La fiesta se había puesto muy interesante, entre copa y copa todos se fueron olvidando al menos por un momento de la inminente amenaza que estaba por venir ¿Quién podía culparlos? La vida ninja nunca es fácil debes estar preparado para morir en cualquier momento, así que si se podía disfrutar ahora, lo mejor era hacerlo al máximo y tirar la casa por la ventana.
A Sakura le estaba dando un poco de pena ajena. Tsunade, su maestra, estaba dando todo un espectáculo abrazando a cuanto ninja se encontrar a su paso y utilizándolos como excusa para brindar, mientras la pobre de Shizune inútilmente trataba de detenerla ¡Dios, hasta ton-ton tenía pocas ganas de que lo vieran con la quinta! Lee no era la excepción, se había pasado un poco de sake y se encontraba enzarzado en una fuerte batalla con su poderoso amigo Neji Hyuga, mientras la desilusionada Ten-ten ahogaba sus penas en más sake por no recibir la atención del heredero de la rama secundaria
Naruto y Sasuke hace rato que estaban compitiendo por ver quien era el que tenía más tolerancia al alcohol, claramente Sasuke iba a perder, Naruto ya tenía experiencia de sobra en todos sus años con el viejo ermitaño sapo, mientras que Sasuke bueno, el fuera de los asesinatos y el deseo de venganza había llevado una vida de santo
Y así la pelirosada volteó a su alrededor y uno a uno fue viendo a sus compañeros de batalla perdidos hasta la médula en alcohol, haciendo toda una sarta de boberías que sinceramente le daban gracia, pero bueno todos parecían muy felices y eso le daba gusto. Los había visto a todos menos a…
¡Kakashi! Era verdad, ¿Dónde se había metido ese diablo sexy? Sakura comenzó a buscarlo por todas partes pero nada, ni en el balcón de fuera, ni entre la multitud, ni con su amigo Gai o Azuma, ¿Dónde demonios se habría metido? Después de unos 15 minutos se dio por vencida, si ese cretino no la buscaba, ella no le daría la satisfacción de hacerle saber que ella a él sí. Se sentó en la barra y se dispuso a tomar su primera copa en la noche, ciertamente no había querido tomar en toda la fiesta, porque sabía de antemano que tenía poco aguante con el alcohol, y también sabía que solía irse de la lengua un poco, pero debido a que kakashi no se encontraba medianamente cerca, e Ino estaba lo suficientemente borracha como para armarle bronca, decidió que no había peligro alguno.
Y ahí iba de golpe, el primer sake de la noche, su sabor se le antojo profundamente amargo, carraspeo un poco para acostumbrarse al sabor, pero no, simplemente era demasiado fuerte. El mesero le sirvió de nuevo el vaso y ya de paso le dejó la botella ¿Le había visto cara de bebedora? Supuso que como su maestra tenía fama de amante del sake, para los demás no era difícil imaginar que seguramente ella gozaba de las mismas aficiones.
Había pasado ya media hora desde que Sakura empezara a tomar, y la botella ya tenía bastante poco menos que en sus inicios, la ojijade tenía las mejillas sonrosadas y se reía de todo a la primera. Mañana por la mañana si lograba despertarse y acomodar sus ideas se burlaría de su rubia amiga, la muy cerda había querido besar a un camarero guapísimo pero nada más y nada menos que el heredero Huyga fue quien recibió el apasionado beso sin deberla ni temerla, pobre Ten-Ten con eso definitivamente la habían terminado de bajar la moral.
Y mientras se reía de las desgracias de su amiga, un joven rubio se acercó a ella en la barra
-Nee Sakura-chan, ¿Puedes decirle al teme que se de por vencido? Cómo siga tomando le va a dar un coma etílico, así ya no tiene gracia competir-
Y si, la kunoichi se dio cuenta que el Uchiha ya no estaba en condiciones de competir, tenía la vista nublada y se le notaban las ganas de querer vomitar. Una tímida vocesita se escuchó entre el gentío
-Na…na…Naruto-kun- el susodicho y sakura voltearon, ahí estaba la tímida Hinata, jugando con sus entrelazados dedos y tan roja y avergonzada como siempre en presencia del kitsune
-Naruto ¿Porqué no le invitas una copa a está adorable señorita? Ya sabes, mientras yo me encargo de este sinsentido- dijo sonriendo y señalando a Sasuke. A Hinata apenas le dio tiempo de reaccionar, Naruto ya se había alejado tomándola de la mano
-Bien, bien y ahora ¿Qué se supone que haré contigo" señor vengador"?- se mofó la chica, era verdad que ella no estaba en condiciones de hablar, ella también estaba tomada pero ¡Dios, no tanto como él!
