Capítulo 8

Kate cortó la comunicación con la Universidad de Stanford y suspiró. Eso sí que no se lo esperaba. Todos, incluída ella, sabían que ella no había dejado los estudios por falta de capacidad, sino por rebeldía y también por tristeza.

Pero si esto resultaba… Kate sintió un nudo en la garganta. Había soñado con esto muchas veces… incluso había compartido el sueño con su madre, que había hecho algo parecido cuando estudiaba y ahora… justo ahora que parecía estar encontrando su rumbo emocional, las cosas también se daban en este plano…

Y no se trataba de una semana… se trataba como mínimo de un semestre… y a Kate siempre le había apasionado el estudio de las lenguas extranjeras… aunque el ruso era su debilidad… y en una escuela especial en donde se hacía un curso intensivo, en Kiev...

La gente de Stanford le había facilitado el trámite porque ellos estaban al tanto de su historia personal y de alguna manera, querían ayudarla a encaminarse.

¿Ahora qué? Kate salió de su habitación, apesadumbrada y vio a su padre sentado en la cocina, tomando un té.

-Katie… ¿todo bien? Te oí hablando por teléfono… llamaste a la universidad…

-Sí… acabo de cortar con ellos…

-¿Pasó algo?

-Sí… pasó…- dijo Kate y se sentó a su lado, su gesto casi como el de una niña atemorizada- ¿recuerdas que me anoté en el programa de intercambio para ir a Kiev?

-Sí… hace unos años… pero pensé que habías dejado los estudios…

-Lo hice… pero parece que en Stanford no se resignaron a perderme… me aceptaron… y esperan que viaje…

-¿Hablas en serio?

-Sí…- dijo ella y trató de sonreír. Ni ella podía convencerse de lo que ocurría.

-Y… eso es bueno… ¿verdad?

-Bueno… dejé los estudios porque no me hallaba en la vida de la universidad, papá… y de pronto, todo lo que alguna vez soñé… se está cumpliendo… me pregunto si no será demasiado tarde…

-¿Tarde por qué?

-Porque como te dije, no estoy tan desesperada por ser jueza… y además está tu… problema… y quiero estar aquí para apoyarte… y además… ahora está…

-Castle…- dijo Jim y alzó la ceja.

-También…- dijo ella y se mordió el labio, imaginando sus ojos azules, mirándola con intensidad.

-Entonces… ¿no viajarás?

-No lo sé… no creo… quiero decir… no estoy segura…

-¿Tienes tiempo para pensarlo?

-No mucho… un par de semanas…

-Bueno… a trabajar, piénsalo…- dijo Jim y palmeó su mano.


Un rato más tarde, todavía envuelta en una nebulosa de pensamientos, Kate se duchó y se cambió para encontrarse con Rick.

Eligió tomarse un taxi en lugar de usar su motocicleta y lo vio de lejos, esperándola en la esquina en que habían acordado.

-¿Todo bien?- le dijo cuando lo vio y él le sonrió.

-Sí… acabo de terminar la entrevista que me comprometí a dar luego de la inauguración del hotel… se supone que debía hacer una breve reseña, citando las cosas buenas y malas que pude haberme encontrado…

-Yo creo que estuvo todo muy bien…- dijo y alzó las cejas seductora.

-Estuvo todo más que bien…- repitió él y la abrazó- te extrañé, ¿lo sabías?

-Yo también…- dijo ella y sintió un nudo en la garganta.

-¿Qué quieres hacer?

-Mmm… no lo sé… paseemos un rato…

-Al mediodía debo ir a buscar a Alexis a la escuela para ir a almorzar y luego llevársela a Meredith… ¿te molesta?

-¿Te molesta si te acompaño?

-Para nada… no quiero que te sientas obligada…

-Ninguna obligación… me gustaría conocerla un poco más… - dijo Kate sonriendo y él la miró con ojos soñadores -¿qué?

-Nada…- dijo él y la acercó a su cuerpo para abrazarla y luego darle un beso en los labios.

