Capitulo 5: Vergil.
-Seis horas ¿Dónde demonios esta?-
-Cálmate un poco, tal vez solo encontró una chica con quien pasar la noche.-
-Seria la opción más razonable.-
-Lo sé.- Suspiro.- Pero sé que algo malo paso, algo muy malo.-
Hace unas seis horas que el hijo menor de Sparda había partido en una simple misión de exterminar un demonio y aun no volvía. Leon sabía que podía cuidarse de sí mismo pero eso no sacaba el hecho de que sabía que algo muy malo había pasado. En ese momento el agente estaba sentado en el sofá junto con Lady mientras que Nero y Trish estaban parados enfrente de ellos. Los tres estaban tratando de calmar al mayor caza demonios por dos horas pero al parecer no daba resultado.
-Se que Dante a veces parece un niño pero él sabe lo que hace. Tal vez no era solo un demonio y fue a cazar los demás.- Razono Trish, quien sinceramente también sentía que Dante estaba en graves problemas pero decidió por una vez darle una oportunidad y trato de calmar a Leon.
-Lo ves seguro es eso.- Acoto Lady.- Por más que quisiera estar de acuerdo con las dos, también tengo la sensación de que algo anda mal.- Dijo Nero.
Lady suspiro.- Vale, les probare que no pasa nada, Leon y yo iremos en mi moto hacia la ciudad esa donde debe estar Dante.- Los tres asintieron a la idea de Lady. Leon y Lady se pararon y se dirigieron a la puerta.- Nosotros esperaremos aquí y tengan cuidado.- Les grito Trish a los dos caza demonios que ya estaban saliendo de la puerta.
-¿Segura de que quieres ir? Puede ser peligroso.- Dijo en broma el agente. Lady lo miro con una sonrisa, acostumbrada a eso pues ella también veía al agente como un hermano- un peligroso, habilidoso, súper agresivo cuando se lo provoca y guapo hermano.- ¿Qué pasa tienes miedo?- Contesto ella colocándose su casco y subiendo a su motocicleta. Leon agito la cabeza.
-No en esta vida.- Y subió detrás de Lady colocando sus brazos alrededor de su estomago. Lady rio y acelero a fondo hacia donde Dante estaba, no quería admitirlo pero incluso ella sabía que esta situación era mala pero no creyó que fuera demasiado para el legendario caza demonios.
-XXX-
Dante's POV (Punto de vista)
Estaba totalmente quieto… Aunque quisiera no podría moverme… La lluvia caía con demasiada fuerza que de no ser mitad demonio me sería imposible ver hacia adelante. Un rayo cayó del cielo resonando en todo el lugar e iluminando un poco la vista- no lo admitiría ahora pero las tormentas como estas a veces me daban un poco de miedo, después de todo por lo que he tenido que pasar-. La luz que el rayo emitió fue suficiente para ver a Ibor y Ebony tiradas unos metros delante de mí pero mi vista no estaba en ellas sino que estaba centrada en el hombre metros delante de mis pistolas. Un hombre que hace mucho no veo y creí no vería jamás. Un hombre que me traiciono por poder e intento matarme. Un hombre que debería estar muerto o ardiendo en el Infierno. Mi hermano gemelo Vergil.
Vergil no se movía por lo que tome mi chance para cerciorarme de que fuera en verdad él. Todo estaba igual a la primera vez que nos enfrentamos, incluido el clima, en aquella torre. Traía puestos un par de botas que le llegan hasta la rodilla de color marrón, pantalón negro, un chaleco sin mangas negro, guantes sin dedos de un color un tanto amarillo apagado y a diferencia de mi trae puesta una elegante gabardina azul que se movía elegantemente junto con el viento. Su cabello esta hacia atrás, como siempre desafiando la gravedad, claro que la lluvia está haciendo que quede como el mío- aun así Vergil siguió sin moverse. Pero lo que llamo mi atención más que nada fueron sus ojos, esos ojos azul cielo iguales a los míos que siempre muestran una máscara de hielo eran diferentes…
Eran de color ámbar…
No evite mirarlos fijamente, había leído algo sobre ojos ámbar años atrás pero sinceramente no estaba interesado en leer que decía y por primera vez en toda mi vida desearía haber leído ese estúpido libro.
