—Entonces a final de cuentas tenemos que trabajar en equipo. —Comento la rubia como si de un dejavu se tratara.

—Ahg… ¡No puedo creerlo! Después de vencer a todos esos tipos todos tenían el mismo pergamino. —Exclamo frustrada. —Imagino que por algo trabajaban en equipo. —Se resigno mientras le extendía un pergamino a su primo.

—Aunque creo que esto es algo injusto. —Hablo Ino llamando la atención de su equipo —Contando el suyo tienen cinco pergaminos del cielo y contando el nuestro tenemos cinco pergaminos de la tierra… Me sabe mal que dejemos a seis equipos fuera de la competencia…

—Así son las cosas. Preocúpate por alguien externo a tu círculo y estas muerto.

— ¿Estas bien Naru? ¿No te pegaron en la cabeza en alguna pelea?

—Me gustaría que fuera eso. —Respondió de la misma manera.

—Estoy de acuerdo. —El Uchiha entro a la conversación —Sin embargo seria muy aburrido dejarlo así.

— ¿Qué les parece si dejamos los seis pergaminos que nos sobran aquí con alguna nota de: tomen el que les haga falta?

—Y nosotros que nos vimos emboscados por cuatro equipos dejamos nuestro esfuerzo tirado con una nota ¿No?

— ¿Nosotros para que los necesitamos Sasuke-kun?

—A mi no me molestaría. —Agrego la pelirroja.

— ¿Tu que dices Naruto-kun? —Pregunto Ino haciendo que los tres posaran su mirada en el rubio.

—Hagan lo que quieran. —Comento con esa actitud que había adquirido desde el final de aquella batalla —Ino, me voy adelantando. —Sin dar ninguna explicación comenzó a caminar dejando atrás a sus compañeros.

—Ino ¿Paso algo durante los dos días que no nos vimos? No es así como Naru suele comportarse.

—No lo se, después de nuestra primera pelea a estado así de serio como lo vez. ¿Tal vez le molesto que en todas nuestras peleas encontráramos el mismo pergamino?

—No lo creo…

—Hagan lo que quieran con los pergaminos restantes. Hikari, yo también me adelanto. —De la misma manera que el rubio lo había echo, Sasuke comenzó a caminar alejándose de sus dos compañeras.

—Adelante. —Respondió al llamado del Uchiha.

— ¿Entonces que aremos con ellos?

— ¿Alguna idea Ino? —Ambas se pusieron a pensar por unos momentos —.Me agrada tu idea y hasta cierto punto concuerdo con Sasuke. Seria muy aburrido eliminar a seis equipos solo por nuestra mala suerte para encontrar el pergamino opuesto. —Le dedico una sonrisa la cual la rubia interpreto al momento. De su armamento ninja saco una pluma y una hoja de papel, después escribió: "Siéntanse libres de tomar el pergamino que les falte. PD. No les recomiendo que tomen mas de los necesarios, así como los conseguimos iremos a recuperarlos"

— ¿De verdad tenias que agregar la posdata Hikari? —Pregunto su amiga viendo con duda el mensaje.

—Solo precaución contra los avariciosos. —Respondió con una sonrisa.

Sin mas que la rubia pudiera hacer, dejaron los pergaminos y se retiraron en la misma dirección en la que sus respectivas parejas se habían marchado que cabe mencionar era la misma pues ambos dúos iban al mismo lugar el cual ya se podía divisar a unos doscientos metros mas adelante.

—Sabía que volveríamos a encontrarnos. —Los tres ahí presentes del equipo siete voltearon al escuchar aquella voz.

— ¿Quién eres? —Pregunto el Uchiha dando un paso al frente.

—Me parece que falta alguien.

—Él es Gaara. —Lo presento la Uzumaki — ¿Cuánto tiempo llevan aquí? —Pregunto sorprendida al ver al equipo de la arena cómodamente acostado en un sillón cada uno a excepción del pelirrojo.

—Vaya. —Comento mientras se levantaba —Parece que por fin llega otro equipo. Nos estábamos aburriendo de ser los únicos aquí. —La rubia se levanto y momentos después su hermano lo imito.

—Llegamos unas horas después de que la competencia iniciara. —Respondió a su pregunta el marionetista —No creí que tuviéramos que esperar tanto para ver a algún otro equipo. Creo que esto deja en claro que equipo es el mas fuerte.

