Hola, muy buenos dias. Antes que nada disculpen el retraso, es solo que había estado un poco ocupado, como la mayoría entenderá estamos en final de semestre y felizmente pase a sexto sin deber ni una sola materia n_n

Sin mas que molestarlos por ahora xD les dejo el cap. Nos leemos abajo.


Era una persona orgullosa, lo sabía, sin embargo en esos momentos no le importaría salir corriendo en busca de la base aliada más cercana, ni abandonar a quien sea con tal de salvarse. ¡La diferencia era completamente absurda!, ellos solo eran dos ¡mientras que los enemigos que los rodeaban superaban los diez mil!

— ¡Regresemos! —Exclamo preocupada —. No tenemos oportunidad de ganar… —Una explosión se llevo sus ultimas palabras. Ambos bajaron la cabeza para evitar que la explosión les causara algún daño pues cada vez las bombas se acercaban más y más a su posición.

—Somos tu y yo contra aproximadamente quince mil cuarenta shinobis de la roca. —Se recostó contra la pared en lo que parecía una pequeña trinchera improvisada de hace no mas de unos días. — ¿Realmente todos murieron? —Se pregunto a si mismo con amargura.

— ¡No hay tiempo para perder pensando en eso! —Grito nuevamente con preocupación —. ¡Sensei! ¡Tenemos que retirarnos! ¡No tenemos mucho tiempo!

— ¿Sensei? —Pregunto divertido —. ¿Creí haberte dicho que no me llamaras de esa forma? —Esbozo una pequeña sonrisa mientras trataba de levantarse nuevamente.

—No te muevas tan bruscamente. —Lo regaño. Este formo una mueca de dolor que no pudo disimular pues nuevamente callo bruscamente a la pared llevándose las manos al abdomen. — ¿Se volvió a abrir? —Pregunto preocupada.

—No es nada. —Respondió con una sonrisa, sin embargo su característica piel bronceada ahora era completamente pálida y, unas grandes ojeras surcaban la mayor parte de sus ojos. Con las pocas energías que le quedaban retiro sus manos de su abdomen las cuales ahora se encontraban bañadas en sangre.

— ¡Por dios! —Exclamo al ver toda la sangre de sus manos y la que seguía saliendo debajo de un vendaje improvisado que se alcanzaba a identificar. —N-No… no… no… no… por favor… ¡Sensei! ¡No me deje! —Se rompió una parte de su pantalón para tratar de rehacer el vendaje sin embargo este la detuvo antes de que se acercara a la herida.

— ¿Cuántas veces te eh dicho que no me llames sensei? —Pregunto con una pálida sonrisa —. Soy solo Naruto. Tal vez no se note por todo lo que eh pasado pero no te llevo mas de seis o siete años.

— ¡Lo que sea! ¡Sensei! ¡Naruto! ¡No hable! ¡Déjeme tratar la herida! —. Se acercó nuevamente sin embargo este volvió a impedir que se acercara.

—No se cuanto tiempo mas pueda aguantar… —Tocio mientras escupía un poco de sangre —Creo que debí aceptar la ayuda de Kiba y Chouji para esta misión… —Esbozo otra pequeña sonrisa al recordar a sus dos amigos —. Aunque todo es tu culpa ¿Sabes? Te dije que te quedaras en la aldea y ayudaras a Ino con los heridos. Cuando terminaras podrías entrenar todo lo que quisieras en los campos de entrenamiento sin ningún riesgo hasta que regresara.

—Sensei… —El rubio hizo una mueca de disgusto fingida —.Naruto…se…

—No llores…—Con otro gran esfuerzo se levanto como pudo soportando el dolor de su herida y le limpio las lagrimas con cuidado. —Use todo el chakra de Karuma en la batalla por el puerto de la tercera avanzada… Jamás creí que el Tsuchikage fuera tan poderoso… —Comenzó caminar con pesadez. —Detuvimos su avance, tomamos sus provisiones, sus puertos, sus caminos… En unos días mas seremos capaces de terminar con la aldea de la roca, sin un Kage capaz a su mando cederán en cualquier momento. La aldea de la roca era nuestra mayor oposición, con ella fuera del camino tendremos a Madara a nuestra merced, nada le impedirá a nuestras fuerzas llegar ahí… Todo era perfecto… ¡¿Cómo demonios se entero de nuestros planes?! —No pudo evitar que unas lágrimas de frustración escaparan de sus ojos.

—Ya encontraremos una forma de arreglarlo…

— ¡No hay otra forma! —Exclamo molesto —. ¡Si los dejamos pasar llegaran al país del viento en menos de tres días y los refuerzos no llegarían a tiempo! ¡Tomaran todo el maldito país y esto se prolongaría un año mas! ¡No podemos permitirnos correr! ¡Nuestras vidas son insignificantes en estas circunstancias!

— ¡Por favor no hables de esa manera! —Exclamo con lágrimas en los ojos —. ¡Tal vez mi vida no v-valga nada! P-Pero… ¡Pero la suya si lo vale! ¡Todas las esperanzas de ganar esta guerra están en ti!

—Están el Kyuubi. —Respondió con amargura —Y eso esta bien pero no puedo arrastrarte a esto. —Se irguió a pesar del dolor y la miro a los ojos con seriedad. —Te ordeno que regreses a las líneas de contención, a las trincheras o a lo primero que encuentres y les avises de este ataque. ¡Quiero que investiguen como demonios se filtro la información! ¡No se supone que debería haber un solo shinobi enemigo aquí! Manden a todas las los shinobis disponibles aquí y eviten a cualquier costo que crucen la frontera.

— ¿Y usted…? —Susurro débilmente.

—También quiero que le digas a Bee, a Gaara, a la abuela, a Kakashi-sensei, incluso al Raikage…. Que dejo el resto en sus manos.

