Robotech no me pertenece
Capitulo 15
Cansancio.
Rick entro nuevamente al Hospital esta vez seguido de Ryan y Alan, fueron primero a ver al Doctor de Roy en la unidad de quemados donde lo habían trasladado.
La respuesta del médico fue Estable… lo cual no es bueno ni malo. Según Alan esa es la forma médica de decir igual…
De allí Ryan pido que lo acompañáramos la unidad de cuidados intensivo a preguntar por Sammy, Alan no se aguanto de tirarle una que otra broma, sobre su repentino interés en los conejos, así que el reservado de Ryan tuvo que admitir toda la verdad, lastimosamente para Alan no había nada turbio en la historia.
Aparentemente ellos se conocían desde la infancia, y habían sido criados como primos, debido a que la mama de Ryan y la mama de Sammy fueron mejores amigas, hasta que la mama de Porter murió en el 2001 y su padre se la llevo lejos. De allí, se volvieron a encontrar en el SDF-1 y retomaron su antigua amistad. Ryan aclaro para beneficio de Alan que la veía más como una hermana que como una amiga.
El médico no nos quiso dar noticias de Sammy por no ser familiares directos, la misma enfermera que Alan había estado amasando para obtener información de Roy nos dijo que se encontraba fuera de peligro y si las cosas seguían como iban la pasarían a una habitación privada en pocos días. Los tres chicos se sintieron aliviados, por fin estaban recibiendo una buena noticia.
Rick quería ver a Lisa antes de salir a buscar un sitio donde dormir un rato. Para molestia de él la encontró rápidamente,… fuera de su habitación a la mitad del pasillo.
-¿Se puede saber hacia dónde Demonios vas ahora Hayes?- trono en el pasillo la voz de Rick Hunter, sin importarle una mierda que está dentro de un hospital.
Lisa estaba anonadada. ¿De dónde demonios había salido Hunter?
-¿Rick cuando llegaste?
-Anoche nos vinos, cuando estabas haciendo este mismo pequeño acto de desaparición.- La tomo del brazo bueno y comenzó a guiarla forzadamente a su habitación.
-Rick no entiendes tengo…
-Si entiendo,- ledijo apretando los dientes en señal de molestia y exasperación.- Anoche ya pasamos por esto. Joshua está bien, esta con Mirilla, y tú no tienes nada que hacer fuera de la cama, así que vamos.
-Tú no me mandas.-
Ryan y Alan que veían la escena desde una distancia prudente se dieron cuenta enseguida que Hayes había dicho las palabras equivocadas.
Rick comenzó a respirar con dificultad, no estaba de ánimos para tener una de sus famosas batallas con Hayes, pero si ella lo quería, él se la iba a dar.
-Desde mi punto de vista tienes tres opciones Lisa: Primera, vas y te acuestas como niña buena y haces el favor de no joder, mientras te recuperas; Segunda te llevo cargada a esa habitación berreando y gritando te meto en la cama y me aseguro que te quedes allí y te juro Hayes que no te van a gustar mis técnicas; Tercera llamo a un enfermero para que te seden, te metan en la cama y te amarren a ella, con tal de asegurarse que no vuelvas a salir en medio de este endemoniado frio a buscar la maldita muerte como hiciste anoche.
Rick respiro pausadamente intentando de calmarse.
-Elije sabiamente mí querida comadreja, porque te aseguro que de este maldito hospital no vas salir hasta que te den de alta; así tenga que quedarme a dormir afuera de tu cuarto montando guardia. Espero, haber sido… lo suficientemente Claro… para ti Hayes.
Con todo y el malestar que sentía a Lisa le comenzó a hervir la sangre, tenían casi dos años que no se veían; apenas y hablaban por teléfono y siempre que lo hacían era sobre cosas superficiales, y ahora venia este descarado, piloto tripón y boca floja a querer darle ordenes…
Alan y Ryan vieron como la postura corporal de Hayes cambio, se paro totalmente recta, alzo la cabeza, parecía un toro apunto de arremeter, Alan lamentaba particularmente no tener una bolsa de palomitas para disfrutar del espectáculo.
