implicaba su estadía fuera de Konoha por al menos seis meses

¿Seis meses? Era bastante, incluso si las cosas estaban incomodas entre Sakura y su persona, no estaba seguro de que poner tierra y tiempo de por medio fuese la solución más aceptable, quizá con ello solo lograría enfriar todo lo que ya había logrado, pero en realidad ¿Qué había logrado? ¿Sakura lo quería? ¿A él le importaba que ella lo quisiera? Su cabeza era todo un desastre Por supuesto que quería a Sakura pero su mente le jugaba una mala pasada, era su forma inconsciente de protegerlo, no pensar en ella como una amenaza para su salud emocional, no pensar en ella en conjunto con la palabra amor

Todo era muy confuso ¡Maldita sea! ¿Cuándo se había convertido su vida en un drama de telenovela? Quiso por un momento que el mundo se detuviera, que parara de girar sobre su propio eje, moviendo a diestra y siniestra los sentimientos de la gente. Pero ni el mundo, ni el tiempo iban a detenerse por nadie ¿Verdad? Era hora de terminar con todo el drama y portarse como un hombre…Debía hablar con Sakura y afrontar la situación, y si ella misma lo mandaba a paseo entonces ya tendría una buena razón para embarcarse en una misión larguísima para poder pensar el rumbo de su vida pero ya tranquilo sin presiones del corazón. Y si Sakura le correspondía, bueno… ¿Podría eso pasar?

Se dirigió a casa de la chica de cabellera rosada, pero al parecer no había nadie. Era raro, el pequeño buzón de la joven parecía intacto, a decir verdad lucía lleno de correspondencia, las ventanas estaban cerradas, y al acercarse Kakashi a inspeccionar pudo notar que había un ligero rastro de polvo en ellas ¿Por qué habría polvo en un par de ventanas que habían sido abiertas? La respuesta era simple, no habían sido abiertas.

Se inquietó y decidió entrar a corroborar como estaba la joven, sin llamar, sin pedir permiso y sintió esa punzada en su interior revelándose con sonidos chirriantes de campanas –sus sentidos shinobi- se agudizaban a cada paso, revisó en la regadera de la chica, y todo estaba seco como el desierto: Sakura no se había aseado, revisó el cuarto de lavado y la ropa comenzaba a tener un sutil olor: No la habían lavado en algunos días. Y ahí estaban todas las cosas de la chica contándole pequeñas historias, diciéndole a gritos que la chica no había estado ahí para cuidar con esmero de todas ellas como hiciera siempre.

Miro en la estantería de la joven y halló ahí todo su repertorio ninja, ¿Cómo podría haberse ido de misión sin todos sus souvenirs? ¿Era eso siquiera plausible?

Kakashi frunció el ceño, estaba furioso, el recuerdo del altanero joven de cabellos negros llevándose a la kunoichi de inocente mirada verde lejos de su lado, le vino a la memoria. Y esta vez dirigió sus pasos decidido y cabreado a los infames terrenos Uchiha

Entró, pisando firmemente, con resolución en la mirada, pero igual que en la casa de la joven los muebles y la casa le contaron que Sasuke no estaba tampoco. La única conclusión razonable era que él se había llevado a Sakura, su hábil mente lo llevó a recorrer los caminos de la desconfianza y la agudeza mental, entonces todo encajo: El comportamiento furioso de Sasuke, su misión alejada de la villa y el raro comportamiento de la Hokage. Él sabía a perfección que la Gondaime haría todo lo posible por no hacer enfadar al malcriado niño de mirada ónix, sabía también de la repentina testarudez que había adquirido este para con la joven ahora que esta le ignoraba ¿Podría la Hokage haber sacrificado a Sakura con tal de no invocar la venganza del antiguo clan policiaco?

De ser cierto las posibilidades jugaban en su contra, la única certeza que tenía provenía también de la ansiedad de la rubia líder ¿Por qué estaría tan consternada de saber que Sakura se fue por voluntad propia? Sakura no se había ido por elección y él iría a rescatarla por fuerza, con ayuda de la villa o no tendría que encontrarla, pero no era tonto no se aventaría al acantilado sin medir primero su profundidad tendría que aventurarse a los rincones más oscuros de esta guerra para sopesar sus posibilidades

Por primera vez en muchos años sintió el fuego de la rabia correr por sus venas. Rabia por el arrebato de algo que amas, ya había dejado perder muchas cosas en su vida. En el pasado no fue lo suficientemente fuerte para enfrentarse a sí mismo, a sus demonios, a sus enemigos, pero esta vez sería diferente, traería a Sakura de regreso sana y salva.