— ¡Sensei! ¡No!

— ¡¿Acaso estas desobedeciendo una orden directa de un superior?! —Reclamo molesto, esta solo trato de contener las lagrimas de frustración que comenzaban a salir.

—Sensei… yo…

—Si fallas en llevar esta información significara que morí en vano ¿Estas dispuesta a cargar con eso? —La miro con pesadez.

—P-Pero…

—Nada de peros. —Le regalo una ultima sonrisa —Creare una distracción para que escapes y tratare de detenerlos todo el tiempo que pueda. No prometo que sea mucho pero daré lo mejor. Retírate.

—E-Entendido… —Respondió con pesadez mientras se limpiaba las lágrimas. —Solo quiero recordarle que me prometió me permitiría ser su asistente cuando todo esto terminara y se convirtiera en Hokage…

—No creo que…

— ¡Esperare con ansias ese momento! —Lo interrumpió mientras sus lágrimas volvían a salir. El rubio sonrió con pesadez, pues sabia que esta era una despedida y no un hasta luego.

—Sabes… me alegra haberte conocido. Eh visto a muchas personas cambiar, a muchas morir, a muchas llorar, a muchas reír y a pesar de todo siento que ya no pertenezco a ningún lugar… Estaba al borde del colapso cuando tú llegaste… Aunque de mala gana comencé a entrenarte por ordenes de la abuela… Es bueno tener a alguien a quien cederle tu voluntad.

—Sensei…

—Parece que nunca se te… Agh… —Se llevo las manos al abdomen por el dolor, rápidamente hizo una seña indicando que no se preocupara. Se llevo las manos a su cuello y se quito su collar, aquel que le había dado la quinta Hokage hace ya mucho tiempo atrás. —Ten, no quiero que se ensucie ¿Lo guardarías por mi?

—S-Si… —Estiro sus manos para recibirlo, sin embargo el rubio paso de largo y se lo puso antes de que pudiera pronunciar alguna otra palabra.

—Te estoy confiando mi voluntad, con esto tienes la obligación de convertirte en la segunda Hokage mujer…

—C-Claro… Así será cuando se jubile sensei… Así s-será…

—Claro… —Esbozo una débil sonrisa —. Ahora retírate…

—Una ultima cosa… —Lo corto —.Estoy segura que lo veré dentro de un par de días… —Se forzó a esbozar una sonrisa. —Sin embargo creo que no hay mejor momento que este…

—Dime… —Respondió de la misma manera que ella, tratando de no sentir esa nostalgia de saber que no seria así, de que para el ya no habría un mañana.

—Lo amo sensei… S-Se que debo de ser una de las muchas mujeres que están detrás de usted… Mujeres… —Repitió irónicamente —. T-Tal vez estas palabra no tengan sentido después de todo aun soy una niña ante sus ojos… Pero quiero que sepa lo que siento…

—Entiendo… —Respondió aun tratando de asimilar sus palabras. Le dio la espalda, saco un kunai muy conocido en el mundo ninja gracias a su padre y continuo —.Lo siento, pero mi corazón le pertenece a alguien mas. Desgraciadamente no la llegaste a conocer… —Comento con amargura —Su nombre era Hinata y pertenecía al clan Hyuuga, estoy seguro que ustedes dos se hubieran llevado muy bien… —Aunque dolida trato de ser fuerte, después de todo la habían rechazado. —Es irónico ¿Sabes? Pensé que cuando llegara este momento me estaría muriendo de miedo pero ahora lo único que siento es una increíble adrenalina, emoción y felicidad… Por fin los volveré a ver…

— Sensei… Naruto… General… —Hablo tristemente llamando su atención —. Ya tengo los datos de mi misión, solcito permiso para retirarme.

—Permiso concedido… —Respondió su línea como debía de ser.

Sin más que decir, la peliblanca envió la mayor cantidad posible de chakra a sus pies y salió de la trinchera improvisada en la que se alojaban a toda velocidad. No pasaron ni cinco segundos cuando de la nada aparecieron a su lado, enfrente y detrás de ella varios shinobis armados con intenciones asesinas. No se preocupo, ya sabia como era esto, siguió su camino cuando vio que los shinobis que la habían rodeado caían al suelo sangrando de la garganta mientras que otros con más suerte salieron volando y parecía que no se iban a detener hasta que hubieran recorrido un par de kilómetros mas. Lo único que todos fueron capaces de percibir fue una estela amarilla, ella sonrió mientras que los shinobis enemigos se petrificaban de miedo, pues el hijo de su peor enemigo estaba frente a sus ojos, y al menos según sus informes el Rayo amarillo de Konoha era mas bondadoso y menos sanguinario que aquel al que tenían delante de ellos cortándoles el paso.

—Les pido de la manera mas atenta queridos enemigos que se retiren, no tienen posibilidad de ganarme.

— ¡Que tanto dices! ¡Se ve que apenas y te puedes mantener en pie!

— ¡Soy un ninja sensorial! ¡Apenas y puedo sentir chakra proviniendo de ti!

— ¡No vamos a caer en tu maldito juego!

— ¡Vamos por todo! ¡Esta misión lo significa todo!

— ¡Te vamos a asesinar y llevaremos tu cabeza como estandarte de guerra!

—Mierda… parece que no funciono. —Comento resignado. —Hinata… Padre… Ero-sennin… Discúlpenme por hacerlos esperar, solo serán un par de minutos mas…

Eso fue lo último que alcanzo a escuchar, después comenzaron a escucharse varias explosiones y vio como poco a poco iban desapareciendo las presencias de varios shinobis enemigos, posiblemente muertos. No pensó en nada, no quería pensar en nada mas hasta que llegara a una base aliada o sus pies dejaran de responderle, al menos no sentía ninguna presencia seguirla lo que le daría al menos un par de minutos de ventaja si es que su sensei no aguantaba lo suficiente.

