—Maldición. ¿Por qué ya nada sale como debería? —Camino por las ruinas del lugar tratando de buscar algo.
—N-No… no entiendo como es que un maldito mocoso fue capaz de derrotarme… —Susurro con pesadez.
—No te sobre estimes, ya te había vencido una vez. —Respondió arrogantemente, sin embargo tampoco había mucho que pudiera presumir, después de todo su estado no era mejor al de su oponente. No tenia nada sobre el más que un pantalón echo jirones y varias quemaduras y cicatrices se apreciaban alrededor de su pecho y espalda. — ¿Dónde están los demás? —Pregunto mientras nuevamente le daba un vistazo a su alrededor.
—Ya te lo dije mocoso. No hay nadie aquí aparte de mí. —Comenzó a reír ignorando el cansancio —Y pensar que creí que era mi día de suerte… que el Kyuubi viniera directo hacia mi…
—Maldición. Fue un viaje en vano… Bueno, tal vez no lo fue del todo. —Volteo y miro detalladamente al Akatsuki que tenia en el suelo delante de él.
—Si vas a asesinarme hazlo de una vez…
—Creo que podemos llegar a un acuerdo. —Lentamente se acercó a él, con cuidado de que no hiciera ningún movimiento.
—No pienso rogar por mi vida. —Rio nuevamente —Tampoco te creas tan fuerte portador del Kyuubi, apenas y pudiste vencerme a mi, si el líder no hubiera deshecho los equipos y rehacerlos como le diera la gana yo aun siguiera con Hidan… Deja de Hidan, cualquier otro, si no me hubiera tocado solo en estos momentos estaríamos extrayendo tu bijuu. No pienso ceder a tus amenazas, no me importa morir.
—Sé que morir te tiene sin cuidado. ¿Pero podrías decir lo mismo si te dejo vivo y quemo todo el dinero que estabas escondiendo detrás de esa roca?
— ¡Tu…! —Grito con odio.
— ¿Sabes? Nunca dejo de sorprenderme que alguien que se moviera solo por dinero existiera. Pensar que te preocupa más el dinero que tu propia vida.
—El dinero lo es todo. El poder del dinero seria capaz de destruir Akatsuki, una aldea oculta o un país. No espero que lo entiendas.
—Lo tengo muy en claro… —Respondió volviendo a mirar —Si me haces un favor no quemare el dinero.
—Eres un desgraciado. —Respondió con enojo —Te escucho.
—En algún momento tienes que reunirte con todos los demás miembros de Akatsuki ¿No? —Se sentó en una roca cercana de lo que quedaban de los escombros de aquella cueva —Quiero que le des a Itachi y a Obito un mensaje de mi parte…
— ¿Obito? —Pregunto —No tenemos ningún miembro con ese nombre.
—Supongo que no. —Respondió desinteresado —Entonces a un tal Tobi. —Vio como este no daba ninguna excusa por lo que continuo —A Itachi quiero que le digas que lo estoy esperando. A Tobi… a el dile que no importa que tanto trate de revivir al Juubi, voy a buscarlo y a asesinarlo antes de que pueda hacer algo para prevenirlo. Dile que se todo sobre Akatsuki y que desde ahora las cinco aldeas ocultas no representaran nada comparado a como los voy a cazar. Como prueba recuérdale a Sasori y a Deidara. ¿Puedo confiar en que lo aras?
—Estamos hablando de dinero. —Respondió sin más —Lo are. Después de que lo haga me dedicare a cazarte mocoso y no descansare hasta tener tu cadáver como trofeo después de haberte extraído tu Bijuu.
—De otra forma no valdría la pena. —Al terminar sus palabras dejo detrás de si una estela de luz y desapareció de un momento a otro dejando que su oponente finalmente cediera al cansancio y a las heridas que tenía.
El rubio apareció no muy lejos de ahí. Camino un par de minutos para finalmente volverse a adentrar en los territorios del país del fuego colindantes con el país de la hierba. Como pudo llego hasta un pequeño lago en el cual se dejo caer rendido en las orillas del mismo.
—No puedo creer que vencerlo me costara tanto trabajo. —Murmuro con pesadez. Lentamente se adentro mas y mas al lago hasta que finalmente todo su cuerpo a excepción de su cabeza se encontraba sumergido en el. —Han pasado dos días desde que salí, no puedo creer que me tomara tanto tiempo encontrar alguna guarida de Akatsuki y mucho menos que fuera tan complicado derrotarlo…
—Llevas mas de tres años haciéndote el tonto ¿Crees que tu cuerpo no iba a resentir eso?
—Aunque digas que me la pase haciendo el tonto toda mi estadía en la mansión Hyuuga estuve entrenando.
—Es un insulto el comparar un ligero entrenamiento como el que tuviste con batallas a muerte diarias. También podemos atribuirlo a que aun no desarrollas tus habilidades al cien nuevamente, ese cuerpo que tienes ahora aun es incapaz de responder a como lo haría en unos cinco años mas.
