Buenos días, os dejo con un nuevo capítulo, espero que os guste. Gracias por seguir ahí.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 13

POV RICK

Han pasado un par de días desde que tuvimos aquella conversación. Y no es que no haya querido ir a verla, es que he estado muy ocupado con mi artículo mensual. Es importante y quiero que todo este perfecto para cuando sea publicado. Pero quiero saber cómo esta, como le va estar en su nueva casa y si todo fue un susto o es verdad que tiene un auténtico problema.

Cuando llego a la casa Johanna me hace pasar y me lleva a la zona de atrás de la casa me sorprende verla en la zona del jardín aunque es verdad que no está fuera del todo, está dentro del porche completamente tapado, mirando al exterior a través de sus amplios ventanales.

-Hey-digo a su espalda bajito pero aun así se sobresalta.

-Hola-dice con una pequeña sonrisa y me acerco sentándome a su lado aunque dejando un espacio entre los dos, para que no se atosigara.

-¿Cómo has estado? No he podido venir antes.

-No pasa nada-dice con una sonrisa.

-No me has contestado-digo mirándola y ella baja la cabeza para intentar ocultar una tímida sonrisa.

-He estado bien, acostumbrándome a todo esto.

-Me ha parecido raro verte aquí-digo mirándola y por un segundo me mira y veo ansiedad en su mirada. Se lo que está haciendo antes de que me lo diga.

-Supongo que quiero eso de fuera pero…aun no estoy preparada-dice sin mirarme y sé que ahora mismo está con los ojos vidriosos, también sé que no me ha dicho toda la verdad, se está probando.

-Tomate tu tiempo. No te tenemos ninguna prisa ¿no?-digo sin poder evitar agarrar su mano suavemente y la veo asentir mientras con su mano libre se limpia alguna lágrima furtiva.

-¿Qué tal tu trabajo? Cuéntame algo de fuera. Esto es más aburrido-dice con una sonrisa.

-Estoy en un caso que creo que puede ser importante, pero me lleva demasiado tiempo. Quiero que todo quede perfecto. Que no quede ninguna duda de lo que quiero denunciar.

-Seguro que es perfecto-dice sonriendo.

-¿Qué haces durante el día?

-¿Yo? Hablar con Johanna y Jim, ver la tele, sentarme aquí.

-¿Has probado con leer algo?

-No sé…

-Puedes verle el lado bueno a lo de la memoria y leerte tus libros favoritos como si fuera la primera vez-digo bromeando y la veo reír.

-Puede ser…

-Si quieres te traigo alguno, aunque creo que tu habitación está repleta de libros.

-No sé cuales me gustarán.

-¿Quieres que vayamos a verlos?-le digo animándola y ella se levanta rápidamente sin duda animada por algo al fin.

Vamos a su habitación y no puedo evitar mirar alrededor. Han quitado muchas cosas de su antigua habitación pero aún quedan algunas cosas. Sus libros, algunas fotos esparcidas por su escritorio y una caricatura de ambos de uno de nuestros viajes. Me quedo mirándolo fijamente con una sonrisa, fue un regalo mío y verlo de nuevo…

-¿Te gusta?

-¿El cuadro?-pregunto sorprendido y ella asiente-es un regalo mío, de uno de nuestros viajes-digo con una sonrisa.

-Cuéntame la historia-dice y yo asiento sentándome sobre la cama, ella se sienta sobre ella colocando sus piernas en la postura del loto.

-Fuimos de viaje por Europa, un par de semanas, de las mejores de mi vida. Fuimos porque mi madre tenía un trabajo allí y nosotros fuimos con ella. Estuvimos en París, en los Campos Elíseos nos hicieron esa calcomanía. Recuerdo lo que te reíste cuando intente explicarle al tipo lo que quería con mi súper francés. Tú eras muy buena para los idiomas, pero cuando íbamos por ahí te gustaba verme defenderme. Era una locura, al final tenías que actuar tu antes de que se liara demasiado. Me acuerdo un día que perdí mi cartera e intente preguntarle a un hombre si la había encontrado y estuvo a punto de llamar a la policía porque creía que le quería robar. Si no hubiera sido por ti, creo que me hubiera tirado unas cuantas horas dentro de una comisaria, era un desastre, bueno a quien intento engañar aun lo soy-digo haciéndola reír.

-Qué pena no recordar, lo pasamos muy bien.

-Nos gustaba aprovechar el tiempo, eso sin duda.

-Ojala pudiera recordarlo de verdad.

-Bueno si no lo haces…se puede volver a vivir. No lo mismo ni de la misma manera pero si puedes crear nuevos recuerdos y nuevas vivencias. Me encantaría poder estar ahí-digo tragando saliva por los nervios de haberme abierto tanto a ella.