Corrió, corrió, siguió corriendo para después volver a correr, así fue por alrededor de tres horas que a ella le parecieron días hasta que finalmente dio con un pequeño cuerpo de avanzada, pequeño pero lo suficientemente equipado como para planear una ofensiva durante el tiempo necesario para pedir ayuda. Dio gracias a eso. Se quito su banda shinobi de la hoja y la alzo, para que no la fueran a confundir con algún shinobi enemigo. No pudo más cuando sintió que tropezó y rodo varios metros hasta que una shinobi la detuvo.

— ¿Estas bien? ¿Puedes moverte? —Pregunto preocupada.

— ¡Hay enemigos! ¡Acabaron con toda la unidad de reconocimiento a diez kilómetros de aquí!

— Tranquilízate, ya estas a salvo.

— ¡No! ¡Usted no me entiende! ¡Tienen que levantar una línea de contención lo más rápido posible! ¡Pidan refuerzos! ¡No podemos dejarlos pasar!

— ¡Necesito ayuda! ¡Parece que esta entrando en una crisis nerviosa!

— ¡No! ¡No se preocupen por mí! ¡No pueden permitir que pasen!

—Ya estoy aquí, vamos a ponerle unos sedantes y… ¿Yuuhi?

—Ino… ¿Qué haces aquí…? —Pregunto débilmente.

—Acompañe a Kiba a checar la situación aquí, al parecer el idiota de Naruto rechazo su ayuda y este vino a quejarse con el… ¿Qué tontería no? Obligarme a recorrer dos países completos nada más para pelearse con Naruto…

—Ino… ¡Hay enemigos! ¡Acompañe a Naruto-sensei con la unidad de reconocimiento y nos tendieron una emboscada! ¡Hay alrededor de quince mil shinobis que quieren tomar el país del viento aprovechando que la mayor parte de nuestras fuerzas se fueron a apoyar al Raikage!

—Ino-san… Esta en shock, lo mejor seria que…

—Espera un momento, no creo que este mi entiendo… —La detuvo con una mirada de preocupación. — ¿Dónde esta Naruto…?

—Se quedo… Los detuvo para permitirme escapar y avisarles… —Comento mientras comenzaba a llorar —.Esta muy débil Ino, esta exhausto por la batalla con el Tsuchikage de ayer, además estaba herido… N-No creo que… M-Me dio su collar… Me dijo que tenia que convertirme en la segunda Hokage mujer… y…y-yo…

—Tranquilízate… —La corto la rubia —. ¡Kiba! ¡Mueve tu trasero aquí!

— ¿Sigues enojada por tra…?

— ¡Cállate y escucha! —El Inuzuka guardo silencio de inmediato, pues sabía que algo serio había pasado —. Parece ser que nos tendieron una emboscada, tomamos la frontera del país de la tierra por que todas sus fuerzas se movieron para tratar de tomar el país del viento, según Yuuhi este Naruto la hizo de carnada a unos diez kilómetros de aquí para dejarla escapar y ganarnos tiempo en lo que preparamos una ofensiva…

— ¿Estas hablando enserio? ¡¿Qué estoy haciendo aquí?! ¡Voy por ese idiota de inmediato!

—Espera… —Agarro la parte baja de su pantalón débilmente evitando que se fuera —. Por favor Kiba… Naruto-sensei… —trato de contener sus lágrimas —S-Sensei…

—Kiba… —Susurro Ino con tristeza —Encárgate de la defensa aquí, voy a regresar, me parece que vi a Kankurou hace unos días. Me dijo que iba como reserva al país de la Garra, ahorita debe de estar junto con Kurenai-sensei, ambos llevaban al menos dos batallones con ellos, si me apresuro debería de regresar con ellos en menos de ocho horas… Asegúrate de sobrevivir hasta entonces…

La rubia se limpio las lagrimas, de su equipo ninja saco una bolsa de píldoras de soldado, se tomo todas de golpe, una gran explosión de chakra se sintió por todo el lugar, la rubia tocio un poco de sangre, sin embargo se la limpio al momento y salió de ahí a una endemoniada velocidad.

— ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! —El Inuzuka golpeo el suelo con frustración. — ¡Escúchenme todos! —Se levanto imponente — ¡Esperamos un ataque masivo en cualquier momento! ¡Las probabilidades de vivir son mínimas! ¡Son escasas! ¡Lo único que tenemos que hacer es sobrevivir ocho horas! —Todos lo miraron con temor, sin embargo el fuego de sus ojos lleno de valor a todos, la moral subió increíblemente, después de todo no había nada mas que hacer.

— ¡¿Cuáles son sus ordenes?!

—Yo encabezare la distracción en lo que se aseguran de poner trampas alrededor. ¡Si es necesario vuelen todo el maldito lugar con tal de retrasarlos unos minutos! ¡Los que se queden escóndanse! ¡Salgan a asesinar y vuélvanse a esconder! ¡Hagan lo que crean conveniente! ¡Yo tomare responsabilidad por todo!

— ¡Entendido!