No contaba con la villa, lo sabía. Suspiró un momento, cerró los ojos y sopesó la situación un momento ¿Con quién sí contaba? No podía convocar a grandes masas, tenía aliados de sobra, eso también lo sabía, había arriesgado la vida por muchas personas y sería lo menos que podrían hacer para pagarle, pero considerando que debía mantener el bajo perfil, sólo podría encomendarle la tarea cuando mucho a dos personas. Dos firmes aliados. Sonrío sin alegría, y entonces lo supo.

Una sombra silente partió bajo las sombras de la antigua casona Uchiha para adentrarse más y más a la oscuridad del alma humana, decidió enfrentar una posible guerra, sin aliados firmes, traicionando las ordenes de su villa, en nombre de un amor colegial ¿Hay amor más sincero?

¿Cuáles son las consecuencias de arriesgarlo todo por amor? ¿Se puede salir ileso?

..

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No, Sasuke no sería capaz

¿Dónde había quedado aquel dulce niño? Sakura no pudo evitar sumergirse en una espiral de dolor, ¿Por qué había cambiado tanto su vida?

Cuando uno es joven e inocente quiere crecer pronto para ser adulto, ansía con desesperación ser lo suficientemente mayor para cuidar de los que se aman, pero la vida no es lo que se espera, justo ahora para proteger a su amada villa, debía embarcarse en un matrimonio sin felicidad. La vida se movía demasiado rápido y apenas le daba tiempo para seguirle el ritmo, la espiral giraba y giraba, y no se detenía ¿Por qué ese dulce y arrogante niño había cambiado tanto?

Y luego estaba el tema de Kakashi. Apenas salir de la bruma de la confusión después de el último gritoneo con Sasuke, Sakura pudo comprender sus palabras" ¡No lo volverás a ver!" Aquello le dolía más que haber estado sujeta por esas cadenas. No, ¿Por qué? Le había tomado su tiempo pero por fin había entendido que no sería feliz con nadie más que con el desvergonzado de Kakashi.

Mirarlo reír tan quedamente, como en secreto, verlo arquear su ojo cuando estaba despreocupado y de buen humor; desafiante y frío ante la batalla, pero todo un amor cuando se le conocía verdaderamente, eso.

Eso y más quería de Kakashi, quería estar con él.

Las últimas veinticuatro horas a su lado fueron todo un sueño, porque ella no solo sentía mariposas en el estómago cuando estaba con él. No, claro que no, ella sentía toda una manada de elefantes retumbando sus enormes patas y sus sonantes trompas por todo su cuerpo, haciéndola vibrar al tono del amor.

Lo deseaba, lo amaba, no quería pasar ni uno solo de sus días alejada de aquel enigmático hombre, aquel que la había hecho sentir segura. Todo el mundo en su juventud se había dedicado a decirle lo frentuda, lo torpe, y lo débil que era, pero él no. Él creyó en ella.

Muchos podrían haber pensado que él se alejó de ella, de su entrenamiento básico porque Sasuke o Naruto eran mejores promesas, pero ella sabía que no había nada más alejado la realidad. Prueba de ello, es que delegó también a otro el entrenamiento del poderoso portador del zorro demoníaco. Lo que sucedía es que Sasuke, ese niño perdido y lastimado por la vida, necesitaba más atención. Esa clase de decisiones sucedían todo el tiempo como con los padres; se olvidan del niño prodigio que puede hacer todo por sí mismo y enfocan su total atención en aquel frustrado pequeñajo que no puede atarse siquiera solo las agujetas.