—No es nuestra culpa haber conseguido cuatro pergaminos iguales al nuestro. —Respondió el Uchiha serio pero elevándose con ese comentario que ciertamente tenia fuerza.

—Imagino que también es valido. —Concordó Temari —Tuvimos suerte de que el primer equipo que enfrentamos tuvieran el pergamino que nos faltaba, no podemos esperar que todos los equipos corrieran con la misma suerte.

—Supongo. —Kankurou se estiro nuevamente y sin decir nada mas volvió a recostarse.

— ¿Dónde se encuentra el? —Volvió a hablar el pelirrojo llamando la atención de todos.

— ¿A que te refieres Gaara? —Pregunto su hermana preocupada, pues el nunca mostraba algún interés en ninguna platica y mucho menos en alguna persona.

—Al Kitsune…

— ¿Kitsune?

—Se refiere a Naru. —Aclaro Hikari, después observo a profundidad la habitación —Cierto ¿No viste a Naru cuando llegaste Sasuke?

—No. —Respondió a su pregunta.

—Disculpen… ¿Qué tan grande es este lugar?

—Que tan grande ¿Eh…? —Hablo Kankurou desde su cómoda posición en el sillón —Tiene bastantes pisos sin embargo todos se parecen, en el centro hay un área cerrada a la cual esta sellada y no podemos pasar, supongo que hay que esperar a que los cinco días pasen para poder entrar, de ahí en fuera nada digno de mencionar.

—Ya veo… Gracias. Sasuke, Ino, voy a buscar a Naru.

—Adelante. —Respondió el Uchiha mientras se sentaba en otro sillón. Momentos después Ino lo imito utilizando el asiento contiguo.

—Ahora que lo pienso ¿Hay alguna bodega de comida aquí? —La otra rubia estallo en risas.

—No digas tonterías… ¿Cómo te llamas?

—Ino… Ino Yamanaka.

—Lo que sea, no digas tonterías, tienes que salir a conseguir tus alimentos como lo hemos estado haciendo desde el momento en el que entramos en este bosque.

—Ya que por ahora somos los únicos equipos ¿Por qué no nos echamos una mano? —Propuso el marionetista —Dado que ya no somos enemigos ¿Por qué no compartimos comida? Podemos cazar en equipo y comer todos juntos, ya saben, seria una perdida de tiempo que cada equipo se aislé, después de todo por ahora tendremos que vernos las caras durante tres días mas.

—Suena lógico. —Respondió el Uchiha —Cuenten con nosotros.

— ¡Genial! —Exclamo al escuchar su respuesta —Por que justo en estos momentos me empezó a dar hambre… —Se levanto tomando asiento en el sillón y después miro a los presentes —Hoy te tocaba ir a ti hermanita ¿Por qué no le dices a Ino que te acompañe? No te vendría mal convivir con mujeres de vez en cuando, tal vez así podrías cambiar un poco tu actitud.

—Piérdete Kankurou. —Respondió al cometario de su hermano.

—Es por eso que nunca encontraras un novio. —Comento resignado —Como hermano me preocupo por ti pero eres libre de hacer lo que quieras. —Respondió afligido mientras recuperaba su previa posición.

—Como si esas cosas me interesaran. —Respondió a la par que se ponía de pie —Como sea algo de compañía no me vendría mal ¿Vienes? —Miro a la rubia quien solamente asintió con la cabeza para ponerse de pie momentos después.

—Si se trata de comida creo que deberías de ir tú también ¿No Sakura? —El equipo de la arena y el equipo siete rápidamente desvió su mirada a la puerta en la cual aunque malheridos se encontraba el equipo ocho.

— ¡Si quieres tu comida ve a cazarla tu mismo!

—Vemos, vamos, no griten. —Comento con pose aburrida —Luego le tocara ir a Chouji o a mí.

—Miren a quien tenemos aquí. —Comento a la par que caminaba a su posición —Pensé que morirías en el bosque y que tu cadáver se perdería para siempre.

—Yo también lo llegue a pensar aunque afortunadamente no fue así. Me gustaría decir que me sorprende verlos aquí pero me imaginaba que ambos equipos serian de los primeros.

—Si ustedes van a ser nuestros rivales creo que estos exámenes serán pan comido.

—Vamos mujer ¿Acaso te hice algo para que siempre me estés atacando? —Pregunto desganado a la par que se tiraba en el último sillón libre que quedaba —Por fin algo cómodo en lo que dormir.

