Saben que esta historia me tiene inspirada. Gracias por los comentarios, las ideas, y el apoyo! Es muy importante!
Capítulo 9
Kate se mordió el labio y sonrió cuando abrió la puerta y lo encontró a él allí, con una botella de vino y un chocolate en la mano.
-Ven, pasa…- dijo y tomó su cara para besar sus labios.
-Mmmm…- dijo él entrecerrando los ojos- huele fantástico… ¿sabes cuánto hace que no como comida casera?
Kate se quedó mirándolo como fascinada y él le entregó la botella y el chocolate.
-Para el postre…- dijo y le guiñó el ojo.
-Había planeado otro tipo de postre…- le dijo sin avergonzarse y él alzó las cejas.
-Podemos comer el chocolate también… conozco formas muy originales…- se animó a decirle él.
-¿Ah sí?- le siguió el juego ella- entonces tendrás que enseñarme… me gusta aprender cosas nuevas…- le dijo llevándolo al sillón para estar más cómodos.
-Me cuesta creer que necesite explicártelas… pero con todo placer lo haré…
-Siempre estoy dispuesta a que me guíen, y… aprendo rápido…- dijo y deslizó un dedo por el pecho de él, acariciándolo y desabotonando uno de los botones…
-Mmm… Kate…- le dijo él acercándose a ella- si sigues hablándome así, lo que menos haremos, será pensar en el chocolate…
-Creí que te gustaba la forma en que soy…
-Me encanta… pero ayúdame un poco… si fuera por mí, te estaría arrancando la ropa en este momento…
-No es bueno que te reprimas…- dijo ella hablándole sobre sus labios.
-Tengo hambre…- pudo articular él y ella lo miró algo confundida.
-Bien…- dijo y se puso de pie, sus largas piernas ahora más visibles por la falda corta de jean que llevaba puesta- serviré la comida…
Rick la acarició con la mirada y tragó saliva, por alguna razón se sentía incómodo allí, el deseo era casi doloroso, pero él se sentía en falta…
Kate sirvió la comida y se obligó a no provocarlo. Él realmente parecía incómodo y lo que menos quería ella era que las cosas salieran mal…
Brindaron por ellos y Kate esperó a que él probara la comida para asegurarse de que estuviese bien…
-Increíble… ¿qué tiene?
-Bueno, es una receta familiar, lo hacía mi madre, ahora lo hace mi padre y a veces, cuando tengo ganas, lo hago yo… "pollo a la Beckett"… - dijo y sonrió.
-No creí que te gustara cocinar…
-Bueno, no siempre… pero era una ocasión especial…
-¿Por mí?- dijo él algo nervioso.
-Castle… ¿qué te pasa? ¿Acaso hice algo que te molestó?
-No, para nada… es solo que… me siento algo incómodo… tengo miedo de que tu padre…
-Relájate…- le dijo y acarició brevemente su mano por sobre la mesa- mi padre sabe que estamos juntos… no es que le encante que estés aquí a solas conmigo, pero tiene confianza en ti… y si yo estoy feliz…
-¿Tú estás feliz?
-¿Qué te parece?- dijo y se inclinó para besarlo- desde que… murió mi madre… nunca estuve con nadie más de dos veces… y me refiero estrictamente al sexo… ni hablar de compartir otras cosas… por supuesto estoy feliz…- dijo y sonrió.
-¿Me pasarás la receta?- le preguntó él para cambiar de tema, sabía que ese era un aspecto sensible de su vida.
-El secreto está en el caldo y las especias… no creo que pueda divulgarlo- dijo y le guiñó el ojo- … pero no te preocupes, te invitaré a comerlo cada tanto…- agregó y sonrió, agradecida.
Terminaron de comer mientras él le contaba que tenía proyectado escribir una nueva novela. Kate se mostró muy interesada en lo que él le decía y cuando volvieron a sentarse en el sillón, ella colocó sus piernas sobre las de él y él alzó las cejas con interés…
-¿Puedo hacerte una pregunta, sin ofender?
-Por supuesto…- dijo ella y tragó saliva, algo nerviosa.
-¿Cuánto miden tus piernas? Desde que te conozco tengo la sensación de que son interminables…- dijo y ella lanzó una carcajada.
-Qué original…- dijo ella y se mordió la lengua- de verdad me divierto contigo, Castle…- le dijo con sinceridad ella.
-Bien… me alegra… pero…- dijo y deslizó una mano acariciando su pierna a lo largo, en forma ascendente- ¿me mostrarás tu habitación o no?
-Al fin… pensé que estabas demasiado inhibido para venir…- dijo ella y se levantó, lo tomó de la mano y tiró de él para que la siguiera.
