Una nueva oportunidad, un nuevo destino
Llevaban más de tres horas en aquella sala de reuniones sin llegar a algún veredicto en común, si con la tención dentro de la habitación no era suficiente; el clima extremadamente caluroso en esa parte del desierto específicamente en esa época del año convertía en una tortura sin igual permanecer un minuto más ahí.
Por más que muchos estuvieran desesperados por irse sabían que tenían como prioridad y obligación permanecer hasta que la junta se diera por terminada. No era sorpresa para muchos que el mundo shinobi estaba cambiando drásticamente en esta época pero justamente para ellos todo lo que había pasado los afectaba directamente deshaciendo todos sus planes.
En un principio estaban aliados con Orochimaru para tratar de derrocar a la aldea de la hoja y de la noche a la mañana les llego la noticia de que había sido asesinado y sin su ayuda habían perdido una gran fuerza de combate que les era difícil remplazar, después tratando de reponer su perdida se aliaron con tres pequeños países que si bien no representaban una gran fuerza, si juntaban a todos sus hombres en una sola escuadra bajo la supervisión de un par de Jounnin de su propia aldea se convertirían en una fuerza de choque lo suficiente como para relevar el primer impacto que esperaban dar tan pronto y como iniciaran los exámenes, sin embargo también de la noche a la mañana se enteraron que esos tres países habían sido destruidos sin dejar rastro alguno.
En un principio fue algo alarmante ya que pensaron que Konoha o alguna otra aldea se había dado cuenta de sus planes y había tomado la delantera como una pequeña advertencia, sin embargo fue algo peor: un maniaco que autoproclamaba ser Dios le había declarado la guerra a todo ser vivo además de enterarse de que Uchiha Madara; que se creía muerto desde su batalla con Hashirama había permanecido con vida y tenía en marcha un plan para meter en un genjutsu infinito a todos.
Al final todo se reducía a tres bandos: el bando de Madara, el bando de la oposición a esos dos y aunque era solo una persona se podría tomar como otro bando el de ese autoproclamado dios. Lo que ahora tenían que decidir era que bando elegir.
No sabían quién había planeado aquello pero sabían que Konoha tenía que ver con ello, dado que aunque tenían un mes para prepararse y alistar alianzas si no se presentaba el Kazekage a presenciar los exámenes chunnin sería considerado de inmediato un enemigo por los que decidieran aliarse, cortando todo tipo de vínculos, tratados y demás con la aldea de la arena por lo que intentar aliarse con Madara a escondidas no funcionaria, he incluso si asistía para tratar de guardar la apariencias Hiruzen Sarutobi no era alguien fácil de engañar, pues ante todos los Kages jóvenes como lo era él, tanto Sarutobi como el actual Tsuchikage eran una leyenda viva con las que crecieron escuchando las hazañas que los convirtieron en Kages y mitos espectaculares alrededor del mundo.
Además no podía olvidar el temperamento del nuevo Raikage que a pesar de ser bastante joven y novato era bastante poderoso y dado que solo sabía arreglar todo con fuerza bruta, los acuerdos se llevarían a tal grado que no cabría espacio para una traición y en caso de haberla seria descubierta fácilmente.
Por otro lado quedaban solamente tres bestias con colas encerradas para el beneficio de las aldeas cosa que les daba al menos un poco más de peso ante otras aldeas ocultas pues hasta donde se sabía solo Konoha y la aldea de la nube además de ellos eran los que poseían tal ventaja, por otro lado ellos eran los únicos que no podían controlarla a placer hasta donde sus fuerzas de inteligencia habían conseguido averiguar y aunque consiguieran guardar las apariencias, en el momento de la batalla de una u otra forma saldría a la luz, claro, eso si es que antes no se salía de control.
Pasaron otro par de horas y nuevamente no se llegó a nada, acordando en tener otra reunión dentro de diez días los presentes comenzaron finalmente a retirarse.
—Padre —lo abordaron tan pronto y como salió de ahí — ¿Qué decidieron? —Preguntó su hija mayor con cierta preocupación —Gaara va a estar bien ¿verdad?
—Ve a dormir Temari —respondió estoico el Kazekage ignorándola mientras continuaba su camino.
—Pero padre…
—Todavía no hemos decidido nada —se detuvo para responderle aun dándole la espalda —se supone que tu hermano es nuestra carta del triunfo pero en estas circunstancias nos pone en una desventaja mayor ¿entiendes su situación verdad?