Sakura sabía que Kakashi confiaba en ella, pues muchas veces puso su vida bajo el influjo de su chackra verdoso y sanador, pero en aquel entonces ella no lo necesitaba, su camino había sido trazado en otra dirección. Aquel pervertido de los ojos impares era un hombre realmente sabio, un hombre al que ella amaba y admiraba más que a ningún otro antes, y esas dulces y mágicas 24 horas antes de…antes de ese calabozo frío y desconcertante, antes de las dudas y las conspiraciones en su contra, habían sido sencillamente refrescantes, llenas de encanto e ilusión, porque ella pudo ver en la mirada del shinobi, una chispa pequeña, distante pero presente de correspondencia ¿Sería posible que él la quisiera también?

Era lo que más anhelaba y aunque eso ahora era ya una vaga ilusión, un absurdo pensar, era reconfortante saber que ahí afuera había alguien que la amaba tanto como ella a él. Le quitaba el aire pensar que ese hombre tan maravilloso, tierno, y paciente pudiera amarle.

Ahora su camino había sido nuevamente trazado lejos de él

"Nuestros recuerdos siempre son nuestros"

Y Sakura tenía sus hermosos recuerdos, que le ayudarían a ser fuerte para su próximo camino. Había tomado una decisión, pelearía con dulces palabras, con armas, con sangre con empatía, con lo que fuera pero lograría su libertad. Saldría adelante, le daría batalla a Sasuke, porque esto no acababa aquí. Antes lo había perdido todo, por cobarde, por no pelear, por no entrenarse debidamente, había dejado ir a Sasuke y lo había dejado aventurarse solo en la oscuridad, y ahora ya era demasiado tarde para él, pero no lo era para ella, ella resurgiría de las cenizas, más fuerte que antes.

Y en aquel momento, se abrió la puerta del calabozo y pudo ver entre las sombras los furiosos ojos color sangre mirándola intensamente

Preciosos, destellantes, esos profundos pozos rojos que todo lo consumen a su paso, devorando lenta y tortuosamente toda luz a su alrededor, dejando la nada, aquellos bellísimos ojos color abismo que todo lo arrasan, adentrándose en su alma, tomándola por sorpresa, esos sublimes ojos llenos de ira que a la vez le miraban altivos exigiendo una respuesta.

-¿Puedes decirme porque demonios me volviste a atar?- Se aventuró ella desviando la mirada pues era la única forma de romper el potente hechizo que esos ojos lanzaban sobre ella

-¿Y todavía lo preguntas?- Espetó airado

-Sí, creo que al menos puedo hacer eso ¿o no?- lo desafió, pero aún sin verlo a los ojos

-Vas, a ser…-Cerró fuertemente los ojos. Intentó contener su ira, trató de desactivar el sharingan(Al parecer no se había dado cuenta de cuando lo activó)- …La señora Uchiha.

-¿Y? ¿Está es la recamara nupcial?- Lo soltó sin pensarlo, una pizca de humor sarcástico que se le escapó de sus siempre irracionales labios. "Por dios Sakura, este no era el momento para preguntas tontas o comentarios estúpidos, es el momento para huir", Escuchó a lo lejos en su subconsciente. Lo ignoró, tampoco era precisamente el momento para volverse loca.

Él apretó la mandíbula, irritado, se acercó y la tomó por la barbilla, obligándola a verlo. Ese gesto era tan característico en el, tan posesivo, tan dominante, tan él.

-¿Qué…demonios, le ves a Kakashi? – Las fosas nasales del joven se agrandaban y achicaban a cada respiración, era obvio que estaba a punto de perder los estribos

Ella se mordió el labio, aquella había sido una pregunta muy directa, Sasuke no acostumbra hacer ese tipo de preguntas, no se interesaba en los sentimientos de los demás. Aquello la inquietó, porque de verdad ella no quería hablar del asunto. Sabía que si comenzaba a hacerlo no podría parar y solo conseguiría con ello acarrear la furia del último heredero del clan del abanico

-Yo…emmm…amm- intentó desviar la mirada, pero el afianzo más el agarre que tenía sobre barbilla

-Quiero la verdad- Le advirtió. Y ella odio esos ojos interrogantes, acusadores, que le obligaban a decirle la verdad. No podía mentirle

-Yo…le- bajo un poco la mirada, apesadumbrada, llena de tensión, culpo a las cadenas de su debilidad, pero al verse las muñecas desnudas pudo recordar que Sasuke no la había atado esta vez, sólo la había arrojado sin más a aquel despectivo suelo. Está vez él guardó silencio y toleró que le desviara la vista-… le quiero- contestó por fin ella con apenas un murmullo audible para oídos no entrenados, pero ella estaba antes oídos shinobi. Lo dijo sin sopesar la situación porque era lo que en realidad sentía, sin más rodeos, era su corazón hablando