Entraron y cuando Kate encendió la luz, Rick abrió la boca. El ambiente no era muy luminoso. El acolchado de la cama de una plaza y media era del mismo color púrpura que las cortinas. Había posters de bandas de rock por todos lados y lo poco que se veía de las paredes era de un color gris intenso…
-Vaya decoración…- dijo Rick mirando cada detalle y Kate sonrió.
-Hace mucho que no me dedico a eso… algunas cosas tendría que cambiar… no me gusta mucho el color de las paredes… lo pinté un día en que necesitaba un cambio… y me arrepiento…
-Me gusta… tiene un estilo propio y el aroma es muy tuyo…- dijo y cerró los ojos.
Kate sintió que el calor la recorría cuando lo miró. ¿Su aroma? ¿Acaso Castle conocía e identificaba su aroma?
Se mordió el labio y notó que él no podía dejar de mirarla. Giró sobre sus talones, sobre la pequeña biblioteca sobre su escritorio.
-Aquí tengo tus libros…- le confesó y sintió sus manos en sus brazos y su cuerpo cálido pegado al suyo, por detrás.
Kate cerró los ojos cuando él deslizó sus manos y acarició su abdomen, por debajo de la tela de la remera de algodón que llevaba puesta.
-Me vuelves loco…- le dijo al oído y ella jadeó cuando sintió sus dedos ascender hasta depositarse sobre su pecho- a pesar de lo que Alexis te haya dicho, yo no puedo dejar de pensar en ti desde que nos vimos por primera vez…
-Yo tampoco…- admitió ella en voz baja, por la excitación.
Juntó fuerzas y giró para mirarlo. Lo empujó un poco hasta que él se sentó en su cama. Desabotonó su falda y la dejó caer. Los ojos de Rick la escanearon, el conjunto que llevaba puesto era de color más intenso que el acolchado y el encaje no dejaba nada a la imaginación…
Kate giró y Rick contuvo la respiración cuando vio que la prenda era todavía más diminuta en la parte trasera.
Ella sonrió cuando volvió a mirarlo y se quitó la remera.
-Dios…- dijo él- ¿cómo es que llevabas eso puesto debajo?
-¿Te gusta?
-¿Qué si me gusta? Creo que me dará un ataque…
-Pues… espero que no… porque necesito de tus caricias… ahora mismo…- le dijo y se colocó sobre él, con una pierna a cada lado y sintió sus labios besándola a la altura del corazón.
Rick deslizó su lengua sobre la piel de ella y la escuchó jadear.
-Realmente, no me gustaría quitarte esto… pero…
-Por favor hazlo…- dijo ella y él sonrió y lo desabrochó en un solo movimiento.
Se tomó su tiempo con ella y la besó y estimuló hasta que ella le rogó que se quitara la ropa.
Rick se levantó y le hizo caso. Kate se mordió el labio cuando vio cuán estimulado estaba él. Rick la hizo girar y deslizó su ropa interior hacia abajo. Se apoyó sobre ella y la escuchó suspirar. Comenzó a besar sus hombros y la sintió mover sus caderas hacia atrás, para estimularlo aún más…
Él se sentó sobre la silla y cuando la traía con él ella se puso de espaldas y Rick besó la zona de su cadera, a la altura del tatuaje mientras se ponía protección. Ella se mordió el labio y se sentó sobre él, tomándolo profundamente.
Rick cerró los ojos ante la sensación y no tardó nada en comenzar a moverse contra ella, mientras masajeaba su pecho.
-No puedo creer todo lo que me haces sentir…- le dijo al oído y mordió su hombro, haciéndola jadear.
La sintió tensarse alrededor de él un momento más tarde y ella apoyó su espalda sobre su pecho para descansar…
Rick la dejó recuperar un momento mientras besaba húmedamente su cuello y luego la hizo levantar…
Ella se mordió el labio y suspiró. Él la levantó en brazos y Kate colocó sus piernas alrededor de su cintura.
Rick se volvió loco en cuanto sus torsos entraron en contacto y la hizo sentar sobre el escritorio mientras se movía contra ella.
Entre besos, la sintió otra vez al borde del abismo y la tomó de la cara para mirarla a los ojos cuando alcanzaron ambos el clímax.
-Hermosa… eres hermosa, Kate…- le dijo él agitado y ella lo abrazó y sintió que no podía contener sus lágrimas.
Rick la miró a los ojos y se tensó, algo le sucedía y él no pararía hasta no saber lo que era…
Parece que hay una charla que no puede esperar más... espero que les haya gustado! Gracias por leer!
