Capítulo 6 "El casting"
Cuando Usagi quiso darse cuenta ya había pasado casi un mes y medio desde que había huido del pueblo, la finca y la granja. Pero en definitiva, había huido de un futuro que le aterrorizaba aceptar fácilmente.
Por otro lado, no tardó en acostumbrarse a su nueva rutina. Y con la ayuda de su prima todo había sido mucho más fácil. Tenía nuevos amigos con los que quedaba a menudo, iba a trabajar eficientemente, salía de fiesta de vez en cuando los fines de semana, tocaba la guitarra en sus ratos libres... e incluso había empezado a salir a correr por las mañanas. Que era uno de sus nuevos hobbies.
También se había dedicado a leer, a leer mucho y todo tipo de libros. Pero sobre todo le interesaba aquellos que iban sobre música. Estaba inspirada constantemente, motivada a investigar nueva música hasta el punto de llegar a coger papel y lápiz y ponerse a escribir sus propias canciones. Sin embargo, notaba que aún le faltaba algo. Pues en su interior se sentía igual que un intrincado puzzle con su última pieza perdida en algún lugar. Lo que no sabía aún, es que aquel primer lunes de Junio, el destino le daría la pieza que le faltaba.
Jota la había llamado el día de antes para que fuera a primera hora a cubrir el turno de su compañero Shiro, el cual se había puesto enfermo. Nunca antes había tenido que ir por la mañana, pero esperaba que fuera más tranquilo que la noche.
Nada más llegar, lo primero que hizo fue mirar el tablón de anuncios para ver las actuaciones de esta semana. Rápidamente, el curioso nombre de un grupo de música que ya conocía captó su atención. "Las últimas cucarachas" leyó en voz baja e inevitablemente le vino a la mente Mamoru. Pero después, aquel fugaz recuerdo se nubló con la nefasta imagen de aquel guitarrista y la pelirroja despampanante en el cuarto de baño. Sacudió la cabeza como si quisiera borrarlos con ese gesto y se puso a trabajar.
- Buenos días Usagi- Le saludó Jota nada más verla.- ¡Buenos días!- Contestó volviéndose hacia su jefe.- Por cierto... quería hablar contigo.- Jota le indicó que entrara al almacén con un gesto de cabeza y aquello preocupó a Usagi. - ¿Qué pasa? ¿He hecho algo mal?- Inquirió nada más entrar, angustiada por tanto secretismo.- ¡No! ¡Qué va muchacha! ¡Lo estás haciendo genial!- Le felicitó para tranquilizarla- Verás... ayer vino un hombre preguntando por ti...- Explicó y Usagi comenzó a temerse lo peor.- tu prima me ha contado lo que te había pasado con tu familia y no quise decirle nada. Pero era un tipo muy raro ¿No estarás metida en algo turbio? ¿no?
- ¡No! ¡En nada! ¡te lo juro! ¿Cómo era ese hombre?- Preguntó con curiosidad.- Era un chico joven, alto, iba con traje y su pelo era castaño... ¿o era rubio?-Murmuró lo último para sí tratando de recordar.- ¿Te dijo su nombre?- Volvió a interrogarle.- No, no quiso. Parecía que tenía prisa.- Con esa pobre descripción podría se cualquiera, pero si alguien la buscaba podría tratarse de alguien del pueblo.- Bueno, ahora mismo no sé quien puede ser. Pero puedes estar tranquilo. No estoy metida en ningún lío. Exceptuando el que tengo con mi familia.- Dijo más relajada y Jota asintió también tranquilo.
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Apenas había empezado a ordenar el bar con sus otros dos compañeros; Suki y Arata. La primera tenía el cabello azabache pero las puntas rubias, y el segundo llevaba sus rubias rastras recogidas en un moño. Cuando "Las últimas cucarachas" aparecieron por la puerta, a excepción de Rubeus que al parecer había sido sustituido por un nuevo componente. Jota salió de enseguida a recibirlos.- ¡hola muchachos! ¡Qué ganas tenía de veros!- Exclamó contento.- Nosotros también teníamos ganas de volver, tío- Respondió Artemis, un chico alto con su pelo rubio platinado engominado hacia arriba.