—Eso espero… —Salió del agua que ya se había llevado consigo toda la suciedad y sangre que se encontraba sobre su cuerpo y algunas partes de la ropa. —Hace tiempo que no sentía tanto dolor…
—Tú eres el único idiota que recibiría un ataque combinado de aire y fuego tan potente solo para tratar de intimidarlo, tengo que decirlo, te viste estúpido, mas aun cuando saliste volando y gritando como un niño después de haberle cortado una mano.
—Como siempre tus ejemplos dejan mucho que desear… —Desvió su mirada al cielo el cual se encontraba completamente oscuro, no había ni rastro de la luna ni de alguna estrella que pudiera brindar algún signo de luz —Pero no puedo negarlo, parece que sigo sin aprender el como hacer las cosas. No me terminare de recuperar completamente de esta pelea a menos que descanse tres días completos… Y ese ataque… —Observo sus costillas derechas en las cuales tenia unas horribles quemaduras, que bien si las comparabas con los pedazos de carne colgando que eran hace unas horas era una gran mejoría. —Me sorprende que no se cure tan rápido… —Se toco la herida, sin embargo de inmediato soltó un quejido de dolor y aparto su mano de ahí.
—Te lo dije mocoso, fue estúpido. De no haber sido por el poder de recuperación del cual te proveo estarías más que muerto. Podría enfocar mi chakra para apresurar la sanación de esa herida pero te lo mereces por ser tan estúpido en una pelea contra un Akatsuki por lo que dejare que se cure naturalmente, haber si de ese modo empiezas a usar más la cabeza…
—Ni como llevarte la contraria… —Susurro con pesadez —Me lo merezco.
— ¿Vas a regresar a esa tontería de los exámenes chunnin?
—Aunque no quiera… No puedo dejar a Ino así como así, además de que Hikari y Hinata se preocuparían. Kurama, realmente te agradecería su pudieras curar esta herida…
—Ni hablar niño. No puedo evitar que mi poder haga que te recuperes diez veces mas rápido que un humano normal sin embargo es lo máximo que are.
—Supongo que no lo aras… —Se recostó sobre un árbol cercano —Espero dormir un rato me ayude, después de todo mañana o mejor dicho en unas horas culmina el tiempo y tengo que volver… Maldición, la velocidad que voy a tener que utilizar para llegar a tiempo… —Miro su costado que seguía igual que hace unos momentos —Va a doler…
—Sin dolor no hay placer.
— ¿Seguimos hablando de mies heridas, cierto?
No hubo respuesta. No desaprovecho el momento de silencio y se acercó a unos arbustos los cuales lo cubrirían si es que alguien llegaba a pasar por las cercanías. Se recostó y finalmente cerró los ojos tratando de descansar un poco.
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— ¿Ino?
— ¡Hikari! —La rubia se acercó a su amiga para aprisionarla con un fuerte abrazo y comenzar a llorar sobre su hombro — ¡Todos los equipos ya están aquí! ¡La ceremonia empezara en unos minutos y Naruto-kun no a llegado! —Siguió sollozando sobre su hombro.
—Tranquila Ino, estoy segura de que no tardara en llegar. De seguro solo se quedo dormido en algún lugar del bosque…
—E-Eso espero…
— ¡Bienvenidos sean todos ustedes! Antes que nada permítanme felicitarlos, a todos y cada uno por ser capaces de haber llegado hasta aquí. —La interrumpió la voz del Hokage, todos voltearon para quedar frente a él en una formación bastante decente. —Sé que no a sido un camino fácil, muchos de ustedes tal vez estén cansados sin embargo aun quedan dos pruebas que deberán superar. Por ahora la prueba a la que se deben de enfrentar aquí es un combate en parejas.
— ¿Combate en parejas? Pero los equipos son de tres personas…
—Buena observación. —El Hokage sonrió para después continuar —Hasta ahora todas las pruebas se enfocan en el trabajo en equipo y este prueba no es la excepción. Ustedes pelearan por el pase de su equipo a la ronda final que se llevara acabo en un mes. Tal y como dijeron los equipos están conformados por tres personas, sin embargo solo dos pelearan, así que elijan con cuidado a los que participaran, tal vez por si solos sean fuertes pero si cada quien pelea por su cuenta será mas fácil que sus oponentes con un trabajo en equipo estable los venzan con mayor facilidad.
— ¿Y que pasara con el que no pelea? —Pregunto uno entre la multitud.
—Lo mismo que a los que vayan a pelear. Si ganan pasara a la ultima ronda y si pierden se ira con su equipo nuevamente a su aldea. ¿Alguna otra duda?