-¿Sakura?- él levantó la cara de la barra donde se había recargado y entreabrió los ojos
-Sí, palurdo que soy yo-
- ¿Sa..kura?- volvió a preguntar él no muy seguro de que fuera su compañera, tratando de enfocar su imagen
- Ya me contaras mañana que tal la cruda señor valiente- ¿Cómo era posible ponerse así sólo por ganar una tonta apuesta? Pensaba la pelirosada
- ¡Sakura!- gritó el moreno que pareció por fin reconocerla, y se le fue encima. La abrazó, ella le palmeo la espalda
-Ya vale, es hora de ir a casa- Le apremió
-¡Sakura!- No paraba de repetirle, y no la soltaba del abrazo
-Que si que, que si. Te aprendiste mi nombre ¡urra!
-Gracias- y Sakura se paralizó, esas habían sido las últimas palabras que el rengado le dijera tras abandonar la aldea hace ya tantos años. Cuanto había pasado desde entonces, él ya no era aquel oscuro ser cegado por el odio, y ella ya no era esa niña enamoradiza. En el fondo de su corazón surgió por fin esa calidez que se había estado guardando, le dio ternura y sincera empatía aquel tierno gracias, se dio cuenta de que aquel niño arrogante seguía vivo en su corazón y sonrió, le correspondió el abrazo. Cuando unas manos firmes la separaron,
-Bueno fue muy emotivo el momento, pero Sasuke se te hace tarde- sonrió aquel hombre oculto tras media mascara. Sakura lo miró sorprendida ¿De dónde demonios había salido?
-¿kakashi… cuándo…?-
En esos momentos Kakashi levantó una mano, parecía estar llamando a alguien, y en efecto así era porque a lo poco apareció Gai
-Mi eterno rival ¿estas listo para aceptar mi reto?- se alegró esperanzado
-¿Qué? Ah si, como digas, pero primero ten- Y le acercó al desorientado chico- llévalo a su casa se ha pasado de copas.- y le rodeo por el hombro con el brazo de Sasuke, este sin saber que demonios ocurría sólo sintiendo que el sueño se apoderaba cada vez más de su cuerpo se dejo recargar.
-¿Eh? Pero Kakashi…-
-Sí si, te lo encargo – arqueó su ojo visible en forma de agradecimiento y alivio. Y así tan rápido como había aparecido desapareció, cargando a Sakura en sus brazos
"Joder, ¿Cuándo? … pensó la pelirosada, o era jodidamente distraída o a lo mejor se tomo más de un par de copas
-Eh loco, suéltame ¿Qué te crees que haces?-
-Me robo a la novia- contestó con toda naturalidad
Ella se sonrojo, era verdad, ahora que lo pensaba se había ido de su propia fiesta de compromiso, por supuesto sabía que Kakashi no hablaba enserio, pero bueno el pensar en aquello como un escenario real en donde su sensei fuera a impedir una boda al estilo romántico bueno eso había sonado tentadoramente pasional, casi novelesco
-Deja…deja de jugar y bájame ahora mismo- le dijo con tono autoritario, pero él no le hizo el menor caso-Me estoy mareando- por fin reconoció ella con tono resignado. Kakashi rió, hace mucho que ella no lo escuchaba reírse así.