El marionetista comenzó a reír con ganas. —No le hagas caso a mi hermana. —Hablo mientras se daba la vuelta para poder verlo mejor —Simplemente ella no conoce otra forma de mostrar su afecto.

— ¿Afecto? —Pregunto el Akimichi.

—No vale la pena discutir con un simple gor…

— ¡Alto ahí! —Exclamaron tanto Ino, Sakura y Shikamaru a la vez.

—Temari quiere decir que cazaremos un enorme y gordo animal para comer… —Rápidamente intervino Ino, la otra rubia se quedo mirando confundida la escena mientras que los tres que la interrumpieron soltaban un gran respiro de alivio.

—Como sea, no quiero perder más tiempo. —La única mujer del equipo de la arena comenzó a caminar —Si quieren comida para su equipo alguno de ustedes nos tiene que acompañar.

—Yo no puedo. —Se excuso de inmediato el Akimichi —No tendré energías hasta que coma. —Sin más hábilmente tomo asiento junto a Sasuke mientras de quien sabe donde sacaba una bolsa de frituras.

— ¡No sean…!

—Solo esta vez Sakura, mañana y pasado nos tocara a nosotros. —Hablo el Nara desde su posición bocabajo en el sillón en el cual se encontraba acostado.

— ¡Nada de solo esta vez! —Sin mas lo jalo de un pie tirándolo al suelo donde un gran golpe sonó —Yo iré mañana, hoy te toca a ti. —Sin más acaparo el lugar en el que Shikamaru se encontraba hace un par de segundos.

—Problemática… —Susurro mientras se agarraba la espalda —No creo que sea buena idea pero si no hay opción no hay mucho que pueda hacer. —Soltó un gran suspiro —Espero no nos tardemos. —Se levanto del suelo a la par que daba un gran bostezo.

—Tú eres el único que nos va a retrasar. —Sin más Temari retomo su camino siendo seguida de Ino y finalmente de un obligado Shikamaru.

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Se encontraba melancólico en la parte más alta del tejado de aquel punto de control en el cual todos los equipos gennin con posibilidades de ser ascendidos a chunnin tenían que llegar. Recostado en el techo mas alto de lugar, con los ojos cerrados disfrutaba del aroma que aquel tan exótico bosque desprendía. No era broma el decir que conocía la mayor parte de ese bosque mejor que su propia casa.

Recordaba como la mayoría de su tiempo libre lo vivió entrenando día y noche en ese lugar en el que dígase… También fue el lugar de entrenamiento predilecto de su alumna una vez que comenzó a entrenarla, por lo mismo no había ningún lugar que lo hiciera sentir mas nostálgico. No así su mente se encontraba analizando cosas a una increíble velocidad que posiblemente por esos momentos pudiera casi igualar al genio Nara.

— ¿Qué tanto e estado haciendo? —Con delicadeza removió un par de mechones de cabello que se desperdigaban alrededor de su frente.

Su mente no era un caos sin embargo se sentía como un completo inútil. ¿Qué tanto había sido eso? Se relajo, se confió, pensó que había tiempo y ciertamente lo había, sin embargo fue egoísta de su parte pensar que ahora podía hacer lo que quisiera y rescribir todo a su placer. Que ahora tuviera un gran poder capaz de rivalizar con cualquier Akatsuki no significaba que estos dejarían de actuar, que ahora pudiera hacerle frente a Obito no significaba que este fuera a abandonar sus planes, que ahora tuviera una casa propia y que fuera reconocido el clan Uzumaki como clan oficial de la aldea ante el consejo y que cuando el o Hikari cumplieran la mayoría de edad formarían oficialmente parte del consejo de clanes no significaba que todo era borrón y cuenta nueva, que se olvidarían de que él era el niño Kyuubi y que ahora seria un representante del clan Uzumaki.

—Todo esto apesta… —Susurro nuevamente.

A eso se resumía todo, no había mejor forma de describirlo. Su alumna había viajado al pasado igual que él solo para recordarle que tenía una labor, que no fue enviado solo para divertirse y que le gustara o no tendría que ensuciarse las manos si quería resultados.

—Esta es la verdadera faceta del mundo, entiéndelo. No somos héroes…—Repitió con gran nostalgia, cuidando que cada palabra armonizara la misma fuerza y calidez que la primera vez que las pronuncio. ¿Cuánto tiempo hacia de eso? No lo recordaba con exactitud, pero bien recordaba el por que las pronuncio.

