Capitulo 3 "Antinatural"

Al día siguiente fueron al bar donde Luna estaba trabajando todavía.- Antinatural- Leyó en voz alta Usagi. Ese era el nombre del bar, pintado con letras verdes sobre un fondo negro y colocado arriba de la entrada.

- Ya verás, te va a gustar. Tiene un rollo muy guay.- En cuanto entraron todo el mundo comenzó a saludar a Luna.- ¡Pero que ven mis ojos! ¿Habré bebido demasiado hoy?- Dijo riéndose su jefe al verla en su día libre. Era un hombre corpulento, con problemas de sobre peso. Tenía bastante entradas en su cabello gris, que se acentuaban más con la coletita baja que llevaba. Sus ojos eran azules, tenía un piercing en la nariz y una dilatación en cada oreja. Al hablar, Usagi vio también otro piercing en la lengua.

No parecía que fuera el jefe del negocio pues llevaba una camiseta con el emblema de algún súper héroe de los cómics y unos pantalones vaqueros rotos.- He venido ha hablar contigo Jota- Explicó Luna- Miedo me das- Murmuró su jefe percatándose esta vez de Usagi.- Esta es mi prima- Al darse la mano para saludarse, Usagi no pudo evitar fijarse en todos los tatuajes que tenía el hombre en el brazo.- hola, soy Usagi Tsukino.- Dijo intentando sonar lo más amable posible.- Jun Akida pero todos por aquí me llaman Jota.- Le respondió él.- ¿Podemos hablar en privado?- Inquirió Luna y su jefe asintió temiéndose algo malo. Pues en estos dos años ya había comprobado lo alocada que era aquella muchacha.

Usagi decidió sentarse mientras veía como los dos desaparecían por una puerta, la cual parecía llevar al almacén. "Antinatural" era un bar singular en su decoración. Pues parecía que estabas en mitad de una selva. El mobiliario mezclaba el color verde y el negro. Los mismos colores que habían en el cartel de fuera. Las paredes que daban a la calle eran una cristalera mientras que las paredes interiores eran de color gris perla y el suelo de baldosas negras. Por todo el local habían diferentes tipos de plantas, con lámparas que colgaban como si fueran las ramas de un árbol. Su dueño realmente quería que la gente se sintiera que estaban en un entorno "Antinatural".

Además tenía una buena ubicación en pleno centro de Madrid. Haciendo esquina en una de las avenidas más populares y contando con dos pisos. En la planta baja estaban las mesas, la barra, los aseos y un pequeño escenario. En la planta de arriba habían tres mesas de billar, dos futbolines y un par de dianas para jugar a los dardos. En definitiva, cualquiera podía darse cuenta de que era el bar de moda para la juventud.

Después de pasar alrededor de quince minutos volvieron a salir del almacén. Luna tenía una sonrisa impecable que auguraba buenas noticias.- ¡Empiezas el jueves!- Vociferó emocionada dándole uno de sus abrazos asfixiantes.- Eso... ¿no se supone que se lo tenía que decir yo?- Señaló Jota riéndose.- Ven antes de las seis para poder firmar el contrato...- Aclaró dirigiéndose a Usagi- Y espero que estés menos loca que ella- Añadió y la susodicha le sacó la lengua.- Me vas a echar de menos y lo sabes- Dijo Luna a su jefe a la vez que soltaba a Usagi de su agarre.

- ¿Es qué ya no piensas pasar ni a saludar?- Preguntó él ofendido- ¡Claro que sí!- Exclamó riéndose y le dio otro abrazo asfixiante, pero esta vez a Jota. Para su prima aquel hombre era como un osito de peluche gigante.- Bueno, bueno... ya está bien de tanto abrazo, algunos tenemos que trabajar- Farfulló avergonzado por las excesivas muestras de cariño de su ahora ex-empleada. Después de todo, debía reconocer que le había cogido cariño a esa muchacha.

- Entonces nos quedamos a comer aquí, así te seguimos dando la lata.- Dijo sentándose con Usagi en la mesa.- ¡¿Pero qué he hecho yo para merecer esto?!- Bromeó su jefe mirando al techo como si estuviera hablando con alguien. Ambas se rieron y cogieron el menú que había en la mesa. Jota volvió a la cocina.