La puso de pie en el pasto y ella se sentó en este ¡Puff! y ella que creía que no estaba tan mal. Salir así tan de repente del lugar y moverse tan rápido ciertamente le habían subido el estado de confusión, ahora se sentía mucho más mareada e inestable que cuando estaba en el bar
-Joder Kakashi, ¿Tenías que ir tan rápido?- ahora sentía esas terribles nauseas
-¿Tenías que coquetearle al Uchiha?- casi susurro el peliplateado pero sin bajar un ápice de enojo en el firme reclamo
-¿Eh?- No, no podía ser verdad ¿Qué era lo que Kakashi había dicho? La sola idea de que…. La despertó un poco y la obligo a poner atención
-¿De qué hablas? Yo no le estaba coqueteando a nadie- Afirmó ella, pero las nauseas se empezaban a acumular en su estómago
-¿Así que dejas que cualquier persona te abrace?- la miró con sospecha
-no era cualquier persona- dijo sin pensarlo, el malestar le estaba impidiendo sopesar respuestas diplomáticas
-Ah ya veo- la interrumpió
-No me refiero a eso y lo sabes-
-Claramente estoy metiéndome en medio "señora Uchiha"- el peliplateado estaba que echaba fuego pero no levantó la voz en ningún momento, permaneció frío, sereno, eso si con un tono puramente mordaz, Sakura pocas veces lo escuchaba hablar así
- ¡Que no es eso!- Oh dios, malditas arcadas estaban por venir, qué momento más inoportuno, se tocó el estómago y agachó la cabeza. Pero nada salió
Kakashi dio la media vuelta. Él era un hombre digno no iba a quedarse ahí a escuchar a la pequeña Sakura pasada de copas hablar sobre su eterno amor al pelinegro
-¿A dónde vas?- Le soltó ella indignada
Ella se levantó como pudo, e hizo amago de querer alcanzarlo, pero resbaló en el intento y sólo consiguió sujetarlo de una pierna. Él se volteó, tenía que reconocerlo por más enojado que pudiera estar con ella no la podía dejar en ese estado, la cargó entre sus brazos
-Ya está de espectáculos, vámonos a casa- Se resignó, disipando su enojo, ya habría tiempo para eso más tarde
- Yo no… no le estaba coqueteando- se mantuvo en posición de defenderse del despectivo acuse
-Sakura, basta…- le dijo cansado, tratando de silenciarla no era el momento de discutir
- Es la verdad, te quiero sensei. – Le dijo honestamente- Ojala todo fuera tan sencillo como casarme con Sasuke y ya. Pero no, decidí enamorarme de mi sensei a quien no le importa una mierda lo que siento por él, le importa un carajo cuanto lo quiera
-Sakura- se detuvo- claro que me importa lo que sientes- La bajó
- Entonces ¿Por qué piensas mal? Sólo era una abrazo inocente- lo miró
-lo nuestro empezó así- Desvió la mirada, avergonzado de tener que admitir algo así
- Mi vida era más fácil antes de que tu llegaras- la pelirosada se dio la vuelta, aún no se recuperaba del mareo y estaba empezando a ponerse un poco de malhumor, entre el malestar y que Kakashi no le creyese ¿Cómo podía poner en duda el amor que ella sentía por él? ¿Por qué permitiría a alguien conocerla tan íntimamente, porque arriesgaría su vida por alguien, porque otra cosa se moriría de celos, si no lo amara como una idiota?
-¿Así que es difícil estar conmigo?- le dijo levemente enojado, ahora su tono si estaba afectando su voz
- por supuesto que si cabroncete ¿Qué te crees?- Le espetó enojada- Eres..eres inestable y bipolar, y me molestas todo el tiempo, no me puedo concentrar, todo el tiempo estoy pensando con quien estás, qué estás haciendo ¡Ah! Te odio. – Se volteó de cara a él y lo empujó-Sí, si, te odio porque me haces sufrir con tu indiferencia, porque me haces sentir mal cuando no me das los buenos días, cuando no apareces a molestar por la media tarde o no te despides por las noches, me haces sentir insegura cuando ves a otra mujer, porque todo sería más sencillo si no te amara como una loca.
Y ya al borde lo de los nervios volvió a empujarlo, las nauseas estaban ya en su traquea, no soportaba el mareo.
-Y tu pedazo de idiota ¡Te atreves a dudar de mí!- Lo aventó una vez más, pero sintiéndose incapaz de sostenerse más en pie, lo jaló hacía si y se aferró a él en forma de un leve abrazo
Bueno siempre hay una primera vez para todo ¿No? Pues Kakashi experimentaba en estos momentos la total incapacidad para hablar, era la primera vez que lo dejaban terminantemente callado
Él la miró, no sabía que ella se sintiera de esa forma. Y él jamás se sintió más alegre, desconcertado, aturdido… ella estaba entre sus brazos y él la beso, sin tapujos, sin importar quien viera, y por supuesto sin su permiso (cómo Dios manda). Ella le correspondió sin dudarlo y después de un par de minutos se separó bruscamente de él y le asestó un leve pero contundente golpe en el pecho
-Anda, aprovechado aparta, que no ves que me siento mal?- él se rió tan seductoramente que ella se sonrojó y bajo la cara para que él no lo notara
- Sí, sí, ya veo- la estrechó más contra sí, y ambos caminaron de regreso, bueno Kakashi caminó, ella vio el inicio del próximo día desde los fuertes hombros del peliplateado
El alba estaba por llegar
…
Kakashi me llevó a dormir, todo me daba vueltas. "Demonios no volveré a tomar de esa manera" me quejé audiblemente
-Seguro que has pescado algo malo en alguna bebida- Me dijo Kakashi sabiendo que todos mis pensamientos rondaban cerca del tema de la resaca
-¿Te parece?- le dije sin realmente escucharle, la cama está tan comoda
-Germinosa…- me espetó ¿Se estaba burlando de mí? Trabajo en un hospital, estoy enteramente esterilizada todo el tiempo
-Uy y te he tocado- Pero será… ¿Me esta diciendo que le doy asco, Cómo se atreve? Sabe que no estoy en posición de defenderme
-Enfermera .no- lo pronunció tan lentamente ¡Cabronazo! Claro que le esta tocando las narices.
