Capitulo 4: Trish.

Era una hermosa mañana en Limbo City la que recibió a nuestro agente favorito. Ya había pasado un mes desde que decidió instalarse en esa ciudad y no todo había ido tan mal. Había visto que su primo ya sabía defenderse por sí solo,- claro cuando decidía dejar de ser un niño en carácter y ser serio por una vez - había conocido a otro joven igual a Dante y conoció también a Lady, que era como la hermana peligrosa, agresiva y a veces malvada que nunca tuvo.

Aun así eso no sacaba el mal presentimiento que tenia.

Usualmente Leon era bueno para percibir cuando las cosas están por ir mal, y estos días no eran excepción. Tenía una corazonada de que algo iba a ir muy pero muy mal y odiaba no tener idea de que podía ser. Aunque pensándolo bien, tal vez no sería tan bueno saber que era.

En esos días había visto mucho a Lady, la cual lo recibió como nuevo caza demonios de Devil May Cry mientras el nuevo caza demonios reía como si no hubiera un mañana. Cuando Dante escucho eso no lo podía creer. Primero que recibieran a alguien como cazador de demonios en SU tienda sin su permiso y segundo que lo nombraran a su primo. Él le había argumentado a solas a Lady que mientras que sabía que Leon podría cuidarse por sí solo, no quería perder a su única familia. Lady había argumentado que él podría defenderse solo y que solo se quedaría unos meses más, no había forma de que algo TAN malo le pasase. Y así siguieron discutiendo hasta que Lady ganó.

Luego de eso también había aceptado en ir a muchos más trabajos y descubrió el lado bueno de la ciudad de Limbo City, que podría decirse no estaba tan mal en comparación de las condiciones del barrio en el cual la agencia se encontraba. Había muchos negocios y un montón de gente, las calles estaban mucho más limpias y los edificios no parecían estar ni abandonados o a punto de derrumbarse por una ráfaga de viento, con ello luego de algunos trabajos, Leon se pasaba mas por esas partes de la ciudad.

Era un día de esos en los cuales Nero y Dante se habían ido juntos en una misión en los cuales alguien más apareció por la agencia.

Era un mujer, la cual Leon apenas la vio se quedo estático de la sorpresa, ella era igual a Eva. La mujer- vestida con una remera sin mangas negra dejando ver que ella tampoco sabía lo que un sostén era, unos pantalones de cuero negros ajustado, junto con unas botas negras, unos lentes de sol tapando sus ojos celestes y dos pistolas gemelas, Luce & Ombra- apenas entro inspecciono el lugar notando que no estaban los semi-demonios que buscaba y en su lugar, en la puerta de la cocina, estaba un guapo boquiabierto agente.

- ¿Eva?- Pregunto incrédulo Leon.

A esto la mujer levanto una ceja, no sabía que aparte de Dante hubiese alguien más que supiera acerca de la madre de los gemelos, y la verdad que no le gustaba romper las esperanzas de alguien pero muchas veces al ser confundida, no podía dejarles creer que era Eva.- No, lo siento, mi nombre es Trish.- La chica dijo extendiéndole la mano a Leon. En ese momento el recordó que su primo le dijo acerca de Trish y se sintió como un idiota al haberlo olvidado.- Ugh, lo siento me había olvidado que Dante te menciono.- Le respondió el agente aceptando su mano. Trish levanto sus dos cejas.- ¿Le conoces?- Leon suspiro.- Si, ¿Necesitas algo?- Le pregunto el agente.

-Emm bueno no, nada importante, solo quería hablar con él, ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?- Pregunto la chica, al instante dándose cuenta que sonó un tanto grosera al decir eso y dejo salir un gruñido.

Leon solo rio un poco.- Leon. Leon Kennedy, por si Dante no te lo había dicho, soy su primo.- Dijo el agente con una sonrisa, aun pasando el shock de ver a Trish tan parecida a Eva.