Los dos estábamos totalmente quietos, sin hacer ningún movimiento, de vez en cuanto le tiraba miradas a mis pistolas, preguntándome si podría llegar a ellas sin que Vergil me atacara- Claro, si lo que quería era atacarme. Nero tiene a Yamato, yo mismo se la di hace tiempo, lo sé pero eso no evita el hecho de que Vergil podría tener un as bajo la manga, por ello no baje la guardia y me decidí a romper el perturbarte silencio que nos rodeaba.
-Así que, ¿Vienes por otra conmovedora reunión familiar?- Dije y al momento me maldije a mí mismo por mi elección de palabras. Esto estaba pareciendo un gran De ja vu y me comenzaba a molestar, al igual que el silencio que estaba alrededor de nosotros, pues Vergil no dio nada en respuesta.
Mi hermano siguió como estatua observándome fijamente, parecía indeciso en que hacer, y en ese momento me puse a pensar. Si no está muerto, ¿Recordara algo de lo que ha pasado? ¿Seguirá buscando el poder de Sparda? ¿Es el mismo que fue antes de la isla? Millones de preguntas rondaban en mi cabeza pero no sabía la respuesta de ninguna de ellas, pues lo que me traía confundido era ese horrible color ámbar en sus ojos, no sabía que significaba y realmente quería saberlo. El perturbador silencio siguió por varios minutos hasta que no lo pude aguantar más y abrí la boca para decir algo pero algo inesperado me detuvo en mis movimientos.
Vergil utilizo factor sorpresa y con su velocidad corrió hacia mí, junto mis pistolas en el camino y comenzó a dispararme- lo cual me sorprendió pues él una vez me dijo que no utilizaba armas de fuego pues las consideraba no dignas de un verdadero guerrero- con mis pistolas y con esas molestas espadas de energía que jamás entendí como las invocaba.
Deje de pensar y esquive todos los ataques alejándome de él, no lo atacaría hasta saber qué demonios pasaba, o como mínimo como es que seguía vivo.
Escuche un ruido a mi derecha y al parecer Vergil también pues una casi invisible sonrisa apareció en sus labios y volteo la cabeza hacia donde provenía el ruido mientras yo hacia lo mismo. En el momento en el que vi que había provocado el ruido supe que ese mal presentimiento que tenia, ahora estaba completo.
Mi hermano gemelo, el cual debería estar muerto, estaba vivito y coleando enfrente de mí. En sus manos estaban mis propias pistolas, apuntándome, sus ojos tenían un perturbador color ámbar y sus labios estaban curveados en una diminuta sonrisa malvada. A nuestra derecha estaba parado un gran ejercito de Blitz,- demonios que utilizan la electricidad como armadura y arma- y Frost.- los cuales están creados de hielo, utilizándolo como arma, y son capaces de regenerar sus miembros perdidos.
"Estoy jodido" Fue el único pensamiento que se me pasaba por la cabeza mientras agarraba a Rebellion, lanzándome hacia la horda de demonios, sin importarme si mi hermano estaba conmigo o en mi contra en esta. Primero debía eliminar a todos y cada uno de los enemigos y luego confrontaría a mi gemelo.
-XXX-
Leon y Lady estaban conduciendo a toda velocidad debajo de la lluvia por la ciudad adonde Dante había viajado unas cuantas horas atrás, Lady estaba concentrada en no chocarse nada mientras que Leon analizaba el lugar buscando cualquier pista que sirviera para encontrar a Dante. En ese momento Leon vio delante de ellos algo rojo y pensó que podía ser el caza demonios perdido.- DETENTE.- Leon grito y Lady detuvo la motocicleta. Los dos fijaron sus vistas y lamentablemente no vieron al hijo menor de Sparda sino que vieron la moto de Dante pero con ello sabían que debía estar cerca. Leon examino la moto y vio que las llaves estaban puestas,- lo cual no le sorprendía: la ciudad estaba desierta, la lluvia imposibilitaba la vista de cualquier humano y Dante casi siempre dejaba las llaves puestas sin preocupación de lo que podría pasar - por lo cual se bajo de la moto de Lady y se dirigió a la de Dante.
