Robotech no me pertenece
Capítulo 26
Una visita inesperada
Rick se tomó su tiempo, tenía mucho en que pensar, los chicos lo habían dejado solo riéndose de la jugada que le había hecho Lisa, después de pensarlo mucho había decidió no dejar que la cantante se convirtiera en un problema entre él y Hayes, no tenía ni idea de cómo iba a echar a Minmey de su casa, pero si molestaba de alguna forma a Lisa estaba seguro que la echaría de patitas en la calle.
Teniendo eso claro, suspiro y miro las estrellas que comenzaban a asomarse por el firmamento, había pasado todo el día afuera, tenía hambre, frio y algo de miedo de entrar en la casa. Hayes tenia tendencia a convertirse en un demonio cuando quería y aunque sabía que se contendría en público no estaba seguro de lo que sería capaz de hacerle en privado. No pudo evitar que un escalofrió le recorriera la espalda, un escalofrió que estaba seguro no tenía nada que ver con el clima invernal.
Entro en la casa, por la puerta de la cocina por si acaso, se preparó un pan de forma rápida, si usar un plato ni un cuchillo, lo engullo y tomo leche directamente del envase, cuidando de asomarse para que nadie lo viera, con el estómago medio satisfecho se dirigió a su nueva habitación. No hay que enfrentar al pelotón de fusilamiento con el estómago vacío, pensó con ironía.
Lo que no se esperaba era no ver a la comadreja en la habitación, no pudo evitar preguntarse en donde se encontraría, vio a Joshua dormido en su cuna y el monitor prendido, lo que implicaba que Hayes estaba cerca, por lo menos no lo había abandonado llevándose al niño, inmediatamente desecho esa idea, la Lisa que conocía primero le haría pagar lágrimas de sangre antes de huir de una pelea.
Se bañó y vistió haciendo poco ruido para no despertar al bebe, decidió ponerse algo cómodo, un jean y una camisa algo vieja, no quería que Hayes pensase que se había arreglado en demasía para Minmey, Mierda, si no se arregla esta situación pronto voy a sufrir de una crisis de nervios. Pensó.
Bajo las escaleras de dos en dos, entro en la sala de juegos viendo como Lisa le contaba una historia de lo más interesante a Minmey, una historia que él no conocía y que en estos momentos le estaba causando agruras.
Momentos antes…
Si vuelve a traer a colación su no relación con Rick no sé qué voy a hacerle…
Lisa ya estaba histérica con la actitud de la cantante, parecía no entender que él hubiera no existe, tomo otro trago de vino, usualmente no bebía, pero hoy lo ameritaba, el canario de Macross había comenzado a contar como ella y Rick se habían conocido y lo cercanos que eran para beneficio de los presentes, eso había sido botella y media de vino atrás y aun no se callaba.
Lisa se giró, y observo la pared del recuerdo que había en el salón de juego, nunca se había puesto a detallarla, tal vez no debió hacerlo en este momento, allí había fotos de los chicos de niños, fotos de sus tiempos en Macross, fotos de Roy y Claudia abrazados y felices, iba a retirar la cara para seguir prestándole atención al canario cuando una foto, le llamo la atención, era una foto del escuadrón Orión en esta se encontraba Alan aunque no era el a quien Lisa miraba.
-Siempre me he preguntado qué hubiese pasado si Rick y yo hubiésemos comenzado a salir en Macross, antes de que ganase el concurso Miss Macross, no sé si seguiríamos juntos, pero me gusta pensar que lo hubiésemos logrado, como pareja me refiero.
Rick que iban entrando en la sala solo pudo encogerse al oír semejante comentario de Minmey. Miro a Lisa, pero ella estaba absorta mirando algo en la pared. Tanto que respondió casi ausente.
-Todos tenemos historias de ese tipo Minmey, todos tenemos una historia en la cual nos preguntamos que hubiese sido si, o what if, como le gustaba llamarlas a mi madre. – Lisa acaricio la foto con una tristeza que era palpable y a Rick algo se le movió por dentro, no sabía que era este sentimiento, pero no le gusto nada.
-¿Quién es él? -pregunto Sammy al ver la forma en que Lisa miraba la foto.
-Tim. -fue lo único que respondió Lisa y Sammy pareció comprenderla. Alan sostuvo el aliento mientras miraba a Ryan, nunca se imaginó que la reina del hielo recordara a Tim.
-¿Quién es Tim? - pregunto Minmey.
