Buenos días, os dejo con un nuevo capítulo, espero que os siga gustando, poco a poco irán teniendo mayor conexión y pasaran más tiempo juntos. Gracias a y seguir.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 7
POV RICK
Me dirijo a casa sabiendo que allí estará Kyra esperándome. Me siento en parte dolido aunque lo entiendo por otro lado. Supongo que mi parte profesional lo entiende pero la parte personal, de amigo o algo más no puede llegar a entenderlo, sobre todo cuando es algo tan importante para mí.
Cuando llego a casa veo que al menos los periodistas han desaparecido, bueno en realidad no todos porque allí está sentada en la puerta Kyra esperándome.
-Hola-dice levantándose en cuento me ve.
-Hola-digo mirando a mi alrededor sorprendido de que todos se hayan ido.
-Se han ido. Les he dicho que ibas a ir a la redacción, que no pensabas volver hoy por aquí-dice casi con timidez.
-Gracias-digo pasando hacia delante para abrir la puerta. Cuando entro ella sigue allí parada esperando a que la invite a pasar. Me hago a un lado ofreciéndole esa invitación.
Entramos dentro de mi casa la dejo allí en el comedor y me dirijo a por un par de copas. Creo que ambos vamos a necesitarlas. Le entrego uno de los vasos mientras que llevo el otro a mis labios para pegarle un trago.
-Siento mucho lo del artículo. Debería haberte llamado antes.
-Entiendo como periodista que lo hicieras pero…no puedo entenderlo como amigo. Te lo conté porque confiaba en ti-digo levantando la cabeza para mirarla.
-Dios no sabes lo mal que me siento. Sé lo importante que es para ti todo esto, sé que para ti fue difícil hablarme de ello.
-No sabes lo complicado que fue mirarle a sus padres a la cara. Si no pensaste en mi podía haber pensado en ellos al menos.
-Lo siento. No volverá a pasar.
-No…no volverá a pasar-digo enfadado.
La veo dejar su copa encima de la mesa y acercarse a mí. Me quita mi copa de la mano para dejármelas libres y me agarra de ellas mientras mira hacia el suelo. Cuando levanta la mirada tiene los ojos nublados por las lágrimas y me siento mal de verla así, no me gusta verla así.
-Rick si pudiera volver atrás, ojala ni si quiera me hubiera ofrecido a escribirlo. Tú eres más importante para mí que ese maldito artículo. Me duele estar así contigo por esto. He metido la pata y lo siento-dice llorando y no puedo aguantar más. Me suelto para poder limpiarle con cuidado las lágrimas de la cara y la abrazo contra mi cuerpo.
-No pasa nada.
-Si…sí que pasa, sé que te he hecho daño-dice llorando aun con más fuerza y me duele demasiado verla así.
-Hey-digo separándome-no pasa nada. Ya todo está olvidado-digo sonriéndola mientras beso despacio sus labios. ¿Sí?-digo sonriéndole y la veo asentir mientras se termina de limpiar las lágrimas-¿Qué quieres de comer?-digo dejando atrás todo porque en este momento ya tenía bastante drama, bastante presión como para añadir esto a mi vida.
Me levanto cuando me llega el olor a café, el mejor despertador para mí. Cuando abro los ojos los rayos de sol ya entran por la ventana y Kyra está de pie con mi camisa puesta con dos tazas de café en la mano.
-Bueno días-dice besándome antes de entregarme la taza.
-Buenos días.
-Están otra vez ahí abajo-dice refiriéndose a los periodistas.
-No pasa nada-digo volviendo a besarla para que supiera que todo había quedado atrás. Estamos entregados en ese beso cuando empieza a sonar mi teléfono-Tengo que cogerlo.
-Está bien-dice recogiendo las tazas mientras me deja privacidad.
-¿Si?-digo sin reconocer el número.
-Rick, soy Johanna. Me sabe mal llamarte tan temprano.
-No está bien, estaba despierto.
-Necesito ir a casa a recoger unas cosas y luego tenemos que estar todo el día de papeleos por lo de Kate. No quiero que esté sola y…
-Está bien, allí estaré.
-Rick no quiero que te sientas obligado…
-No, está bien. Me apetece verla y estar con ella.
-Bien gracias-dice antes de colgar y siento como me tenso, porque si quiero estar con ella pero no es ella…dios estoy echo un lio.
-¿Te tienes que ir?
-Si-digo levantándome para poder arreglarme-te puedes quedar si quieres.
-No, tengo que irme de todas formas-dice colocándose su ropa.
Nos arreglamos en silencio, ni ella pregunta adónde voy ni yo se lo cuento. Es como si algo de confianza hubiera perdido en ella aunque no quisiera admitirlo.
-Sal tú a ver si consigues llevártelos, yo saldré después.
-Vale-digo dándole un beso justo en la puerta en forma de despedida y salgo casi corriendo hacia el coche.
Me persiguen corriendo mientras me lanza una pregunta tras otro sin recibir ninguna respuesta por mi parte. Cuando miro hacia la ventana de mi habitación la puedo ver allí sonriendo y me alegro de haber podido dejarlo pasar, porque ella cambio algo en mi cuando la conocí y siento que la necesito, que la necesito para que mi vida sea más estable.