Trish también lo miro incrédula."¿En serio Dante? ¿Es que no le cuentas a nadie sobre tu vida?" Pensó el agente ya acostumbrándose a esas miradas, Trish también se dio cuenta de que lo estaba mirando incrédulamente y, posando una mano en su cadera, se recupero un poco.- Bueno supongo que cuando Dante llegue tendré que sacarle información.- Dijo con una malvada sonrisa. Leon le devolvió la sonrisa y así los dos se sentaron en el sofá discutiendo sobre el agente, Dante, el pasado de Trish y el porqué de su creación.

-Tú y Lady no lo quieren mucho ¿Verdad?-

-Claro que si lo queremos pero a veces suele ser el rey de los idiotas y como venganza tratamos de ser malas con él cuando está de buen humor- Sonrisa.

Leon levanto una ceja pero después sonrió malvadamente.- ¿Puedo ayudar en algo?- Trish lo miro como si estuviera loco.

-¿En serio le harías el mal a tu primo?- Leon solo asintió sin dejar de sonreír.- Pues si ese es el caso, creo que tengo algo.- Ella también sonrió, en el momento encariñándose un poco más con el agente.

Más tarde cierto legendario caza demonios y semi-demonio llegaron por la puerta riendo seguro de algo estúpido que dijo Dante.

- Wow alerta roja.-Dante paró en seco al ver a su antigua compañera y su primo en el sofá conversando, haciendo que el más joven caza demonios cayera al suelo y recibiendo tres cejas levantadas de los demás.- ¿Algún problema?- Dijo inocentemente Trish, como si la conversación de cómo hacerle el mal a Dante que tuvo con el agente, nunca hubiera pasado.

- ¿De qué hablaban?- Pregunto caminando hacia su escritorio sin despegarles la mirada.

Los dos en el sofá intercambiaron una mirada y una sonrisa, la cual desapareció cuando los dos miraron a Dante.- Nada.- Respondieron sincronizadamente como si ya estuviera preparado.

- …Aja…- Antes de que pudiera decir algo mas el teléfono sonó y antes de que cualquiera pudiera pestañar Trish ya estaba atendiéndolo. Leon se acerco a Dante y le susurro.- Es muy parecida.- Dante entendió inmediatamente y susurro.- Lo sé, pero Trish es Trish, aun así algunas veces se comporta como si fuera mi madre.- Suspiro.- Supongo que eso fue porque Mundus trato de hacerla lo más parecida a mi madre para poder engañarme. Y aunque a veces es dulce y se preocupa por nuestro bien, otras veces se nota que me quiere matar.- Leon lo miro como si fuera un idiota.- Seguro eso es tu culpa.- Le dijo.

- Bueno chicos hay un demonio en el centro de la ciudad, ¿Quién va?- Pregunto Trish e inmediatamente Leon junto sus armas, agarro las llaves de la motocicleta y con un "Yo voy" se dirigió a exterminar a dicho enemigo dejando atrás a un enfadado Dante, un confuso Nero y una malvada Trish, la cual miraba a Dante con un plan en la cabeza para subirle la deuda que tenía.

-XXX-

Más tarde en la noche, Trish estaba en la cocina intentando ver si podía limpiar un poco y rescatar algo de comer mientras que Nero estaba observando incrédulo a Dante, el cual estaba frente a un espejo haciendo poses sexys luego de haberle ganado 5-0 en el billar a Nero.- Estoy seguro de que hiciste trampa.- Dijo el ex-miembro de la Orden examinando la mesa de billar por lo que parecía la quinta vez.- Eso es porque eres un mal perdedor niño.- Le dijo seguro de sí mismo.

Trish salió de la cocina con cuatro platos de hamburguesas dejándolas en el escritorio de Dante.- Hora de comer.- Nero y Dante inmediatamente estaban sentados alrededor del escritorio comiendo.- Por fin algo que no es pizza.-

Dante lo miro herido.- ¿Y qué tiene de malo la pizza? ¿Cómo no puedes amarla? Es lo mejor en este mundo.- Dijo el aun mirándolo como si le hubiese salido una segunda cabeza.-Es rica sí, pero deberías comer otras cosas.- Contesto Trish por Nero con su voz maternal.