La mujer levanto una ceja.- Leon, ¿Qué hace…-
-Me llevare la moto, así iremos más rápido cuando encontremos a Dante.- Le interrumpió el agente y se subió en la motocicleta de Dante arrancando y acelerando a todo lo que daba con Lady atrás de él. Condujeron por la ciudad, esquivando señales de tráfico, edificios, postes de luz, semáforos y cualquier otra cosa que apenas se viera por la lluvia notando que cuanto más se adentraran en la ciudad más sangre yacía en el suelo, lo cual los alarmo mas cuando de repente se escuchó un ruido de metal contra algo a lo que se le podía llamar carne lo cual hizo que derraparan y detuvieran sus motocicletas, cuando las detuvieron por completo Lady se quito el casco y lo dejo colgando, miro al rubio caza demonios.
-Tomo esto como una pista de donde esta Dante, ¿Y tú?- El agente asintió.- Vamos hay que apurarnos.- No espero a la respuesta de la caza demonios, el solo acelero y siguió por las calles con Lady detrás de él, continuaron sin encontrar nada nuevo, aparte de cantidades alarmantes de sangre, durante unos momentos hasta que llegaron hasta el final de la calle, la cual estaba cortada por una alto edificio, los dos detuvieron sus motocicletas y Leon miro a Lady.
-¿Trepamos? Ojos en el cielo podrían servir.- Lady asintió en acuerdo y los dos bajaron de sus motocicletas llevándose las llaves y cuando vieron que las puertas no abrieran las patearon para entra en el viejo edificio.- Parece un hotel.- Dijo el agente al observar el escritorio y en la pared detrás de él había un mueble lleno de llaves.
- Y todo hotel tiene azotea, solo hay que encontrar las escaler…- Disparos y un gran ruido de hielo chocar contra el suelo corto lo que la caza demonios iba a decir.- Y pronto…- Acoto el agente entendiendo a que se refería y comenzando a buscar las escaleras. Luego de unos minutos, unas cuantas puertas derribadas y muchos oscuros pasillos, al fin encontraron la que llevaba a las escaleras- las cuales estaban tan viejas como el hotel. Si alguno estaba por decir algo fue interrumpido pues otra vez se escucho un ruido pero esta vez fue más eléctrico y los dos lo tomaron como un trueno. Comenzaron a subir lo menos lento que pudieron las escaleras, que por más que estén hechas de cemento parecían a punto de hundirse bajo sus pies.
Subieron por unos veinte pisos hasta que llegaron a la puerta de la azotea.- Y al fin que el endemoniado edificio se acaba.- Se quejó mientras Leon se rio un poco para después centrarse en la puerta. Trato de abrirla pero obviamente estaba cerrada así que desenfundo su Wing Shooter y le disparo al picaporte. - ¿Lista?- Le pregunto a Lady, ella se acomodo a Kalina Ann en sus hombros y miro que tuviera todas sus armas, y luego le asintió al agente quien miro si tenía sus dos armas y abrió la puerta de una patada. El agente salió primero, notando que la lluvia seguía cayendo pero no hacia su vista imposible, mirando alrededor buscando la fuente de todos los ruidos que habían escuchado, con la caza demonios detrás de él. Los dos localizaron de donde provenía tanto ruido cuando vieron a un ejército de Blitz y Frost, en el medio de los enemigos estaba la silueta roja de Dante con su espada matando a tantos como podía y esquivando los ataques- se notaba desde donde Leon y Lady estaban que Dante se estaba cansando rápidamente, lo que les dio a entender que hace rato estaba luchando- pero lo más sorprendente para los dos cazadores fue ver al gemelo de Dante estático sin que ningún enemigo le golpeara. Lo que si podían notar es que Vergil solo atacaba a Dante cuando este había terminado con un demonio y dejaba de atacarlo cuando empezaba a pelear con otro.