Usagi no pudo evitar poner la oreja al oír como uno de ellos llamaba "tío" a Jota. ¿Lo diría de manera coloquial o eran a caso familia?- Bueno, aquí tenéis el escenario para vosotros. Los lunes no solemos tener mucha clientela hasta pasado el mediodía, así que podéis ensayar tranquilos.- Les aseguró Jota.- ¡Usagi!- Cacareó su nombre como hacia últimamente y la susodicha dejó de desmontar las mesas para ir a ver lo que quería su jefe.
- ¿Sí?- Inquirió al llegar.- Ve arreglando el escenario para que mi sobrino y sus amigos puedan practicar- Dijo dejando ahora claro que eran familia.- Claro- Aceptó con su sonrisa amable. Mamoru no había dudado ni un segundo en volver a clavar su vista en ella. Aunque intentaba disimularlo. Tampoco quería que sus amigos empezaran a acosarlo con preguntas tontas.
Ahora que Usagi estaba al lado del grupo de música pudo fijarse al completo en ellos. Haruka tenía el pelo castaño claro, aún mucho más largo que el de Mamoru, pues le llegaba por los hombros. Shingo, que parecía ser el más joven, tenía ambos lados rasurados dejándose una especie de cresta de color rubia. Además se percató de que todos tenían algún tipo de tatuaje y piercing a la vista, sin contar los que ella no podía ver. El chico nuevo que sustituía a Rubeus era escuálido, con el pelo castaño oscuro, unas gafas de pasta negra, y una camiseta a cuadros junto a unos vaqueros grises. No parecía terminar de encajar con el propio estilo del grupo.
- Oye, ¿Tú primo podrá tocar sin vomitar?- Escuchó Usagi como le preguntaba Haruka a Shingo.- pues claro- Respondió ofendido- Eh, basta. Ir a por las cosas.- Les interrumpió Mamoru enviándoles a por los instrumentos. Aprovechando que sus amigos tardarían un poco, se acercó a Usagi que estaba desenredando los cables del altavoz que había en el escenario.- ¿Quieres que te ayude en algo?- Ofreció con gentileza- ¿Me dices a mí?- Inquirió Usagi desconcertada ,a la vez que sorprendida, mientras conseguía conectar el primer cable correctamente al altavoz.
- Sí, perdona no nos han presentado. Soy Mamoru Chiba.- Y se aproximó a ella para darle dos besos.- Yo soy Usagi Tsukino, bueno lo habrás supuesto cuando Jota me llamó antes.- Mencionó nerviosa sintiéndose tonta y torpe con las palabras.- Y no te preocupes, ya tengo a estos cables totalmente dominados.- Quiso bromear pero al instante deseó que la tierra se abriera y se la tragase por aquel estúpido comentario. Sin embargo, provocó que Mamoru se riese con ella.- Ya veo.- Concordó él con una sonrisa jovial que puso aún más nerviosa a la pobre Usagi.
Después de disponerlo todo, cada componente se puso en su sitio y ella volvió a servir mesas. Empezaron tocando algunos temas que Usagi ya conocía de la última vez que estuvieron. Pero esta vez, algo iba mal. El nuevo guitarrista no daba la talla. Iba a destiempo y se perdía demasiadas veces- Vale desde el principio otra vez, y pon más atención Kelvin- Dijo Mamoru dándose también cuenta de que no acaba de funcionar la nueva incorporación.- Lo siento chicos, creo que me encuentro un poco mal- Indicó a la vez que su cara se iba tornando amarilla. A sus espaldas Haruka miraba a Shingo poniéndose la mano en la boca como si fuera a vomitar. Shingo rodó los ojos y por un momento pensó en hacerle tragar las baquetas de la batería, pero le tenía demasiado cariño a su instrumento.- Perdone, ¿Dónde está el baño?- Preguntó Kelvin a Suki bajando del escenario torpemente.
- Esto no va a funcionar.- Declaró Artemis derrotado.- ¿Ahora te das cuenta?- Inquirió Haruka- El chico lo hace bien, solo está nervioso- Trató de defenderlo Mamoru.- Sí, acordaros las primeras veces que tocamos enfrente de alguien más.- Apoyó Shingo.- Mamoru no puedes estar hablando en serio, Kelvin no está a la altura de Rubeus.- Indicó Artemis, pero su amigo ya lo sabía.- Entonces ya está, lo mejor es que le digas a tu tío que este sábado no tocaremos ¿Es lo que quieres que diga? ¿no? ¿Y lo próximo qué será? ¿Me dirás que todo lo que hemos recorrido se acaba aquí? Cuando a penas estábamos empezando a intentarlo.- Reprochó Mamoru a sus amigos.
