Buenos días, empezamos la semana con una nueva historia y aun un poco triste por el fin de Amistad Sexo y Amor, gracias a todos por hacerla una gran historia. Bueno pues ahora toca disfrutar y sufrir con esta, a por ello.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 5

POV RICK

Siento unas locas ganas de correr y huir de todo esto. Me siento fatal por Kate, por sus padres, por mí. Esto es una locura y una mierda pero a la vez…es un milagro que la hayamos recuperado. Tengo que pensar positivamente pero en este momento es una puta mierda todo. De repente me suena el teléfono con la entrada de un mensaje es Kyra.

¿Cómo estás? Roy está loco buscándote. Llámame si necesitas cualquier cosa. Un beso.

Decido que este esto es lo que necesitaba para huir, y lo tomo como la perfecta excusa para hacerlo. Me levanto y me acerco donde están sentados ambos juntos a la puerta de su hija, esa hija que ni si quiera sabe quiénes son.

-Johanna, Jim.

-Oh Rick.

-Tengo que irme. Es trabajo yo…

-Lo entiendo no pasa nada-dice con una sonrisa y siento que les estoy abandonando de alguna manera-Pero nos gustaría que estuvieras aquí cuando nos den permiso para verla. Tú eras importante para ella y queremos que estés.

-Yo…está bien. Llamadme y vendré en cuanto pueda.

-Gracias-dice Johanna abrazándome y siento un pellizco en el corazón y como mi estómago se cierra de golpe.

Les dedicó una sonrisa y me giro rápidamente, tengo que salir de aquí, tengo que alejarme de ella porque aún no estoy preparado para enfrentarme a ello de nuevo, no ahora después de lo que paso cuando me vio.

Me acerco a la redacción pero me tomo mi tiempo para salir del coche, aún estoy conmocionado por todo el día y siento como la presión me está agarrotando los músculos. Me estiro y me bajo del coche, allí en la puerta de la redacción esta Kyra en cuanto me ve sale corriendo hacia mí y me abraza con fuerza.

-Dios, tiene que ser complicado. ¿Cómo estás?

-Bien-digo mintiéndole-sorprendido.

-¿Cómo está?

-Bien, está sana…pero…

-¿Qué pasa?

-Mejor no hablemos aquí-digo mirando a mi alrededor.

-Bien, entremos pero Roy está ahí arriba y no va dejarte en paz.

-Está bien, quiero hablar con él de todas formas.

-Bien, te acompaño.

Subimos hasta la redacción y siento como todas las miradas están sobre mí, de los pocos que aún se mantienen en la redacción, mucho peor que esta mañana. Sin duda ha sido la noticia del día o por lo menos de la semana, esto va a dar mucho que hablar. Dejo mi chaqueta sobre mi silla y me dirijo al despacho de Roy seguido por Kyra en todo momento.

-Hombre, el chico del día. Pasa, pasa-dice haciéndome pasar y Kyra pasa sin soltarme-Ha sido muy complicado dar contigo hoy.

-Bueno tenía cosas que hacer.

-Está bien lo entiendo. Pero ahora quiero lo mejor de ti.

-Sé que es lo que quieres pero ahora…ahora no puedo. Es como mi familia, no puedo hacer esto.

-Rick es tu trabajo. Antes de que otro lo haga quiero que lo hagas tú.

-Pero…no puedo…-digo bajando la voz.

-Puedo hacerlo yo. Puedes contarme algunas cosas, nos adelantaremos al resto y no tendrás que hacerlo tú-dice Kyra de repente y se lo agradezco.

-Bien, pero ya puedes darnos algo que no tenga el resto.

-Ahora mismo no puedo decirte mucho, no he podido verla. Dame unos días y…

-No, necesito algo ahora.

-Bien la policía no ha hecho nada. Ha sido cuestión de suerte.

-Me gusta. ¿Qué sabes?

-Han vendido lo de tener una pista buena y seguirla. En realidad recibieron una llamada por un tiroteo. Cuando llegaron el secuestrador estaba muerto y ella…estaba encerrada en el sótano.

-Perfecto. Kyra quiero que te pongas a ello ahora. Ira mañana en primera plana.

-Bien.

-Algo más-dice mirándome fijamente.

-No nada. Apenas se sabe nada-le miento ocultándole lo de la falta de memoria, será algo que saldrá con el tiempo y más por el seguimiento del caso por parte de la prensa, pero en este momento no quería que nadie molestara a la familia y menos en este momento.

-Bien, cuando tengas algo ya sabes. Tenemos que ser los primeros.

-Bien, quería pedirte un par de días libres.

-Sí...sí, claro. Vete con ellos. Cuanto más cerca este mejor para todos-dice con una sonrisa y con un gesto me echa del despacho. Me siento fatal en este momento por vivir de este trabajo, solo me daba unos días libres para que averiguara cosas para luego poder venderlas, era algo despreciables y para nada iba a permitir que eso pasara.

