A/N: Bueno, aquí esta el capitulo 8 :) También corregí algunos errores en los capitulos anteriores pero si ven uno que me saltee por favor avisenme. Bueno les dejo de robar tiempo, disfruten la historia :)
Capitulo 8: Hechizo
Dante iba volando por encima de un bosque, no era tan grande pero los arboles eran bastante altos y estaba totalmente preocupado, aunque jamás lo admita. No hace más de veinte minutos los ojos de su hermano volvieron a cambiar al color ámbar y sin pensarlo dos veces Vergil ataco a los cuatro cazadores de demonios con un simple tajo de Yamato. Antes de que Dante pudiese recuperarse del ataque su hermano ya se había ido con Leon persiguiéndolo detrás. Luego de unos momentos Trish llego al lugar, seguramente con la información que le habían pedido pero nadie le dio demasiada importancia a eso por el momento, primero debían saber dónde estaban los dos familiares de Sparda. Nero se había llevado a Lady a la tienda para encargarse de cualquier herida que pudiera tener mientras que Trish y Dante se separaron para buscar rápidamente a Leon y Vergil.
Dante seguía mirando al bosque que tenia debajo, por el momento sin encontrar nada, pero los arboles cada vez se hacían más altos y estaban bloqueándole la vista. Decidió que será mejor buscarlos a pie y volvió a su forma humana. Cuanto más se adentraba en el bosque más rápido se daba cuenta de que estaba yendo por el buen camino. Sentía que más adelante estaba la inolvidable presencia de su hermano, esa presencia que era muy parecida a la suya, y en donde quiera que estuviera su gemelo, el agente no podría andar lejos.
Cuanto más se acercaba a la presencia se iba encontrando con pequeñas cantidades de sangre en el suelo. "Tal vez algún animal que paso por aquí…"Se dijo a sí mismo el caza demonios tratando de pensar en el mejor escenario posible. Como sea, eso resultaba difícil pues a medida que avanzaba se encontraba que la sangre estaba prácticamente haciendo un camino hacia donde su hermano se encontraba. "Animales… Muchos animales que estaban en el camino…" Pensó de nuevo, tratando de razonar consigo mismo. Pero le era imposible… Sentía que por más que deseara no saberlo, sabía perfectamente de quien era la sangre… Dante se apresuro un poco más. Unos minutos luego Dante escucho un grito de dolor y supo que ahora si debía de apresurarse. Siguió corriendo por el bosque lo más rápido que pudo hasta que paro enfrente de unos arbustos. A través de ellos a penas pudo notar un pequeño lago adelante. Ya impaciente y sin perder tiempo el hijo menor de Sparda saco su espada y corto rápidamente todos los arbustos para darse paso. Cuando todos estaban fuera de su camino guardo a Rebellion en su espalda y enseguida noto que delante de él estaban tirados en el suelo los cuerpos inconscientes de Leon y Vergil. El dueño de Yamato parecía estar en perfecto estado pero el agente lucia horrible… Tenía demasiados tajos en su ropa, se veía que estaba muy herido y estaba acostado sobre un pequeño lago de sangre. Dante rápidamente saco su teléfono mientras que corría hacia ellos. Marco el numero del celular que Trish se había conseguido.-Vamos… Rápido…- Susurraba frustrado el semi-demonio mientras que la rubia aun no contestaba. Al quinto timbre Trish por fin contesto.- ¿Dante? ¿Qué pasa?- Le pregunto la rubia del otro lado de la línea con una voz preocupada.- Trish… Los encontré… Ven aquí rápido…- Dijo Dante casi gritándole a la rubia desde el teléfono. Usualmente ella estaría enojada por ello pero sabiendo en la situación en la que estaban lo dejo pasar esa vez.- ¿Dónde estás? - Dante rápidamente le explico donde estaba.-Vale… Voy en camino…- Con eso dicho la rubia corto la comunicación y Dante guardo su teléfono. Miro hacia abajo y se arrodillo. Con cuidado junto al agente en sus brazos. No quería empeorar sus heridas así que lo hizo despacio.
Mientras ajustaba el agarre que tenía en su primo Trish llego corriendo al lugar, habiendo utilizado sus poderes para llegar no tardo demasiado.- Oooh…- Susurro preocupada al ver el estado del mayor de los cuatro.- Rápido, junta a Vergil y vámonos.- Dijo Dante volviendo a su forma demoniaca mientras que Trish colocaba el brazo izquierdo de Vergil en sus hombros y pasaba su brazo derecho por la cintura del semi-demonio. Dante rápidamente tomo vuelo de camino a su tienda con Trish corriendo a toda velocidad detrás de él.