—La entiendo pero…
—Como padre nada me duele más, pero como Kazekage lo explotare hasta que no pueda dar más por el bien de esta aldea. Eso es todo lo que tengo que decir —sin más prosiguió con sus pasos dejándola atrás.
Por alguna razón que desconocía, tal vez por ser la mayor de sus hermanos había sentido ese aire de protección hacia el pelirrojo. Kankurou además de ser algo egocéntrico en un par de ocasiones era bastante relajado y sabia valerse por sí mismo por lo que aunque también le tenía un gran aprecio nunca se había preocupado tanto por él, en cambio su hermano menor a pesar de ese aire asesino que siempre tenía alrededor podía sentir que algo no estaba bien, que el solo necesitaba a alguien que lo comprendiera.
Regreso a su casa y posteriormente llego a su habitación en donde simplemente se tiró sobre su cama.
Desde que había comenzado aquella conspiración hacia Konoha ella siempre estuvo en desacuerdo pero aun así tenía que ser partícipe de él, realmente no entendía las circunstancias por la que lo llevaban a cabo. Siempre escucho a su padre y a su sensei hablar sobre la represión a la que había sido sometida la aldea a causa de una antigua traición sin embargo en sus pocas ocasiones en las que había viajado a la hoja nunca se había sentido menospreciada.
Sabía que todo terminaba en algún origen político que tenía que ver con tratados, alianzas, rutas económicas, comercio, etc… No es que no las entendiera pues al ser la primogénita su padre había puesto especial empeño en su formación, es solo que veía inútil tratar de arreglar todo por medio de la fuerza.
Obviamente Konoha no cedería libertades a una aldea la cual ya la había traicionado pero si se esforzaban por cambiar esas pequeñas cosas, después de todo sabía de buenas fuentes que el actual Hokage era abierto al dialogo con tal de evitar cualquier enfrentamiento y aunque todos podrían llamarlo cobarde era más que obvio que alguien con su fuerza y experiencia al haber estado a la cabeza de dos guerras se había percatado de la banalidad que las constituía.
—Solo espero que las cosas no empeoren —se susurró a sí misma.
Finalmente se refugió debajo de sus cobijas tratando de sacar esas ideas de su cabeza. Seguir pensando en ellas no la iba a llevar a ningún lado y mucho menos cuando podía pasar prácticamente de todo, era inútil y simplemente esperaría a que las cosas se dieran.
La guerra se avecina.
.
.
.
— ¡Itachi-nii-sama! —se lanzó a sus brazos en un fuerte abrazo. El pelinegro la recibió con gusto esbozando una de sus clásicas, pequeñas y hasta cierto punto serias sonrisas demostrando que él también se alegraba de verla.
—Has crecido —se separó rompiendo el abrazo —, he escuchado bastantes cosas de Naruto-kun sobre ti.
— ¿Buenas cosas verdad?
—Claro que si —dejó escapar una sonrisa más — ¿Debería de ser de otra manera?
—N-No, claro que no, es solo que con Naru nunca se sabe —respondió entre risas.
— ¿Naru? —Preguntó con curiosidad —veo que se están llevando bien y también te veo más feliz ¿ha pasado algo bueno?
—Tu estas aquí, nada mejor puede pasar. Pensé que pasarían años hasta poder verte de nuevo —le dio otro fuerte abrazo cerciorándose de que Itachi realmente se encontraba allí —siento que ha sido tanto tiempo… —susurró aun aferrada a su pecho.
—Me alegra que te encuentres bien —terminó con calma el Uchiha.
—Naru me dijo que ibas a quedarte con nosotros durante este mes.
—Sí, aunque gracias a la situación actual y por el trabajo que ya tengo como miembro de Anbu creo que solo estaré llegando a dormir una o dos veces por semana.
— ¿Tan rápido tanto trabajo? —Preguntó con una sonrisa —tratándose de ti imagino que era de esperarse…
—Sí, tampoco me lo esperaba y por lo que veo ya me tengo que ir —cortó repentinamente la conversación.
—Sí, entiendo. Que me hayas venido a visitar aquí en el hospital es más de lo que habría podido pedir —le dedico una sonrisa de agradecimiento, finalmente Itachi Uchiha era la persona que le había salvado la vida y la había salvado de la miseria, prácticamente le debía algo más que su vida y que aun así se tomara unos momentos para ir a verla solo acrecentaba más su cariño hacia él.