Aunque bueno, maldito dolor de cabeza realmente no tengo ganas de discutir, pero ¿Cómo callarlo?
…
Sakura no lo pensó dos veces, así sin más lo besó deshinibidamente y también sin su permiso, ¡Oh! pero aquel no fue un casto beso, fue un beso fogoso, en donde desde la cama donde ella estaba recostada jaló a Kakashi contra sí misma, y lo besó forzudamente tomándolo por la nuca. Borracha y fuertemente alcoholizada pero había logrado sacarle limpiamente la máscara.
Kakashi se sorprendió pero le correspondió encendido y sin chistar, su mano subía por el rostro de la chica quiso profundizar el beso y con su mano libre recorrer la delicada cintura de la joven, pero está se separó bruscamente
-¿A qué saben mis gérmenes?-le retó, Él se quedo aturdido sin saber que responder eran muchas emociones cambiadas muy rápidamente. Quiso pensar en algo listo y desinteresado pero no pudo, ver a esa joven frente a él mostrándose tan bella como juguetona huyendo de él… no conocía a esa nueva Sakura, atrevida pero ¡Le encantaba!
-Cierra la boca cariño. Tengo sueño - y luego se volteo de nuevo de cara a la almohada y calló rendida
Esa chica era toda una caja de pandora
…
La noche transcurrió y Kakashi ya estaba demasiado cansado para lidiar con sus problemas internos, era imposible leer en esos momentos debido al contenido de su lectura regular; eso no le ayudaría para controlarse frente a Sakura, el único pasatiempo que le quedaba era mirarla a ella. Y no se quejó, ver a aquella mujercita dormir era todo un espectáculo.
Sakura normalmente era dulce, energética, usualmente se mostraba tenaz y valerosa. Sin embargo cuando dormía era cuando más mostraba esa parte angelical e innata con la que había sido bendecida. Sus mejillas se sonrojaban, sus pequeños labios se entreabrían para aspirar aire, este entraba y salía de sus pulmones en un tranquilo vaivén. Era sublime la forma en la que sus exóticos y suaves cabellos rosados envolvían su rostro y bajaban lentamente a través de su cuello para tomar múltiples formas… simplemente pacifico
Lo único que realmente lamentaba el shinobi sobre ver a Sakura dormir, era que entonces, ella cerraba sus divinos ojos, sus preciosos y singulares orbes color verde, tan magníficos y de tal intensidad que era difícil no caer embelesados ante su presencia. Con frecuencia se preguntaba si ellos eran los causantes del hechizo que lo tenía embelesado a la chica, ese que la hacía amarla con tanta devoción
¡Ah! y el movimiento, Sakura hacia un montón de movimientos cuando estaba dormida: Desde leves patadas, hasta gestos: de enojo, de alegría, leves risotadas y abrazos inesperados (esos le encantaban) Kakashi a veces tocaba el estómago de la chica con un dedo sólo para que esta reaccionara y ya fuera que le pegara o lo abrazara… valía la pena.
Un fuerte estruendo se escuchó
…
-Eh Mocosa Tsunade – se escuchó una fuerte y espectral voz
- Madara, me da gusto que vinieras a la celebración, pero has llegado un poco tarde-
-No te creas que me creo el cuento de que Sasuke a esta de su lado, vengo para llevármelo
-Si no me lo crees que te lo diga el mismo ¿Cómo no iba a quedarse si ahora su esposa esta aquí?