Antes de que el semi-demonio pudiera contestar algo las puertas se abrieron para revelar a un muy cansado Leon. El agente suspiro cerrando la puerta y desplomándose en el sofá, ojos cerrados y totalmente sucio.- ¿Estás vivo ahí?- Pregunto Dante recibiendo un golpe en el hombro de parte de Trish.-¿Qué?- Trish rodo sus ojos agarrando el ultimo plato de la mesa y dirigiéndose a donde estaba el agente.- Así que, ¿Qué demonio encontraste?- Pregunto ella, sentándose en el sofá junto con el agente y dándole el plato, el cual Leon acepto agradecidamente.-Bueno era un demonio eléctrico, demasiado rápido, eh ahí el problema de que tarde tanto. Por suerte murió rápidamente luego de unos ataques físicos.- Respondió dándole un mordisco a su hamburguesa.- Grrr, un Blitz.- Respondió Nero.- Realmente odio esas cosas.- Y Dante le asintió afirmando su punto comiéndose el resto de su hamburguesa en un mordisco.-Estoy de acuerdo ahora.- Fue la respuesta del agente.- Pero, no estás herido ¿Verdad?- Pregunto Trish preocupada, entrando en el rol materna- como Nero le llamaba- que casi siempre utilizaba con Nero y Dante. Leon solo negó con la cabeza terminando su comida.- Solo cansado, esa cosa me estuvo haciendo correr por casi toda la ciudad, el desgraciado.- Suspiro. Dante solo rio, recordando la primera vez que se enfrento a esa cosa, mientras que Nero sacudió la cabeza, también recordando sus luchas contra los Blitz.

Luego de comer, Trish se despidió y prometió volver lo más pronto que pudiera, tal vez para cerciorarse de que el agente siguiera vivo, y se fue." Sé que solo tiene la necesidad de cuidarnos por ser familiares de Sparda, pero eh pasado por peores que un pequeño demonio eléctrico." Fue lo que pensó cuando Trish se fue y seguidamente se quedo dormido. Dante estaba dormido con los pies sobre su escritorio y una revista en la cara mientras que Nero estaba sentado en una silla en frente de su escritorio, brazos cruzados en el, cabeza entre ellos y profundamente dormido.

Al día siguiente, alrededor de la tarde, Leon estaba en la cocina, Nero estaba tomando un baño y Dante estaba leyendo una revista en su escritorio como siempre cuando sorprendentemente recibieron una llamada. "Los demonios estos días realmente están activos." Pensó Dante al darse cuenta de que ni Trish ni Lady en la ciudad le estaba sacando los trabajos.

- Devil May Cry.- El caza demonios contesto.-Contraseña.- Se escucho de su lado de la conversación. Luego de escuchar toda la explicación sobre un demonio azul que estaba matando humanos a diestra y siniestra contesto.- Vale…- Suspiro.-…Estaré allí en unos diez minutos.- Leon salió de la cocina con un vaso de agua en la mano.- ¿Vas tu?- Pregunto medio agotado. Dante noto eso."Me pregunto si ese cansancio será por algo que paso antes o solo por el demonio de ayer." Pondero el hijo de Sparda y asintió, juntando sus pistolas y Rebellion.- Volveré en tres horas.- Dijo y dejo en su motocicleta a una pequeña ciudad cercana a terminar con ese tal demonio azul.

-XXX-

Dante condujo más lento al entrar en la ciudad- a comparación de Limbo era una ciudad bastante ordenada, pero lo que no encajaba es no hubiera nadie en las calles. Claro un demonio está matando a casi todos en la ciudad y era muy tarde, pero aun así algo estaba raro. Tenía el peor de los presentimientos, y también tenía un mal sabor en la boca como cuando uno gana una lotería y luego descubre que el premio es una lata de sopa. Bueno Dante tenía el presentimiento de que algo cambiaria cuando llegase a su destino, pero no tenía ninguna pista de lo que podría ser.