—Nos vemos —se despidió y desapareció de la nada. Ni siquiera podía explicar si había sido con velocidad pura o algún tipo de jutsu. Era Itachi Uchiha y simplemente no esperaba menos de alguien como él.
Gracias a aquella rápida y fugaz visita se encontraba entre ese extraño intermedio de ser temprano y comenzar a llegar a las horas recurrentes, no había podido recibir mejor regalo que al despertar encontrarse con Itachi, la imagen que tenía como un gran hermano mayor. Algo serio e inexpresivo algunas veces pero buena persona a la que llego a tenerle un gran aprecio.
Corroborando que la historia de su primo era real, al menos se alegraba de que con suerte podría verlo un par de veces más antes de que terminara el mes y la inminente guerra llegara y los alcanzara a todos, aunque con el Uchiha mayor de su lado realmente se sentía más segura y tranquila, claro que sin contar a su experimentado y curtido primo que también estaba como loco tratando de evitar que esta guerra cobrara tantas vidas como la primera que le había llegado a relatar.
Toc… toc…
— ¿Si? —preguntó siendo sacada de sus pensamientos.
— ¿Te encuentras despierta? —se sorprendió al escuchar una respuesta inmediata del otro lado de la puerta.
— ¿Sasuke? —esperaba que fuera una enfermera que iba de curiosa al escuchar voces dentro de la habitación, pero se trató de nada más y nada menos que del Uchiha menor —sí, estoy despierta ¿Qué haces tú tan temprano aquí?
—Simplemente me desperté un poco antes de lo normal —abrió la puerta de la habitación adentrándose en ella y cerrándola después de haber ingresado — ¿Cómo sigues?
—Bien gracias, un poco mejor que ayer supongo…
—Me alegra oír eso —tomó asiento frente a ella —sabes, ayer cuando iba de salida me encontré con Kakashi-sensei, al parecer regreso de su misión mucho antes de lo que esperaba y después de insistirle un tiempo conseguí que prometiera entrenarnos.
— ¿Enserio?
—Sí, no parecía muy convencido al principio pero después de insistirle imagino que se dio cuenta de que no tenía nada mejor que hacer y termino accediendo, igual le avise a Ino por lo que seriamos los tres ya que no creo que el idiota de tu primo se presente.
—No, supongo que no —respondió entre risas.
— ¿Cuánto falta para que te den de alta?
—Un par de días aunque salir de aquí tampoco me haría mal…
— ¿Estas segura? —la cuestionó no muy confiado de sus palabras.
—Sí, lo estoy. Es más, vamos de una vez para comprobarlo.
— ¿Qué? —La miró con desconfianza —no creo que sea buena…
—Ya, ya —lo silencio mientras se ponía de pie —hoy estoy de excelente humor y ni quiero desaprovecharlo, además si algo me pasa simplemente regresare y ya.
La visita de Itachi la había animado y de una u otra forma quería demostrarlo. Sasuke aunque no estaba seguro no le dio mucha importancia, su sensei era alguien bastante experimentado en todas las artes incluyendo en la medicina y cualquier cosa que pudiera pasarle tal y como lo había dicho, simplemente regresaría al hospital y podría encararle que no había sido buena idea.
_0_0_
Después de que el día pasara prácticamente haciendo nada por fin Itachi se había desocupado y aprovechando la situación y que el poco tiempo libre que tenían los dos concordara, decidió llevarlo para que conociera a su alumna, finalmente en algún momento u otro tenían que conocerse y quería aprovechar ahora que aún no era el campo de batalla.
Ya se encontraba completamente oscuro e Itachi vistiendo aun la indumentaria Anbu completa pareciera que se dirigían a una misión de asesinato, ni si quiera la máscara se había retirado, aunque era lo correcto pues para el mundo él era aún un ninja renegado de clase S y cualquier nación o mercenario que llegara a reconocerlo no dudaría en ir a por su cabeza.
En esta ocasión el punto de reunión iba a ser en uno de los restaurantes más lujosos del país del fuego, y para evitar contrastes habían rentado el restaurante entero solo para los cuatro que se iban a reunir que venían siendo: Naruto, Itachi, Yuuhi y el viejo Ryuusuke en donde aparte de por primera vez conocerse los cuatro, iban a llegar a un acuerdo sobre cada movimiento que tenían que seguir a partir de ahora.
—Entonces, ¿confías plenamente en ella Naruto-kun? —lo cuestionó desde la distancia mientras seguían avanzando a su destino.