-Quien era, sería más apropiado preguntar- respondió Lisa mirando a Minmey mientras una lagrima rodaba por su mejilla y llevaba la copa a sus labios- era miembro del escuadrón Orión, el escuadrón donde pertenecía Alan, era un chico maravilloso, un verdadero encanto, un día me invito a salir, me envió un ramo de flores y una nota preciosa, en verdad quería ir con él… como dije, era un verdadero encanto.
-¿y que paso?- pregunto Rick quien estaba bastante molesto por lo que Lisa estaba contando.
Lisa se asombró al verlo no se había dado cuenta que hubiese entrado en la sala. Tomo aire y suspiro antes de responder.
-Mastroff paso, pidió una reunión de emergencia para revisar unos protocolos, solo me dio tiempo de mandarle una nota corta disculpándome por no poder ir, pensé que al día siguiente hablaría con él, me disculparía y si tenía tiempo le invitaría un café. El no volvió del patrullaje de ese día… Creo, creo que siempre me preguntare que hubiese pasado si hubiese dicho que Si, y hubiese ido a cenar con el ese día.
-¿Te arrepientes de no estar con él? -La pregunta y el tono que uso Rick preocupo a Lisa.
- No entiendo tu pregunta Hunter.
-¿Que si te arrepientes de no estar con él Ahora?, te pregunto si preferirías estar con él o conmigo.
-Estas celoso Hunter.
-Con un demonio si lo sé, solo respóndeme.
-Que quieres que te responda, Tim estar muerto, no puedes estar celoso de un muerto.
Mala respuesta pensó Ryan mientras veía como la cara de Rick se trasformaba en piedra.
Nadie espero lo que hizo Rick a continuación.
Se acercó a Lisa y en un solo movimiento la tiro sobre su hombro, para salir con ella de la sala, mientras Lisa gritaba y le daba puñetazos en la espalda. Rick solo se giró para hablar con Alan.
-Ve a mi habitación y toma a Joshua y sus cosas, AHORA ! -Alan salió a la carrera paso a Rick fue a buscar al bebe, si Rick y Lisa iban a matarse mejor que lo hicieran en privado sin un niño inocente en medio.
-Rick bájame no seas bruto.
-No.
-Rick tranquilo hermano, ¿qué vas a hacer? -Ryan seguía a Rick por las escaleras intentando razonar con el mientras Alan sacaba a un dormido Joshua y su pañalera.
-Voy a mostrarle a esta comadreja que soy el único hombre en su vida. -dijo antes de darle una nalgada sonora en el trasero a Hayes, entrar en su cuarto y cerrar la puerta.
Alan miro a Ryan y no pudo contener la risa.
-Dios, a este el amor si le pego feo.
Ryan solo asintió con la cabeza, bajo y se consiguió a Sammy con los brazos cruzados y cara de pocos amigos.
-¿Y a ti que te pasa?
-¿Qué, que me pasa?, me perdí la mitad del chisme por culpa de esta estúpida silla… la odio… quiero salir de ella ya!
Esta vez Ryan rio fuerte.
-Bueno si la única motivación que consigues para iniciar las fisioterapias es el chisme que así sea… mañana te despierto a las 6 para que comencemos con los ejercicios.
-Que más me queda. Mañana a las 600 entonces.
Y así de simple Samantha Porter había aceptado iniciar las fisioterapias después de dos semanas de rogarle y decir que no, solo hizo falta que se perdiera un capítulo de la novela Hunter-Hayes, para que aceptara. Ryan no sabía a ciencia cierta si alegrarse o ahorcarla por incongruente.
La cargo para llevarla a su habitación cuando vieron a Minmey, sentada en la salita de estar con un cuaderno y guitarra en mano.
-No creo que a Alan le guste saber que el canarito ha tomado su guitarra.
-Déjala Ryan, que mientras esta entretenida no jode.
Eso era algo que Ryan no podía discutir con Sammy.
Era de madrugada, Rick no estaba seguro que hora era, pero sabía que aún no amanecía, Lisa estaba dormida en su pecho, acurrucada a su lado buscando su calor, estaba cómodo, calientito, feliz y cansado, aun así, no podía dormir, algo lo molestaba, comenzó a prestar atención a su entorno a ver si determinaba que lo había despertado. No escucho nada.
Se apartó de Lisa y decidió revisar la nevera pequeña que tiene su actual habitación, tomo un vaso de jugo, se asomó por la ventana y no vio nada, y volvió a la cama, por un momento le pareció escuchar un gato o un animal trepando, pero decidió no prestarle atención lo más probable es que fuese el viento que moviese una rama contra el techo o la casa, se volvió a meter entre las sabanas, y miro a Hayes dormida.