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Nero estaba caminando impaciente de un lugar a otro por la tienda. Hacia unos minutos que termino de curar las heridas de Lady, por suerte no tenía un grave daño, y ahora estaba esperando a que Dante y Trish por fin volviera, con suerte junto a Leon y Vergil.- ¿Qué paso?- Pregunto medio dormida Lady mientras se sentaba. En un instante Nero estaba sentado a su lado.-Vergil nos ataco ¿Recuerdas?- Le pregunto mientras que Lady meditaba, tratándose de no ganar un dolor de cabeza, y luego de unos momentos asintió, recordando que paso.- ¿Y los demás?- Pregunto al ver que únicamente estaban ellos dos en la tienda. Nero suspiro pesadamente y le explico la situación a Lady, la cual al oír lo que paso estaba muy preocupada por los dos familiares de Dante.-Dios… Espero que los encuentren…- Murmuro Lady y al instante pareció que su deseo se volvió realidad pues las puertas de la tienda se abrieron para dar paso a un apurado Dante, el cual se dirigió escaleras arriba sin dirigirles ni una mirada. Detrás de él llego Trish sujetando a Vergil contra su costado y ella también corrió escaleras arriba. Lady y Nero intercambiaron una confusa mirada. Lady rápidamente se paro y se dirigió hacia la habitación del semi-demonio amante del rojo tratando de no herir su pierna mientras que Nero cerraba la puerta y la seguía.
Arriba Dante cuidadosamente dejo a su primo en la cama mientras que Trish hacia lo mismo con Vergil del otro lado de la gran cama. Los dos rápidamente concentraron sus esfuerzos en el agente cuando comenzaron a curar sus heridas. Lady y Nero llegaron a la habitación y se quedaron estáticos al ver la situación del mayor de los seis. Lady rápidamente se puso a ayudar a los otros dos cazadores de demonios mientras que Nero se acerco a Vergil y le quito a Yamato, dejándola cerca de la puerta.-Mi Dios, ¿Cómo paso esto?- Pregunto Lady mientras trataba de hacer que una herida que el agente tenía en su pecho dejase de sangrar, la cual por suerte no había tocado el corazón.
-No tengo idea… Así lo encontramos…- Dijo suspirando Dante mientras vendaba una herida en el brazo del agente.-Pues se ve muy mal.- Comento en terror el más joven de los seis estando a un lado, nunca aprendió a tratar heridas pues su sangre siempre se ocupaba de ellas.-Si, muchas gracias por la información, Sherlock.- Comento irritado el gemelo de rojo.-Solo estaba diciendo…- Se defendió el ex-miembro de la Orden con sus manos en alto.-¿Podrían dejar las peleas para después?- Les grito Trish muy enojada en el momento.
Luego de unos agonizantemente lentos minutos los cazadores de demonios al fin terminaron de vendar al agente y lograron que sus heridas dejaran de sangrar. Dante y Trish suspiraron en alivio, sentados en la cama mientras que Lady se desplomaba en el sofá individual de la habitación masajeándose la pierna.
-Trish… ¿Conseguiste la información?- Pregunto esperanzado el menor al recordar lo que la rubia debía estar buscando. Dante y Lady miraron a Trish también esperanzados mientras que ella asentía.-Si, pero hablemos abajo.- Dijo mientras se levantaba y se dirigía al piso bajo del edificio con los otros tres cazadores de demonios detrás de ella.