Caminaron un buen rato y terminaron sentados en los columpios del parque frente a la escuela de Alexis. Las miradas eran intensas, Kate no se había atrevido a contarle nada de lo que le ocurría, y Rick intuía que algo había, pero no tenía pistas sobre qué podía ser…

-¿Quieres… te gustaría venir esta noche a casa?

-Sí… por supuesto… ¿cenaremos con tu padre?

-De hecho… mi padre tiene que salir… mi tía lo invitó a una cena familiar… a la que yo también estoy invitada, pero no iré…

-¿No irás?

-No tengo lo que se dice… una buena relación con la familia…

-Entiendo…

-Y podría cocinarte algo rico…

-Me gusta la idea… siempre y cuando a tu padre no le moleste que yo esté allí contigo… a solas…- dijo y alzó las cejas.

-Relájate Castle…- dijo ella- ¿recuerdas que me autorizó a ir a Las Vegas? Me imagino que no pensará que dormimos en habitaciones separadas…

-Es cierto… bien… iré… y ahora, si me esperas, traeré a Alexis…

-Me quedaré aquí…

Rick desapareció y ella se quedó mirándolo a lo lejos, no quiso pensar, solo disfrutar. A los pocos minutos, lo vio venir charlando con la pequeña y sonrió. No eran idénticos, pero la niña se parecía bastante a él…

-Hey, Alexis…- dijo sin moverse del columpio.

-¿Kate?- dijo la niña y sonrió.

-¿Vienes?- le preguntó y la niña se subió sobre sus piernas.

Kate las columpió a ambas mientras Rick sonreía.

-¿Te fue bien en la escuela?

-Sí…- dijo la niña y giró la cabeza para mirarla- ¿eres la novia de mi papá?

-Alexis…- intervino Rick.

-Soy una amiga… - dijo Kate y lo miró.

-Mi papá no tiene amigas… todas son novias…

-Alexis…- dijo otra vez Rick algo incómodo y Kate sonrió.

-Eres muy inteligente…- dijo genuinamente sorprendida.

-Eres la novia, ¿verdad?

-Algo así…- dijo Kate y terminó sonriendo, acariciando la cabeza de Alexis.

-¿Vamos a almorzar?- propuso Rick para salir del momento incómodo.

Se divirtieron bastante comiendo hamburguesas mientras Kate le enseñaba a Alexis algunos trucos que le había enseñado su abuelo mago…

Luego la llevaron a lo de su madre y Kate los esperó un poco alejada, no quería malos entendidos con Meredith, aunque descartaba que Alexis le contaría que habían estado juntos…

-Tienes una hija preciosa, Castle…- le dijo ella cuando él la abrazó para caminar.

-Gracias… y se llevan muy bien ustedes dos…

-Es cierto… - dijo Kate contenta.

Rick la acompañó hasta su casa y besó sus labios con dulzura antes de irse.

-¿Cocinarás para mí?

-Eso prometí…

-Bien… llevaré una botella de vino… solo una…- dijo y le guiñó el ojo.

-Me parece bien… te espero… y así podré mostrarte mi habitación…- dijo sobre sus labios, provocativa.

-Mmm… no me lo perdería por nada…

-Y también ese conjunto… el que te mencioné el otro día…

-Casi no puedo esperar a verlo…- dijo y la besó un poco más intensamente.


Kate entró a su casa sonriente. Su padre estaba al teléfono, hablando sobre la cena de la noche con su tía.

-Asumo que no vendrás…

-No… lo siento, tengo planes…

-No te preocupes, ella está acostumbrada a que no vayas…

-¿Me prometes que no tomarás?

-Ni una gota…- dijo y sonrió.

-Papá… estoy tan contenta de verte así…- dijo y lo abrazó.

Jim se sintió raro al principio, Kate no era de las que abrazaban, pero acarició con suavidad su espalda y se obligó a disfrutar su cercanía… las cosas parecían encaminarse en su vida.

Miró hacia arriba y le pidió en silencio a su esposa que los ayudara a seguir adelante…


Bueno, parece que dentro de poco, habrá una decisión que tomar... espero que les siga gustando. Gracias por leer!