Nadie mas alzo la voz por lo que todos los participantes subieron a las gradas para apreciar las peleas o en dado caso ser los protagonistas de estas. Unos momentos después llego la misma supervisora que les dio la bienvenida a la entrada del bosque hace cinco días. Se presento nuevamente como Anko Mitarashi y explico las reglas que eran bastante sencillas; Una pelea de dos vs dos, ganaban si sus contendientes eran incapaces de continuar o si ambos se rendían, de darse el caso de la muerte de alguno de ellos, el equipo de la victima era descalificado al instante. Cuando esta termino de explicar las reglas todos prestaron atención a las pantallas que dios sabe de donde salieron, de las cuales aparecieron cinco nombres.
Naruto Uzumaki e Ino Yamanaka (Aldea de la hoja) vs Shiro Emukae, Toshi Kamawa y Wanko Shira (Aldea de la lluvia)
—Ahora por favor, cada equipo elija dos participantes… ¿Eh? —La pelipurpura miro que el quipo de la hoja solo era de dos integrantes —Creo que hay una falla con el programa…
—No es ninguna falla Anko. —De la nada el ninja peligris apareció a un par de pasos de ella —Como mi equipo ahora esta conformado por cuatro decidieron dividirlo para equilibrar las cosas durante los cinco días en el bosque.
— ¿Equilibrar dices? —Pregunto mirándolo con duda —Esta claro que los mandaron a morir al bosque, y si de milagro llegaran aquí esta pelea terminaría con ellos.
—No digas cosas tan crueles Anko, los cuatro lograron llegar en los primeros dos días y espero grandes cosas de ellos en esta pelea. —De la misma forma en la que había llegado desapareció y reapareció al lado de sus alumnos y de su amigo de toda la vida.
—Son tus alumnos después de todo… —Susurro con una sonrisa —En ese caso, Ino Yamanaka y Naruto Uzumaki bajen de inmediato. Los de la lluvia apúrense a elegir a sus participantes.
—Hikari… —Llamo a su amiga con lagrimas en los ojos.
— ¡Llegue! —Exclamo el rubio mientras aparecía en medio de lo que seria el campo de batalla.
—Vez Ino, te lo dije, Naru no te abandonaría… —Aunque estaba feliz de ver a su primo después de tres días se detuvo al observar su ropa hecha girones y una herida bastante fea en sus costillas derechas.
— ¡Naruto-kun! —Por instinto la Hyuuga abandono su posición junto a su equipo y fue de inmediato a su lado — ¡Te encuentras bien! ¿Q-Que te paso? —Pregunto preocupada al ver su herida, trato de poner sus manos en ella sin embargo el rubio se alejó bruscamente.
—Disculpa Hinata, pero duele aun más cuando la tocan. —Respondió con una pequeña sonrisa.
—Si es así no deberías pelear en esa condición, déjame tratar rápidamente la herida…
—No te preocupes, no es nada.
—Pero Naruto-kun…
—Haber ustedes dos. —Anko se acercó a ellos —Me alegra que se cuiden entre ustedes y todo eso pero tu no deberías de estar aquí. —Recrimino a la Hyuuga —Las heridas son partes de la prueba, si no te sientes capaz de seguir puedes rendirte cuando te plazca.
Hinata aunque molesta por su comentario no podía hacer nada por lo que simplemente regreso con su equipo y sensei, después de todo sabia que una herida como esa no detendría a su novio.
—Naruto-kun… Por un momento pensé que no llegarías a tiempo… —La rubia soltó un gran suspiro. Camino hasta posicionarse a su lado bastante relajada, muy diferente a como se encontraba hace un par de minutos —No sé que te paso pero no creo que sea buena idea pelear con esa herida tan fea, yo puedo ir a la cabeza mientras tu me cubres desde la retaguardia.
—Gracias Ino, pero tengo un poco de prisa. —Respondió de nueva cuenta con esa pequeña sonrisa que denotaba cansancio. La rubia iba a preguntar que significaban aquellas palabras sin embargo la moderadora se adelanto.
—Parece que por fin se decidieron. —Ambos se percataron que sus oponentes ya se encontraban a un par de metros de ellos por lo que simplemente su pusieron en posición de pelea —Ya dije las reglas pero repetiré las mas importantes antes de que esto comience; Si alguien muere su equipo será descalificado, hasta que ambos integrantes se rindan o sean incapaces de seguir peleando no se detendrá la pelea. Como moderadora puedo detener el combate si lo considero necesario. ¡Comiencen!
Dos, no, un segundo fue lo que duro el combate. Todos se quedaron estupefactos a lo que vieron sus ojos, simplemente era casi imposible de creer y peor aun de asimilar. A una velocidad imposible de seguir el rubio ojiazul atravesó la poca distancia que lo separaba de sus oponentes, a cada uno le propino un puñetazo que no solo los termino hundiendo en la pared a sus espaldas, si no que antes de siquiera chocar contra esta ellos ya se encontraban inconscientes por la fuerza del impacto. En resumen eso paso, los gennin mas talentosos fueron capaces de ver una estela amarilla que se movió y regreso a su posición en un parpadeo, parecido a esas veces que te despiertas gracias a alguna luz y simplemente vez un reflejo de ella moverse por aun estar adormilado. Los Jounnin por su parte fueron capaces de verlo sin embargo eso no quitaba su asombro de que alguien tuviera tal habilidad.