—Lo hago —se quedó con a duda por unos momentos — ¿Por qué lo preguntas?
—Hay un lapso alrededor de cinco años en lo que no sabes lo que paso en tu mundo —se miraron por unos momentos —si es tu alumna dudo mucho que haya algún inconveniente, solamente quiero asegurarme. Para ti es alguien de confianza, pero para mí es una extraña a la que estoy a punto de conocer.
—Nada de lo que tengas que preocuparte, te lo aseguro. La he visto un par de veces y lo único que he notado diferente en ella es su madurez y su edad, salvo claro está el gran aumento de su nivel como kunoichi.
—Entonces no hay nada de lo que me tenga que preocupar.
La conversación se cortó y permanecieron en silencio el poco tiempo restante del trayecto.
Llegaron al lugar de reunión extremadamente lujoso, incluso las calles cercanas se encontraban cerradas para evitar que alguien los viera o reconociera. Itachi finalmente se quitó su máscara al ingresar al lugar en donde fueron dirigidos a una única mesa central donde sus otros dos acompañantes ya se encontraban sentados.
Los empleados del lugar recorrieron las sillas para que los dos tomaran asiento y después de un pequeño silencio en el que acomodaban los cubiertos y llenaban sus vasos y copas la reunión podía darse como iniciada.
—Es un placer conocerlos, Naruto-san, Itachi-san —los saludó con cortesía el más anciano de los cuatro —soy la cabecilla de la alianza en la cual Yuuhi-san es parte, Ryuusuke —terminó su presentación con clase y refinamiento.
—Un gusto Ryuusuke-san, Itachi Uchiha —contestó el pelinegro con sutileza —entonces tú eres Yuuhi —desvió su vista hacia la peliblanca que había estado mirado de reojo desde que habían llegado —Naruto-kun me ha hablado mucho sobre ti.
—Un placer Itachi-sama —respondió casi de inmediato —realmente no sabe el honor que es llegar a conocer a alguien de su nivel.
Hubo otro silencio en los que ninguno sabía como proceder después de eso por lo que ya que él era el único que no se había presentado tomo su turno.
—Un gusto Ryuusuke…san —añadió al final ligeramente —soy Naruto.
—Me imaginaba a un hombre completamente distinto al que tengo frente a mí —respondió con una sonrisa astuta — ¿esa es su verdadera forma o está tomando sus precauciones?
—Un poco de las dos.
—Ya veo, nada mal.
La mesa nuevamente volvió a permanecer en silencio. Itachi lo aprovecho para tomar un poco de agua, que además de aclarar su garganta despejo un poco su mente para poder proceder.
—Disculpen nuestra presentación, pero venimos de hacer reconocimiento en algunas zonas y no tuvimos tiempo de prepararnos.
—Ni lo diga Itachi-sama —negó rápidamente —sabemos que con lo que está por venir deben estar bastante ocupados.
El contraste era muy claro; Ryuusuke traía puesto su clásico traje negro y aun sobre sus hombros traía sobre puesta una gabardina por el frio que azotaba en esa peculiar noche, Yuuhi igualmente traía un vestido blanco clásicos de noche que aunque un poco corto para el clima traía sobre su cuello una bufanda del mismo tono y en el perchero a la lejanía se podía apreciar un abrigo de mujer colgado.
Por su parte Naruto llevaba una camisa de vestir pero unos pantalones azules claramente informales mientras que Itachi parecía que venía directo de alguna batalla pues su indumentaria estaba manchada.
—Se acercan tiempos por demás complicados —Ryuusuke comenzó a hablar —he vivido lo suficiente como para saber que lo que se aproxima no tiene comparación con ninguna otra guerra vista hasta ahora, en esta ocasión no es una disputa por territorio, poder o recursos, sino por algo tan básico como la supervivencia; nos enfrentamos a dos frentes, el primero conformado por un maniaco que quiere destruir a todo ser vivo y que tiene el poder para hacerlo y el segundo por otro maniaco que quiere poner a dormir a todos los seres vivos en una ilusión y también tiene el poder para hacerlo —dio un pequeño suspiro —, se podrían crear más bandos pero no tendrían sentido ni sobrevivirían lo suficiente, la única solución que tenemos es unir fuerzas para soportar la arremetida que está por venir.
—Desafortunadamente nadie está dispuesto a cooperar por el simple hecho de ayudar —inusualmente el rubio se encontraba con un semblante serio — ¿exactamente qué es lo buscan?