— ¡Fue un placer haber luchado espalda con espalda con todos ustedes! ¡Hoy será recordado como el día en que un puñado de shinobis al mando de un perro pulgoso murió defendiendo el país del viento! ¡Quien sabe! ¡Tal vez hasta hagan un día festivo en nuestro nombre! —Todos esbozaron una sonrisa cómplice. — ¡Quien tenga el valor para ir al infierno y regresar! ¡Síganme! —Sin mas varios shinobis se colocaron detrás de el con una mirada seria. —Son mas de lo que espere… —Sonrió para luego erguirse —Akamaru, mas vale que me cuides la espalda amigo… —El perro ladro dos veces como respuesta a su amo. — ¡Haber! ¡Nos vamos a dividir en dos grupos! ¡Yo encabezare el ataque frontal! ¡Iremos directo a la boca del lobo! ¡Los detendremos mientras que el otro grupo se encargara de una emboscada cuando pasen por nosotros! ¡Mis órdenes son! ¡Aguanten cuatro horas! ¡No les pido más! —Sonrió con tristeza, al parecer gracias a su olfato fue el único que se percato que los shinobis enemigos no se encontraban a mas de cinco kilómetros lo que le decía que su rubio amigo había caído hace unos minutos. — ¡Encontremos la gloria!

— ¡Gloria mi trasero! ¡Yo encontrare mi juventud perdida! —Todos se voltearon y vieron con sorpresa al General Gai mejor conocido como el remolino verde de la hoja, nuevamente la moral subió. Kiba sonrió, eso le aseguraba una hora más. Sin más todos partieron dejando al resto de sus camaradas preparar la última contención.

La mitad de los shinobis activos siguieron a Kiba y a Gai, mientras que los restantes se movían como locos poniendo barreras, colocando trampas y cualquier otra cosa que les sirviera para ganar algo de tiempo. Nadie tenía tiempo para encargarse de ella. Habían pasado un par de minutos en los que dejo de sentir sus piernas por lo que como pudo se acercó a una carpa medica y se trato con lo primero que vio. Lo único que hizo fue ponerse los sedantes mas fuertes que pudo y antes de caer inconsciente se tomo varias píldoras de soldado. Se puso de pie y parecía que nada hubiera pasado, sabia que eso le costaría al menos una semana sin moverse, claro si es que llegaba a sobrevivir. Salió de la carpa y comenzó a ayudar a preparar las trampas, después de todo no era la única shinobi de doce años que se encontraba allí.

Pasaron las primeras dos horas y las explosiones no dejaban de escucharse, desgraciadamente cada vez se escuchaban más cerca, todos allí abandonaron el puesto mientras un solo shinobi que al juzgar su edad debió de jubilarse hace al menos unos quince años se quedo en medio de ahí y a la vista de todos mientras que los demás retrocedieron un kilometro.

Pasaron otras dos horas y ya se podía sentir la presencia de los shinobis enemigos en ese lugar, sorprendentemente varios aliados aunque retrocediendo seguían peleando, como todos lo esperaban entre ellos se encontraban Kiba y Gai y otros veinte shinobis de los trescientos que fueron. Kiba con la ropa toda desgarrada dejando a la vista su trabajado cuerpo, unos músculos macizos sin un solo gramo de grasa extra que solo la guerra conseguía lograr. Desgraciadamente se encontraba solo, su compañero canino no se veía por ningún lado, sin embargo el seguía peleando.

Un shinobi lo agarro por la espalda, lo inmovilizo de los brazos con una llave mientras que otro se lanzo con un kunai directo al cuello, Kiba con una fuerza salvaje se dio la vuelta y le rompió la espalda a su captor en el acto mientras al otro con nada mas que fuerza bruta le atravesó el pecho con sus manos que ahora tenían unas afiladas garras, después con un ambas manos agarro a otros dos shinobis del cuello y los aplasto hasta que prácticamente los decapito con la simple fuerza de sus manos, había otro shinobi detrás de él que con algún jutsu levanto una roca de al menos tres metros cúbicos y la lanzo directo a él. Tenía las manos ocupadas por lo que de alguna manera la roca se rompió y se pudo ver como la había roto de un cabezazo. De su frente comenzó a salir sangre sin embargo eso no lo detuvo, sin otra cosa que pudiera hacer le mordió el cuello a ese shinobi y lo aventó como si se tratara de un lobo aventando a su presa para después desocupar sus manos y buscar a algún otro shinobi que estuviera a su merced.

— ¡Te llevo trescientos shinobis de ventaja!

— ¡Los derrotados por trampas no cuentan! —Reclamo.

— ¡Por favor! —Exclamo otro shinobi que se veía bastante rudo — ¡Yo no moriré hasta llevarme otros cien conmigo! —Con una espada que bien podía confundirse con la de Zabuza rebano a cinco shinobis en el acto — ¡No les permitiré pasar a mi país! ¡Por Gaara-sama! —Otros tres shinobis que parecían de la arena levantaron sus armas en un grito de guerra y siguieron peleando.

— ¡Hace tiempo que deje de sentir mi cuerpo! —Exclamo el Inuzuka — ¡Tengo al menos siete husos rotos y varios órganos internos no están en su lugar! ¡Así que esto es la voluntad de fuego! ¡Madre! ¡Alzare el nombre del clan!

— ¡Por favor niño! ¡No duraras más que yo! ¡Asesinaba shinobis mientras a ti aun te cambiaban los pañales! —Sus manos se tornaron de fuego y comenzó a golpear a shinobis enemigos desfigurándoles la cara en el acto.

— ¡Se ve que los shinobis de la hoja y la arena no conocen su lugar! —Exclamo otro con una sonrisa manchada de sangre — ¡No se preocupen! ¡Yo mismo le pediré al Raikage-sama que les muestre lo que es un verdadero entrenamiento! —Un trueno callo del cielo creando un cráter de diez metros a la redonda cargándose a todos los enemigos que se encontraban en rango.

— ¡Un hombre pelea con sus puños! —Exclamo Gai, para después de una patada romperle el cuello a un shinobi que casi apuñala por la espalda al ninja de la nube. — ¿Entrenamiento? ¡Ni siquiera pueden cubrirte las espaldas amigo!

