Dedicado a la familia Friki que me ayudó con algunas parejas y otras me ayudó random (pero no puedo dedicarlo a él ¿o sí? xD)
Disclaimer: todos los personajes pertenecen a J. K. Rowling
Este fic participa del reto especial navideño "Navidad en pareja" del foro "Provocare Ravenclaw".
Pareja: Bob-Isla (los amo :3)
Toda la familia Black estaba reunida en Grimmauld Place por la cena de Yule. Algunos de los familiares habían invitado a familias poderosas, incapaces de desperdiciar la oportunidad para forjar alianzas beneficiosas. Un sinfín de pláticas superficiales y aburridas llenando el aire le hizo querer escapar, pero sabía que sus hermanos y sus padres se darían cuenta. Debería esperar un poco más o encontrar rápidamente una excusa.
—Mamá, creo que me han caído un poco mal las gambas, iré a la cocina por té y me recostaré un rato en mi habitación —comentó tratando de sonar sincera.
—Voy contigo Isla —intervino Elladora echando su plan a perder.
Intentando que no se notara su irritación, caminó hasta la cocina y pidió el té, tal como había dicho que haría. No podía despertar sospechas. Le informó a los elfos domésticos que se lo llevaran a su habitación y subió junto a su hermana. Una vez en el dormitorio, se sentaron en la cama y poco después, sus bebidas llegaron. Con una pequeña distracción, Isla vertió una poción para dormir en el té de su hermana y le pasó la taza. Miró con avidez como bebía la infusión y poco después caía rendida en los brazos de Morfeo.
Sin perder el tiempo, bajó corriendo hacia la puerta de entrada y salió. El frío invernal de Londres le golpeó la cara, pero no se detuvo para abrigarse. No tenía tiempo que perder, sus padres podrían buscarla en cualquier momento. Corrió hasta el lugar donde Bob le dijo que estaría pero ahí no había nadie. Miró a su alrededor intentando encontrarlo, pero fue en vano.
Se dejó caer sobre una de las bancas que flanqueaban la plaza y suspiró. Había llegado tarde y él se había ido, cosa completamente entendible dado el frío que hacía. Con tristeza, pateó una roca que estaba frente a ella y al moverse, reveló un papel con su nombre escrito encima. Saltó emocionada y lo recogió.
Querida Isla,
supongo que no has podido escaparte, no te preocupes, nos veremos en el verano.
Solo quiero darte un pequeño regalo, detrás de la banca, el tercer ladrillo a la derecha está flojo, muévelo y ahí está. Espero que te guste
Con amor, Bob.
Isla apretó la carta contra su pecho con una sonrisa boba instalándose en su cara y siguió las instrucciones del muggle. Buscó el ladrillo y lo movió, dejando al descubierto un pequeño espacio en el cual descansaba una cajita. La tomó a toda prisa y al abrirla, reveló una rosa que había sido secada para preservar su belleza. Tomó la flor y la guardó en su bolsillo con cuidado, después se agachó y rebuscó en el suelo una piedra afilada con la cual podría tallarle un mensaje al chico. Al encontrarla, rasgó sobre la caja un simple te amo , para que supiera que había encontrado el regalo y lo había apreciado mucho.
Regresó con una sonrisa a casa y poco después de cruzar el umbral, su madre apareció frente a ella.
—¿Dónde está Elladora?—preguntó mirando a su alrededor —¿Y cómo sigues? —preguntó al recordar que su hija no se había sentido bien
—Ella está dormida y ya estoy mejor, vine a cenar un poco más —y sin esperar respuestas, se escabulló en el salón principal.
Había sido una suerte que su madre no descubriera su pequeña escapada, así que trataría de portarse normal durante el resto de la fiesta, aunque la enorme sonrisa en su rostro delataba que algo bueno le había pasado.