Después de un intercambio de miradas perspicaces entre ambos el anciano respondió.
—Nuestro propósito es garantizar una mejor forma de vida para aquellos que no pueden pedirlo, las monarquías y feudos están llenos de corrupción y cuando sus habitantes se levantan en contra de su gobierno todos se encuentran en el clásico dilema de lo que es correcto: ¿Ayudar a los pobres trabajadores que día a día trabajan sin cesar para ver como el sesenta por ciento de lo que consiguen es arrebatado bajo la tela de los impuestos o los nobles que quieren expandir los territorios y emprender nuevas cosas a sus reinados pero se ven imposibilitados gracias a que su propio pueblo los está masacrando bajo la excusa de libertad? En mi opinión siempre hay que elegir al peor de los males y entre ellos siempre será el pueblo.
— ¿Nos está diciendo que se encuentra en contra del país del fuego? —pregunto el Uchiha.
—Les estoy diciendo que cualquiera puede ser un enemigo o un aliado dependiendo de la situación política, sin embargo de nada nos sirve si no queda nada a lo que defender.
—He visto lo que hacen, no son malas personas y al menos para encarar lo que viene serán grandes aliados, lo que venga después de ello podemos discutirlo cuando esto acabe, los cuatro aquí presentes sabemos que mientras la guerra este presente todos dejan al lado sus diferencias con tal de sobrevivir y eso precisamente es lo que debemos hacer…, al menos una vez más.
—Entiendo tu punto, pero mientras más juntos estemos los unos de los otros más nos llegamos a conocer y nos percatamos de más cosas, eso tal nos salve en esta guerra pero puede matarnos en la siguiente.
—Con todo respeto Itachi-sama, y Sensei no me dejara mentir; llega un punto en el que cosas como esa ya dejan de importar y lo único que todos quieren es que termine —miró al rubio en busca de un poco de ayuda pero este se mantuvo en silencio esperando a ver que respondía el Uchiha.
—Tal vez cada una de nuestras presentaciones estuvo hecha de la manera equivocada —Ryuusuke medito sus palabras por unos momentos y continuo —Soy Ryuusuke y para esta futura guerra tenemos cinco escuadras de asesinos nivel Anbu, veinte legiones de ejercito propio, alrededor de doce grupos de mercenarios de nuestro lado con los que ya hemos trabajado antes, otros cuatro miembros principales con gran influencia en las naciones principales, acceso a las últimas tecnologías de la nación de la tierra y el capital como para abastecer una guerra continua sin ayuda externa por cuatro meses y eso es lo que podemos ofrecer a esta alianza. Seamos concisos y directos, no tenemos el tiempo para estar desconfiando los unos de los otros, no sabemos cuántas aldeas ocultas quieran unirse pero si Konoha y nosotros nos unimos tendremos la mitad de la guerra ganada, lo demás dependerá de las decisiones de las demás aldeas ocultas, sin embargo no creo que muchas estén dispuestas a oponérsenos después de concretar nuestro pacto.
—Ciertamente su círculo es bastante conocido, yo personalmente he tenido puesto un ojo en ustedes cuando escuche de sus capacidades pero creo que exagera al decir que Konoha y ustedes tendrían la mitad de la guerra ganada, estos enemigos están a otro nivel y es lo primero que me gustaría que llegaran a entender. Una bestia con cola destruyo toda la aldea de la arena en una noche, una bestia con cola destruyo el sesentaicinco por ciento de la poderosa Konoha en una noche y a lo que nos vamos a enfrentar es a alguien con el poder de seis de ellas…
—Claro que sin contar al autoproclamado Uchiha Madara mas otro grupo de ninjas rango S.
—Pero un ejército no se basa solamente en fuerza bruta, este círculo y Konoha no llegaron a lo que son solamente gracias a su brazo armado.
—Entonces si trabajamos juntos podemos conseguir toda la información que necesitemos para sobreponernos ¿realmente es tan sencillo como lo hace sonar?
Naruto nunca había visto ese lado de Itachi, de primera mano conocía su fuerza pero nunca había tenido la oportunidad de llegar a ese lado táctico por el cual según escucho; de haber cumplido el trato de la masacre Uchiha lo hubiera llevado a ser Hokage.
Por otro lado aunque con unos ideales ligeramente distintos el líder de la facción en la que se encontraba su alumna tampoco era alguien a quien tomarse a la ligera, se veía claramente experimentado en casi la mayoría de los ámbitos y por su físico a pesar de su edad podía apreciar que el de la batalla no era la excepción.