¿Porque ella si puede dormir y yo no? – se preguntó- y más importante ¿porque tengo que estar despierto solo, si ella está a mi lado?
Este último pensamiento le dio una idea, comenzó a besarle el cuello a Hayes y a tocarla para seducirla, Lisa estaba comenzando a despertar haciendo unos ruiditos de lo más placenteros, todo iba de maravilla, se encontraba encima de ella besándola cuando se escuchó un grito.
-MALDITO HIJO DE PUTA
A Rick no le dio tiempo de reaccionar, una figura oscura lo había tomado de los hombros y prácticamente lo había lanzado fuera de la cama, a Lisa solo le dio tiempo de taparse con la sabana y gritar con todas sus fuerzas, mientras Rick luchaba contra lo que parecía un hombre.
Se escuchó un sonido fuerte, Alan había pateado la puerta para entrar, Joshua lloro desde una de las habitaciones contiguas, Alan prendió la Luz y se consiguió a Rick desnudo como Dios lo trajo al mundo tranzándose a trancazos con Lynn Kyle.
-¿Pero qué carajos?
Alan se lanzó hacia Kyle y lo tomo por los brazos inmovilizándolo contra el suelo.
-MALDITO HIJO DE PUTA, NO PODIAS DEJAR PASAR LA OPORTUNIDAD TENIAS QUE APROVECHARTE DE ELLA…
-No sé de qué coño hablas, pero entiende que no me gusta lo que insinúas. - Le dijo Rick mientras se paraba del suelo.
-No pudiste esperar para llevártela a la cama. ¡Eh Hunter!
-Lisa cielo, ¿hay algo que quieras contarme? - pregunto mientras se ponía su bóxer que estaban tirado por el piso.
-YO!, NO Rick, te aseguro que no tengo nada que ver con este sujeto.
Alan y Kyle se giraron a ver a Lisa quien estaba parada en la cama envuelta en una sábana color crema toda sonrojada y despeinada, si Alan tuviera que describirla con un calificativo seria sexy. Tanto así que no pudo evitar soltar un pequeño silbido.
-Hey! -le reclamo Rick
-Sorry viejo, pero no estoy ciego. - le respondió Alan con una sonrisa descarada.
-TU, Tu, tu… no eres … Minmey.
-Por supuesto que no lo soy.
Lisa ya se sentía indignada, tenía que vestirse o algo. En ese momento se asomaron a la habitación Ryan cargando a Joshua y Minmey.
-Kyle por un demonio, ¿qué haces aquí? – pregunto Minmey desde la puerta.
-Vine a buscarte. Pensé, yo pensé, que bueno, que tú y Hunter…
-Dios serás idiota, -Minmey tomo a Kyle del brazo y lo llevo arrastrando hasta su cuarto donde entraron y cerró la puerta de golpe.
-Hunter ¿no me digas que él también se va a quedar aquí? - pregunto Ryan.
-Yo que sé, últimamente todo el mundo hace en esta casa lo que quiere.
Bueno pues yo voy a vestirme, permiso… Lisa se bajó la cama y dio la vuelta para entrar el baño sin darse cuenta que tenía el trasero al aire.
Alan volvió a silbar, antes de decir. -Linda vista-
Rick tomo a Lisa de repente la jalo y la tiro a la cama.
-Rick!
-Ryan cierra la puerta. – le orden Rick desde la cama
-Si claro… tengan una buena noche.
Con eso se despidió, jalo a Alan y cerró la puerta lo último que escucharon fue un gritito y una risa femenina.
-Toma, recuerda que Joshua es tuyo esta noche. -Le dijo a Alan mientras le entregaba al bebe.
-¿A dónde vas?, le pregunto al ver que no se dirigía a su habitación sino a la planta baja.
- Voy tomarme un vaso de leche y a pensar que pongo mañana a hacer a Kyle, en esta casa nadie se quedaba de a gratis, si quiere quedarse cuidando o lo que sea que hace con su prima en esta casa, tendrá que trabajar.
Alan miro a Joshua quien parecía no tener una pizca de sueño, sonrió y decidió seguir a Ryan, para darle algunas sugerencias.
-Al establo me parece que le hace falta una limpieza desde hace días ¿Qué te parece?
Ese y muchos trabajitos más le podían sugerir al pacifista de mentira mientras estuviese en su casa, vamos a ver qué tan hombre es y que tanto aguanta. -pensó Ryan mientras que en su rostro se dibujaba una sonrisa malsana.
Fin del Capítulo.