Fue en aquella misión en la región del Efebo, en la cual tenia que ver hasta donde habían avanzado las fuerzas enemigas en ese país neutral, después de todo tenían planeado tomarla para evitar retrocesos de las divisiones este y noreste en las cuales de no ser por los pequeños suministros que lograban colarse por esa región sin ser detectados hubieran cedido hace mucho. Recordaba con nostalgia como por primera vez su joven edad funciono como camuflaje, haciéndose pasar por un niño huérfano que buscaba trabajo en la zona. Curiosamente al ponerse aquel sello supresor de chakra su cuerpo sufrió ligeras modificaciones, cosa normal puesto que a diferencia de hace un par de años en los cuales se esmeraban por la perfección, ahora con el hecho ocultar tu chakra era suficiente para que esos sellos fueran útiles.

Su piel se aclaró ligeramente pero sin perder ese toque bronceado tan inusual por la zona, sus marcas en las mejillas desaparecieron, cosa que fue un golpe de suerte y finalmente su cabello se esclareció hasta diferir entre un rubio platinado, razón por la cual para aumentar la cuartada el consejo y la Hokage decidieron enviar a su alumna con el a pesar de no llevar mas de un par de semanas conviviendo el uno con el otro. Ambos ser harían pasar como un par de hermanos huérfanos con odio hacia Konoha.

Esbozo una gran sonrisa al recordar el lio que armo al negarse a que Yuuhi lo acompañara, después de todo en esos momentos su mente era un completo caos, confiaba ciegamente en su poder, después de todo su nivel ya rivalizaba con el de Obito a su edad. Dio un gran suspiro pensando en que hubiera pasado si la guerra hubiera acabado a su favor. Aunque no quisiera aceptarlo el hecho de que dominara técnicas de su padre, del primer Hokage y el control completo del chakra de Kurama había echo que su ego estuviera por los cielos, de no haber sido por que para bien o para mal tanto Madara como el primer Hokage le dieron la paliza de su vida su actitud seria parecida a la persona a la que mas odiaba.

Con nostalgia recordó que su alumna también tuvo un gran peso en evitar que se perdiera en su poder, solo un par de meses con ella y recordó las razones por las cuales luchaba tal y como había tenido que recordárselas ella nuevamente. Sin embargo estos años de paz lo habían ablandando también, recordando como aquella primera gran lección que le enseño a Yuuhi esperando que se asustara, lo odiara y pidiera a algún otro maestro.

La misión fue asignada incluso con sus quejas, sin mas que pudiera hacer partió junto con su alumna que gracias a lo mencionado anteriormente pasaban a la perfección como hermanos. Se infiltraron y vieron como con discreción tanto la aldea de la nube como la roca tenían shinobis de avanzada infiltrados ahí esperando el momento oportuno para hacer cualquier movimiento. Fueron de lugar en lugar buscando trabajo de lo que fuera, hasta que entre unos de sus tantos trabajos un amable anciano les ofreció formar parte de la oposición hacia las aldeas aliadas, era una gran oportunidad por lo que la aceptaron de inmediato y gracias a eso, información sobre las acciones de la aldea de la roca y fuerzas opositoras les empezó a llover de cualquier lado haciendo que gracias a su información y a la de Shikamaru todo se volviera un juego de niños incluso para el mas novatos de los estrategas.

Esa misión duro alrededor de un mes, en la cual desde la segunda semana en la que comenzaron sus funciones como fuerzas espías de la roca, comenzaron a tener otra perspectiva de la guerra. Aquel anciano que les ofreció formar parte de la oposición hacia Konoha era en una sola palabra… Admirable. Su avanzada edad no hacia su fuerza menos letal, su inteligencia era bastante alta y sus convicciones aunque inservibles para su lógica eran admirables, pero lo que más lo hacia alguien digno de admiración era que tenía algo que era muy difícil de encontrar en los tempos de guerra: Honor.

Los tres rápidamente comenzaron a llevarse bien, creando una estrecha relación con el, a tal punto que este les conto por que odiaba tanto a Konoha. Explico como había perdido a su esposa en la anterior guerra, como sus dos hijos fueron convertidos en prisioneros de guerra al inicio de este conflicto y que aunque hizo todo lo posible lo máximo que pudo conseguir fue recuperar el cadáver descuartizado de su hija menor. Por lo mismo se encariño tanto con el como con Yuuhi pues en Yuuhi veía a su hija mientras que en el vio a su hijo mayor.