En el piso de abajo Lady y Dante se sentaron en el sofá mientras que Nero se sentaba sobre el escritorio de Dante y Trish prefirió permanecer parada.-Bueno… Encontré un viejo libro que puede darte las respuestas de casi todo.- Comenzó a decir la rubia ganando la atención de todos.-Según el libro hay un hechizo muy poderoso que vuelve los ojos de la victima de color ámbar.-
-Debe ser ese.- Interrumpió Dante sin darse cuenta, recibiendo miradas impacientes de sus otros compañeros. Trish suspiro.-Como decía, el hechizo hace que mientras el color en sus ojos, la víctima no pueda controlarse y ataque al enemigo de la persona que inicio el hechizo, sin recordar nada cuando sus ojos vuelven a ser de su color original.- Termino Trish con un suspiro y jugando con las uñas de sus manos.- Así que… ¿Alguien hechizo a Vergil… Para matar a Dante?- Pregunto Lady confundida, si querían matar a Dante ¿Por qué no intentar hacerlo con tus propias manos? "Me parece una forma cobarde de matar al idiota de Dante…" Pensó Lady mientras que Trish asentía a su anterior pregunta.-Exacto, pero el hechizo solo funciona para que la victima ataque al enemigo más odiado de esa persona.- Trish comenzó a jugar con las uñas de sus manos de nuevo.-Ahora Dante ¿Quién es la persona que más te odia?- Pregunto mordiéndose el labio, nerviosa pues ella ya sabía la respuesta y estaba preocupada de cómo reaccionaría el hijo menor de Sparda.
Dante la miro con sus ojos abiertos como platos. "No puede ser quien ella esta insinuando ¿Verdad? Esta muerto, yo lo mate… Aunque ahora que lo pienso, supuestamente también mate a Vergil y ahora está en la habitación de arriba aun vivo…" Pondero el semi-demonios por largos minutos hasta que bajo su cabeza y suspiro pesadamente, dándose cuenta de que no podía ser nadie más.- ¿Quién es?- Preguntaron Lady y Nero al mismo tiempo, igual de impacientes por saber la respuesta.
Los dos se quedaron congelados donde estaban sentados y Trish y Dante también estaban estáticos al nombre de la persona. Todos creían que había muerto, pero al parecer seguía vivo. No sabían que ivan a hacer.
-XXX-
Leon's POV (Punto de vista)
Seguí a mi primo a través del bosque por el que entro… La herida que tenía en la cadera estaba empezando a sangrar, no tanto pero aun así contaba. Sentí como lentamente el color se iba de mi cara y sabia que me estaba empezando a debilitar, pero aun así seguí corriendo. Podía soportar una pequeña herida ¿Verdad? Después de todo he sufrido peores, como cuando me dispararon por salvar a una espía enemiga en Raccoon City: Ada Wong… A penas pensé en ella hice una mueca de dolor… ¿Por qué demonios me puse a pensar en ella en un momento como este? Siempre que pienso en Ada termino en un interminable nudo. Nunca entendí a Ada y jamás lo hare. Y si tal vez sienta algo por ella pero no es amor, estoy seguro. Agite mi cabeza y me concentre en lo que estaba haciendo. Estaba casi seguro que me perdí, la pérdida de sangre estaba haciendo que mi cabeza diera vueltas y no sé si estoy yendo por la dirección correcta, apreté mi mano izquierda en la herida y seguí hacia delante.
Durante unos minutos creí que había perdido a Vergil pero por suerte lo encontré cerca de un pequeño lago. Me acerque y enseguida saque mi arma de su funda pero no apunte… ¿Qué clase de daño podría hacerle a alguien que se regenera si apenas podía poner mi vista bajo control? A veces actuó sin pensar… Algunas veces para bien, como cuando salve a Claire Redfield en Raccoon City o en el ataque que hubo en el aeropuerto de Harvardville… Y otras veces para mal, pero la verdad no quiero pensar en ello. Vergil lentamente volteo a verme y apenas si pude distinguir su cara. Mi vista estaba volviéndose negra y mis piernas apenas aguantaban mi peso.-V-vergil…- Susurre tratando de mantenerme en pie.
En ese momento observe en horror mientras que Vergil desenfundaba su catana, Yamato, y me apuntaba con ella. Por primera vez hablo con sus ojos de color ámbar. Cuando lo hizo me di cuenta que no era su voz, era la voz de otra persona, alguien al que no reconocía pero mataría por saberlo. Sus palabras las dijo en una voz baja que apenas pude escuchar, o solo fue mi cabeza que ya no quería escuchar, mientras que Vergil traía una malvada sonrisa rozando sus labios.-Te interpones en mi camino para cumplir mi objetivo y matar a ese torpe hijo de mi enemigo. Morirás por esa interrupción.- Dijo Vergil y antes de que pudiera reaccionar me ataco con Yamato numerosas veces y quedo de espaldas a mí, la funda de su catana sostenida en su espalda mientras la enfundaba.