- No, pero ese tío no es Rubeus.- Recalcó de nuevo Haruka- Y nuestra música ni siquiera suena igual que la última vez que vinimos aquí.- Añadió Artemis- ¿Pero que os pasa? ¿Se va Rubeus y ya lo dais todo por perdido? Pues os recuerdo algo; el grupo no era Rubeus. El grupo lo somos todos.- Razonó de nuevo Mamoru pero la tensión entre ellos se podía cortar con un cuchillo.
Usagi que no había podido evitar escucharles decidió intervenir. Así que mientras ellos seguían discutiendo, cogió la guitarra e imitó el mismo solo de guitarra que recordaba de Rubeus. Solo lo había escuchado aquella noche pero le bastaba. Todos dejaron de hablar y se quedaron mirándola con la boca abierta.- ¿Qué coño acabas de hacer?- Inquirió Haruka sin salir de su asombro cuando Usagi terminó.- Solo quería que dejarías de discutir, espantáis a la clientela.- Dijo encogiéndose de hombros como si no hubiera hecho nada extraño y se bajó del escenario, volviendo de nuevo a su trabajo de ordenar y limpiar mesas. Dejándolos sin habla.
- ¿Cómo sabías esas notas? ¿Nos has robado alguna partitura?- Acusó Artemis tras volver en sí. Usagi suspiró ofendida y frunció el ceño mirando de nuevo a aquellos chicos.-¡No! Tengo esa habilidad, memoria eidética, con solo escucharla una vez me basta para tocarla.- Aclaró como si estuviera hablando del tiempo.- Y se queda tan tranquila- Comentó Haruka que aún seguía maravillado.
- ¿Podrías tocar con nosotros?- Propuso Mamoru sin pensarlo.- ¡¿Qué?!- Gritaron el resto al unísono.- Mamoru reconozco que no toca mal, pero de ahí a que toque con nosotros... no creo que aguante nuestro ritmo - Dijo Shingo que hasta ahora se había mantenido callado.- Pues a mí me gusta la idea- Opinó Haruka que le había caído en gracia Usagi tras mostrar sus habilidades. Pues pensaba en ella como un bicho raro fascinante al que acababan de descubrir.- ¿y tú que dices Artemis?- Preguntó Mamoru expectante, pero Artemis ya había visto ese brillo de locura en los ojos de su amigo. Un brillo que siempre aparecía cuando algo bueno estaba a punto de ocurrir. Además, aunque se negase sabía que le perseguiría hasta el fin del mundo hasta convencerlo.
- Podríamos hacerle un casting- Sugirió después de unos segundos de reflexión.- ¿No se supone que yo también tendría que decir algo?- Puntualizó Usagi viéndose envuelta cuando todavía no había aceptado.- ¿Te gustaría hacer un casting para ser parte de nuestro grupo?- Inquirió Mamoru de nuevo con una sonrisa arrebatadora. Entonces, por un minuto el tiempo se congeló para Usagi. Notó como la pieza perdida estaba delante de ella, encajando en su puzzle.- Por supuesto.- Aceptó sin reparos a la vez que su corazón se aceleró de la emoción.
- Esperad ¿Qué está pasando aquí? Usagi tienes que atender las mesas y Artemis, ¿No se supone que ibais a ensayar?- Dijo Jota que había estado observándoles con curiosidad desde la barra.- Tío deja que toque unas cuantas canciones con nosotros y te la devolvemos, es importante.- Suplicó Artemis.- En horario de trabajo no. Termina a las cuatro. A esa hora lo que quiera hacer Usagi no es asunto mío- Zanjó Jota poniéndose en modo jefe autoritario.
- Tiene razón, tendrá que ser cuando acabe de trabajar ¿Vale?- Les dijo ella y el grupo decidió esperarla. Hasta entonces, aprovecharían el escenario y seguirían ensayando por su cuenta. Pero esta vez sin Kelvin, quien se había quedado sentado en una mesa con un refresco por sentirse indispuesto. Finalmente cuando terminó su turno, Jota le dio vía libre para ayudarles.