Él se levantó bruscamente, alejándose de Sakura, de nuevo con el sharingan activado

-¿Le quieres? Ja ¡Le quieres!- Pasó en un segundo de la duda a la euforia ¿Se burlaba de ella? Sakura lo miro confundida ¿Es que en realidad las emociones también podían presentarse y alterar a alguien como Sasuke? Abrió los ojos sorprendida

-¿Cómo demonios vas a quererle?- le gritó frenético- Tú no puedes querer a nadie- Enfatizó el tú, estaba fuera de sus cabales, no hablaba con racionalidad ¿Qué diablos le ocurría al siempre imperturbable heredero de la llama Uchiha

-Sa…suke, ¿Cómo…cómo puedes decir eso? Claro que…-Quiso razonar con él

-No, cállate. Eres una mentirosa- Le gritaba sin tregua. Sakura se asustó, ni enfrentándose a los peores enemigos en batalla se podía comparar a ahora, y es que es verdad, sólo las personas que alguna vez formaron parte de nuestro corazón pueden hacernos daño, pueden herirnos, pueden hacernos ver el mal que yace en cada uno de los corazones

-Sasuke ¿Por qué…por qué dices eso?-

-Porque es la verdad, eres una mentirosa, una engatusadora ¿O qué, Se te olvida que hace apenas unos años me dijiste lo mismo a mí?-

Está vez de verdad abrió los ojos y la boca con notable perplejidad, estaba anonadada, sin aire, perdida entre todas aquellas palabras. ¿Lo había escuchado bien? Sí, por supuesto que lo había escuchado bien, pero no estaba segura de entenderlo ¿Eso era un reproche? ¿Era una burla? ¿Qué demonios era todo eso? Sasuke siempre había sido un armadura impenetrable con emociones herméticas, nadie pasaba a través de esa armadura, y ahora… ¿Era toda una montaña rusa?

-Yo…-quiso decir ella, reordenando rápidamente sus pensamientos, pero Sasuke la detuvo en seco, golpeando sonoramente uno de los muros, rabioso, su puño comenzó a sangrar, y ella sintió miedo, la ya perdida maldición punzó en su cuello, o el recuerdo de está, pues con la otra palma, Sasuke se toco el cuello exasperado, con gesto fruncido.

-¿Por qué mientes?- Continuo gritando, y se acercó a ella, tomándola por los cabellos, ella soltó un quejido, cerró los ojos del dolor, él la obligaba a levantarse sujetándole las hebras, y como pudo se levantó, más para cesar el dolor que otra cosa, estaba demasiado débil para hacer que él la soltara.

-Sasuke, me lastimas- Estaba gravemente sorprendida, el shock no la dejaba reaccionar

-¿Lastimarte? ¿Te duele?- la jaloneo un poco más- Dime ehh, ¿Eso te duele?- Ella se quejó un poco más fuerte. - No tienes una idea de lo que es el dolor- y la soltó bruscamente, ella dio traspiés, alejándose de él y comenzó a sollozar levemente

-Tu papel de víctima ya no funciona conmigo, así que corta el rollo- le dio la espalda

-No estoy llorando por mí, sino por ti. No te reconozco- ¿Había un dolor más grande que perder de esa manera un bello y atesorado recuerdo de la infancia?

Y por si fuera poco, para la visible sorpresa de Sakura, Sasuke dejo ver notablemente el chackra que poseía alrededor suyo, tangible, ondeando centelleante, poseso, fuera de sí

-¿Por mí?- la volteó a ver, en un instante la acorraló contra la pared tomándola del cuello. Ella sintió el fuerte agarre cortándole la respiración, quiso luchar, decirle que parara, patalear, lo que fuera, quitárselo de encima, pero Sasuke era demasiado fuerte y estaba demasiado cabreado como para detenerlo. Ella aún no recuperaba las fuerzas que le habían arrebatado antes las cadenas, no se había alimentado o dormido bien, no tenía sus propias fuerzas, y su chackra continuaba debilitándose…No podía defenderse

-¿Por mí? – La azotó contra la pared, sin soltarla- No digas estupideces, no tienes ni puta idea

- ¿Por qué?…-logró articular- ¿Por…qué…?-y tosió sangre. El agarre era simplemente demasiado afanoso, ella dejó de luchar, y él asustado y entrando en la cabalidad, la soltó, se alejo rápidamente de ella y le dio la espalda.