Lastimosamente la batalla verbal que sostenían Hunter y Hayes quedo en nada; cuando Hayes iba a hablar hizo un movimiento con el brazo enyesado donde termino golpeándose el costado herido, cayendo privada en el piso del dolor.
Rick no dijo nada, la alzo en brazos y la llevo a la cama, rápidamente le levanto la camisa y reviso que el vendaje no tuviese sangre, parecía que todo estaba bien.
Lisa con todo y su dolor le dio un golpe en la mano a Rick para que le soltara la franela que tenia puesta.
-No te tomes atribuciones que no te corresponden Hunter.- le dijo Lisa algo sonrojada.
Rick la miro como si estuviese loca, - Por Dios, solo alce tu camisa hasta la mitad y no se vio casi nada - Lisa señalo a la puerta y vio a Alan y a Ryan allí de pie. Y allí Rick entendió su vergüenza.
-Ryan, Alan creo que ustedes conocen a Lisa Hayes, Lisa ellos son mis amigos Alan Salcedo y Ryan Añez.
Lisa murmuro algo parecido a un mucho gusto
-¿Chicos podrían dejarnos unos minutos a solas?- Alan y Ryan asintieron y salieron al pasillo cerrando la puerta tras de sí.
-¿Se puede saber que haces?- Le pregunto Ryan a Alan cuando lo vio quedarse a escuchar detrás de la puerta.
-Vamos no me digas que no tienes curiosidad, estoy loco por saber en qué termina la telenovela.
Ryan rio acordándose de cómo llamaban en la base la relación o no relación entre Hunter y Hayes, tomo un vaso de vidrio de un carrito de servicio cercano y lo pego a la puerta, que demonios, si iba a espiar a alguien por lo menos lo haría bien.
-Dios mi Rick, pero que vergüenza, que vergüenza…
Rick se sentó en la cama y abrazo a Lisa que en ese momento se encontraba sentada con los pies doblados sobre la misma.
-No fue tan malo.
-Rick, porque siempre tenemos que dar un espectáculo. ¿No podemos matarnos en privado acaso?
Rick no pudo contener la risa,- Te juro que no sabía que me seguían, sino los hubiese espantado como los animales que son.
Alan y Ryan anotaron ese comentario para más tarde cobrárselo a Rick con creces.
-Vamos Hayes ya paso, déjalo ir te aseguro que no vieron nada, porque yo no vi Nada de Nada, así que todo está bien, vamos sácate las manos de la cara y déjame verte.
-Me veo horrible, debo parecer una berenjena de lo morada que estoy.
-Una berenjena muy bonita, ya vamos Hayes relájate, y quédate tranquila.
Lisa lo vio, y pudo apreciar los cambios que habían ocurrido con él en este tiempo.
-Estas más gordo.
-Hey, que estos son músculos, para que sepas trabajo como un burro de sol a sol.
-Eres un burro, siempre lo has sido, ¿Se puede saber que estás haciendo?
-Me quito la chaqueta y los zapatos, vamos échate no he dormido en casi dos días y tengo sueño.
-¿Estás loco?, no puedes venir… Rick, no seas necio.
-Vamos acuesta tu cabeza en mi hombro y duérmete.
-Sabes, allí esta una cama para acompañantes desocupada, y el sofá de la habitación esta libre, -le dijo Lisa mientras se acostaba sobre su lado y abrazo bueno y dejaba descansar su cabeza y su brazo enyasado sobre Rick.
-Lo sé, pero déjaselos a Ryan y a Alan, ellos también necesitan dormir y dudo mucho que consigamos un hotel que este prestando servicios.