-¿Qué hace Vergil aquí?- "vivo." La mente de Lady añadió. Leon solo sacudió con la cabeza.- No lo sé pero me encantaría saber por qué está atacando a Dante o porque nadie lo ataca.- Los dos se miraron y desenfundaron sus armas, disparándole a un Blitz cerca de Dante y, desde la distancia, ayudando a disminuir el número de enemigos.- Deberías llamar a Trish y dejarle saber lo que estamos viendo.- Leon dijo y Lady dejo de disparar con su mano izquierda para utilizar su teléfono.
-Trish… Larga historia.-
-XXX-
Dante's POV (Punto de vista)
Mate a cuantos Frost podía, sabiendo que no podría dañar a los Blitz sin dispararles primero y cierto adorado gemelo mío tiene mis pistolas. Seguí luchando unos minutos lanzándole miradas a Vergil y luego de un momento me di cuenta de que no se movía sino era para dispararme cuando acababa con un Frost. Eso me hizo enojar pero lo que colmo el vaso es que aparentemente nuestros amiguitos los había mandado mi hermano, después de todo nadie le tocaba ni un pelo- el cual a este punto ya era igual al mío y si no fuera por nuestras ropas no se nos podría diferenciar.
No entendía porque Vergil querría seguir atacándome después de haberle ayudado a sacar la influencia que Mundus tenía sobre el."Aun si el resultado fue supuestamente matarlo." Pero sus ojos me daban todas las respuestas que pudiera necesitar y más.
Había algo mal en mi hermano y juro que encontraría que cosa anda mal o yo no soy Dante, el hijo menor de Sparda.
Continúe matando a cuantos enemigos pude notando que mis energías se estaban yendo hacia la tumba drásticamente- lo cual me lo esperaba, estoy gastando mucha energía en atacar y esquivar a estos endemoniados monstruos, los cuales no parecían terminar en venir. Deje de quejarme cuando sentí dos presencias humanas a lo lejos y supe que debía seguir luchando. "A lo mejor me vienen a ayudar." Pensé, claro, yo no era uno de jugar el rol de damisela en peligro y jamás lo haría si tenía algo que decir en eso, pero mis energías ya están casi al fondo y mi hermano mayor no me devolvería mis armas para eliminar a los Blitz.
Pasaron casi treinta minutos- y lo sé porque conté todos los condenados segundos- y aun no llegaba quien fuese el dueño de la presencia que sentí. Esquive el ataque de un Frost por un milímetro, lo mate con mi espada y me voltee para ver que un Blitz me iba a golpear. Cerré los ojos sabiendo que no había manera de que pudiera esquivar ese ataque con tan poca energía y tan cerca de ser completado pero el golpe nunca llego, lo que si paso fue que las presencias humanas se hicieron más fuertes, se escucharon disparos y el Blitz que me estaba por atacar gimió en dolor.
Abrí los ojos para ver que la armadura de electricidad de este Blitz se había ido y gaste nada más que un segundo en ver arriba en un edificio de veinte pisos a Leon y Lady disparando hacia la horda que me rodeaba. Sonreí y me dedique a atacar a los enemigos, ponderando que le diría a mi primo acerca de Vergil pero deje eso para después de destruir a todos los enemigos.
-XXX-
Pasaron unos cuantos minutos en los cuales lograron destruir a casi todos los demonios, sin embargo ya los tres habían descifrado que si Vergil seguía en pie, continuarían llegando mas y mas demonios.- Tenemos que dejar a Vergil inconsciente.- Leon asintió a esto y en ese momento se le ocurrió un plan- no estaba seguro de que funcionaria pero podían probar.- ¿Dante tiene celular?- Un movimiento de cabeza afirmativo.- ¿Tienes su número?- Otra afirmación.- Dame tu teléfono.- Lady lo miro con una ceja levantada pero hizo lo que le dijo y le entrego su celular. Leon marco el numero de su primo y continuo disparando.- Dante. Si, un presentimiento. ¿Dudabas? Si los dos. Escucha, tengo un plan. Tienes que atacar a Vergil. Solo confía en mí y haz lo que te dije. Trata de distraerlo.- Fue lo que Lady escucho y luego el agente colgó.- ¿Qué tienes en mente?- El agente le susurro algo en el oído y ella sonrió.