Siguieron en esa conversación en la que prácticamente solo Itachi y Ryuusuke eran los que hablaban lo que hizo sentir como niños a los otros dos, pues a pesar de venir de un mundo devastado de guerras diarias a su cargo, al verlos hablar solamente se percataban de lo mucho que aún les faltaba por aprender.
En algún momento de la discusión ambos terminaron aceptando la alianza mientras trataban un par de puntos importantes, principalmente en cuanto a defensas y bloqueos que tendrían que llegar a consumar tan pronto y como terminara el mes de prorroga y conocieran quienes eran sus aliados y enemigos.
Finalmente al cierre de la noche, donde por fin los dos miembros restantes de esa reunión volvieron a participar en la conversación decidieron estrategias más próximas. Principalmente extenderían fronteras absorbiendo disimuladamente pequeños territorios y clanes uniéndolos a su causa antes de que llegaran a ser tentados por fuerzas externas. También abordaron uno de los temas de más urgencia que era encontrar a Orochimaru a la brevedad posible.
En persona Itachi y Naruto se dedicarían a buscarlo mientras que la facción de Ryuusuke al creerlo muerto no se involucraría en ello y solamente el anciano tendría esa información y mandaría a sus propias fuerzas a investigar pero sin entrometerse demasiado ya que era más que obvio que no serían rival en contra de un sannin.
—En ese caso podemos dar por hecho que la aldea de la arena y de la nube se unirán sin reparos por lo que podremos extender el perímetro y formar casi un círculo perfecto entre fronteras, la única abertura posible entre nosotros seria a través de la aldea de la lluvia y su país.
—Según lo que investigue se encontraba en un conflicto interno y aun no se sabe si hayan cambiado de Kage o permanezcan con el anterior, en cualquiera de los casos ni siquiera Kisame sabía lo que pasaba dentro de la aldea por lo que por precaución tendremos que prepararnos para tenerlos como enemigos y proteger esos bloques fronterizos que son tan vulnerables.
—Podemos tomar la delantera y mandar tropas a los bordes de los nexos, aunque tendrían que ser mínimos para que no llegasen a enterarse y en caso de que lo hicieran el país del agua no lo tomara como un acto hostil y pudiera ser fácilmente cubierto por un simple escuadrón de reconocimiento —el rubio se volvía a partir la cabeza pensando en la mejor opción para avanzar sin errar en algún movimiento —creo que lo mejor sería que fueran jounnins y no Anbus para evitar encuentros relámpago.
—Si no me equivoco unos de los mercenarios con los que ya han trabajado justamente tiene su base por esa zona ¿no Ryuusuke-san? —intervino la peliblanca recordando haber leído algo parecido en los registros —, si los contactamos antes de que alguien más lo haga no solo no habría sospechas, si no que podrían trabajar como espías sin que la aldea de la lluvia se percatara.
—Buena idea Yuuhi-san, aunque tendremos que tener cuidado, como está la situación actual en el continente lo más probable es que ya los hayan contratado para defender esa misma frontera.
—Son mercenarios —interrumpió Itachi —siempre tienen un precio.
—Y trataremos de llegar a él —terminó su frase el anciano —. Con eso concluido solo nos queda tomar las medidas en caso de que la aldea de la roca decida oponerse ¿alguna idea? —cuestionó a los presentes.
—Destruirla —hablaron Naruto y Yuuhi al mismo tiempo, después de todo de dónde venían la aldea de la roca se había unido a Madara y gracias a eso la fuerza de la alianza se vio desbalanceada y después de tantos enfrentamientos terminaron guardándoles un poco de rencor.
—No podemos hacer eso y lo saben, al menos no antes de su respuesta —Itachi que era el único que sabía de la situación de ambos se apresuró a intervenir —en cualquiera de los casos el punto débil de la roca siempre han sido sus rutas comerciales, como la mayoría se encuentran en precipicios o grandes tramos de tierra abierta cuando se toman las medidas para derribar los puentes o controlar con shinobis de larga distancia los tramos en algún momento se quedaran sin provisiones y no les quedara otra opción más que lanzar un ataque suicida o rendirse, tal y como sucedió en la guerra pasada.
—Aprendieron de sus errores —habló Ryuusuke —. Hemos averiguado que han creado una red de túneles subterráneos alrededor de las ciudades principales, el prototipo en un principio fue echo para proteger a los civiles en caso de algún ataque pero gracias a su derrota en la anterior guerra decidieron extenderlos para que fueran nexos entre cuarteles y no se aislaran en caso de que una ciudad llegara a ser sitiada.