Ella tosió audiblemente, dando arcadas continuas, aspirando a bocanadas gigantescas el aire del que fue privada, y aún entre arcadas, miró a Sasuke y le dijo

-¿Por qué… te has con…vertido e…n es…to?- recuperó un poco más el aire, y con la entereza que le quedaba pudo levantarse apoyarse de un muro. –Es por…-continúo ya más desahogada-es por lo que has vivido?

Como lograba cabrearlo esa mujer, Sasuke apretó los puños, esta vez se resistió a voltear a verla, tembló de rabia, esa…pequeña hija de…

-ya lo te lo dije, no tienes ni puta idea de lo que hablas así que cállate- apretó la mandíbula y lo dijo casi entre dientes

-Sí lo sé- lo afrontó, con entereza sin dejarse amedrentar por el reciente ataque. Ella era Sakura Haruno una heredera más de la voluntad de fuego, pupila de la misma sombra Hokage

-No, no lo sabes- volvió a gritar, claramente afectado. Ese no era él ¡Por dios! Se dio pena así mismo él jamás había sido violento, no de esa manera, no con una mujer

-Tú…- controló su tono de voz- No sabes… la razón, a ti no te lastimaron tanto como a mí. Puede que sepas lo es tener el corazón roto ¡Seguro que lo sabes! ¿Pero sabes lo que es tenerlo herido y suplicante, que te ruegue porque termines con él?- La miró a los ojos, dolido- No, eso seguro no lo sabes, así que jódete, tú no sabes nada de mi vida.

¿Así que era eso? Sakura lo entendió todo entonces.

-¿Te piensas que eres el único que ha sufrido? Pues te tengo noticias: No es así, deja por un segundo de auto compadecerte y date cuenta que esta mierda de vida que desprecias, es lo único que tenemos los demás

¿Qué? ¿Había escuchado bien? ¿Ella lo estaba enfrentando? Nadie jamás se había atrevido a hacerlo, aunque claro nadie le había descolocada tanto antes, como para hablar de ¿Sentimientos? ¿Qué le estaba pasando? Tenía cosas más importantes que hacer, prioridades. La guerra se acercaba, y le dolió recordar porque él estaba ahí participando. Su hermano, su pobre mártir personal muriendo por una despreciable aldea, siento resucitado y manipulado como un títere, la rabia le hirvió en la venas.

Pero aun tenía sobre sí un par de ojos verdosos que lo miraban desafiante, buscando una respuesta, ¿Habría más personas como Sakura en la aldea? Esta que tenía enfrente no era para nada la pobre niña llorona que él había conocido. Ella sabía que estaba a merced de él ¿Porqué desafiarlo? ¿Por qué arriesgarse a perder la vida por algo tan insignificante? Simplemente no tenía coherencia.

Sin notarlo siquiera, la furia del joven aminoró ¿Ese era el efecto que tenía la pelirosa sobre sus emociones? ¿Era ella capaz de contener su furia?

- Nada de lo que hagas o digas va a cambiar tu pasado o el mío. Ser cruel y mezquino con todos, a tu paso no devolverá a Itachi a la vida. Sólo conseguirás destruirte a ti mismo- Continuo la joven

¿Qué demonios sabía ella sobre su hermano? ¿Sobre su familia? ¿Sobre su dolor? Sasuke gruño Muy en el fondo sabía que ella tenía razón, nada podría devolverle la vida a Itachi

-No te deseo nada malo, eventualmente todo lo que hiciste te caerá encima, todos los fantasmas de tu pasado te atormentarán en sueños. El destino te va a cobrar todos esos trozos de vida que tomaste, arrastrarás para siempre esa sombra negra de soledad, si sigues alejando a todo aquel que verdaderamente quiere ayudarte-

Sasuke estaba gravemente afectado, Ella…ella hablaba como si tuviera una idea de lo que era sufrir así. No, imposible. Ella no podría saberlo, quería que se callara, que dejara de hablar, por favor, no.