— ¡Fue solo un descuido! — Respondió con una sonrisa — ¡No volverá a pasar! —Una armadura eléctrica lo envolvió y su velocidad aumento considerablemente.

— ¡Arrogantes shinobis! ¡Son fuertes, no lo niego pero no tienen oportunidad contra un samurái! —Este con su Katana rebano a varios enemigos, sin embargo uno alcanzo a apuñalarlo en el hombre.

— ¡Amigo! ¡Por dios! ¡Tanta habladuría y mira como terminas! ¿¡Estas bien!?

— ¡A menos que me corten la cabeza seguiré luchando! ¡Y aun así juro por dios que muerdo fuerte! —Este de alguna manera tomo un arma del suelo y se puso en pose de batalla a estilo de dos katanas, algo que todos admiraron pues se numero de victimas aumento y si considerabas el hecho de que parecía que su brazo izquierdo se le zafaría en cualquier momento fue algo que superaba los limites del cuerpo humano.

— ¡¿Crees que te ves genial?! ¡Solo miren esto! — Una shinobi bastante atractiva con alguna clase de jutsu abrió la tierra frente a ella de la cual comenzaron a salir varios insectos que empezaron a devorar a sus enemigos.

— ¡Por dios! ¡Que desagradable! —Exclamo el Inuzuka — ¡Oye! ¡¿Tienes novio?!

— ¡No! —Respondió mientras evitaba un ataque y con una patada lanzaba volando a su agresor — ¡Pero preferiría morir antes de salir contigo! —Respondió con gracia haciendo que todos rieran.

— ¡¿Esta no es la decima vez que te rechazan?! ¡Tranquilo Kiba! ¡Ya llegara la indicada para ti!

— ¡Muy gracioso! —Respondió al momento que utilizaba un Gastuga para desviar unos setenta Kunais que iban hacia su dirección. — ¡Desgraciadamente esta vez no es para mi! ¡Tengo un amigo que usa las mismas técnicas desagradables que tu! ¡Si sobrevives deberías conocerlo!

— ¡¿Técnicas desagradables?! ¡Cuida tu boca! —Respondió mientras apenas y evitaba el filo de una espada que bien le abrió una herida en el brazo que comenzó a sangrar de inmediato, de la nada otro shinobi aliado asesino a su agresor dándole tiempo para reincorporarse — ¡Supongo que si eres de Konoha te refieres a alguien del clan Aburame! ¡Me interesa! ¡Mas te vale sobrevivir y que me lo presentes!

— ¡Eso hare mujer…! — De repente una espada atravesó el costado del Inuzuka, este de alguna forma sin perder ni un solo segundo saco la hoja y con esa misma rebano en dos el rostro de su agresor.

— ¡No te atrevas a morir ninja de la hoja!

— ¡No lo hare mujer!… No lo hare… —Respondió con pesadez.

Siguieron aguantando todo lo que pudieron, hasta que por fin regresaron a la base donde solo se encontraba aquel anciano. Este con toda calma les hizo señas para que se retiraran. Ellos no querían hacerlo, después de todo cuando salieron ya estaban dando por echo que no iban a regresar sin embargo habían ganado suficiente tiempo como para que prepararan algo por lo que confiando en que tuvieran un plan con las pocas energías que tenían comenzaron a retroceder dejando al anciano a su suerte. En su huida voltearon y se percataron que los enemigos comenzaron a chocar contra una barrera invisible. ¿Cómo demonios habían echo para diferenciarlos a ellos de los enemigos? Realmente no les importo por más de unos segundos en los cuales continuaron con su huida. Poco a poco parecía que aquella barrera estaba a punto a ceder pues comenzaban a verse grietas en la misa. Por fin pudieron sentir el chakra de sus camaradas, los cuales con alegría recibieron a los quince que regresaron llevándolos de inmediato a unas tiendas donde comenzaron a tratar sus heridas ya que la mayoría tan pronto y como se sintieron a salvo colapsaron ahí mismo cayendo inconscientes por todo el cansancio que habían tenido que soportar esas cuatro horas. Otros comenzaron a prepararse pues ahora seria su turno de ir a ganar algo de tiempo.

Kiba que hasta ahora se forzaba a mantenerse consiente, pues no aseguraba despertar si es que cerraba los ojos vio como en el cielo algo pareció romperse en pedazos. No tenia que ser un genio para saber que la barrera había cedido y que no tenían mucho tempo, sin embargo vio que todos se pusieron pecho a tierra. Él se levanto para volver a pelear, le comenzaron a gritar que se cubriera sin embargo el solo los escuchaba como susurros a lo lejos, cuando de la nada una increíble onda de aire lo mando volando sacudiendo todo alrededor de allí. Durante su vuelo pudo ver que todo delante de él y a unos quinientos metros alrededor se lleno de fuego. Sonrió con pesadez cuando por fin pudo sentir el impacto de su cuerpo contra el suelo, después de todo parecía que cuando dijo "que volaran todo si era necesario" se lo habían tomado muy enserio. Aun en el suelo en su mente recito una pequeña oración por aquel anciano que se quedo seguramente para activar los sellos explosivos cuando la barrera cediera.

Después solo observo como a rastras se lo llevaban a una de las tiendas mientras que los shinobis que se habían puesto pecho a tierra abandonaban el lugar, seguramente para ir a tomarlos desprevenidos ahora que tenían que reagruparse después de tan fuerte explosión. Quería ir con ellos y seguir peleando pero su cuerpo ya no le respondía. Sintió como le inyectaron algo y después todo comenzó a ponerse oscuro hasta que perdió la conciencia de todo a su alrededor.