Lisa pensó que hasta cierto punto tenía razón. Y así recostados uno junto a otro comenzaron a conversar, nadie lo sabe pero ellos hacían lo mismo después de la muerte del padre de Lisa en base Alaska, Rick iba a casa de Lisa de vez en cuando y pasaba la noche abrazado con ella en su sofá, a veces conversaban, en otras se consolaban y la mayoría de las veces solo se hacían compañía.
En aquellos tiempos Rick soñaba con el amor de Minmey y Lisa solo trataba de sobrevivir el día a día después de tantas tragedias juntas en su vida. Eran dos huérfanos del mundo, que se hacían compañía, al poco tiempo los sentimientos de Hayes hacia Hunter comenzaron a cambiar, pero el piloto atolondrado nunca se dio cuenta.
-Rick ¿Que fue lo que paso anoche?
-No recuerdas nada-
-No, por más que intento no puedo recordar haberte visto ayer.
-Vaya Hayes si tuviese menos autoestima me sentiría herido.
-Bobo.
-Me diste un susto de muerte, eso hiciste, saliste del hospital medio ida sin un abrigo ni zapatos en este maldito frio.
-Eso explica las vendas que tengo en los pies.
-Así es, querías salir a buscar a Joshua, te encontramos por casualidad yo y Alan, estabas sangrando por la herida y a punto de morir de hipotermia, no querías venir a la clínica porque tenias que ver primero al bebe, el cual déjame decir está en perfecto estado en manos de una loca Zentraedi con complejo de mama osa. Cuando te asegure que estaba bien, te medio tranquilizaste y te trajimos a la clínica para que te atendieran.
Lisa movió lentamente la cabeza en señal de reconocimiento se mantuvo un momento callada, Rick pensó que se había dormido, cuando dijo en un murmullo. -Claudia murió.
Rick no estaba muy seguro de que responder, comenzó a jugar con el cabello de Lisa y respondió un escueto.
-Lo sé.
Lisa hizo otra pausa, su respiración se estaba acompasando.
-Roy también.
-Eso no es cierto Hayes, Roy esta en mal estado pero no ha muerto.- Lisa levanto la cabeza para ver mejor a Rick.
-¿Dónde está?, tengo que ir a verlo.
-Quieta Hayes, está aislado, yo tan poco lo he visto, pero sé que está vivo y con eso me conformo por los momentos.
Lisa pareció resignarse, y volvió a acostarse en el hombro de Rick y comenzó a jugar con unos de los botones de su camisa.
-Tengo novio.- dijo finalmente.
-Lo sé, Roy me lo dijo.
-Si nos viera así se molestaría.- a Rick le importaba una mierda que se molestase.
-Me lo imagino, ahora duérmete.
Lisa comenzó a dormitar, hasta quedarse rendida. Rick la acompaño al poco tiempo. Alan y Ryan, tenían rato que no escuchaba nada así que decidieron alejarse de la puerta.
-Dime algo, ¿porque el muy idiota no la besa? Y ya.
-No tengo ni idea Alan, ambos sabemos que Hunter no es precisamente tímido con las mujeres, así que no se qué demonios pasa allí.
-Ni yo, aunque tengo que admitir que eso fue un muy buen capítulo de la telenovela, con razón todo el mundo la seguía de cerca.
Ryan rio y fue a abrir la puerta de la habitación.
-¿A dónde demonios vas?
-A dormir no oíste a Rick- dijo pasando frente a la pareja que dormía y acostándose en la cama de al lado.- que disfrutes el sofá, amigo.
Y con todo el descaro del mundo Ryan se abandono al país de los sueños, Alan fue hasta la cama y le quito la almohada.
-Si la cama es tuya la almohada es mía.- le murmuro y se fue a acostar.
Menos de 3 minutos después todos los integrantes de la habitación estaban en el país de los sueños.
Feliz día de las madres, creo que este es el único capítulo de hoy, por el factor tiempo. Espero que lo hayan disfrutado. Saludos. Y gracias Fer, por las felicitaciones adelantadas.