- Me he dado cuenta que hay un escenario... ¿Hacen espectáculos?- Inquirió Usagi con curiosidad.- Algo así. A veces tocan grupos de música, también hacen monólogos, noche de karaoke... un poco de todo, pero bueno supongo que ya te lo explicará mejor Jota.- Respondió Luna mientras miraba la carta.- Te recomiendo el sándwich Olímpico, es mi favorito.- Le comentó y su prima se obligó a mirar el menú de nuevo. Habían varios tipos de apartados; hamburguesas, perritos calientes, ensaladas, pizzas, sándwiches... un carta basada en comida rápida y grasienta.

- ¿Ya sabéis que vais a pedir?- Preguntó un chico con el pelo rosado, un polo negro ajustado con el logo en verde de "Antinatural" en la parte superior derecha, y unos pantalones vaqueros.- Yo quiero un Sándwich Olímpico y una coca-cola, por favor- Respondió Usagi educadamente- Buena elección, yo quiero lo mismo Shiro. Y añade unas cheese bacon patatas de aperitivo.- Dijo rápidamente mientras su ex compañero de trabajo lo apuntaba en una consola- Espero que las patatas te engorde ese hermoso culito- Bromeó con voz afeminada.

- Mi culito no tiene nada que ver con que ligues menos que yo- Se defendió usando su mismo tono.- Chica ten cuidado o esta diosa del amor te quitará al chico que te guste.- Indicó despechado- Si el chico del viernes no era gay no es mi culpa- Aclaró Luna riéndose- Y esta chica- Dijo señalando a Usagi- ... será tu nueva compañera, yo me acabo de despedir- Anunció contenta- ¡Serás perra! Anda que me avisas- Demandó indignado cruzándose de brazos, a la vez que ella siguió riéndose aún más fuerte.- ¡Me ha salido trabajo en una revista! ¡ya era hora!, y aquí mi prima Usagi va a coger mi puesto. Ya está todo hablado con Jota. Empezará el jueves.- Explicó en un abrir y cerrar de ojos- ¡ah! ¿Entonces sois primas? ¡Qué monas!- Expresó escaneando a Usagi de pies a cabeza

- ¡Sí! ¡Así que cuídamela bien! ¿eh?- Inquirió Luna de manera protectora frunciendo el ceño.- ¡Por supuesto! Será mi nueva hermanita pequeña- Le aseguró guiñándoles el ojo a las dos- En fin chicas, cenicienta se va a trabajar- Dramatizó refiriéndose a él mismo como una princesa. Luego dio un giro de cabeza como si estuviera anunciando un champú para mujeres y se dirigió a la barra.- ¿Te ha caído bien?- Preguntó esperando su veredicto- Es muy...- Por un segundo Usagi trató de buscar la palabra adecuada.- ¿Gay?- Acabó Luna por ella.- Iba a decir majo- Dijo sonrojándose.- No te preocupes. A Shiro le encanta ser la reina de la fiesta aunque a veces se pasa de egocéntrica. Si ocurre eso avísame y hablo con él.- Le advirtió rodando los ojos.

En menos de diez minutos ya les habían servido su pedido y ambas disfrutaban de su comida- Creo que voy hacer una lista con todas las cosas que mis padres me prohibieron probar de pequeña.- Comentó Usagi dándole un bocado a su sándwich- Entonces será una lista infinita- Se mofó su prima tomando el primer sorbo de su refresco.- ¿Recuerdas cuánto me gustaba las clases de guitarra?- Mencionó con añoranza- Sí, todos en esa casa tenemos grabado con fuego tus primeras lecciones.- Siguió bromeando poniendo cara de horror. Pues Luna había pasado prácticamente toda su infancia y adolescencia en casa de sus tíos. Debido al fallecimiento de su madre, fueron los padres de Usagi quienes la acogieron como una más durante el tiempo en que su padre estaba fuera por trabajo. Y por esa razón estaban tan unidas.

- Pero luego empezaste a tocar como los ángeles y te perdonamos los días de sufrimiento.- Luna chocó su vaso con el suyo haciendo un pequeño brindis.- Hasta que mis padres decidieron que era una pérdida de tiempo.- Puntualizó Usagi suspirando.- Dirás que "Tú madre" decidió que era una pérdida de tiempo. A tu padre le daba igual.- Corrigió mientras pinchaba unas cuantas patatas con el tenedor.- ¡Incluso me tiró la guitarra al contenedor! - Se quejó con fastidio- ¡¿La tiró?!- Inquirió su prima sorprendida. Pues esa guitarra tenía un adaptador para convertirse también en una guitarra eléctrica. Además de que fue un regalo del padre de Luna.