Despertó. No sabia cuanto tiempo había pasado sin embargo se encontraba bastante contento por ser capaz de abrir nuevamente los ojos. Se sorprendió al percatarse que el techo no era de lona ni se encontraba al aire libre. ¡Era concreto! Lo que le decía que tenia que encontrarse en alguna ciudad grande lo que al menos le daba la seguridad que estaría a salvo en lo que se recuperaba. Se trato de levantar pero su cuerpo no le respondió, con pesadez y juntando todas las energías que tenia trato de levantar su mano, sin embargo a medio camino esta cayo pesadamente.

—Un paciente ha despertado. — Informo con calma una enfermera, al parecer ya era inmune a cualquier situación, pues dios sabía las atrocidades que había tenido que presenciar.

— ¿De quien se trata?

—Permítame. — Se acercó a su cama y de un buro que se encontraba al lado de el tomo un folder —Kiba Inuzuka.

—Sabía que no moriría tan fácilmente. —Respondió con una sonrisa, se acercó a él y lo observo. Este solo movía los ojos de un lado a otro cosa que decía que buscaba respuestas, al menos hasta que presencio a la persona frente a él.

—No te esfuerces mucho Kiba, ya estas a salvo. —Informo con gentileza. —Imagino que sientes una increíble impotencia al no poderte mover pero no te preocupes, solo es temporal. Llegaste y comenzaste a convulsionarte. ¿Puedes creerlo? Fueron necesarios siete doctores para mantenerte quieto en lo que colocaban el sedante y al parecer una dosis no fue suficiente. No quiero asustarte pero te pusimos cuatro veces la dosis permitida. Es por eso que pasaran unos cuantos días más en lo que el efecto se disipa. Siéntete orgulloso, muchos shinobis no despiertan después de una dosis… —Lo volvió a observar y se percato que aun había impaciencia en sus ojos por lo que continuo. —Supongo que quieres saber que paso en la frontera del país del viento ¿No? Al parecer Ino cumplió su parte, los refuerzos llegaron en buen tiempo, los detuvieron lo suficiente como para poder formar una defensa estable… En estos momentos las fuerzas al mando de Kakashi y Ai están en camino por lo que esto no debería prolongarse más de una semana. ¡Ah! Y felicidades, hace dos días nos llego una carta en la cual nos informaron que ganaste la conmemoración a La Cruz Victoria por el valor que mostraste. Todos los que sobrevivieron no dejan de hablar de lo increíble que fuiste y mas aun que hubieras regresado después de un enfrentamiento de cuatro horas a una diferencia de quince mil a trescientos. —Este esbozo una pequeña sonrisa aun si poder moverse. —Como Hokage estoy orgullosa de eso… Y solo queda una ultima cosa que informarte… —Esbozo una gran sonrisa y sus ojos se tornaron húmedos por unos momentos —Nuestro ninja numero uno cabeza hueca en sorprender a la gente volvió a sorprendernos… De alguna forma esta vivo… Lo encontraron tirado unos campesinos a cincuenta kilómetros del lugar de la batalla… Me gustaría saber como demonios término tan lejos si se supone siquiera podía moverse.

El Inuzuka no pudo evitar sentir la misma emoción de su Hokage, aunque aun era incapaz de poder moverse una pequeña lagrima se le escapo de su ojo. No había mas que pudiera hacer, simplemente cerro sus ojos y se entrego al mundo de los sueños. Parecía que tendría unos momentos de tranquilidad por un tiempo.

— ¿En donde se encuentra Naruto Hokage-sama?

—No me percate de que te encontrabas despierta Ino. Sabes… no estas en posición de exigir nada, espero que estés preparada para las consecuencias.

—Creo que a alguien le va a ir muy mal. —Comento entre risas, ambas mujeres desviaron su mirada al origen de aquella voz, viendo como la peliblanca se acomodaba en la cama.

—Yuuhi… —Susurro la Hokage. —Tu también estas en grabes consecuencias jovencita… ¡Ustedes dos! ¿En que demonios estaban pensando al tomarse todas esas píldoras de soldado? ¡Como ninja médica debes de saber las consecuencias de tomarse más de una a la semana Ino! ¡Ni se diga ocho de golpe!

—Lo siento Hokage-sama… —Respondió apenada —La situación lo ameritaba y no me permitirá mentir.

—Pudiste haber enviado un mensaje de emergencia o algo por el estilo ¿No se te ocurrió antes?

—Pero fue una mejor idea que Ino fuera en persona, como shinobi sensorial que es había mas probabilidades de que diera con los refuerzos ¿No es así?

— ¡Así se habla Yuuhi! —La apoyo la Yamanaka —. Por otro lado… ¿En verdad Naruto sigue vivo…?

— ¡Sensei sigue vivo! —Exclamo la peliblanca de inmediato… — ¡Donde se encuentra! —. La Hokage le dio un pequeño coscorrón haciendo que se callara al momento. —Es cierto que lo encontraron vivo, pero aun así no se encuentra muy estable, no así ya se esta convirtiendo en una leyenda viviente, aunque fueron por solo quince minutos, aguanto a una diferencia de quince mi l a uno… Eso contando el hecho de que se encontraba herido… Realmente este Naruto… ¿Qué tan fuerte puede llegar a ser?

—Sensei… —Susurro mientras una pequeña lagrima se le resbalaba por su mejilla. —Pensé que cuando nos separamos… Yo ya… Incluso yo…

—Tranquila Yuuhi. — La reconforto la rubia menor —Ese idiota no morirá ría tan fácil.

—N-No le digas idiota a Naruto-sensei… —Respondió con una pequeña sonrisa.