— ¿Sabe que tanto llevan avanzado esto?
—Hasta donde pudimos averiguar las propiedades de la tierra son un poco inestables por lo que solo han conseguido unir unas diez ciudades teniendo la capital del dragón como eje central.
—La capital del dragón… —repitió la peliblanca con atención — ¿entonces la aldea oculta no está conectada?
—No, como mencione en un principio era para proteger a los civiles y como las aldeas ocultas están constituidas principalmente por shinobis no la consideraron como una prioridad a establecer.
—Aun así es casi un suicidio atacar directamente a una aldea oculta que se encuentra preparada para una invasión por lo que no les afecta tanto… —el rubio cerro los ojos mientras dejaba caer todo su peso en el respaldo de la silla —entonces esa era la razón por la que aunque sitiamos sus ciudades, no importaba cuanto tiempo fuera, siempre tenían los recursos para permanecer y seguir defendiendo, pff… —desvió su rostro con molestia sintiéndose como un completo idiota.
—No es su culpa sensei —habló igualmente afligida también sintiéndose como una idiota por lo que acababa de escuchar —si ni siquiera los Hyuuga pudieron detectar esos túneles quiere decir que realmente se pusieron a trabajar en ellos desde que perdieron la anterior guerra.
—Lo sé —se limitó a responder aun con enojo.
—En cualquiera de los casos lo mejor es sabotear todo desde el primer ataque.
—Lo escuchamos Itachi-san…
—En caso de que la aldea de la roca se vuelva hostil tendremos que lanzar un ataque inmediato a la ciudad fronteriza más expuesta, tendremos que olvidarnos de sitiarla y aunque perdamos más shinobis la tomaremos a la fuerza; explorar los túneles tomaría tiempo y llegarían refuerzos que fácilmente nos harían retroceder por lo que simplemente trataremos de inundarlos con todos los shinobis de elemento agua que tengamos, tal vez no los destruyamos por completos pero al menos debilitaremos la estructura y dificultara el traslado de fuerzas y provisiones, finalmente cuando la los refuerzos enemigos lleguen podemos retirarnos y abandonar la ciudad sin riesgo alguno.
—Entonces como prioridad también tenemos el clasificar a todos los shinobis de agua elementales y entrenarlos lo mayor posible durante lo que queda del mes —miró al cielo con cansancio —realmente son varias cosas las que tenemos que hacer.
—Y será mejor que empecemos de una vez —vieron el reloj de la pared y varias horas habían transcurrido desde que esa pequeña reunión se había dado como iniciada, curiosamente aunque habían rentado un restaurante entero no habían ordenado nada y se veía que no iban a hacerlo.
Había muchas cosas que hacer aun y poco tiempo. Los cuatro dieron por terminada su plática en donde Ryuusuke se disculpó y se retiró casi de inmediato pues tratar de comprar a los mercenarios fronterizos era algo prioritario que no podía esperar. Ya eran las primeras horas de la mañana del nuevo día por lo que tampoco podían quedarse mucho tiempo tampoco.
Solamente utilizaron un par de minutos más en los que principalmente Naruto y su alumna se la pasaron conversando plácidamente, con una que otra intervención de Itachi pero realmente casi nula.
Abordaron cosas más tranquilas como volver a entrenar en tal lugar, ir a visitar a tal persona y buscar otras tantas cosas. No pasó desapercibido la especial atención que tenía la peliblanca al rubio y ciertamente tal y como se lo habían dicho Yuuhi no le parecía una mala persona, es más le parecía alguien agradable y ciertamente era muy atractiva, tampoco había hecho ni insinuado nada por lo que tuviera que desconfiar de ella, sin embargo era simplemente un presentimiento suyo, una sensación que le decía que no podía confiar en ella.
Naruto platicaba plácidamente con ella con una gran sonrisa denotando la confianza que le tenía y cualquier otra persona estaría de esa misma manera, pero sus años de experiencia le decían que algo no estaba bien con la peliblanca, que había algo que estaba pasando por alto. Tal vez se tratara de simple especulación pero al menos él nunca había fallado en leer a las personas y dudaba mucho que comenzara a fallar ahora.