Sus ideales eran asombrosos, su temple y valor indiscutibles y sus argumentos solidos y con una estructura tan bien fundamentada que incluso Yuuhi que apenas estaba siendo instruida en ese mundo tan oscuro considero en abandonar Konoha y quedarse con el, después de todo a esas instancias aun le molestaba tener que entrenarla y aunque la peliblanca no lo mostrara le desagradaba su maestro.

Al ser un punto clave disputado por ambos bandos lo inevitable sucedió. Era increíble como el anciano los protegió a costa de su propia vida pues en ese entonces aun no se acostumbraban a pelear con los sellos supresores de chakra por lo que al estar de incognitos los shinobis de Konoha al no conocer su existencia los atacaron y los hubieran obligado a revelar sus identidades para defenderse de no ser por que este valientemente se enfrento a los cinco Anbus que los asecharon.

En ese entonces aunque él lo ignorara, le enseño a Yuuhi la base de su formación como shinobi, después de todo aunque no era de su conocimiento la peliblanca estaba lista para abandonar Konoha y formar parte de la roca a pesar de su odio contra Obito pues se había encariñado con el anciano y que este enfrentara a cinco Anbus solo para salvarlos reafirmo sus convicciones. Este sobrevivió a la pelea y ellos se encargaron de sus heridas. Así fue como al tercer día de la cuarta semana de su misión la pelea por el territorio por fin se dio. Algo memorable, puesto que en el momento en el que ambos bandos estuvieron frente a frente listos para la pelea este asesino a sangre fría por la espalda al líder de la posición que no era nadie mas que aquel anciano con el cual llegaron a compartir tres de sus cuatro semanas de estadía en el lugar.

Aun recordaba con gran fluidez los ojos de sorpresa de todos, la mirada demandando eh implorando un porque de aquel anciano unos momentos antes de caer al suelo sin vida, las maldiciones de los opositores que bien sabían que aquel al que acababa de asesinar lo consideraba como un hijo y que a pesar de la corta estadía en el lugar siempre velo por ellos. ¡Claro! Como olvidar la reacción de Yuuhi ante ello, el como desenfundo su kunai y se lanzo en su contra con intenciones de asesinarlo al momento segada por el odio. Nunca olvidaría la plática que tuvo con ella después de ganar aquella batalla.

—Mis más grandes disculpas Naruto-sama. No lo reconocimos. Eso demuestra el gran trabajo que realizo desempeñando esta misión. —Hablo el líder de los seis escuadrones que la aldea de la nube había enviado para tomar ese poblado bajo su control.

—No se preocupen. —Respondió a sus palabras —Hicieron un gran trabajo.

—Se lo debemos a usted. Infiltrarse y conseguir información fue vital para nuestra victoria. Eliminar al líder antes de que la contienda empezara término de reafirmar nuestra superioridad, sin alguien a la cabeza no representó ningún problema.

—Envía un escuadrón a la parte norte y otros dos a custodiar el puente. Sella los lagos y confisquen todo lo que puedan a un radio de un kilometro a la redonda. —Ordeno ignorando olímpicamente los halagos de aquel shinobi.

—Entendido. —Respondió al momento —Naruto-sama…

— ¿Si?

—La niña que se encontraba con usted se encuentra encerrada junto a los rehenes. ¿Qué hacemos con ella?

—Por mi la dejaría ahí, sin embargo la abuela me mataría… —Suspiro resignado —Monta una tienda de mando para mi estadía en lo que llega alguien mas a sustituirme. Envíala ahí a que espere mi llegada.

— ¡Señor!

Sin más este fue a dar una vuelta por el lugar cerciorándose que nada estuviera fuera de lugar. Dividió los escuadrones, armo unos nuevos, los repartió por el lugar como lo creía más conveniente según las bases que Shikamaru le había enseñado y cuando finalmente termino regreso a la carpa en la cual su alumna debía de estarlo esperando.

—Me sorprende que no escaparas.

—T-Tu… —Susurro la peliblanca con odio puro.

— ¿Has comido algo? La abuela me matara si te llevo anémica.

— ¿¡Como puedes estar tan tranquilo después de lo que hiciste!?