—Ok, ok… —Las interrumpió la Hokage —Ya fue suficiente, aunque estén heridas pienso ponerlas a trabajar como castigo. Tu Ino tienes tus conductos de chakra bastante dañados en cuanto a ti jovencita… No se como decir esto pero estuviste a punto de perder la movilidad en las piernas… Afortunadamente pudimos tratarte a tiempo pero otra tontería que se te ocurra cometer y no habrá marcha atrás…

—Pero…

— ¿Crees que a Naruto le gustaría ver a su linda alumna lastimada de esa forma? —La peliblanca simplemente desvivo la mirada ligeramente sonrojada.

—Eso creí, por ahora descansen antes de que cambie de opinión, después de todo mañana el clan Inuzuka esta de fiesta, gracias a las heroicas hazañas que se cuentan sobre Kiba.

—Entendido. —Respondieron ambas al unísono, después la Hokage les dedico una sonrisa y salió del lugar dejando a ambas shinobis solas. Ino no hizo mucho mas que recostarse y volver a reconciliar el sueño pues al ser ella ninja medica no tenia que ser una genio para saber que esta vez si se había sobrepasado. Por lo que simplemente le dedico una mirada cómplice a la peliblanca y se recostó nuevamente.

—Naruto-sensei… —Susurro la peliblanca sonriendo evitando contener la emoción que sentía en su pecho al enterarse de que aun seguía vivo. Sin mas como de la niña enamorada que era se tapo la cara para evitar que alguien viera su sonrojo, cosa absurda pues todos en esa habitación de hospital se encontraban mal heridos y no andarían utilizando las pocas fuerzas que tenían observarla a ella.

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Entiendo, Kazuto, Sei, Ryuusuke y Yosuke

—Yuuhi-san…

—Ryuusuke-san. Buenas noches. —Respondió cortésmente, se encontraban en un gran hotel de lujo desde donde la peliblanca había permanecido en el balcón por más de una hora observando el cielo sin mover un solo musculo.

—Nos encontrábamos a punto de ir al restaurante por algo de cenar. ¿Gusta acompañarnos?

—En un momento los alcanzo. —Respondió con una sonrisa —El aire es tan fresco, el cielo tan puro, la ciudad tan viva… El paisaje me ah hechizado y vale la pena mencionar que aun no me quiero separar de él. —Termino con una sonrisa haciendo que el anciano la imitara.

—Como desee Yuuhi-san, estaremos en la mesa cinco, incluso en caso de que nosotros no nos encontremos todos los gastos corren por nuestra cuenta, de eso no se preocupe.

—Muchas gracias. —Respondió sin desviar la mirada del cielo nocturno.

El anciano se alejó dejando a la única mujer del grupo sola, entro al restaurante del hotel y tomo asiento con sus camaradas.

— ¿Qué te dijo la princesita?

—Kazuto, tú y tus formas tan variadas de llamar a nuestra aliada. —Dio un pequeño suspiro para después llamar al mesero que no se encontraba tan lejos del lugar. —Al parecer sigue sumida en sus pensamientos, dice que en unos momentos nos acompaña.

— ¿Enserio? Es fuerte y todo lo que quieras pero no me da buena espina.

— ¿Averiguaron algo?

—Mejor dicho… No averiguamos nada… —Le extendió unos papeles quien los empezó a leer con sumo cuidado.

— ¿…Que significa esto…?

—Ni idea…

—Me estas diciendo que Yuuhi-san en realidad… ¿No existe?

—No tenemos mucha información acerca de la familia Uzumi además de que son una familia bien posicionada con buenos contactos, pero hasta ahí, según la información que tenemos hubo unas peleas internas y la cabeza de la familia fue asesinada, después el resto de ellos comenzó a pelearse por quedarse con el liderazgo, sin embargo aunque investigamos a todos los miembros de la familia no tenemos informes de alguien que se parezca a ella.

— ¿Estas diciendo que esta Yuuhi es una impostora?

—No, al menos no del todo, sus características físicas coinciden con los da el linaje Uzumi sin embargo no tenemos registros que coincidan con ella. Checa esto. —Le extendió un pequeño expediente.

—Uzumi Yuuhi… tipo de sangre… comida favorita… hobbies… ¿Nueve… años?

—Es lo único que encontramos con su nombre… Pero como veras esta muy lejos de la tener la edad de nuestra princesita…

— ¿Será la hermana mayor o algo?

—Hasta donde sabemos los que sobrevivieron quedaron bajo el mando del padre de la niña, Uzumi Souchiro, sin embargo nos hemos tratado de contactar con ellos para averiguar un poco mas, sin embargo nadie responde.

— ¿A que te refieres con que nadie responde?

—Sus riquezas, posiciones, cuentas bancarias etc… siguen bajo el nombre de la familia Uzumi, sin embargo en si lo difícil es encontrar a alguien con ese apellido, no sé que tan lejos deberíamos llegar con esta investigación pero parece que Yuuhi-san es la ultima que queda con ese apellido.

— ¿Entonces estas insinuando que alguien fue detrás de su familia? Y para colmo ella fue la única sobreviviente… Bueno, no seria una gran sorpresa viendo sus habilidades de pelea.

—Lo que a mi me preocupa es que ella sea la asesina.

— ¿De verdad crees que…?

—Buenas noches. —Saludo amablemente mientras tomaba asiento en su mesa — ¿hm? ¿Por qué tan serios? —Todos se quedaron estoicos como piedra pues no notaron ni siquiera en el momento que se poso a un lado de ellos para recorrer una silla y sentarse.

—Que descortés de mi parte. —Hablo Ryuusuke al verla con ellos. —No me di cuenta de su presencia Yuuhi-san por lo que no pude recorrer la silla para usted, espero perdone mi falta de modales.

—No se preocupe por eso.

—Bueno, en si estábamos hablando de unos pequeños problemas que estábamos anticipando, creo que usted o mejor dicho su familia nos podrían ayudar a arreglarlos.

