Robotech no me pertenece.

Capitulo 14

Un nuevo amanecer.

Existen pocas cosas que pueden sacar a Hunter de sus casillas; una de estas es la estupidez humana, si algo no soporta es tratar con una persona estúpida, para estúpidos en el universo con él basta y sobra.

-Señor entienda que con todo este problema, el control de entrega de los niños no ha sido muy exacto, los hemos estado entregando a sus familiares o conocidos más cercanos.

Allí a Rick le hirvió la sangre al oír tamaña irresponsabilidad.

-Voy a contar hasta 10, señorita; si cuando termine de contar usted no me ha dado razón de donde esta mi sobrino le juro que la mato, con tal, en estos momentos nadie lleva un CONTROL EXACTO de quien está vivo o muerto.

-Pe…pero, señor

-UNO.

La chica seguía buscando desesperada en los registro y aun no conseguía el nombre del niño por el cual estos dos señores estaban preguntando, no que con todo este desastre, el señor debería estar agradecido de que pudimos evacuar a todos los niños a tiempo.

-DOS. .-Conto el hombre alto y atractivo con cara de pocos amigos. A él si le tenía miedo.

-TRES.

-Susan, ¿se puede saber que pasa aquí y quienes son estas personas?

-Gracias a Dios, ella es mi supervisora… - Sarah esto señores están buscando a un bebe de 4 meses se llama Joshua Fokker Grant, dicen que sus padres no pudieron haberlo retirado, pero yo no lo consigo.

-¿Y Quienes son ustedes?

-Mi nombre es Richard Hunter y soy el tío de Joshua, hermano de Roy.

La señora lo miro de arriba abajo no creyéndole mucho, principalmente por el parecido.

-Tiene algo que compruebe el parentesco.

-Mi padre nunca adopto legalmente a Roy pero le aseguro que somos hermanos.

Ah, hermano de crianza, eso lo explica.

-El niño ya fue retirado por una persona autorizada para hacerlo.

-¿Quién?, si todos los que conozco están muertos o en el maldito hospital.

-No todos.

Era casi media noche cuando sintió que tocaban la puerta de su casa, se levanto medio dormida y abrió la puerta y en el lumbral vio a dos personas que no veía en casi dos años.

-Buenas noches Jefe, Salcedo… mucho tiempo sin verlos.

-Buenas noches Mir, te molesta si pasamos.- pregunto Rick mas por educación que por otra cosa, porque ya tenía medio cuerpo dentro.

Mirilla se aparto para darle paso a Salcedo. Para luego decir,-Si, claro Jefe pase adelante.

-Lo siento Mir, pero es que en la guardería me dijeron que tu tenias a Joshua y vengo a cerciórame que está aquí y que se encuentra bien. – le explico Rick rápidamente con algo de temor.

-Se encuentra bien Jefe, está en el cuarto de Dana durmiendo en el corral.

-Puedo verlo.

-Usted solo y por favor no haga ruido, no quiero que los niños se despierten, hoy no ha sido un día fácil.

Rick entro al cuarto de Dana en silencio, la niña dormía en su camita mientras que Joshua usaba su viejo corra, tenía un monito de invierno y estaba todo encogido como si tuviese frio, lo único que se distingue en la oscuridad era la tusa rubia que tiene en la cabecita.

Rick no pensaba tocarlo pero no se aguanto, comenzó a sobarle suavemente la mejilla y hablar en voz baja, diciéndole que el ya estaba allí, que no se preocupara que él no lo iba a dejar solo. Que no importara donde estuviesen su papa y su mama lo amaban.

Mir estaba fuera de la habitación escuchando a Rick, decidió cerrar la puerta y dejarlo un rato solo con los niños.

Pasó a la cocina y prendió una vela, para ayudar a la iluminación de la sala, por lo menos esta noche era luna llena.

-Desea un café teniente Salcedo.

El solamente asintió.- Gracias por traer el bebe contigo.

-De nada; a Claudia no le hubiese gustado que el bebe durmiera solo en la guardería. Al igual que a mí no me hubiese gustado que Dana se quedara allá si yo pereciese.

-¿Y qué pensabas hacer con él?, el día de mañana me refiero. –pregunto Alan después de darle un sorbo al café más horrible que había probado en su vida.

-Entregárselo al Comandante Fokker si está vivo; en su defecto a Lisa, ella va a ser su madrina, lo que sea que eso signifique y está muy pegada al bebe; y si no, a mí y a Maximiliam no nos hubiese molestado criarlo como nuestro. Siempre hemos pensado en tener un varoncito.

-Sabes que si Roy está muerto, nos lo vamos a llevar con nosotros.

-Me lo imagine cuando vi a Rick en la puerta, pero déjame decirte que eso no será tan fácil, Lisa va a pelear con uñas y dientes, ella en verdad ama a ese bebe, tanto o igual que Claudia.