Cuando termino de enfundarla, deje salir un grito de dolor ante todas las heridas y caí arrodillado en el suelo. Mire hacia abajo, a un charco de sangre. Un charco de mi propia sangre que cada vez se hacía más grande. Estaba tratando difícilmente de hacer entrar aire en mis pulmones. Sangre salía de todos lados, tosí y escupí un poco mas de ese liquido rojo. Todo me estaba doliendo pero creo que mis órganos vitales están a salvo. Mire hacia arriba lentamente y vi como los ojos de Vergil volvían a ser celestes una vez mas y como cayo inconsciente enfrente de mí. No aguante mas el dolor y mientras que mi vista se volvía negra caí inconsciente yo también.
No sé cuánto tiempo paso cuando me desperté, me seguía doliendo el cuerpo pero en vez de sentir un liquido debajo de mi, sentí algo suave… ¿Dónde estoy? ¿Sigo en el bosque? ¿Donde está Vergil? ¿Que paso después que caí inconsciente? Muchas preguntas surgieron en mi cabeza, pero la verdad me dolía demasiado como para ponerme a pensar en que pudo haber pasado.
Lentamente abrí mis ojos y lo primero que vi fue un sucio techo de color rojo arriba de mi… ¿Estoy en una habitación? Aguantando el dolor gire mi cuello hacia la izquierda Vi un armario, un hermoso sofá individual y una ventana que me dejo ver que todavía era de día. ¿Estoy en la habitación de Dante? Suspire y luego mire a mi derecha para encontrarme con la inconsciente cara de mi primo… Al menos los dos estamos bien ahora… Mas o menos… Muy lento me senté en la cama. Dolía mucho hacerlo pero tenía que. Mucho más lento me pare, inmediatamente utilizando la pared para sostener mi peso. Nota para mi mismo: todavía no tratar de caminar sin apoyarme en algo. Suspire y mire hacia abajo. Traía puestos un par de pantalones negros, posiblemente de Dante, y mi cuerpo estaba lleno de vendas. En mi pecho, en mi brazo, en mi mano, en todos lados. Me dirigí hacia la puerta y me detuve al ver la catana de Vergil ahí… Junte a Yamato y me la lleve conmigo, no sea el caso que Vergil despierte con ojos ámbar de nuevo y tenga su arma cerca… Me dirigí lo más rápido que pude hacia el pequeño balcón que tiene las escaleras y escuche la voz de Trish, hace que manteniéndome en las sombras escuche que decía…
- Encontré un viejo libro que puede darte las respuestas de casi todo.- Trish estaba diciendo, y se me paso por la cabeza que debían de estar hablando de lo que le pasa a mi primo, así que me quede en las sombras mientras que Trish explicaba ¿Un hechizo?¿Para matar al enemigo más odiado de una persona? Debería decirle a Chris Redfield, hermano mayor de Claire, a lo mejor le sirve de algo… Pensé con una pequeña sonrisa pero enseguida volví al tema en mano. Menudo lio en el que mi primo se metió… Suspire y escuche a Trish preguntarle a Dante quien lo odiaba mas… Vi su mirada sorprendida y temí la respuesta luego de imaginarme a la única persona que podría ser. Y mis sospechase hicieron ciertas cuando Dante casi susurro el nombre de la última persona que cualquiera quisiera haber escuchado, y no me refiero a Voldemort…
-Mundus…-
Todos estábamos completamente callados. Mundus no podía ser el causante de todo esto ¿Verdad? O ¿Si? Después de todo Dante lo había matado… Mundus debe estar muerto… Me seguí repitiendo a mi mismo lo mismo, una y otra vez pero una pequeña voz en mi cabeza, que sospechosamente sonaba como el antiguo Vergil lo haría, me gritaba que deje de ser estúpido, que había una posibilidad de que aun estuviera vivo.
En ese momento mis heridas comenzaron a arder y me senté en el suelo, mi espalda contra la fría pared, gimiendo en dolor. Mierda, mierda, mierda. De seguro que los demás me habrán escuchado… Deje a Yamato en mi regazo, y me puse a contemplarla mientras esperaba, era una muy elegante espada… Ahora entiendo porque Vergil ama tanto esta espada… Además, puede causar mucho daño… Pensé para mi mismo mientras escuchaba los pasos de los demás subiendo las escaleras… Sí, me escucharon… Suspire cuando los escuche llegar adonde estaba sentado.- Leon… ¿Qué estás haciendo aquí sentado?- Me pregunto Trish, actuando una vez más como una madre, y mientras miraba a Yamato una sonrisa se dibujo en mi cara, pero desapareció enseguida y no evite preguntarles.- ¿Sigue vivo?- No conseguí una respuesta inmediata, pero me quede esperando por una…-¿Nos escuchaste?- Lady me pregunto a lo cual yo le asentí.