— ¡Agh! —El rubio puso sus manos en su herida —Sabia que no tenia que excederme… —Susurro a la par que con cuidado se levantaba aparentando que nada pasó.
—Ino Yamanaka y Naruto Uzumaki son los ganadores. —Sentencio saliendo de su asombro, después de todo, todos aun seguían mudos —El equipo de la lluvia queda descalificado. —No había mas que decir, personal del lugar se llevo en camilla a los inconscientes ninjas de la lluvia.
—Naru ¿Estas bien?
—Naruto-kun… —Hablaron la Hyuuga y Hikari a la par. Apenas y sentenciaron su victoria amabas salieron disparadas a su posición.
—Si, no es nada.
— ¿Cómo puedes decir que no es nada Naruto-kun? —Pregunto la Hyuuga claramente preocupada —Ahora que termino su combate déjame tratar la herida.
—Deja que tu linda novia se haga cargo. —Agrego con una sonrisa la pelirroja —Hina es mejor que yo en técnicas médicas.
—No creo que sean de mucha utilidad… —Hinata lo miro con tristeza, sin embargo recordó que el también conocía un par de jutsus médicos —El problema no son las quemaduras ni la herida externa, si no que tres costillas y parte de un pulmón y del hígado fueron cercenados totalmente. No creo que exista alguna técnica que pueda apresurar el sanado de eso.
—Por dios… —Por instinto la Hyuuga se llevo las manos a la boca.
— ¿A dónde demonios fuiste? —Lo cuestiono su prima.
—Lo siento, luego les explico con un poco mas de calma. Como le dije a Ino, tengo un poco de prisa. —Dejando a su novia y a su prima con las palabras en la boca desapareció, sin embargo en esta ocasión dejo el rastro de hojas y aire como un simple shunshin.
— ¡Naru! —Grito molesta la pelirroja —Esa herida es de lo que menos te vas a tener que preocupar cuando te vea… Mira que hacer que me preocupe…
—Naruto-kun… —Susurro la Hyuuga.
—Animo Hina, debe de tener sus razones. Luego con más calma le preguntaremos a base de torturas lo que estaba haciendo. —Hinata miro con gracia la actitud de la pelirroja, sin embargo espontáneamente formo una sonrisa y asintió con la cabeza.
—Prepárense. Enseguida serán anunciados los otros dos equipos.
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—Te ves cansado.
—Gajes del oficio. —Respondió con una sonrisa —Lamento la demora pero el viejo y Ayame tenían mucha gente.
—Ni lo mencione Sensei, tal y como lo habías dicho ¡Este ramen es el mejor! —Exclamo contenta mientras seguía degustando su plato.
—Te lo dije. —Respondió a la par. Del mismo modo él comía tranquilamente su tazón de ramen.
Ambos se encontraban a un par de pueblos alejados de Konoha, ni muy lejos ni muy cerca de la misma. Disfrutaban de su comida sentados en un par de bancas en lo que parecía un parque familiar dado que había muchos niños jugando alrededor y había un par de familias que se encontraban sentadas en el pasto en lo que pareciera era un día de campo o un picnic para ellos.
La reunión tan esperada por fin se había dado, finalmente maestro y alumna podían hablar cara a cara, sin embargo ahora ya no había ninguna prisa que los aquejara, al menos no por el momento.
Al terminar de comer ambos comenzaron a platicar de un par de trivialidades, viejas memorias y momentos graciosos que ambos recordaban con gusto, después de todo ninguno creyó ser capaz de volver a ver al otro otra vez en su vida y aunque para la peliblanca la espera fue mas larga quien mas agradeció tener a alguien en quien confiarle su vida al cien porciento fue el rubio pues de una u otra forma ella era el vivo reflejo de sus enseñanzas, o al menos eso es lo que creía.
—Deberías de conocerla. —Formo una pequeña sonrisa eh instintivamente miro al cielo con nostalgia —Es un poco extraña pero sé que podemos contar con ella, además estoy seguro que ustedes dos se llevarían muy bien, casi podría asegurar que aunque son distintas en ambos aspectos son bastante parecidas en otros…
—La prima de Naruto-sensei… —Comento maravillada —Debe ser alguien memorable ¿A ella nunca lo conocí verdad?