— ¿Sigues con eso? —Pregunto aburrido mientras tomaba una rebanada de pan y se la llevaba a la boca.

— ¡Por supuesto! ¡Mataste a alguien que estaba dispuesto a morir por ti! ¡Por la espalda! Estoy segura que si hubiéramos hablado con el…

— ¿Hubiera perdonado mágicamente a Konoha y hubiéramos sido felices por siempre? —Pregunto con semblante duro haciendo que su alumna desviara la mirada.

—Al menos lo hubiéramos intentado… —Susurro molesta.

— ¿Qué pasó con esas palabras de: Me vengare de Obito? —La peliblanca lo miro con enojo —No me interesa entrenarte ni mucho menos ser tu Sensei, sin embargo ya que me obligaron a hacerlo te entrenare para que puedas estar en la oscuridad de este mundo sin perder la razón, para que puedas defender la paz por la que estamos luchando…

— ¡Llamas paz matar a alguien por la espalda el cual te considera su propio hijo!

—Bienvenida al mundo de la guerra. —Sentencio con mirada dura mientras se ponía frente a ella y la miraba con una fuerza que imponía un respeto y autoridad tan grandes que incluso ella no pudo formular algo mas para responderle — ¿Creías que ganarías poder, te enfrentarías a Obito, lo vencerías, la guerra acabaría y todos seriamos considerados los héroes más grandes de todos los tiempos? — La encaro obligándola a mirarlo —Tu idea de ser una kunoichi esta a años de la realidad, en este mundo si la misión lo dicta apuñalar por la espalda y enorgullecerse de ello esta permitido. Mirar a otro lado cuando te conviene aunque la injusticia este frente a ti. Esta es la verdadera faceta del mundo, entiéndelo. No somos héroes…—Pronuncio con voz alta mientras salía de sus recuerdos. Sin duda Yuuhi maduro un par de años en ese mes, mientras que él se sentía como un estúpido al haber olvidado sus propias palabras.

—No somos héroes… —Susurro mientras se acercaba a su posición —Como lo supuse no eres tu mismo Naru…

— ¿Qué haces aquí?

—Me preocupas… ¿Qué paso? —Pregunto mientras se recostaba a su lado —Que buena vista.

—Nada.

— ¿Cómo que nada Naru? —Pregunto mientras lo regañaba con la mirada — ¿Te encontraste con algo o alguien?

—Conmigo mismo. —Esbozo una sonrisa. Su prima lo miro con molestia mientras que él soltaba ligeras risas.

—Muy gracioso…

—No te preocupes, solo recordé un par de cosas importantes. —Respondió mientras se levantaba —Había olvidado cual es mi propósito y cual es mi objetivo. No estoy aquí para divertirme.

—Si no quieres decirme lo que paso no te voy a obligar, pero recuerda que si necesitas cualquier cosa no dudes en hacérmelo saber. Si no me quieres decir nada a mí al menos podrías considerar a Hina. A diferencia de mi ella te dará la razón la mayoría de las veces.

— ¿Tu crees? —Pregunto hacia la nada —Me eh puesto a pensar que tal vez fue un error el…

—Naru. Ni una palabra más. —Lo corto su prima al instante —Lo echo, echo esta. Recuerda que no tiene sentido pensar en el que hubiera…

—Por dios… Me siento patético. Todos tienen que estarme recordando cosas tan básicas como respirar… —Dio un gran salto lanzándose al vacío cayendo frente a la puerta principal ahorrándose bajar los siete pisos que componían el lugar.

— ¿Por qué no damos una vuelta? —Propuso su prima a la par que al igual que el caía hábilmente de pie a un lado suyo —.Tal vez te sirva para despejarte un poco ¿Qué dices?

—Lo siento. Hoy no. —Antes de que la pelirroja pudiera objetar algo su primo desapareció dejando una pequeña estela amarilla detrás de si. Hikari suspiro resignada y comenzó a preocuparse pues conocía lo suficiente bien a su primo como para saber que si bien, no le paso nada importante lo que sea que asechara en su cabeza era todo lo contrario.

—Todos tienen que estarme recordando cosas tan básicas como respirar… —Repitió inconscientemente las palabras del rubio — ¿Qué tienes en mente Naru? —Pregunto hacia la nada.

—Hikari. —La mencionada volteo encontrándose con el Uchiha que caminaba lentamente hacia su posición —Ino regreso junto con algo para comer. Te estamos esperando.

