No se pueden quejar, este fic ha atrapado mi atención este último tiempo y cuando puedo lo actualizo, espero que les siga gustando!

Capítulo 6

Kate empujó a Rick dentro de un local de ropa masculina de moda. Él la miró como si no comprendiera.

-Tengo suficiente ropa, Kate… ¿o es que no te gusta lo que uso?

-Quiero hacerte un regalo…- dijo ella y sonrió.

-No quiero que estés gastando dinero… no hace falta…

-Quiero tener una atención contigo… además, tengo mis ahorros…

-Escucha… tienes unas "atenciones" por demás de interesantes, esto de verdad no hace falta…

-Creo que me conoces poco, pero sabes que no me echaré atrás… relájate y disfrútalo…

Kate terminó comprándole una camisa y sonrió satisfecha cuando salieron.

-Ahora, vayamos a comprarte algo lindo para ti…- dijo él y entrelazó los dedos con ella. Kate lo miró de costado, se sentía rara, no porque no estuviese a gusto, pero estaba haciendo lo que creyó que nunca haría, tener una relación…

Se detuvieron en varias tiendas y Rick le compró vestidos, perfumes y un conjunto de ropa interior que ella prometió estrenar con él.

Dejaron las bolsas en el hotel, Kate aprovechó para llamar a su padre y avisarle que todo estaba bien y luego se fueron a cenar a un restaurant. Ninguno de los dos se había imaginado que el otro sería tan divertido a la hora de contar anécdotas. Ella le contó sobre su infancia y él sobre su adolescencia.

Por supuesto, en ambas conversaciones faltó el ingrediente dramático que ambos habían vivido, pero que eludieron porque no querían ponerse tristes en ese momento…


Cuando volvieron a la habitación, pidieron una botella de champagne y mientras él servía las copas, ella se dedicó a disfrutar de la vista.

-Wow… esto es impactante, Castle…- le dijo con su mirada fija en un punto, entre todas las luces.

-Lo es…- dijo él entregándole su copa y besando su cuello mientras la abrazaba por detrás.

Chocaron las copas y él sonrió. No tenía idea de adonde iría todo eso que estaban compartiendo pero quería asegurarse de que ambos lo disfrutaran al máximo.

-Dime… ¿cómo lo estás pasando?- le preguntó él mientras deslizaba una mano por debajo de su remera, haciéndola suspirar.

-Increíble… ¿por qué lo preguntas?

-No lo sé… es raro todo esto… quiero decir… me vuelves loco, de eso no hay dudas… pero… no sé… no quiero asustarte… pero siento que tengo ganas de seguir aquí contigo… y no solo para divertirnos…

-Lo sé… a mí me pasa algo similar… disfrutémoslo, Castle… tenemos la posibilidad de compartir esto, y yo lo estoy pasando de maravilla…- dijo y empujó la mano de él hacia abajo, por dentro de su ropa interior.

-¿Qué pasa contigo, chica motociclista?- le dijo acariciándola mientras ella descansaba su cabeza sobre el hombro de él.

-Solo…- dijo ella totalmente entregada a él- intento disfrutar…

-Bien… disfruta…- le dijo él al oído y levantó su falda, deslizando su ropa interior hacia abajo.

Hicieron el amor en esa posición, solo se detuvieron para que él usara protección, consciente de que ninguno de los dos quería problemas a esa altura…

-Dios… vas a matarme…- dijo él respirando con dificultad y ella sonrió, acariciando sus facciones cuando se acostaron en la cama.

Se quedaron dormidos abrazados, ella apoyada en el pecho de él, acariciándolo y suavemente y aunque era temprano, ninguno de los dos estaba en condiciones de trasnochar.


Se despertaron tarde al otro día cuando les llevaron el desayuno…

-Hey… parece que dormimos como diez horas…- dijo él desperezándose, con la bata anudada a la cintura.

-Mmm…- dijo ella estirándose un poco, sin advertir que él la miraba interesado- ¿qué miras?- le preguntó cuando se dio cuenta.

-A ti… eres increíble, Kate…- le dijo y ella, a pesar de todo, se sonrojó.

-Tú no te quedas atrás...- dijo y alzó las cejas.

-¿Qué haremos hoy?

-¿Casino?

-¿A esta hora?

-Estamos en Las Vegas…

-Eres menor…

-Te puedo ver jugar… ¿qué pasa contigo?

Rick sonrió y asintió. Se sentó a su lado en la cama y desayunaron relajados. Ella se cambió luego y él aprovechó para llamar a Alexis.

Cuando Rick la vio aparecer pensó que se desmayaría. Kate tenía puesto el vestido que él le había regalado, de un rojo oscuro, ajustado al cuerpo y largo por debajo de las rodillas. No era muy escotado pero Rick sabía lo que había debajo y prefirió no recordar.

El vestido estaba acompañado por el cabello suelto, sobre los hombros y unos tacos altísimos.

-Estoy lista…- le dijo y Rick pensó que Kate había madurado en cuestión de segundos.

-Wow… vámonos pronto porque no respondo…

Fueron al casino más cercano al hotel y Kate se mostró interesada en ver todo lo que él le mostraba, era la primera vez que visitaba un casino y aunque sabía jugar a todos los juegos, él la notaba ansiosa…

Kate se quedó al lado de Rick y disfrutó de verlo jugar, especialmente cuando ganaba. Varias veces durante el juego, Kate se dio el gusto de aconsejarlo y Rick comprobó que ella tenía aptitudes para eso también…

Pero llegó el momento en que ella se aburrió y comenzó a hacerle comentarios, dejándole saber que estaba más preocupada por volver al hotel y hacer otras cosas…

Rick no se hizo desear y terminaron yendo a la habitación otra vez, y ella le propuso jugar strip poker y al poco rato estaban los dos casi desnudos, mirándose con intensidad mientras él mostraba su último juego, por el que ella le había apostado hacerle todo lo que él quisiera en caso de perder…

Luego de una sesión intensa de masajes, caricias y erotismo, Kate terminó agitada, muerta de risa y teniendo un poco de pena por el estado en que él había quedado…

-Dios… nunca me había divertido tanto…- dijo Rick casi sin aire.

-Yo tampoco…

-¿Sabes? Tenía un ridículo ranking con Meredith sobre nuestros mejores momentos… y pensé que eran buenos…- sacudió la cabeza- ninguno de ellos fue mejor que los que pasé contigo…

-Mmm… Castle… qué confesión…- dijo ella divertida.

-Es la verdad… solo me resta pedirte que te cases conmigo, ¿qué me dices?

-Hagámoslo…- dijo y él se perdió en su mirada.

-¿De verdad te casarías conmigo?

-¿Por qué no? Somos increíbles juntos…

-Oh vamos… tienes 19 años, Kate… ¿qué harías con un tipo divorciado y con una hija?

-¿Qué tal si en lugar de casarnos jugamos un concurso de quién soporta más alcohol?- dijo ella y sonrió.

-¿Aquí?

-No seas aburrido, Castle…- le dijo ella y lo tomó de la mano para que ambos fueran a vestirse…


Bueno, no se pueden quejar, hubo propuesta de casamiento y todo, aunque no se la tomaran muy en serio ninguno de los dos... esto sigue pronto! Gracias por leer!