—No, no lo creo, ni siquiera yo la conocía. Fue Itachi el que la rescato y la tuvo bajo su cuidado un tiempo, imagino que con todo lo que paso considero prudente el que volviera a Konoha junto a mí… Su única familia…
—Itachi-sama… —Susurro con asombro —Parece que no importa si es este mundo, el otro o cualquiera que pueda existir, Itachi-sama siempre será alguien digno de toda admiración y respeto. Pensar que a pesar de todo se aferra a renunciar al merito que se merece y permanecer en las sombras, cuidándonos desde allí. Me gustaría conocerlo Sensei. ¿Crees que sea posible?
—Lo conocerás, de eso estoy seguro. En algún momento tendremos que pelear nosotros tres espalda con espalda.
—Pelear al lado de Naruto-sensei e Itachi-sama. —Comento emocionada —Jamás creí que podría llegar a tener tal honor. Prometo seguir entrenando para no estorbarles a ninguno de los dos.
— ¿Qué cosas dices? —Soltó una pequeña risa —Con tu nivel actual parece que yo soy el único que les va a estorbar a ustedes dos, mas con esta maldita herida. —Comento molesto mientras se tocaba el costado. Bien ahora ya se encontraba con un nuevo cambio de ropa por lo que no era visible.
—Sabe que no es así Sensei, si moribundo te convertiste en leyenda por ser capaz de hacerle frente por quince minutos a una absurda diferencia de quince mil a uno ¿Recuerda? —La peliblanca se sonrojo ligeramente.
—Eso fue hace mucho tiempo Yuuhi. —Cerro los ojos nostálgicamente —Eh perdido condición, mi cuerpo de ahora no es capaz de responder a como si tuviera un par de años mas.
—Aun así, imagino que no solo a estado jugando…
—Parece que Kurama no piensa lo mismo. —Esbozo una pequeña sonrisa —Aun así, debemos de comenzar a movernos. —De un momento a otro cambio tanto el tema de conversación como su semblante a uno serio —Con la muerte de Sasori, Deidara y el mensaje que le mande a Obito y a Itachi estoy seguro que no se quedaran tranquilos. Además de que ahora que lo pienso estúpidamente les dije exactamente quien soy y no tardaran a venir por mí, en especial Kakuzu, del cual estoy seguro que ara hasta lo imposible para cazarme. —Soltó un gran suspiro.
—También significa que enviaran a más dos Akatsuki, después de ver que fuiste capaz de derrotar a uno de ellos tomaran sus precauciones. ¿Quiere que me quede por los alrededores por un tiempo?
—No creo que sea necesario. Sera mejor que regreses con tus aliados y les digas sobre nuestros planes, me informes que puedo hacer por ellos para que también nos ayuden en la caza de los Akatsuki, por ahora mas que una fuerza armada necesitamos un poco de información.
—Como ordene. —Respondió rígidamente, sin embargo el ser capaz de formular esas palabras dirigidas al rubio era más que suficiente para ella.
—En ese caso, es momento de que partamos. —Respondió satisfecho —Imagino que aun tienes el contrato con tus invocaciones ¿No?
—No lo se. —Comenzó a hacer memoria—Ahora que lo menciona no eh invocado a nadie desde que llegue aquí. ¿Tú todavía conservas tu contrato Sensei?
—Ahora que lo mencionas tampoco se a dado la oportunidad de invocar a alguien.
La peliblanca se mordió el dedo dejando un pequeño rastro de sangre y pronuncio aquellas palabras tan comunes en el mundo ninja.
—Kuchiyose no Jutsu. —Una gran nube de humo se alzó impidiendo la vista a un par de metros alrededor de ella, mas cuando esta se disipo, frente a ellos se encontraba la imponente figura de un enorme tigre blanco de alrededor de dos metros de altura.
— ¿Quiénes son ustedes? —Pregunto con voz ronca —No los conozco y no veo a mi invocador por ningún lado, eso significa que son mis enemigos. —En menos de un parpadear soltó una tajada en contra de la peliblanca que apenas y fue capaz de evadirla inclinando su cuello para atrás.
—P-Parece que el contrato aun sigue pero Dorcas no me recuerda… —Reitero lo obvio mientras se reincorporaba.
— ¿De entre todos por que tuviste que invocarlo a el? —Pregunto el rubio viendo a su invocación correr alrededor de ellos buscando alguna abertura para volver a atacarlos. De un momento a otro este se lanzo ahora en contra de él, quien se limito a evadir su ataque dado que su cuerpo en estos momentos no daría la altura en una pelea.
— ¡Espera Dorcas! ¿No me reconoces? —Se interpuso la ojipurpura pues sabia que había cometido un error al invocar una de las tres invocaciones mas poderosas que tenia —Soy yo, Yuuhi.
— ¿Yuuhi? En mi vida había escuchado ese nombre. —Respondió agresivamente.
—Supongo que me pasara lo mismo si invoco al jefe Gamabunta.
—No, espere Sensei. Dorcas, yo soy tu invocadora… —De un momento a otro se vieron rodeados de varios shinobis que tenían la banda de Konoha.