Rick salió en ese momento de la habitación, tenía los ojos rojos pero secos.

-Gracias Mirilla

-De nada Jefe.

-¿Donde está Max?.

-Aun esta de servicio, ayudando a los de búsqueda y rescate, si quiere lo llama, tal vez tenga noticias del Comandante Fokker.

-Los teléfonos no funcionan y yo…

Mirilla siempre tan eficiente le paso un radio militar… Rick converso un rato con Max antes de volver a pasarle el teléfono a Mir.

-Consiguieron a Roy, aparentemente esta en mal estado, se encuentra en el hospital militar.

-Vamos, -dijo Salcedo tomando la chaqueta de la silla donde se la había quitado.

-Mirilla, sé que es un abuso pero está bien si…

-Vaya tranquilo Jefe, yo y Maxiliam cuidaremos del bebe. Ya tenemos práctica en eso.

-Gracias Mir, cualquier cosa esta es la frecuencia de radio que estamos usando,- dijo tendiéndole un papel- solo llama y aquí estaré.

Las calles de Macross estaban desiertas, desiertas y oscuras, lo único que iluminaba el recorrido era la luna, Alan estaba conduciendo con cuidado, por si había escombros en la carretera. Al cruzar un parque Rick la vio.

-DETEN EL AUTO, DETENTE MALDITA SEA.

Rick descendió del vehículo como alma que lleva el diablo, el podía reconocer esa figura en cualquier parte no importando como fuese vestida o la oscuridad del lugar.

Comenzó a gritar el nombre de la mujer que parecía más un zombi que un ser humano, pero ella estaba demasiado absorta en su propio mundo.

-LISA… LISA…- se paro en su frente y la tomo por lo hombros, la vio encogerse un poco de dolor, su vista parecía desenfocada como si no reconociese a nadie ni supiese donde estaba.

Llevaba un uniforme medico azul marino, y el cabello suelto hasta la cintura, el brazo izquierdo estaba enyesado aunque ella no parecía notarlo, estaba descansa y por las huellas que habían en la acera sus pies estaban sangrando. Tenía un ojo morado y un golpe en la frente, aparentemente habían tenido que agarrarle puntos en ese lugar. Debe estar helada al borde de la hipotermia y aun así está de pie y parece no sentir el frio a su alrededor.- Esto preocupo a Rick sobre manera.

-Lisa escúchame, soy yo Rick Hunter, tu mejor amigo.- eso pareció hacerla entrar en razón.

-¿Rick?... Oh Rick eres tú y estas aquí.- Lisa se arrojo a sus brazos y comenzó a llorar desesperadamente.- Oh Rick tengo que encontrarlo, ayúdame, por favor ayúdame.

Alan había bajado del vehículo y estaba buscando una manta para ponerla alrededor de Lisa, -súbela al vehículo Hunter si no quieras que muera aquí de frio.

Rick trato de llevarla al auto pero ella solo comenzó a gritar…

-NO, Rick no puedo, ayúdame a encontrarlo por favor ayúdame, si no lo encuentro Claudia no me lo perdonara nunca, Tengo que encontrarlo Rick tengo que encontrar al bebe, necesito saber cómo esta… y si está bien, Rick tengo que verlo… Rick. Dios Rick tengo que encontrar a Joshua, tengo que seguirlo buscando.

Con cada palabra que salía de sus labios su llanto se hacía más desesperado, Alan nunca pensó ver a la Reina del Hielo Hayes en ese estado, y en ese instante entendió lo que le quiso decir Mirilla Parino en su casa. Ella en verdad ama al bebe.

-Está en casa de Mirilla -le dijo Rick pero ella no parecía oírle, tuvo que sacudirla un poco- LISA ESCUCHAME, el bebe está en casa de Mirilla, Joshua está bien, está durmiendo en corral de Dana Sterling. Te juro que está bien, acabo de verlo.

-¿No me estas mintiendo? –pregunto en una voz pequeña como adormilada mientras se pegaba a su pecho, en ese momento Alan se dio cuenta que el costado de Lisa sangraba y que no todas las manchas de sangre en el piso provenían de sus pies.

-¿Cuando demonios te he mentido Hayes?, le pregunto mientras la abrazaba y le sobaba el cabello en la espalda con cariño.

Alan se sentía incomodo, parecía estar presenciando un momento intimo entre una pareja, aun así sabía que tenía que interrumpir y meterle un poco de cordura a esos dos antes de que Hayes les cayera muerta en frente por la herida, que parecía considerable o de hipotermia.

-Rick, móntala al auto, creo que esta hasta cierto punto sedada, y si no te has dado cuenta esta sangrando por un costado, hay que llevarla inmediatamente al hospital.

Rick asintió preocupado y procedió a cargarla. Se sentó atrás con ella sobre sus rodillas tenía miedo de lastimarla mas de lo que estaba, pero aun así no quería soltarla. La arropo con la manta que traían e intento darle calor.