— ¿Mi familia? ¿Qué puedo hacer por ustedes?

—Hay unas esferas políticas que nos están causando líos en la tierra de las olas. —Respondió mientras tranquilamente tomaba una copa con vino y se la llevaba a los labios mientras que todos los demás ignoraban que esto lo hacia con el simple echo de ganar algo de tiempo para pensar en algún tipo de excusa. —Teníamos planeado convertir ese pueblo oprimido en nuestra primera base pero parece ser que unos shinobis de la hoja se nos adelantaron por lo que solo faltaría acabar con la cabecilla de lugar… Un tal "Gato" y por lo que se su familia tiene buenas relaciones con los principales muelles del país.

— ¿Me estuvieron investigando? —Pregunto con desconfianza.

— ¿Investigándola? —Soltó una pequeña carcajada —Claro que no, solamente al buscar las mejores opciones para resolver ese pequeño problema lo mas rápido posible su apellido salió a la luz así que nos estábamos preguntando si seria oportuno el pedirle ayuda con eso.

—Bueno… No se si lo sepan pero de la familia Uzumi solo queda una sobreviviente y esa soy yo… —Respondió con tristeza.

— ¿Enserio? —Pregunto sorprendido — ¿Qué fue lo que paso mujer?

—No me gusta recordarlo… —Respondió del mismo modo que antes.

—En ese caso no preguntaremos más. —Respondió Ryuusuke a su petición —Imagino que debe de ser muy doloroso perder a toda su familia, mas aun imagino que perder a su hermana menor debió de haber sido un gran golpe para usted.

— ¿Hermana menor? Creo que me perdí de algo. Soy hija única.

— ¿Enserio? —Pregunto con calma —Entonces debí de haberme confundido con algo. No me toma muy enserio, solo estaba divagando.

—Entiendo. Con mucho gusto los ayudare sin embargo estoy un poco cansada, ahorita solo quiero comer algo e ir a dormir ¿No tienen problemas con esperar hasta mañana verdad?

—No realmente. En ese caso. Salud y provecho. —Alzo su copa iniciando un brindis con todos los ahí presentes para después comenzar a degustar su platillo, cuando de repente todo se volvió una simple cena normal, todos sin duda le agradecieron a el mas anciano de su grupo Ryuusuke, por su tan bien planeada eh improvisada excusa, con lo que al menos ahora estaban seguros que tendrían que irse con cuidado.


¿Les gusto el cap? ¿Reviews?

Notas del Autor: Pues el capitulo estuvo ligeramente mas largo de lo normal por lo que espero sea lo suficiente como para compensar la tardanza. Pues bueno, sin mas que decir espero no los haya decepcionado y espero que comenten. Por cierto, supongo que en este capitulo alcanzamos los 300 reviews por lo que la historia que publicare la subiere a la par con el próximo capitulo asi que estén al pendiente ;)

The biju god: Gracias x) espero este flash back quede igual de bueno. :)

Luna creciente: Gracias men x) Espero este cap no te haya decepcionado.

Fedenico: Pues por azares del destino el este capitulo también es un flashback por lo que espero te haya gustado :)

MR.X: Gracias, no creo que este cap supere al otro pero al menos espero haber aclarado algunas dudas… x)

Netokastillo: espero también disfurtes este cap men x)

Hitomi Akera: Lamento la tardanza pero aquí esta el cap. Yo también me termine enamorando de Hikari xD jajajaja Espero te haya agrado el cap y nos seguimos leyendo.

Froggus: Pues si, mas o menos es la personalidad que estoy tratando de darle pero una Yandere es mas complicado de lo que pensé xD

Ragde09: Gracias men. Espero seguirte leyendo. Hace como una semana me pase por los primeros dos caps de tu fic, nada mas deja que tenga tiempo para actualizarme x)

RAYHACHIBI: No te preocupes, lo bueno es que llegaste x) Pues si, espero este cao te agrade también.

Gerymaru: Pues si, espero con este cao explicar la mayoría de las dudas :)

HiNaThItHa. 16241: Jejeje pues si xD La verdad tengo planeado hacer algo asi medio inesperado con lo de Naruto y Sasuke asi que al pendiente xD

Flarius: Un salido xD Y espero poder poner esa escena de Hinata encontrándolos en el siguiente cap x)

Nadie: Pues la verdad no se, igual y meto algunos personajes de las películas pero todavía falta mucho para eso x)

: Are lo posible x) Es que de por si siento que me estoy atrasando mucho con la historia en si, pero aun asi prometo que tendre algo mas profundo en cuanto a su subconciente en los próximos caps, pienso que en los exámenes chunnin con Gaara es un buen lugar para enfrentar un par de demonio sX

Sol naciente: Pues en si yo creo que si, pero no tendrá mucho impacto en la historia, además de los principales y sus allegados.

TheLonelyShadow: No te preocupes, lo que importa es que regresaste x) Se lo feo que se siente xD Yo también eh estado inabilitado por meses y siento que muero u_U Bueno, Gracias por tus comentarios y espero eswte cap también se de tu agrado ;)

Marcos: Pues si, no se… Me encanta Hikari xD

CHAOS CONTROL: Pues si, todos piden eso asi que supongo que eso are… Esten al pendiente con el siguiente cap xD

EL VIENTO LIBRE: Pues no me tarde mucho ¿no? xD

El pregunton: Pues tiene todo su poder, luego explicare como es que Naruto lo recupero :)

Cfm: Pues la verdad no lo creo… eso se lo dejaría mas a Hikari o incluso a Hinata d:

Sc: Pues en si en lo del modo sabio me referia mas como al de Hashirama, que por si solo era capaz de encarar al Kyuubi cubierto con el Susano D:! XD