-También escuche a Vergil… O a quien sea que hizo el hechizo…- Susurre cuando las heridas dolían mucho mas.- ¿A qué te refieres?- Escuche a Nero preguntar con una voz confusa y en ese momento les explique lo que paso en el bosque. Les describí la voz que escuche, esa voz que era totalmente horrible, que salía de los labios de Vergil y que fue lo que dijo exactamente.- Entonces, es verdad… Esta vivo después de todo…- Hablo por primera vez Dante al darse cuenta que la voz que su primo escucho era exactamente igual a la de Mundus.-Eso parece.- Les dije y no aguante mas el dolor… Así que caí en los brazos de la inconsciencia una vez más…
-XXX-
Los cuatros cazadores de demonios quedaron viendo el inmóvil cuerpo del agente con Yamato en su regazo… Todos estaban confundidos… ¿Cómo es que Mundus estaba vivo? ¿Cuando hechizo a Vergil? Esas eran las preguntas más importantes al momento y viendo que tendrían que esperar para obtener esas respuestas Dante se arrodillo y junto a Leon, con Yamato, y lo llevo hacia su habitación, dejándolo en la cama y apoyando a Yamato en el sofá individual de su habitación. Volvió al pasillo.-Vamos abajo.- Les dijo mientras cerraba la puerta y iba abajo con sus compañeros yendo detrás. Los cuatros se posicionaron en los lugares en los que estaban antes, como si nadie hubiese interrumpido su conversación.
-Trish… ¿Hay alguna forma de romper el hechizo?- Le pregunto el ex-miembro de la Orden a la rubio… "Claro, esa también es una pregunta importante… Idiota." Se regaño a sí mismo el semi-demonio amante del rojo al no haber pensado en eso antes. Trish suspiro, volviendo a jugar con las uñas de sus manos, y asintió.-Si, el libro dice que la única forma de romper este hechizo es que… O la victima mate a su objetivo o que beba una rara poción llamada Divina Estrella.- Todos levantaron una ceja al escuchar el nombre de la poción. Dante negó con la cabeza, no le importaba porque se llamaría de esa forma, solo sabía que la necesitaba.-Vale ¿Cómo la conseguimos?- Pregunto más que listo para prepararla si hacia falta. Trish suspiro y negó con la cabeza.-Es una poción muy complicada de conseguir y el libro no dice como hacerla…- Dijo tristemente la rubia mientras miraba el suelo desde donde estaba parada.
-¡Mierda!¿De dónde demonios conseguiremos esa cosa?- Grito enojado el hijo menor de Sparda parándose desde su asiento en el sofá, teniendo todo el derecho de estar enojado, frustrado.- ¿No hay alguien en el mundo demoniaco que sepa hacerla?- Les pregunto el menor de los cuatro tratando de calmar a Dante… Todos se pusieron a pensar, debería de haber alguien… ¿Verdad? "Vamos Dante, piensa, debe de haber alguien que conozcas del Inframundo que sepa hacer esa estúpida poción. Tengo que conseguirla, no perderé a mi hermano de nuevo…" Pensó el semi-demonio mientras que pensaba en todos los nombres de demonios que conocía, al igual que sus compañeros…
En ese momento le entro en la cabeza de la única persona que conocía que podría ayudarles.
-Trish, Lady, Nero ya sé quién puede ayudarnos.- Les dijo felizmente Dante…
-¿Quién es?- Pregunto esperanzada Lady mirando a Dante, esperando que el semi-demonio explicara a quien se refería.-Preparen sus cosas, chicos, nos vamos al mundo demoniaco.- Volvió a decir Dante con una gran sonrisa plasmada en su cara.
-¿A quién vamos a buscar?- Le pregunto, esta vez Trish, ya queriendo saber quién era esa persona que según Dante les podría ayudar. "A nosotros no, a Vergil." Su mente le corrigió e inmediatamente ya no estaba tan emocionada por saber, aun no confiaba en el amante del azul, hechizado o no…
-¡Alminico!-