- Buen plan, ¿Seguro que funcionara?- No puedo aguantar pero asegurarse y recibió justo la respuesta que esperaba.
-Si la dama de la Fortuna está de nuestro lado….- "Esa respuesta es lo único que necesito." Pensó Lady, enfundo sus armas y desenfundo a Kalina Ann.
En el momento en que los dos vieron a Dante correr lejos de los monstruos y utilizar su velocidad para atacar a Vergil, Lady supo que era su oportunidad. Los dos vieron que Vergil fue noqueado al suelo- obviamente no esperando ese ataque- y Ebony e Ivory cayeron al suelo.- Ahora.- Lady disparo un cohete en dirección a Vergil, el cual lo único que logro fue herir a Dante con una de sus espadas de energía en el hombro derecho antes de que quedara inconsciente por el impacto del cohete.
Los tres caza demonios enfundaron sus armas y observaron como la horda de demonios comenzaba a desaparecer.- Tu plan funcionó.- Lady le sonrió a Leon, quien solo asintió y dijo.- Vamos, tenemos que bajar.- y luego corrió escaleras abajo con la joven detrás de él.
-XXX-
Dante's POV (Punto de vista)
Escuche mi celular y enseguida lo tomo, vi en el indicador el numero de Lady y al instante respondí.- ¿Lady?- Escuche la voz de Leon.- ¿Teníais el mismo pensamiento que yo?- No evite preguntarle, sabía que esos dos hacían magia en cuanto a presentimientos.- Habían tardado mucho. ¿Trish y Nero se quedaron? Eso significa que no me extrañaban.- Suspire melancólica y dramáticamente.- ¿Un plan? Vale… ¿Por qué? ¿Distraerlo? Vale.- Y con eso colgué.
Cuando termine de hablar con Leon entendí su plan, quería dejar inconsciente a Vergil para que la horda desaparezca, así que me aleje de los demonios y corrí hacia mi hermano lo más rápido que pude. Efectivamente mi ataque lo noqueo al suelo, al parecer no se esperaba eso. Grite de dolor un poco cuando una de sus espadas se clavo en mi hombro derecho, saque la espada y mire como se desvanecía en mi mano, al igual que mi herida se curaba. Luego sentí uno de los cohetes de Lady impactar con el suelo y mire adelante para ver mis fiables pistolas cerca de Vergil, quien estaba boca abajo, y si no fuera por la destrucción de la ciudad, el poco de sangre de sus heridas causadas por el cohete y toda la calle sangrienta, parecería como si estuviera durmiendo pacíficamente- tirado en el suelo pero igual durmiendo. Me acerque, enfunde a Ebony e Ivory y camine hacia Vergil guardando a Rebellion.
Me quede parado esperando a que Leon y Lady llegaran, tardaron unos quince minutos en llegar.- Buen disparo y buen plan.- Les dije, Lady solo me sonrió orgullosamente y Leon asintió mirando a mi gemelo.
- ¿Por qué te estaba atacando?- En ese momento Lady y yo supimos que deberíamos decirle lo que le había pasado a Vergil hace mucho tiempo atrás.
-Primero que nada volvamos a la tienda y luego hablamos de esto. ¿Okay? Es una larga historia- Le dijo Lady a mi primo y no pude evitar dejar salir una pequeña sonrisa. Juraría que cuando quieren esos dos parecen ser hermanos, lo bueno es que no, no me gustaría ser sobrino de Arkham…
-Vale…- Leon suspiro.
Y yo también habría suspirado, después de todo estoy seguro de que este problema nos tomara tiempo, y de alguna forma u otra se que Nero, Trish, Lady y Leon también lo saben.