Salgo fuera y cojo mi chaqueta para irme de nuevo de aquí, quería irme a casa descansar y poder olvidarme de este día. Mañana sería otro día emocional, seguramente tendría que volver a enfrentarme a ver a Kate y de nuevo sentí un miedo recorrer mi cuerpo, no estaba preparado para ello.

-Rick… ¿Te vas?

-Sí, me voy a casa, estoy cansado.

-¿Te llevo?-pregunta Kyra masajeándome el cuello.

-No gracias. Voy a caer rendido. Además tienes trabajo que hacer.

-Bien, pero si me necesitas solo tienes que darme un toque-dice y tiro de ella para besarla.

-Gracias.

-No hay de que-dice volviendo a besarme-ya sabes que me lo cobrare de una forma u otra-dice con una sonrisa y me alegro de poder tenerla, de que apareciera en un mal momento de mi vida, en momento de transición un momento de intentar dejar el pasado atrás. Ahora que mi pasado ha vuelto no estoy tan seguro de poder dejarlo atrás.

Me dirijo hacia mi casa cansado del día tan emocional que he vivido y cuando estoy llegando veo un bullicio en la calle. Tardo unos segundos en darme cuenta de lo que pasa, quizás demasiado tarde. Cuando llego un montón de flashes me nublan la vista y tengo que parar el coche antes de golpearme con algo. Cierro los ojos intentando recuperar la vista y cuando los abro veo tres o cuatro cámaras de televisión y otros pocos fotógrafos. Veo dos o tres micrófonos pegados a la ventanilla y puedo verles mover los labios a los reporteros pero no puedo entenderlos. Y me alegro de no poder oírlos.

Arranco otra vez el coche y con cuidado lo coloco junto a la entrada de mi piso. Tomo la chaqueta y la mochila, cojo todo el aire que puedo y salgo al exterior. Enseguida me siento engullido por las cámaras. Por una vez estoy en el otro lado, aunque a mí me gusta más el periodismo de investigación, en parte son mis compañeros en busca de la noticia, yo soy hoy en parte esa noticia y entiendo que estén aquí, yo también lo estaría.

-Hey Castle-escucho una voz conocida y cuando me giro allí esta Deming-al final tu protagonismo va a durar un poco más. ¿Cómo está tu noviecita?-dice con un tono de voz provocador y lo logra porque si no es porque me sujetan en ese momento le hubiera partido la cara.

-Hey tío, no seas idiota-le dice otro y yo le dedicó una sonrisa de agradecimiento. Había de todo como en todos los lados-Solo sabemos que te toca de cerca, queríamos saber cómo te encuentras.

-Bien, gracias.

-¿Cómo está? ¿La has visto?

-Sin comentarios-digo pasando rápidamente hacia la entrada de casa. Me sentía cansado, cabreado, frustrado. Siempre había soñado con este día, pero me lo había imaginado completamente distinto, lleno de alegría, emoción, de sentimientos a flor de piel. De eso último había, pero no había tanta alegría, más bien tristeza por pensar en lo que había tenido que pasar y porque no podía recordar nada de esos recuerdos que la han mantenido con vida en nuestra memoria, en nuestro día a día.

Dejo las cosas a un lado y me preparo una copa. Y después de mucho tiempo sin hacerlo, saco un álbum de fotos, el álbum de fotos de mi infancia. En cada una de esas fotos salía una niña morena, con unos ojos brillantes y una sonrisa que destacaba por encima de todo. Esa niña era Kate, mi Kate. ¿Qué queda ahora de esa niña en esta Kate? Que va a quedar ni si quiera recuerda quien era, ni si quiera recuerda a la gente que formamos parte de esa vida que dejo atrás hace mucho tiempo. Sé que por mucho que ella haya vuelto, que este feliz de que este día tan soñado haya llegado, nunca la recuperaré a ella, a esta niña que sonríe en las fotos, a esa chica de la que termine locamente enamorado, a esa mujer que se intuía que terminaría convirtiéndose. No la voy recuperar y eso hace que no pueda estar feliz del todo, y sé que estas primeras semanas serán difíciles pero ¿Cómo será cuando vaya pasando el tiempo y aun no pueda recordar? ¿Y si no lo hace nunca? Tendrá que volver a empezar de nuevo, por tercera vez en la vida y sé que para nada es comparable nuestra situación con la de ella. No puedo ni debo sentirme mal, no cuando para nada he pasado el infierno que ha pasado ella, no cuando es ella la extraña en un mundo familiar. Tengo que estar ahí para ella, por muy duro que sea, tengo que estar ahí siempre.

CONTINUARÁ…

Gracias a todos por estar ahí, esto sigue mañana, y ya veremos cómo amanece al día siguiente. Gracias y disfruten del día.

XXOO

Twitter: tamyalways