—Ustedes dos ¿Qué creen que hacen iniciando una pelea en un lugar publico? —Pregunto uno de ellos mientras daba un par de pasos al frente —Me temo que tendrán que acompañarnos.
—Lo lamento Sensei. —Se disculpo, pues ciertamente había sido un gran error invocarlo a él en un lugar lleno de civiles, al menos por lo que pudo ver en lo que estaban ocupados evadiendo los ataques de su invocación el lugar había sido desalojado y ahora solo se encontraban algunos shinobis cuidando la zona.
—Hoy no es mi día… —Suspiro el rubio.
—No me hagan repeti… ¡Ahg! —Ni siquiera supo en que momento su brazo fue arrancado de su hombro.
—Conoce tu lugar humano inferior. —Decreto con esa voz ronca que hizo temblar a los demás shinobis que se encontraban allí —Solo es una advertencia para cualquier otro que quiera interferir. —Sin más mastico el brazo que tenía atorado en una de sus mandíbulas. Todos sin falta sintiendo sienta repulsión al escuchar el crujido de sus huesos.
— ¡Salgan de aquí! ¡Nosotros nos encargaremos! —Exclamo la peliblanca. Vio que ninguno siguió sus indicaciones por lo que prosiguió —Soy líder del escuadrón de Anbu, esto esta fuera de su jurisdicción.
—E-Entendido. —Articulo como pudo uno de ellos. Tomaron a su compañero que se encontraba en el suelo derramando un rio de sangre de donde antes había un brazo y se lo llevaron dejándolos solos a ellos tres.
— ¿De verdad creen que ustedes dos pueden detenerme?
—Dorcas, no somos tus enemigos.
—Dice la verdad. —Agrego el rubio —Ella es tu invocadora, podríamos probarlo invocando a alguien más pero después de lo que acabo de ver creo que hacerlo nos pondría en desventaja.
—No recuerdo que haya hecho ningún contrato contigo. —Camino lentamente hacia ella. Comenzó a caminar en círculos a su alrededor para finalmente olfatearla. —De alguna manera tu olor se me hace familiar. —Sin previo aviso lanzo su mandíbula para tratar de partirla en dos, sin embargo Yuuhi formo sellos justo a tiempo como para que antes de que fuera alcanzada una ráfaga de viento lo mandara volando un par de metros, sin embargo este callo de pie al parecer sin ningún rasguño aparente.
—Olvídalo Yuuhi. Tenemos que derrotarlo y hacer que regrese a su mundo. Creo que tendrás que olvidarte de tus invocaciones por un rato o hacer algún otro contrato.
—No será necesario. —Comento mientras nuevamente se acercaba a ellos —Te conozca o no me niego a servir alguien débil. Has mostrado ser digna.
— ¿No piensas hacer un ataque sorpresa o si?
—Tu precaución es la adecuada. —Los miro por unos instantes —Invoca a alguien más de la familia y te reconoceré totalmente.
—Kuchiyose no Jutsu. —La peliblanca no perdió ni un segundo más e hizo lo que le indicaron. Esta vez sin embargo la estela de humo fue diminuta ya que en sus brazos se encontraba un pequeño tigre blanco acurrucado sobre la peliblanca.
—Siempre me gusto tu contrato. —Comento el rubio sonriente —Grandes se ven poderosos y pequeños son adorables. —Extendió sus brazos y la peliblanca le pasó al cachorro que tenía —Admito que Gamakichi se convirtió en alguien mas poderoso que su padre pero de niño nunca fue tan adorable. —Comenzó jugar haciéndole cosquillas al pequeño tigre que tenia en brazos.
—Te reconozco. —Se acercó a la peliblanca — ¿Cuál era tu nombre?
—Yuuhi. —Respondió mientras le acariciaba la cabeza.
—Lamento haberlos intentado asesinar.
—Al menos no niegas que lo intentaste. —Respondió el rubio.
— ¿Y tu quien eres niño?
—Es mi Sensei. Un poco más de respeto. —Dorcas comenzó a reír.
—El mundo realmente se a echo un lugar extraño. —Sentencio mientras se levantaba —Regresare para avisarle a mis hermanos que tenemos una nueva invocadora. Admito que estoy contento, han pasado cincuenta años desde la última vez que hicimos un pacto con alguien.
—Cuento con ustedes. —La peliblanca sonrió después ambas invocaciones desaparecieron en esa tan vista estela de humo.
—Aun recuerdo la primera vez que hiciste un contrato con ellos.
—Yo también. —Respondió con una sonrisa —Estuve en el hospital por una semana.
—No era para menos. Dorcas, Batre y Canas son de las invocaciones más poderosas que e visto. —Sonrió al ver a su alumna —Creo que aquí nos separamos, no tardaran mucho en llegar algunos escuadrones por todo el alboroto que hicimos y constatar esas cosas tan importantes que una líder de Anbu hacia. —Comento con gracia.