Aquello claramente desconcertó al recién llegado
-¿Qué tonterías dices Tsunade? Sasuke no podría haberse unido a alguien de Konoha, no después de todo lo que su hermano, mi hermano y todos los Uchiha hemos padecido en esta infernal aldea
-No cantes victoria todavía Madara, las cosas ya no son como en tus tiempos
- Voy a destruirte a ti y a toda esta maldita aldea de una vez por todas, como debí haber hecho hace muchos años -
-¿vas a pelear contra el único de tu sangre que queda?-
-Lo haré si es preciso, alguien que traiciona su sangre no merece vivir-
-Susanoo-
La batalla había comenzado, toda la armada estaba preparada y en posición de ataque o defensa según les hubiese tocado. Madara estaba furioso arremetía contra la Hokage y está se defendía hábilmente tratando de no ser derribada. Sin embargo se podía notar una clara diferencia en las fuerzas, la rubia no era rival para alguien tan poderoso como el patriarca Uchiha.
Finalmente Sasuke salió a su encuentro, tan calmado y sereno como en tantas otras ocasiones, se sentía seguro sabiéndose pieza clave del ataque y de la mayor debilidad de Madara
- Sasuke ¿Cómo puedes? Después de todo lo que tu hermano
-No te equivoques, yo no soy igual que tú. Fue tu hermano el que sufrió para destruir esta aldea, el mío peleo para salvarla
-¿No te das cuenta que sólo quieren controlarte? Saben que no pueden ganar esta guerra si estas de mi parte…
-Así como tu tampoco puedes ganarla sin mi sharingan- le encaró seguro
-mocoso arrogante – su fuerza se incrementó- ¡Maldito traidor!-
Para un ninja presenciar una batalla es un arte, es algo natural, algo a lo que están acostumbrados, pero para un civil ¿Qué es la guerra? Madara se acercaba peligrosamente a Sasuke, ambos con el sharingan activado, y sus respectivos susanoo. Era una fuerza realmente increíble, casi palpable la que se podía respirar en el ambiente, una fuerza atrayente similar a cuando te arrastra un huracán, pero está vez el viento estaba lleno de fuego, lleno de odio, dos poderosas fuerzas se enfrentaban.
Madara desde luego no había venido solo, un ejército se cernía sobre los shinobi de la hoja todos fieros y dispuestos a lo que sea.
Estruendos, fuego, truenos, gritos. Todo vuelto un caos, heridos…civiles corriendo en todas direcciones. Los estudiantes de la academia llevaban a los heridos y a los aldeanos de camino a un lugar seguro, trataban de evacuarlos del lugar, pero es inevitable que no existan inocentes involucrados en una rebelión de tal magnitud. La tierra temblaba bajo el poderoso ataque.
Y los horrorosos gritos de los heridos, aquellos que se graban en la memoria uno se pregunta ¿Cómo es que puedes escucharlos a través de todo ese gentío, a través de los sonidos de las armas y los estruendos de los estallidos? Es imposible saber certeramente el porqué, pero esos gritos de desesperación, que desgarran los oídos provenientes de combatientes que ven a un ser amado morir mientras pelea o mientras es víctima de un atentado, se quedan grabados a fuego. Y el olor el fétido olor a cuerpos quemados, a gente sufriendo, humo… ¡Devastador!
La tierra tembló un el choque entre los dos Uchiha desprendió parte de la montaña contigua al muro Hokage. Sakura se despertó abruptamente de su sueño, nadie la acompañaba, no espero a reconocer el lugar donde se encontraba, solo supo que como pudo se calzo las botas y salió al balcón para ver lo que sucedía.
El escenario era espantoso. Ino, Shikamaru, Neji, todos estaban peleando, Konoha estaba siendo atacada, por un momento se sintió culpable de haberse quedado dormida
-Eres igual de débil que Hashirama- le reclamó furioso el mayor de los Uchiha a su joven congénere
-Cuanto lo odiabas ¿Verdad?- se sonrió el joven pelinegro
-Por culpa suya todos los Uchiha fuimos casi extinguidos, nos cazaron como perros
-¿Qué pensarías si te dijera que el próximo heredero Uchiha es una combinación de ambos legados?
