29. Un día en Lannister Corp

Cuando Jaime llegó a la mañana siguiente a las oficinas de Lannister Corp, Cersei sonrió satisfecha. Él descubrió que otro escritorio había sido instalado allí mismo, en su oficina

—Cuando yo me mude a las oficinas de nuestro padre, ésta podrá ser para ti—le dijo sonriente.

Él no se quedaría por tiempo indefinido, nunca iba a ser su lugar. Sólo había aceptado porque sentía que algo le debía a su padre. De todos modos, asintió.

Ella se puso sus lentes y con un control encendió un panel.

—Te enseñaré en lo que hay que trabajar.

Durante la hora siguiente, su hermana le mostró todo en lo que se había especializado la empresa en los últimos diez años. Ella pretendía que él la ayudara a tomar unas decisiones acerca de unas posibles alianzas con otras corporaciones poderosas. Los Tyrell les habían dando problemas últimamente, por lo que ellos tendrían que reforzar su posición. Ella le pasó unos cuantos archivos.

—Aquí están las condiciones, yo ya las leí. Pero es necesario que tú también lo hagas, así tendrás el panorama claro y podrás darme tu opinión.

De modo que Jaime se sumió en la lectura.

A la hora de almuerzo, se escabulló para poder hablar con Brienne.

—¿Cómo estás? —le preguntó.

—Bien—respondió ella—, tus alumnos estaban decepcionados porque los dejarías un tiempo.

Él sonrió. Esa mañana había ido a hablar con Kevan y Barristan, este último quedaría a cargo de sus clases durante su ausencia.

—¿Y tú? —inquirió—¿Me extrañaste mucho?

Ella bufó.

—En la tarde iré a verte.

—Te esperaré.

—¿Con quién almorzarás?

—Con Asha.

—Vaya, ya me reemplazaste.

Ella rió.

—Nos vemos—se despidió.

—Nos vemos—respondió ella.

En su celular, había también un mensaje de Tyrion.

Ty: ¿Resististe medio día?

Como Cersei había dicho, su hermano había decidido tomarse unas vacaciones junto a Tysha. El semestre de ella había finalizado, por lo que aprovechó también de tomarse sus vacaciones en el trabajo y partieron a Asshai durante un mes.

—No me preguntes como es el lugar—le había dicho—,casi no hemos salido de la habitación del hotel—reía.

Jaime había puesto los ojos en blanco. Cuando le contó su decisión de volver a la empresa por un tiempo definido, su hermano no lo podía creer, pero a la vez se alegró así Cersei no lo seguía molestando.

Cuando llegó finalmente a la oficina, una bandeja lo estaba esperando.

—Almorzaremos aquí, si no te molesta—le dijo Cersei amablemente.

Él habría querido juntarse con Brienne, pero era mucho lo que tenía que leer. Miró de nuevo su celular y luego se lo guardó en el bolsillo. Cersei observó su movimiento pero no comentó nada.

—¿Te ha llamado Varys? —le preguntó él.

—No—sus labios se apretaron—. Este tipo era más competente cuando estaba al servicio de nuestro padre.

—No hay pruebas aún, Cersei…

Varys era quién estaba investigando el asesinato de Tywin. Cersei estaba segura (o quería estarlo) de que los Stark lo habían planeado y la ponía furiosa que aún no encontraran pruebas reales para inculparlos. Aún así, él estaba de acuerdo con su hermana, cuando su padre quería algo, lo conseguía, tenía el suficiente carisma, poder, riqueza y autoridad para lograr que las cosas salieran a su favor y que los demás actuaran según sus intereses. Ahora que había muerto, ya se estaba notando la diferencia y eso también molestaba a Cersei. Ella siempre se había visto a si misma como una especie de Tywin con tetas, pero estaba lejos de tener su misma influencia.

—Debemos voltear la investigación a nuestro favor, de forma que el nombre de nuestro padre no quede manchado—continuó ella.

—Si la verdad sale a la luz, deberemos afrontarla.

Él no quería culpar a los Stark, sino encontrar a los culpables reales. "Justicia verdadera" era momento que se acabaran las intrigas y mentiras que habían rodeado a su familia.

Los ojos de Cersei se entornaron en un momento y Jaime pensó que ella le iba a discutir, pero al final pareció decidir que no.

—¿Vino? —le ofreció.

Él aceptó.

—No podré ir todavía—le dijo a Brienne . Eran las seis de la tarde y él aún no terminaba de leer. La reunión con los otros empresarios sería en dos días más.

—No te preocupes—le dijo ella.

—Apenas salga, iré.

—Ok

Era casi medianoche cuando por fin pudo salir. Cersei se había ido recién en su limosina y él ahora iba en un auto con chofer que lo había estado esperando para llevarlo a casa, para su sorpresa. Sacó su celular y marcó.

—¿Si? —contestó Brienne, con voz somnolienta.

—Estabas durmiendo, perdón…yo… no pude salir antes.

—No te preocupes—bostezó—, aproveché de ir de compras, ordenar y hacer unas cuantas cosas.

—Vaya, parece que soy una distracción para ti.

—Sí, bastante.

Él rió.

—Te extrañé—le dijo.

Ella se quedó en silencio por unos segundos, ninguno de los dos solía ser de palabras y él la imaginó toda colorada.

—Yo también—le respondió al final.