Llegaron a tocar hasta cinco canciones juntos, aunque en la primera ya les había convencido prácticamente a todos. Sin embargo, era Shingo quien continuaba poniendo trabas.- déjalo ya Shingo, sea cual sea la canción que le pongamos la va a clavar.- Vitoreó Haruka.- Ya... pero había una muy complicada hasta para Rubeus, creo que deberíamos también tocarla.- Discrepó intentando encontrar algún punto flaco en Usagi.- no, que yo recuerde las más difíciles eran las dos últimas que hemos tocado- Le contradijo Artemis que ya estaba cansándose.
- Y a mí ya me duelen los dedos- Se quejó Haruka.- Entonces... ¿Qué?- Intervino Usagi deseosa por saber su respuesta.- Qué ya estás dentro del grupo.- Comunicó Mamoru antes de que Shingo pusiera algún problema más.- ¿Eso significa que no me necesitáis?- Les preguntó Kelvin emocionado con la idea.- Sí primo... me temo que ya no haces falta- Contestó Shingo rindiéndose a la nueva integrante.
Los chicos le dieron una dirección para quedar con ella a lo largo de la semana y poder ensayar al menos un par de horas. Pues para antes del sábado, Usagi debía aprenderse todas las canciones. Al menos las importantes, acordaron todos. Y mientras sus amigos estaban distraídos, Mamoru volvió a aprovechar para acercarse a ella.- Mañana... entonces has dicho que te va bien quedar, ¿no?- Repitió para sacar un tema de conversación.- Sí, no os preocupéis suelo librar entre semana. Hoy solo estaba sustituyendo a un compañero.- Explicó Usagi.
- Vaya, que casualidad entonces.- Afirmó sorprendido.- Quizás ha sido el destino.- Comentó ella riéndose.- Quién sabe... escucha, si puedes vente una hora antes. Así podría explicarte algunas cosas previamente...- Le sugirió. En un principio habían quedado a las cinco en punto en su casa, pero quería conocer a Usagi un poco mejor antes de que llegasen los gárrulos de sus amigos.- Claro, no hay problema.- Aceptó sin pensárselo mucho, pues tampoco tenía nada que hacer.
Como habían acabado, todos estuvieron de acuerdo en acercar a su nueva integrante a casa. En ese momento, a las siete de la tarde que llegaba Luna de trabajar, vio bajar a su prima de la furgoneta.- ¿De dónde vienes picarona?- Cuestionó con tono lascivo después de que los chicos se despidieran y le gritasen por la ventanilla "hasta mañana".- ¡No te vas a creer lo que me ha pasado!.- Exclamó Usagi ignorando la pregunta de su prima. Ambas entraron al apartamento mientras le narraba en éxtasis toda la historia.
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- ¡Genial! ¡Vas a ser una estrella del Rock!- Gritó entusiasmada Luna después de escuchar todo el relato de su prima. Ambas estaban sentadas en el sofá de casa con dos latas de cerveza- Creo que estás exagerando- Comentó Usagi entornando los ojos.- Pero hay un problema...-Comenzó a decir Luna pensativa.- ¿Cómo lo harás el sábado para trabajar y poder subirte al escenario a tocar? ¿Se lo has dicho a Jota?- Entonces Usagi se quedó tan pálida como el yeso.- Mierda.
Continuará ...
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-Comentarios De la Autora-
¡Hola "Frikilectores"! ¿Os ha gustado ese primer encuentro de Usagi con la banda? De momento parecía ir todo sobre ruedas pero Usagi se ha olvidado de que también tiene un trabajo al que ir, y eso de intentar estar en dos sitios al mismo tiempo no suele salir muy bien. ¡Veremos como se las ingenia al final!
¡También ha conseguido su primer momento a solas con Mamoru! (sonido de aplausos). Quien no puede evitar acercarse a Usagi cada vez que tiene oportunidad. ¡Y por último alguien anda buscando a Usagi por Madrid! ¿Quién será aquel chico? ¡Lo descubriremos en el próximo capítulo!
¡Saludos a todos y a todas desde el otro lado de la pantalla!
¡Espero volver a leer vuestros comentarios pronto! (PD: Yo también pienso que Beryl es una z*rra, pero creedme ni os imagináis hasta qué punto) ¡Mil gracias por vuestras opiniones!
Ya sabéis:
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¡HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO!