—Muy gracioso Sensei. —Lo miro con reproche.
— ¿Por qué esa cara? —Pregunto sin molestarse en reprimir un par de risas.
— ¿Por qué será? —Cambio su semblante por uno sonriente y después continuo —Me siento más segura ahora que sé que aun tengo mi contrato con ellos. Le enviare un mensaje cuando me organice nuevamente. —Se acercó a su maestro y antes de que este pudiera hacer algo le deposito un cálido beso en la mejilla. Este se sonrojo y retrocedió al instante, sin embargo antes de que pudiera hacer algo su alumna desapareció dejando una estela blanca.
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—Con esto llegamos al último combate. Ya saben quienes son por lo que ahórrenme la molestia de llamarlos y bajen de inmediato. —Anko bostezo aburrida.
— ¡Por fin! ¡Vamos a mostrarles de lo que la juventud es capaz! —Desde donde se encontraba dio un gran salto cayendo hábilmente de pie en medio del escenario.
—Tan impaciente como siempre. —Comento su compañera con una sonrisa.
— ¿Quieres acompañarlo?
—No, seria mejor que fueras tu Neji, mi tobillo aun no ha sanado completamente.
—Déjanoslo a nosotros. —Le dio la espalda a su compañera para tomar las escaleras y bajarlas con calma, todo lo contrario a lo que Lee había echo.
— ¿Sabes algo de ellos? —Pregunto el Uchiha mientras bajaba las escaleras contrarias a las que el Hyuuga había utilizado.
—No se nada del tipo de las cejas, en cuanto al Hyuuga esta Hina me dijo que es considerado un genio entre genios.
—No esperaba menos. —Respondió con una sonrisa —Si peleamos como lo hicimos durante la prueba no deberían de darnos problemas.
—No creo que deberíamos confiarnos, parece que son alumnos del rival de Kakashi-sensei.
—Por fin vamos a terminar con esto. —Se aclaró la garganta y continuo — ¡Comiencen! —Se alejó a una esquina del lugar para observar el último enfrentamiento —Veamos que tienen tus alumnos Kakashi.
— ¡Es un honor enfrentarlos! Pero lamento informarles que aquí es lo mas lejos que van a llegar. —Se puso en pose de batalla.
—Comencemos. —De la misma manera Neji se puso en la pose de pelea distintiva de su clan.
—Fuuton: Housenka.
—Katon: Gokuako no Kasai.
Ambas técnicas se combinaron creando una devastadora llamarada que destruyo todo frente a ellos llegando hasta el punto de hacer un hueco en la pared.
—Que buen comienzo. —Comento Anko al ver de lo que habían sido capaces. —Si tan solo no lo hubieran echo en un lugar cerrado… —Susurro molesta para comenzar a echarse aire con las manos pues la temperatura había subido un par de grados gracias a eso.
—Supongo que no será tan fácil. —Hikari sonrió al ver a sus oponentes ilesos.
—Sera entretenido. —Comento el Uchiha a la par. En medio de toda esa destrucción se encontraban tanto Lee como Neji en un punto intacto en medio de todo carbonizado. Al parecer la defensa absoluta de los Hyuuga no era pura presunción.
Lee lanzo dos bolsas hacia Hikari quien las evadió sin ningún problema sin embargo se asusto al ver como chocaban contra la pared y las atravesaban como si fueran de papel. Después ni Sasuke ni ella fueron capaces de detenerlo, su velocidad aumento tan drásticamente que Hikari no sintió el impacto del golpe si no hasta que ya se encontraba en el suelo. Sin perder ni un segundo se reincorporo y se preparo para recibirlo nuevamente siendo capaz de evadir un par de golpes que esquivaba más por reflejos que por decisión propia.
No había que ser genio para saber que en taijutsu puro no seria capaz de ganar, por lo que hizo que una armadura eléctrica la rodeara no solo defendiéndola contra algún golpe que se le pudiera pasar, si no también aumentando su velocidad lo suficiente como para poder seguirle un poco más el ritmo a su adversario.
— ¡Increíble! ¡Nadie me había podido plantar cara cuando me quitaba el peso extra! ¡Gai-sensei! ¡Por favor observe como derroto a tan admirable adversario!
—No des por hecho que vas a ganar. —Volvió a formar un par de sellos para lanzar varios truenos dirigidos al cejudo quien los esquivaba sin desperdiciar movimientos.
—Parece que se están divirtiendo.
—No podemos dejar que sean los únicos ¿O si? —Sasuke activo su sharingan mientras que Neji hacia lo propio con el byakugan.
El Uchiha salto un par de metros para lanzar innumerables pequeñas bolas de fuego, Neji uso su Kaiten para repeler todos los ataques y justo cuando termino su movimiento el Uchiha ya se encontraba frente a el listo para propinarle una patada, sin embargo aunque la recibió fue capaz de alcanzar a conectarle un golpe limpio en el estomago, haciendo que el pelinegro retrocediera y se limpiara el rastro de sangre que empezó a escurrir de su boca.