—Ya veo. —Comento mientras recorría con la vista el lugar en el que su primo había desaparecido.

—Pensé que estarías con Naruto. —Comento el pelinegro cuando finalmente se poso a un lado de ella.

—Naru… No creo que quiera comer… —Comento mientras volteaba a verlo —No creo que haga falta esperarlo… —Dio un gran suspiro —Espero aparezca antes de que estos tres días acaben.

— ¿Paso algo? —Pregunto el Uchiha arqueando una ceja.

—No lo se. —Respondió con simpleza.

—También llego el equipo ocho, por lo que comeremos también con Shikamaru, Sakura y Chouji. —Comento el Uchiha cambiando de tema de un momento a otro —Parece que tendremos que encontrar algo con lo que matar el tiempo en lo que estos tres días pasan. —Sin más comenzó a caminar.

—No hay mucho que hacer ¿O si? —Pregunto mientras alzaba paso a un lado de él —Tal vez pasar un poco de tiempo entrenando sea la mejor opción.

—Tal vez… —Respondió el Uchiha. Sin más ambos volvieron junto con los demás gennin que habían conseguido llegar al punto de reunión.

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— ¿Qué planeas mocoso? —Pregunto el imponente Kitsune.

—No estamos aquí para perder tiempo. Aun hay tres días muertos que no pienso desperdiciar. —Respondió mientras sorteaba un par de obstáculos alzándose en la magnificencia del bosque.

— ¿A dónde nos dirigimos? —Pregunto el señor del fuego nuevamente —Admito que el rencontrarte con esa humana es preocupante en más de un sentido, más si la información que nos dio es cierta.

—Lo es. —Respondió a la par. Por otro lado dando un gran brinco surco la reja que delimitaba los límites del bosque de la muerte —Sabes que a Yuuhi le confiaría mi vida de ser necesario y viendo su poder actual tal vez no se quede solo en palabras.

—Después de todo es tu alumna. —Respondió con una sonrisa macabra, tan clásica de el —A diferencia de ti ella es una genio en todo el sentido de la palabra. No se me aria raro que llegara a superarte, pero no tienes nada de que preocuparte. Mientras este contigo y sepas controlar mi poder no perderás ante nadie.

—Eso es gracioso si recordamos que Madara y Hashirama nos patearon el culo sin sudar una sola gota.

—Eran cadáveres. Ellos no sudan.

—Sabes a lo que me refiero. —De su armamento ninja saco un mapa y comenzó a checarlo mientras se lanzaba de un precipicio para finalmente caer en un par de rocas y continuar con su camino —Parece que es por acá. —Dio un gran salto a sus espaldas cayendo hábilmente de pie enzima de unos arboles que no se encontraban muy lejos de su antigua posición.

—Eso es por que solo tienes la mitad de mi poder mocoso. Debiste arrebatarle la otra mitad al malnacido de tu padre cuando tuviste la oportunidad. —Gruño con enojo.

—De no haber estado perdiendo lo hubiera echo. —Respondió con un tono molesto —Vuelve a hablar así de él y…

— ¿Y que? —Rio con soberbia mientras se recostaba tranquilamente en su celda —No estas en posición para exigir niño, sin mi serias hombre muerto. Usando tus mejores técnicas perdiste contra solamente la mitad de mi poder ¿Quieres intentarlo de nuevo cuando recupere mi otra mitad?

—Sabes que si Kurama. Ya lo habíamos discutido. En algún momento tendremos que arreglar nuestras diferencias; hasta entonces ambos tenemos un enemigo en común que tenemos que asesinar a toda costa.

—Me alegra que no lo hayas olvidado. —Sonrió con malicia — ¿A dónde nos dirigimos? —Pregunto nuevamente cambiando drásticamente de tema.

—A la guarida de Akatsuki. —Respondió sin mas —No puedo perder mas tiempo, no se si Itachi tenga un plan o no pero necesito saberlo ya. Si tengo suerte Nagato se nos unirá y acabaremos con algunos miembros de una vez por todas. No creo que estemos en condiciones de vencer a Obito pero al menos le are saber que de una u otra forma morirá antes de que sus planes siquiera empiecen ya sea por mi mano o por la tuya.