Dante siguió observando toda la ciudad, los edificios eran muy altos y parecían bien estructurados, las calles estaban impecables, demasiado impecables, había tiendas de todas las clases en cada esquina- tal vez una ciudad de comercio-. Dante miro el reloj en su muñeca. 9:56 pm. Había llegado hace una hora a la ciudad y aun no encontró nada. Unas cuantas calles pasaron y Dante estaciono su motocicleta decidiendo seguir su camino a pie. Comenzó a caminar con sus manos cerca de sus pistolas, algo andaba cerca, no tan cerca como para saber exactamente que era pero suficiente para saber que estaba ahí.

"¿Alguien decidió salir de su escondite? Muy bien, bebe, te arrepentirás por pensar que jugar con migo era tan fácil." Pensó el caza demonios. Siguió caminando notando que los edificios comenzaban a ser mucho más altos pero a la vez algo viejos, empezaba a haber pocas cantidades de sangre en las calles y lo más preocupante es que la presencia seguía allí. Era una presencia familiar. Eso Dante lo sabia pero no tenía ni idea de quién podía ser.

Diez minutos después, las calles ya estaban cubiertas de sangre, sintió que lo observaban y volteo apuntando con Ivory hacia la nada. "Qué raro, podría jurar que estaban detrás de mí." Luego volteo de nuevo, encontrando nuevamente con las silenciosas calles. Dante bajo su arma pero no la guardo, siguió caminando hasta que vio una sombra más adelante. Estaba muy lejos así que Dante no sabía si pertenecía a un hombre o mujer. La sombre miro en la dirección del hijo de Sparda y comenzó a correr hacia el lado contrario. Inmediatamente Dante la siguió, tenía el presentimiento de que esa sombra era el causante de todas las muertes en la ciudad.

La sombra lo guio por toda la ciudad, dirigiéndose hacia las partes más antiguas, donde la condición de la ciudad era similar- sino igual- a la de Limbo y se notaba era en esas partes donde la sombra se ocultaba pues a comparación de antes, ahora la ciudad parecía haber sido creada con sangre. Era una cantidad alarmante y Dante entendió donde estaba la gente que le faltaba a la ciudad. Muertos. La sombra entro en un callejón y se detuvo en el final de este volviendo a mirar a Dante.

El caza demonios le apunto con sus fiables pistolas, estando a unos metros de la sombra y le grito.

-Vale, ya me harte de tus juegos, ya sal y pelea como un verdadero demonio.-

La sombra parecía meditar esa opción, lo cual enojaba más a Dante, hasta que lentamente comenzó a caminar fuera de la oscuridad. "El mal presentimiento volvió." Pensó Dante ajustando su agarre en las pistolas, tan fuerte que sus manos se volvieron blancas. La sombra, perteneciente a un hombre, siguió caminando lo más lento posible hasta que por fin fue alcanzado completamente por la luz de la luna y revelando su identidad. Los dos se quedaron estáticos.

Gotas de agua eligieron ese momento para caer de sus correspondientes nubes, el silencio momentáneamente roto por el sonido de dos pistolas cayendo en el suelo, mientras Dante se alejaba unos pasos de la sombra con sus ojos totalmente abiertos que pensó que tal vez se le salieran "Es imposible, debo estar soñando."

A lo lejos ese lugar lleno de sangre lo único que se podía ver en esa tormentosa noche eran dos figuras, una vestida en rojo como la sangre de las pobres victimas que habían sido asesinadas mientras que la otra estaba vestida en azul como el cielo que en esos momentos yacía oculto por grises nubes. Dos figuras que parecieron nacer para luchar el uno contra el otro. Dos figuras provenientes de la misma familia pero con objetivos distintos, una buscando poder y la otra siguiendo el legado de su padre. Dos personas exactamente iguales de pies a cabeza, con impresionantes habilidades, armas de otro mundo, pero a la vez esas dos figuras son totalmente diferentes la una de la otra, en carácter y personalidad. Dos semi-demonios completamente distintos.

Esas dos personas, que combinadas forman el color morado, eran, son y serán por toda la eternidad los hijos gemelos del legendario Caballero Oscuro Sparda, demonio que se rebeló contra el mundo demoniaco y Mundus para proteger la humanidad.