—Así que este es el puño suave de los Hyuuga. —Hizo una mueca de dolor mientras se reincorporaba —Duele mas de lo que pensé.
—Tu patada tampoco estuvo mal, pero no creo que puedas seguirme el ritmo después de haber recibido mi golpe.
— ¿Acaso ves que ya me haya rendido? —Tomo una postura diferente mientras sacaba un par de kunais y se los lanzaba.
En esta ocasión se limito a esquivarlos para volver al ataque. Sasuke ocupo todo el poder de su sharingan prever sus ataques con buenos resultados pues estaba siendo capaz de evadir todos sus golpes sin embargo su adversario también evadía sus los suyos al parecer sin dificultad alguna.
—Veo que has hecho un gran trabajo con tus alumnos Kakashi.
—Puedo decir lo mismo de los tuyos. —Respondió posando su atención en su amigo y rival de toda la vida.
—Lo digo enserio, es la primera vez que veo a Lee en aprietos habiéndose ya liberado del peso extra, por el bien de tus alumnos espero que pierdan pronto si no Lee se vera obligado a abrir alguna de las puertas y Neji dejara de tratar de bloquear los puntos de chakra y empezara a dañar sus órganos.
—No seas tan confiando Gai, mientras Lee no sea capaz de controlar todo el poder de las puertas mas haya del taijutsu no creo que Hikari pierda, tal vez se vaya con un par de huesos rotos pero ten por seguro que no perderá, en cuanto a Sasuke… Estoy seguro que nos dará una sorpresa, su orgullo no es para menos.
—En ese caso parece que no hay mucho que discutir Kakashi, observemos el resto del encuentro.
—Estoy de acuerdo.
—Pero que quede claro que si tu equipo pierde tendrás que acompañarme a correr por las mañanas durante dos semanas.
— ¿Y si yo gano?
— ¡Yo te acompañare a correr por las mañanas durante un mes!
— ¿Y si mejor me invitas a almorzar por un mes?
— ¡Por supuesto! ¡Después de que terminemos de correr!
El peligris soltó un gran suspiro sabiendo que no tenia sentido el tratar de discutir con su amigo por lo que al igual que todos los que aun se encontraban allí observando el encuentro como si su vida dependiera de ello, hizo lo mismo y comenzó a observarlo con mas atención pues quería saber que tanto habían mejorado mientras estuvo ausente en aquella misión.
—Son más duros de lo que pensé…
—Dímelo a mí, con esa apariencia tan ridícula no creí que fuera tan rápido y fuerte. —Se poso a un lado del Uchiha y continuo — ¿Quieres cambiar de oponente?
— ¿Tan rápido te rindes?
—Solo lo decía por que tampoco te ves con mucha suerte. —Se burlo —Aunque si no puedes con el a menos no te rindas y espera a que termine y pueda ayudarte.
—Gracias, aunque me quitaste las palabras de la boca. —Respondió con una sonrisa.
—A pesar de todo también las tenido difícil Lee.
—Esto no es nada. No pienso desperdiciar un combate con tan extraordinarios adversarios. ¿Qué hay de ti Neji? Me sorprende que alguien durara tanto tiempo en un combate contra ti y no haya sido derrotado.
—Parece que lo subestime. No volverá a pasar.
— ¡Claro! —Nuevamente Lee se lanzo con toda su velocidad en contra de la pelirroja, haciendo que Sasuke aprovechara para iniciar su combate contra el Hyuuga.
Por otro lado los espectadores simplemente agradecían el no haber que tenido que enfrentar a alguno de ellos pues sabían que no hubieran tenido oportunidad alguna.
—No creí que la prima de Naruto fuera tan fuerte.
—No lo pienses mucho, después de todo es su prima. Pensé que serian el equipo más fuerte pero no imagine que hubiera otros participantes tan buenos. Uff… Me alegro que no hayamos tenido que enfrentarnos a ninguno de ellos… ni al equipo de la arena… —Susurro mientras les daba un rápido vistazo. Estos al igual que todos se encontraban observando bastante entretenidos el combate, a excepción del pelirrojo que se mantenía estoico con los ojos cerrados en una esquina del lugar.
—Como sea… —Susurro a la nada.
netokastillo: jajaja en algún momento se tenia que dar cuenta ¿No? xD Espero te haya agradado el cap.
Hitomi Akera: Es un placer tenerte de vuelta. Jajaja se muy bien que la escuela mata lenta y dolorosamente xD. Pues parece Yuuhi esta teniendo la recepción que esperaba, asi que espera los próximos capítulos para ver su reunión con Itachi y asi. Espero te haya agrado el cap.
uzuuumaki D: Aunque no te agrade la pareja me alegra que le hayas dado una oportunidad al fic x) Espero te haya agradado el cap.