Madara se quedo en shock, y su ataque se quedo estático por unos segundos-
-Mira- dijo Sasuke señalando el balcón hacia donde se había asomado Sakura
- Ella es la madre del próximo Uchiha- Lo miró fijamente, mientras esté a su vez dirigía su mirada hacía la kunoichi, Sasuke estaba disfrutando haciéndolo sufrir- Esa joven es la nieta de Tsunade
-¿Qué?- volvió la mirada a él-No, no es verdad. Ella no… ella nunca-
-¿No lo sabías? ¿Cómo crees que sus habilidades médicas son tan buenas? El hermano de Tsunade "Dan", en realidad era su hijo y antes de morir, la tuvo a ella
-Mientes, lo estas inventando todo ella no, no puede-
- Tu tatara tatara nieto, lleva la sangre de los Hashirama-
- ¡No!- grito desesperado aquel viejo hombre- Yo mismo la mataré antes de que eso suceda
Sasuke sonrió, había caído en la trampa, Sakura sintió un gran estruendo bajo sus pies, vio temerosa un ataque que se acercaba a ella, quiso procesar la información que acababa de escuchar, lo que estaba viendo, y lo que estaba por pasar pero era demasiado para una mente confundida el procesarlo todo a rápido nivel. Sintió unos poderosos brazos arrastrarla, otro estruendo y luego… la nada
Reacciono después de un rato, ahora si lista y en todos los sentidos preparada para atacar, pero lo que vio al despertar fue solo un rostro amigo
-Kakashi ¿Qué ocurre?
-shh, calla, esconde tu chackra- le dijo preocupado, estaban sentados en el suelo escondidos debajo del escritorio de la Hokage, ella no entendía lo que pasaba pero igual hizo caso
-Madara atacó la aldea, sé lo que planeabas con Sasuke y Tsunade-ella se sorprendió
- Quédate oculta. Tenemos un plan, hasta que sea el momento de actuar oculta tu chackra, dentro de poco tú y Naruto van a ser llamados para sellar a Madara, hasta entonces no debe verte
¿Cómo sabia Kakashi que…? Si ella no… ¡por dios era momento de ponerle una pausa al mundo!
-Kakashi yo no…
-descuida somos ninja- La tranquilizó- Sí todo sale bien la guerra terminará hoy, ningún otro sacrificio será necesario-.
Kakashi le decía eso como si estuviera listo para todo. Al parecer las cosas no eran tan terribles como ella misma se las imaginaba. Y a menudo pasa así, la mayoría de las veces nos imaginamos un mundo lleno de conspiraciones en el que nuestras decisiones dirigen el mundo.
Ambos miraban hacia la ventana en donde solo se percibían destellos de luz, humaredas y sombras de gente corriendo. En esos momentos teniendo a Kakashi frente a ella no pudo evitar pensar que las cosas estarían bien, porque a pesar de estar bajo ataque, el tener sujeta la firme mano de ese hombre tan valiente, le daba coraje para seguir adelante. Quizá todo ese horroroso cuadro de conspiraciones que se había pintado, no era tan terrible.
Sonrió. Estuvieron un par de horas así, atentos a lo que pudiera pasar, Kakashi la miró
-Es hora-
Ella asintió, el sujetó un poco más fuerte su mano
-Estaré al lado tuyo todo el tiempo- ¿Qué podía ser más seguro que tener al mejor de todos los ninja protegiéndote? ¿Qué podía ser mejor que tener sujeto de la mano a ese magnífico hombre que la amaba con decoroso fervor? Alguien que sin pensarlo da la vida por ti que no importando lo que pase, lo que escuche de ti o tus malas decisiones se queda a tu lado
Nada puede valer más en este mundo que un amor como ese, un amor que no puede ser descrito porque las palabras no alcanzan. No, las palabras nunca van a bastar para poder describir el amor. Las acciones y el día con día, el estar presente eso, eso sí cuenta.
Y Sakura lo supo, si ese hombre no se apartó de su lado ni siquiera en los peores momentos, en su etapa de niña chillona, de adolescente enamoradiza… él se quedo a su lado tras ver el desastre en el que se convirtió tras el abandono de Sasuke. En sus pros en sus contras, en sus noches llenas de lágrimas y amargura, en sus borracheras, sus alegrías y sus anhelos… ese hombre lo valía todo
Valía el que ella se enfrentara al mundo entero, era su turno de demostrarle que ella también era capaz de pelear por quedarse a su lado.
Sintió un chackra enorme acercándose, fiero, amenazador, brutalmente imponente pero… no era Madara. Sus ojos verdes se abrieron de par en par, miró extrañada a Kakashi, este le sonrió debajo de la máscara para tranquilizarla… ¡era Naruto!
…Y ella estaba segura que la guerra terminaría pronto
..
..
Continuará
Xxx
Xx
X
Puff me he quedado un poco atascada en esto de la guerra, espero mejorar mi fluidez de pensamiento en el siguiente cap. Uh más ¡kakasaku! XD jaja
Ja ne!