Finalmente se despidieron, la peliblanca nuevamente muy emocionada y con gran carisma agradecía la oportunidad de haberlo conocido y como si de una niña se tratase hizo un poco más de tiempo para poder alargar la partida de ambos.
Después de un gran abrazo entre alumno y maestro cada quien tomo su rumbo.
—Naruto-kun.
— ¿Qué pasa? —volteo a mirarlo.
— ¿Realmente confías en ella? —preguntó mientras veía el camino que había tomado la peliblanca.
—Ya te había respondido, ¿Por qué vuelves a preguntar? —cambió su semblante a uno más serio, realmente no le gustaba escuchar que desconfiaba de su alumna.
—No es nada, solo quería estar seguro.
¿Que les pareció? ¿Reviews?
Notas del autor: Hola nuevamente y me vuelvo a disculpar por la tardanza pero me vi bastante ocupado este último mes además de que apenas ayer salió el dlc de Destiny, The dark below y por si no lo saben, tengo un gran problema de adicción con ese juego e_e'
Por otro lado tengo un par de anuncios que hacer:
1ro Para los pocos que siguen mi otro fic "El resplandor de tu sonrisa" realmente no sé cuántos capítulos faltan para terminarla pero no serán más de unos cuatro o cinco por lo que estoy comenzando a ver cuál será mi próxima historia (obviamente NaruHina *w*) y ya que tengo dos historias pendientes por subir me gustaría dejarlo a su consideración.
La primera es una trama un poco más seria y oscura en donde Hinata es exiliada y Naruto pierde la cordura, después de unos meses el rubio finalmente decide abandonar la aldea en su busca y se va destiñendo la causa de su partida y el por qué Hinata que le tenía tanto amor al rubio ahora lo odia más que a nada junto con una nueva situación política, nuevos enemigos menores y el desprecio de la aldea entera hacia el clan Hyuuga.
La segunda es una trama escolar en la cual pensé subir antes pero simplemente no me anime; trata sobre una escuela exclusiva para mujeres de la elite del país que por azares del destino se une en una sola con una escuela exclusiva de hombres (no porque no acepten mujeres si no porque les da miedo entrar a esa escuela) en la cual la mayoría son chicos problema que se la viven pelando contra otras escuelas y me gustaría tratar el choque de mentalidades entre ambas. Aunque la comedia será algo muy común también tendrá un tanto momento oscuro no agradable para balancear todo.
Nada me gustaría más que poder subir ambas pero mi tiempo está muy reducido últimamente pero are el esfuerzo por lo que me gustaría escuchar sus opiniones sobre cual preferirían leer.
2ndo Para los que siguen mi otra historia, no desesperen. Me uni a una actividad bastante agradable de Amigo Secreto en el foro de la aldea oculta entre las hojas y estuvo trebajando en el fic de regalo por lo que tambien me atrase un poco pero ya en una semana tendre el nuevo capitulo listo.
Agradecimientos especiales a aquellos que leen la historia y toman un momento de su tiempo para dejar reviews (n_n)
Kind Yuuki: jeje espero este capítulo haya sido igual de bueno que el anterior. He Itachi es genial, me encanta y nunca se equivoca, ni siquiera con la alumna del rubio xD
Jhondaemartin5: Que genial que alguien me entienda, tendré que buscar ayuda profesional para dejarlos jaja Espero te haya agradado el capitulo x)
RAYHACHIBY: Vaya, es bueno ver a alguien con el mismo punto de vista. Sentí que para todo por lo que paso Nagato fue muy fácilmente influenciado y siempre me gusto verlo realmente con todo su potencial en una pelea. Espero el capítulo te haya agradado x)
Hitomi Akera: ¿Regresando al nombre original? xD Nuevamente lamento la tardanza, creo que casi cumpli los dos meses o.O
Bueno, las cosas avanzan a su ritmo he Itachi nunca se equivoca xD
Espero te haya agradado el cap x)
Blacklady Hyuuga: Es gracioso, yo solo quería hacer otro personaje extra medio loco sin mucha relevancia que poco a poco fuera normalizándose, pero todos (y digo absolutamente todos odian a Yuuhi xD) lo que me dio la oportunidad de crear una mejor trama en cuanto a ella y no decepcionar a nadie xD Espero te haya agradado el cap.
FlorItachiUchiha: Oh vaya, que alegría que mi historia te agradara hasta el punto de aventártela en dos dias xD Si, por lo general le doy una leida antes de subirlo pero al parecer nunca me sale al cien xD Sin mas espero te haya gustado el capitulo x)