Llego al hospital y entro con normalidad, no quiero huir no quiero ocultar algo que pertenece a mi vida y me da igual a quien le pueda interesar. Entro tranquilamente y subo hacia la habitación de Kate. Llamo a la puerta antes de entrar y me encuentro a Kate sola sentada sobre la cama.
-Hola.
-Hola. ¿Dónde está tu madre?
-Johanna tenía que salir. No quería dejarme sola pero estoy bien-dice apartando la mirada de mí y no puedo evitar pensar que ha llamado a su madre por su nombre, supongo que es complicado que pueda aceptarla así de repente como su madre.
-Bueno si quieres estar sola me voy. Pero la verdad es que necesito algo de compañía.
-¿Tan poca tienes que tienes que venir hasta aquí?
-Eso parece-digo en tono de broma sacándole una sonrisa.
-Está bien, pero con una condición-dice y me acerco hasta que llego a la silla de al lado y me siento a su lado.
-¿Cuál?
-Quiero que me cuentes algo de mí, algo de la antigua yo.
-Pero…el médico no quiere que nos pasemos.
-Solo un par de cosas-dice casi suplicante y entiendo que necesite saber, no puedo ni llegar a imaginarme lo difícil que tiene que ser por lo que está pasando.
-Acepto con una condición.
-¿Una condición? Yo te hacía compañía ¿no?-dice con una sonrisa y no puedo evitar sonreírle.
-Pero esto es mucho peor. Puedo recibir una buena reprimenda del doctor maligno.
-¿Qué maligno? Si es muy bueno-dice riéndose.
-Bueno me escuchas mis condiciones o me voy y no hay trato.
-Suelta-dice e intento ocultar una sonrisa.
-Quiero que tú también me cuentes algo de ti, de la persona que tengo delante.
-No sé mucho de mí en realidad.
-Quiero saber que paso…-digo mirándole fijamente para que vea lo importante que es esto para mí.
-Vale-dice aceptando y me siento hacia atrás para estar más relajado e intento pensar en que puedo o debo contarle.
-¿Por dónde empiezo?
-Quiero que me cuentes como paso todo. Como ocurrió…
-Está bien-digo a la vez que tomo aire-quedamos para poder ir a tomar algo juntos. Yo tenía algunas clases y tú estabas en la biblioteca intentado buscar un libro aún mejor que el anterior. Yo…yo llegue tarde como siempre…cuando aparecí, tú ya no estabas-digo levantando la cabeza en ese instante para mirarla.
-Te sientes culpable-dice como una afirmación y yo aparto la mirada porque siento como los ojos me escuecen-¿Cuándo fue la última vez que nos vimos?
-La noche anterior.
-¿Qué hicimos?-pregunta mirándome y en parte le miento, no me siento bien diciéndole lo que paso, no quiero llenarle aún más de información que no puede recordar.
-Hicimos lo de siempre debatir sobre libros. Y una vez más ganaste.
-¿Solo hacíamos eso?
-No claro que no. Nos gustaba ir al cine, correr por el parque, bueno yo era un poco friki por aquella época y tú solías acompañarme a ferias de ese tipo.
-Cuéntame algo más. Algo que merezca la pena que recuerde-dice mirándome y veo tristeza en su mirada.
-No lo sé, hay muchos momentos. Quizás me quede con un día que mi madre nos llevó a la playa en pleno invierno. Nos retó a meternos en el agua porque era bueno para la piel. Acabamos congelados bebiéndonos un chocolate caliente-digo sonriendo ante aquel recuerdo.
-Me trataba como a su hija-dice de repente y al principio no entiendo de que está hablándome-al principio me tenía casi todo el tiempo drogado, decía que estaba enferma. Luego decía que era su hija y que había sufrido un accidente y por eso no recordaba. Empecé a notar cosas raras, no me dejaba salir de casa y apenas podía salir de la habitación. Un día vi una foto de una familia. Le pregunte quienes eran y me respondió que éramos nosotros dos. Esa de la foto no era la que veía cada mañana en el espejo. Intente escapar y entonces fue cuando acabe encerrada en el sótano. Durante casi seis largos años ese era mi mundo, no he conocido ningún otro, o al menos no lo recuerdo. No se portó mal conmigo…me trataba como si de verdad fuera mi padre pero no lo era.
-Ojala te hubiéramos encontrado antes, ojala no hubiera ocurrido. Pero ahora estas aquí con tu familia-digo colocando mi mano sobre la suya tocándola por primera vez.
-Ese es el problema.
-¿El problema?-pregunto sin entender.
-Él también me dijo que era mi padre y me trato como si lo fuera, ¿por qué esta vez tiene que ser verdad?-dice mirando al infinito y me doy cuenta entonces lo complicado que es por lo que está pasando y me siento mal por no poder ayudarla a entender que somos su familia que la queremos y que solo queremos lo mejor para ella. Pero el dolor de estos seis años, su pérdida de memoria, nada de eso ayudaba y nunca podíamos llegar a entenderla por completo porque no habíamos pasado por ese infierno. Solo con nuestros actos y nuestro amor podíamos demostrarle que esto era real, que esta era su verdadera vida.
CONTINUARÁ…
Gracias a todos por estar ahí, espero que os haya gustado y espero vuestros comentarios para saberlo, mañana más y más conversación entre ambos. Gracias y que paséis un buen día.
XXOO
Twitter: tamyalways