-No… Rick, quiero ir… a ver a… Joshua,- cada vez se le enredaba mas la lengua, parece que su cuerpo le paso factura al bajar los niveles de adrenalina - no estaré tranquila… hasta que lo vea.

-Lo siento Hayes, esta vez soy un civil no tengo porque hacerte caso, así que vamos a la clínica ya mañana.

-Y cuando me hiciste caso… mientras estuviste… en la milicia… ah Hunter – Rick sonrió y vio como Lisa comenzaba a cerrar los ojos. –Tengo… sueño…

-No dejes que se duerma puede estar padeciendo de hipotermia –le dijo Alan desde el asiento del conductor, estaban a mas de 800 metros del hospital lo que implica que Hayes tiene más de 15 minutos caminado afuera en el frio. Buscando a un bebe que no es suyo; demonios iba a tener que repensar todo lo que sabía acerca de la Reina del Hielo Hayes.

-Hayes, vamos cuéntame algo no te duermas.- Rick le habla suavemente como arrullándola, mientras le apartaba el cabello del rostro.-

Asi se va a morir pal coño antes de que lleguemos al hospital. -Pensó Alan así que decidió tomar cartas en el asunto.

-Capitana, ¿Que fue lo que sucedió hoy en el SDF-2?, ¿porque demonios no pudieron despegar?

Lisa comenzó a narrar con detalle lo ocurrido desde el momento que sonó la alarma hasta cuando los rescataron de la nave… parecía estar reviviendo cada uno de los momentos de la batalla unos con intensidad otros con tristeza.

-Kim,.. Kim murió y Sammy está gravemente herida.

-¿Y Vanesa?- pregunto Rick al no escuchar a Lisa nombrar a la tercera integran del trió

-Ella… Ella estaba asignada al SDF-1,… estaba al lado de Claudia cuando… cuando todo pasó.- respondió con lágrimas en los ojos.

Rick descendió del vehículo con ella en brazos, inmediatamente un enfermero se la quito y la acostó en una camilla, la habían estado buscando; Alan no estaba equivocado cuando dijo que le parecía que Hayes estaba sedada, en realidad acababan de salir de cirugía cuando salió del hospital en su carrera desesperada por encontrar a Joshua.

Aparentemente una pieza de la nave se le había incrustado en el costado con el impacto, tuvieron que extraérsela y agarrarle puntos, lo bueno según explico el médico es que en ningún momento la pieza toco un órgano vital, lo malo es que tenían que volverle a cocer la herida que se había abierto por caminar antes de tiempo.

Rick espero a que Lisa estuviera instalada en su habitación de hospital, antes de encaminarse al área de cuidados intensivos donde se encontraba Roy.

El médico había sido muy claro, bajo ninguna circunstancia le dejaría verlo, Roy tenía quemaduras de segundo y tercer grado en 20% del cuerpo, no sabían si sobreviviría… aparentemente no eran las quemaduras como tal lo que preocupaba la medico, sino las infecciones posteriores que pudiera contraer por tener una herida abierta, así que bajo estricta orden medica lo tenían aislado.

Por ende, nada hacia allí, solo quedarse recostado a una pared y esperar, el doctor de Roy le había dicho que mientras hay vida hay esperanzas, y el Comandante es un hombre fuerte y sano así que tiene más esperanzas de sobrevivir esto que la media. Con la ayuda de Dios. Por supuesto.

Alan comenzó a investigar sobre el estado de Roy utilizando todos sus encantos, y según le dijo una enfermera el rostro de Roy no había sufrido quemaduras graves, el problema estaba en las manos y los pies, según había oído ese tipo de quemaduras eran las más dolorosas y la persona que las sufría usualmente requería de una rehabilitación muy extensa para recuperar la movilidad de las articulaciones. De momento lo mantenían totalmente dormido y así lo tendrían por un tiempo.

Rick salió del hospital para tomar aire fresco, allí se consiguió a Ryan junto Alan tomando un café, en la banca al lado de estos descansaba otro vaso de café, el cual tomo agradecido.

Los tres hombres miraban en silencio como el sol comenzaba a salir.

-Por fin esta noche de mierda ha terminado.- Dijo Alan rompiendo la magia del momento, a lo que Rick y Ryan solo pudieron responder de una manera.

-Amen.

Después de un rato Alan volvió a hablar.

-Te debo una disculpa Ricky… -Rick solo lo miro extrañado- En todo este tiempo, nunca había entendido que te podía atraer de Hayes, una persona tan fría y reservada, y anoche me di cuenta que estaba equivocado hermano y te pido disculpas por eso.

-Gracias, pero me importa una mierda tu opinión sobre Hayes, allí la única que importa es la mía.

Alan asintió con la cabeza dándole razón a sin palabras. –Aun así quería que supieras que pienso que es una buena chica.

-Se que lo es…