-Será un placer…aunque hay tiempo para eso-dice mirando hacia otro lado y sé a qué se refiere, aun no puede salir al mundo exterior.

-Bien podemos empezar por cosas más a nuestro alcance ahora, como esos libros-digo señalando la estantería de Kate y levantándome para poder ver mejor los libros.

-¿Qué tipo de libros me gustaba?-dice levantándose y colocándose a mi lado.

-La verdad es que no había género en especial. Un día podía leerte un libro de misterios, al día siguiente uno de miedo, al otro uno romántico o un clásico. Devorabas los libros, te encantaba meterte en la historia daba igual de que fuera, mientras que fuera un buen libro.

-¿Por cuál empiezo?-pregunta pasando los dedos por los tomos de los libros.

-No sé, ¿Qué te apetece leer?

-¿Cuál fue el último libro que leímos?

-Oh…-digo rebuscando entre los libros buscando lo que necesitaba hasta que puedo visualizarlo. Lo saco con cuidado y le quito el polvo que ha acumulado después de años sin usarlo y paso mi mano por la portada.

-Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez-lee rápidamente cogiéndolo en sus manos.

-Según tu fue el mejor libro que has leído en tu vida, tu favorito. Aunque normalmente decías eso.

-¿Tu no estabas de acuerdo?

-No, claro que lo estaba. Para mi está también en mi top de lecturas. Es un poco grueso de leer si quieres empezar por otro más flojito…

-No, este me gusta. Empezaré por él.

-Bien, estoy seguro de que te gustara-digo sonriéndole y en ese instante veo movimiento por el rabillo del ojo cuando me giro un poco veo a Johanna en la puerta mirándonos con una sonrisa, pero con lágrimas en los ojos.

-Hey-digo llamando su atención y Kate se gira mirando a su madre.

-¿Estas bien?-pregunta preocupada al verla llorar.

-Si…solo…me emocione a los veros así de nuevo juntos. Me sorprende tanto…yo…lo siento-dice saliendo corriendo de la habitación y me imagino que se le está pasando por la cabeza para ella fue duro perder a su hija y como me paso a mi tuvo que pasar por momentos en que pensó que ya no podría volver a ver lo que acaba de ver, a su hija como mil veces la había visto.

-Voy a ir a hablar con ella-dice Kate sorprendiéndome.

-Voy contigo-digo mirándole seriamente y ella asiente con la cabeza y la sigo hasta el porche donde la encontré. Allí esta Johanna sentada mirando hacia el exterior como hace unos minutos estaba su hija.

-Mama…-dice Kate de repente sorprendiendo a ambos.

-Cariño…lo siento.

-No, no pasa nada. No te he preguntado nunca como ha sido de duro para ti…y no es gusto. Quiero saberlo. Quiero que me hables de eso.

-Tú tampoco hablas mucho de lo tuyo…

-Porque…no quiero haceros daño. Si me queréis tanto como parece…saberlo no os ayudara.

-Necesito saberlo, necesito saber por lo que has pasado para entenderte cariño.

-Puede ser…nos merecemos una conversación sincera.

-Sí, nos la merecemos.

-Solo no este triste ¿sí? No me gusta verte así.

-No estoy triste, estoy feliz…feliz de poder tenerte aquí conmigo-dice Johanna sonriéndole y siento que aquí estoy sobrando que esto es algo que tienen que tener las dos solas. Solo espero que esto les ayude a que su relación sea mejor.

-Voy a dejaros solas.

-No hace falta-dice Kate mirándome.

-No…debéis estar solas para hablar sobre vuestros sentimientos. Además tengo mucho trabajo-digo a la vez que me acerco a ambas depositando un beso suave en sus cabezas-hasta mañana.

-Hasta mañana-dice Kate con una sonrisa y Johanna me despide con un gesto con la cabeza y una sonrisa en la cara.

-No te olvides del libro.

-No claro. Ya te contaré si me gusta.

-Seguro que lo hace. Adiós.

-Adiós.

Salgo de la casa de los Beckett más tranquilo y más feliz que en las últimas veces, todo parece ir mejorando y a pesar de que cada vez tengo menos esperanzas para que recupere la memoria, cada día que pasa veo algo más de ella, algo más de la antigua Kate. Eso me hace sentir feliz y más relajado, solo esperaba poder disfrutar de nuevo de ella, de su amistad ante todo.

CONTINUARÁ…

Gracias a todos por llegar hasta aquí, mañana un nuevo capítulo nos espera, una conversación seria y necesaria entre madre e hija, veremos cómo va.

XXOO

Twitter: tamyalways