Las sombras de soledad, los horribles sueños a medianoche, el dolor. Todo era real para él, y recordar era insufrible.

-¡No!- gritó por fin- Cállate, no quiero escuchar una palabra más- y la empujó, nada comparado con sus previos ataques, este careció de fuerza, las palabras de la kunoichi habían comenzado a mermar en la psique de Sasuke

-¿Por qué a mí Sasuke? – quiso razonar con él. Sasuke se sujetó el ojo derecho, le palpitaba sin razón alguna ¿Ese dolor no podía ser real verdad?

-Estas muros que me mantienen presa, son las cadenas de tu ignorancia, de tu violencia y de tu desprecio, porque mi libertad no depende de eso, hagas lo que hagas mi alma aun seguirá libre de tus pecados, mi alma seguirá libre de las atrocidades que has cometido y gradualmente cuando logre escapara de este cuarto lo único que quedará atado a este calabozo serán los tristes recuerdos de tu soledad.

-No- gritó desesperado y sujetó a Sakura de los hombros, la aprisionó contra la pared, fue demasiado rápido demasiado intensó. Sakura volvió a toser. –No, no te irás, no puedes…no- En esos momentos Sasuke era la representación misma de la desesperación, la angustia, y a pesar de tener el sharingan activado en su fase avanzada, a Sakura aun le parecía un pobre niño asustado

-justo ahora puedo ver los atormentados ojos del asesino asfixiando tu corazón.- Le tocó el rostro suavemente

Sasuke controló sus respiración, ¿Por qué le hablaba ella de esa manera tan…dulce, después de ser tan imbécil?

-Espero que todo ese poder que tanto anhelas te consiga alguien que te ame, porque yo te amé cuando no eras esto, cuando eras ese niño arrogante de buen corazón. Mis ojos te vieron como lo mejor del mundo, cuando arriesgaste tu vida en cada una de las misiones por nosotros tus amigos, tu aldea. Mis brazos te estrecharon como la criatura más dulce, cuando quedaste inconsciente en el bosque de la muerte por protegernos ¿Lo recuerdas?

Sasuke contuvo la respiración. Sí, claro que lo recordaba, todo eso, lo anhelaba, eran días más fáciles, donde en aquellos ayeres se planteó la oportunidad de ser legítimamente feliz. Su mirada dudaba, iba a de un recuerdo a otro, se olvido por un momento de Sakura. Ella terminó su caricia y agacho el rostro, escondiéndolo entre las hebras color rosa

-Pero esto que eres ahora no vivirá ni en mi corazón ni en ninguna memoria. Si continúas por este camino, si decides tomarme por esposa y mantener aquí como prisionera, incluso si no me liberas ahora. No importa…si muero, al lugar a donde vaya, ese es un lugar al que no podrás seguirme…casi lo prefiero.

Él abrió los ojos sorprendido ¿Cuándo había madurado tanto Sakura? No, cuando él era joven había odiado a las personas como…como él. La soltó suavemente, se miró incrédulo las manos, ¿esto era en lo que se había convertido? Él sólo quería ser poderoso, y había acarreado una serie innumerable de maldiciones para sí mismo

Ella se le acercó lenta y cuidadosamente, con cariño, lo miro perdido y asustado, temeroso por primera vez. Y de repente ahí está su dulce y tierno Sasuke, ese dulce y altivo niño. Lo tomó por el rostro y le dio un beso en la mejilla. Él no se movió

-Pero, si aún te queda algo de humanidad, si aún recuerdas tu alma, entonces por favor… déjame ir-

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Continuará

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Primer fic que escribo estando en la escuela XD jaja

Waaaa… ¿que seguirá? ¿Habrá Sakura hecho enojar más a Sasuke? ¿La dejará ir? ¿Qué pasará con Kakashi? ¡Cielos! ¿Y la guerra? Son muchas interrogantes, y este fic da para más jeje. Personalmente me encanta escribirlo, veamos a cuantos capítulos llega antes de que se me agoten las ideas.

Gracias por seguir leyéndome. Un fuerte abrazo de yo, que soy Lilith's angel reviews por favor! XD