—Por fin te comportas a la altura. —Respondió satisfecho —Eres un shinobi que conoce la desesperación, la esperanza, la traición, el orgullo y la derrota. Tu estúpida actitud infantil me estaba irritando ¿Problemas amorosos? ¿No saber decir si o no a una simple propuesta? Cada vez mis ganas de asesinarte aumentaban, no lo niego, me divertí al ver tus estúpidas reacciones sin embargo eso no es para lo que estas echo. Eres el contenedor del Señor del Fuego, de los nueve el mas poderoso de los bijuu. Compórtate a la altura mocoso. No me importa si tu cuerpo y tu mente son las de un niño. Debes saberlo mejor que nadie. Estamos en guerra, una que debemos parar antes de que empiece si es que queremos tener la oportunidad de sobrevivir.

—Me disculpo. —Respondió falto de emoción alguna —Mi alumna vino a buscarme debido a mi incompetencia ¿Qué cara le pondré a los demás si se enteraran que estuve haciendo nada cuando para ellos la lucha a muerte para sobrevivir era algo rutinario? Los descansos son permitidos, así que ya descanse lo suficiente como para no parar en meses.

—Lo entiendes. Es más de lo que esperaba.

—Más vale que estés preparado. No sé que nos espere allá.

—Mi poder sobrepasa tu entendimiento y el de cualquier humano. No solo el mio, el de cualquiera de mis hermanos. El Juubi representa algo más allá de muerte y destrucción. Tú eres el que debe de estar preparado.

—Por fin nos entendemos —Respondió el rubio sonriente.

Esa sensación lo invadió. No podía compararse con nada que hubiera sentido anteriormente; emoción, miedo, angustia, adrenalina. Esa sensación que sentía en los tiempos de guerra antes de enfrentarse a un poderoso enemigo o a una arriesgada misión sin tener la certeza de si regresaría vivo o no. ¡Esa sensación! Oh, como la extrañaba, la extrañaba tanto que espero no tener que volver a sentirla invadir su espina dorsal nunca mas. Su sangre hervía y ya no había marcha atrás. Una vez que esa sensación lo invadía estaba listo para morir, eso era lo que el temía y lo que el Señor del Fuego añoraba. Una vez más recorrerían ese camino sin planear el boleto de regreso.


¿Qué les pareció? ¿Reviews?

Notas del Autor: Pues parece que no tengo mucho que decir en esta ocasión. Solo la propaganda de siempre; Chequen mi otra historia "El resplandor de tu sonrisa" y dejen reviews en ambas historias xD

RAYHACHIBY: Que bueno que te emociono el cap, este aunque sin tanta acción también tiene lo suyo ¿No? X)

fedenico: jajaja primero, antes que nada el Shiranshin no existe, parece que me estoy volviendo ciego u.u, ya me hicieron el favor de corregirme, era el Hiraishin x) Por otro lado pues ahora que ya estas todas las cartas ya no parare de escribir xD

Guest: Gracias por hacerme saber de esos errores, realmente nunca me había molestado en checarlos. Solo sobre Kurama volvi a revisar la pagina en donde leo el manga y ahí si esta escrito Karuma en todas las hojas o.O! Como sea lo cheque en la poderosísima Wikipedia y ciertamente es Kurama. Te agradesco tu observación y espero el cap te agrade xD

Flarius: Gracias, espero este cap también te haya agradado. Y justamente haces propaganda a buen momento xD Estaba buscando nuevas historias que leer ya que me quede sin libros que leer y los fics que sigo se están tardando Asi que ten por seguro que me dare una vuelta por alguno de tus fics. Espero hayas disfrutado este cap :)

cefiro101: Un saludo y espero que ya hayas llegado a este capitulo, si no, pues en algún momento tendras que hacerlo y te animo a que continúes leyendo :D

netokastillo: jaja trate de hacer a Yuuhi una tipo yandere pero creo que no me salio, de todos modos me gusta su personaje jajaja asi que haber como resulta xD Espero te haya agradado el cap

David: Gracias, de la misma manera espero que ya hayas llegado a este cap y/o cuando llegues leas este mensaje. Animo xD

naruren: Lamento lo de la tardanza, trato de actualizar lo mas pronto posible x) Sobre la risa, pues como un pequeño spoiler va a haber un arco, en el cual Naruto perderá toda la calma y sumente estará al borde del caos xD Sin mas espero que te haya agradado el cap

HiNaThItHa.16241: Hola, pues aun esta muy decidido si pondré algo asi como que regresen al futuro pero vere como sale xD Sin mas espero que te haya agradado el cap.