- Ella se piensa que sí, pero por suerte la rescaté antes de que viniera el camión de la basura. Ahora la tengo escondida en el maletero de mi coche.- Aseguró aliviada.- Entonces... ¿Has seguido tocando?- Indagó emocionada, pues recordaba que Usagi tenía buenas habilidades para la música en general. Incluso la había oído cantar y realmente pensaba en que su prima tenía tablas para dedicarse a ello.- Mientras estuve estudiando en Alicante algo tocaba en mi tiempo libre- Confesó poniéndose colorada- ¡Eso es genial! Cuando volvamos súbela al apartamento. Ahora no tienes porqué esconderla. Y de paso me tocas alguna canción.- Sugirió Luna entusiasmada con la idea.- Está bien pero recuerda que solo soy una aficionada- Le previno con humildad.- Bobadas, tienes ese don... Mi padre te lo dijo en su día. Por eso te regaló la guitarra. ¡Recuerdo que con solo escuchar una canción o una melodía ya sabías cómo interpretarla!.- Dijo sintiéndose orgullosa del talento que tenía Usagi.

Mientras seguían comiendo y disfrutando de una conversación entre primas. Un chico alto, de pelo azabache y ojos azules entró por la puerta del bar. Traía una chupa de cuero negra y llevaba unos vaqueros desteñidos con varios agujeros deshilachados. Pidió al encargado hablar con Jota y este volvió a salir de la cocina.- ¿Y ese chico quien es?- Preguntó Usagi cuando se percató de la figura que hablaba con su jefe.- Mmm... ¿ese?- Cuestionó Luna con la boca llena intentando mirar disimuladamente hacia la dirección que le había señalado su prima.- ¡ah! Es Mamoru Chiba, vendrá por lo del concierto supongo, suele tocar con su banda en el bar- Explicó sin entrar en detalles y se acercó demasiado a ella como si fuera ha decirle un secreto- ¿Está bueno? ¿eh?- Susurró y rompió en carcajadas al ver como Usagi se ponía colorada como un tomate.- ¡Mi pequeño semáforo! ¡Cuanto te he echado de menos!- Usagi puso los ojos en blanco y le lanzó un par de patatas a su prima. La cual logró esquivarlas.- Eres terrible.- Le acusó fingiendo estar enfadada.- ¡Lo sé!- Contestó Luna tomándose las palabras de Usagi como un cumplido.

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Terminaron de comer y se fueron de vuelta al piso. Y tal como le prometió a Luna, se subió la guitarra al apartamento y estuvo tocando varias canciones hasta una hora adecuada. Su prima no paraba de vitorearle cuando acababa de tocar, igual que hacían las fanáticas en los conciertos.

Sorprendida comprobó como podía tocar todas las canciones que le pedía sin ningún problema, desde la más antigua hasta la más moderna. Ni siquiera recordaba haberlas tocado antes. Simplemente con que su prima le diera la melodía le venía a la mente la canción que le pedía y las notas venían solas. Aquella noche un deseo nuevo y sin buscarlo nació en el interior de Usagi.

Continuará ...

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-Comentarios De la Autora-

¡Hola "Frikilectores" esto ya empieza a arrancar! ¡Gracias por aquellos que estáis leyendome y mil gracias a los que me comentáis!

Otro protagonista más de esta historia ha aparecido y poco a poco veremos otros personajes muy interesantes. En el próximo capítulo veremos como Usagi ya empieza a desenvolverse en la gran ciudad, donde conocerá nuevos amigos ¡y tendrá su primer encuentro con Mamoru! Sin embargo cuando piensa que comienza a tener una pequeña estabilidad todo volverá a tambalearse. Pues del pasado no podemos huir. Solo aprender de él. (Lecciones del Rey León jeje)

¡Os mando una gran saludo desde el otro lado de la pantalla!

¡Espero leer vuestros comentarios pronto!

Y ya sabéis:

*También podéis visitar mi blog donde he comenzado mi primera novela online titulada "El Poder de Kinich" en:

soymissstory . blogspot . com . es (Va todo seguido)

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¡HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO!