A/N: Oh god... Esto me tomo DEMASIADO tiempo y realmente no tengo excusas... ¡Maldita Biologia! Tuve que estudiar un monton y el profesor al final no me tomo -.-" asi que perdi mucho tiempo... realmente lo siento pero espero que les agrade el capitulo y tratare de subir el siguiente mas rapido :D


Capitulo 11: Alminico.

-Vamos ¿Es eso todo lo que tienes, niño?- Pregunto Dante mientras le disparaba un poco con Ivory. Nero esquivo las balas y le lanzo una gran roca a Dante para distraerlo.-No te distraigas, será más fácil vencerte de esa forma… Más fácil de lo que ya es.- Dijo el más joven caza demonios en tono burlón. Dante entrecerró la mirada y ataco de nuevo.-Veamos que tan fácil es acabar conmigo.- Dijo con una arrogante sonrisa.

Vergil suspiro.- ¿Es que no tienen algo mejor que hacer?- Les pregunto fríamente mientras que Trish reía un poco.-Bueno. Aun falta para que la plataforma llegue arriba y al menos están haciendo algo. - Murmuro la rubia, Lady asintiendo para remarcar el comentario. Vergil volvió a suspirar.- ¿Y mi hermano le llama niño a alguien y no a sí mismo?- Pregunto resoplando, haciendo que las dos caza demonios rieran y que Dante parara por un momento en la pelea, para luego concentrarse, casi esquivando un ataque de Nero.

-Debe de faltar unos 15 minutos más para llegar… ¿Soy yo o el tiempo está pasando muy lento?- Comento Lady mirando un reloj de bolsillo que traía con ella.-Por mi también pasa muy lento.- Comento Nero agachándose para que Dante no lo hiriera con su espada. Vergil volvió a suspirar.-Supongo… Que si, el tiempo es demasiado lento cuando necesitas que las cosas pasen rápido para poder superarlas.- Comento el hijo mayor de Sparda mientras que Dante bajaba un poco su espada.-¿Estas nervioso, Verge?- Pregunto burlón, aunque en el fondo realmente quería saber. Vergil le lanzo una mirada asesina por el apodo pero no dijo nada acerca de ello.-… Tal vez… El que vayamos a enfrentarnos a Mundus no es muy animador que digamos.- Ante el comentario todos saben que seguramente estaba pensando en el tiempo en el cual fue su sirviente, aun así nadie sabía cómo levantarle un poco el ánimo.

-Pues si yo solo me libre de él durante estos años. Con ustedes cuatro debería de ser más que capaz de matarlo de una vez por todas.- Comento el semi-demonio amante del rojo mientras seguía luchando con Nero.

-XXX-

Mientras caía, siendo devorado por la oscuridad que se estaba formando alrededor de la torre, aunque técnicamente siguiera siendo de día, el agente podía observar como la torre misma estaba dejando lugar para que la plataforma pudiera pasar. Para abrir el portal al Inframundo. En poco tiempo la plataforma abría llegado hacia arriba. No tenía mucho tiempo.

Leon miro hacia abajo y rápidamente tomo la Force Edge. Lanzándola hacia un costado de la torre que estaba más abajo, se preparo para utilizarla y dejar de caer. Desgraciadamente tomo el mango de la espada con su mano izquierda, lanzando una ráfaga de dolor hacia su hombro. El agente puso su mano derecha sobre la herida, ya se concentraría en ello luego. Balanceándose un poco más cerca de la torre Leon tomo una piedra y se sujeto a ella. Saco la Force Edge y la guardo, para luego comenzar a escalar hacia donde estaba antes. Iba ser un largo camino.

-Definitivamente la última vez que me acerco a esta torre.- Comento para sí mismo el agente mientras seguía escalando, tratando de ser cuidadoso con su hombro pero a la vez apurándose para llegar a tiempo con los demás.

Luego de lo que probablemente eran seis u ocho minutos, Leon finalmente llego al acantilado desde donde había caído y se adentro un poco en la torre para no caer nuevamente. Tomando un poco de aire noto que ahora la torre parecía tener un gran hueco en su interior. Cuando Leon miro a través de él, observo la plataforma, aun alejada, estar subiendo con los cinco cazadores de demonios en ella.

-Mejor me voy…- Dijo el agente y comenzó a subir la torre nuevamente, ahora con mayor dificultad puesto que gracias al hueco en el medio de la torre no dejaba salidas a muchas habitaciones.

Llegando a otro acantilado, vio que podía seguir subiendo por la derecha y se dirigió hacia allí. Al final del trayecto encontró otra pequeña plataforma naranja en el suelo y sin pensarlo dos veces salto sobre ella.

Gracias a la plataforma llego a un camino que llevaba hasta la cima de la torre. "Al fin…" Pensó el agente mientras se dirigía arriba. En el medio de la cima también había un agujero, y al notar que aun faltaba unos minutos para que la plataforma por fin llegara a la cima, Leon se apoyo contra una de las columnas que allí había, escondido y se puso a descansar un poco.

-XXX-

Luego de unos 10 minutos más, la plataforma finalmente llevo a los cinco cazadores de demonios hasta la cima de la torre y el pozo se elevo un poco también. En las columnas que los rodeaban estaban colgadas campanas negras que, Vergil, Dante y Lady recuerdan, habían alguna vez adornado el interior de la torre, comenzaron a moverse y hacer su siempre constante ruido.

A diferencia de la última vez que Dante, Lady y Vergil estuvieron en la torre, el portal no se abrió en los cielos, sino que esta vez se abrió justo arriba del pozo al cual habían ofrecido su sangre.

-¿Eso nos llevara al mundo demoniaco?- Pregunto Nero acercándose un poco más al portal. Lady asintió.- Tendría que llevarnos.- Dijo acomodando un poco su cabello. Dante asintió.- Iré primero y veré que no nos ataquen por sorpresa, luego de dos minutos entren ustedes.- Comento el amante del rojo para después saltar dentro. Trish dirigió su mirada a Vergil.- ¿Cuánto tiempo se mantendrá abierto el portal? - Vergil calculo un poco en su mente y luego miro al clon de su madre.- Durara abierto aproximadamente 6 minutos luego de que los amuletos sean separados, lo cual sucederá una vez estemos del otro lado, pues los amuletos se nos serán devueltos. Pero en caso que sea necesario volver al mundo humano, podemos abrir nuevamente el portal de alguna otra forma…- Explico el gemelo de Dante para luego mover la cabeza en dirección al portal.- Las damas primero…- Comento, esperando que Trish y Lady entraran en el portal, para luego saltar él y por ultimo Nero.

Leon espero un poco más por si los demás posiblemente estuvieran hablando un poco, luego de cuatro minutos salto dentro del portal entrando al Inframundo.

Todos aterrizaron en medio de un bosque, los arboles parecían estar sanos pero tenían un aura malvada, se escuchaban sonidos de animales pero no de aves y había un camino en medio del bosque que probablemente llevaba a la salida de este.

-¿Estamos en el mundo demoniaco?- Pregunto Lady mirando el lugar por primera vez. Dante asintió.- Si, ahora solo necesitamos seguir este camino e ir a la casa de Alminico.- Dijo y comenzó a caminar en esa dirección con los demás detrás.

-Y a todo esto ¿Cómo es Alminico?- Pregunto Nero con curiosidad. Dante levanto una ceja.- ¿A que te refieres?- Nero suspiro. -Ya sabes, alto, bajo, amable, malo. No lo sé, esas cosas.- Dante se llevo una mano a la barbilla.

-Pues, no muy alto, flaco, raro… Ya lo conocerás, no te preocupes.- Comento Dante a lo que Trish suspiro.- ¿Algún otro dato que debamos saber?- Pregunto la rubia.-Pues no, solo que no tolera mucho a los humanos.- Dijo mirando a Lady quien saco a Kalina Ann.-Pues que se las arregle.- Comento la chica volviendo a guardar su lanzacohetes.

-Bien dicho…- Los cinco voltearon para encontrarse al agente parado con una sonrisa.- ¿Qué demonios haces aquí?- Pregunto Dante con un aire de derrota.-Sabias que vendría Dante.- Comento su gemelo colocando una mano en su hombro. Dante observo al agente y se dio cuenta de un detalle.

-¿Qué haces con esa espada?- Leon levanto una ceja y saco la Force Edge.- ¿Esto?- Pregunto inocentemente mirándola y luego se encogió de hombros.-Si prefiero los cuchillos.- Dijo dejándosela en la mano y siguiendo el camino. Lady rápidamente lo siguió junto con Vergil.-Demonios… Lo odio tanto, a veces.- Dijo el peliblanco hijo de Sparda guardando la espada y siguiendo a los demás.- No uso esa espada ¿Verdad?- Pregunto Nero mientras Trish encogía los hombros.-Quien sabe.-

Los seis siguieron caminando hasta el fin del bosque, mas adelante había una ciudad. Parecía una ciudad común y corriente como en el mundo humano pero esta parecía totalmente abandonada, destruida e irradiaba un aura que claramente te dice que esa no es una ciudad cualquiera.

-Bonito…- Comento sarcásticamente Lady mientras observaba la ciudad.- ¿A dónde vamos?- Pregunto el agente.

-Aquí.- Dijo Dante dirigiéndose a una vieja casa bien pequeña con una puerta diminuta. Dante toco la puerta y esta se abrió rápidamente.

De ella salió una figura envuelta en sabanas no tan blancas sentado en una silla de ruedas.

-¿Dante?- Dijo la figura al elevar su cabeza. Su voz era bien profunda. Dante asintió.-Si. Alminico necesito tu ayuda ¿Podemos entrar?- Alminico miro a todos y cada uno de los presentes, y si las miradas mataran, Leon y Lady estarían bien muertos.

-Está bien… ¡Pero no toque nada! Síganme.- Con eso Alminico entro en su casa seguido por Dante, Lady, Leon, Trish, Nero y Vergil, el cual cerró la puerta detrás de ellos.

Apenas entrando había una escalera dirigida a un sótano por la cual todos bajaron. El sótano era extenso y tenía muchas mesas, sobre ellas muchos brebajes y libros.

-¿Qué es esto?- Pregunto el agente acercándose a un brebaje rojo pero sin tocarlo, como sea ese pequeño acercamiento le basto a Alminico para enojarse pues se acerco a Leon y usando un rociador le echo el contenido encima replicando.-No toque eso, humano malo. Eres un humano muy, muy malo.-

Nero comenzó a reír tanto que hasta lloraba mientras que Vergil cruzo sus brazos sobre su pecho y levanto una ceja. Leon miro el contenido y bajo la cabeza.-Esto… no es agua…-

-Si, tal vez experimentes algún cambio pero nada de qué preocuparse.- Comento el alquimista tranquilamente mientras Dante llevaba su palma a su frente.-¿Qué?-

-Dejen de pelear ustedes dos…- Dijo Dante.-… Alminico necesitamos tu ayuda y que sea rápido, no sabemos cuánto tiempo tenemos antes de que…-

-Si quieres que sea rápido entonces deberías sacar a tus dos mascotas de aquí.- Comento Alminico señalando a Leon y Lady.

-¡¿SUS QUE?!- Gritaron los dos tan enojados que parecía que salían llamas detrás de ellos.

-Debí traer palomitas.- Comento Nero con una sonrisa mientras Trish lo miraba decepcionada. Vergil puso una mano en su sien masajeándola, sentía un dolor de cabeza viniendo mientras que Dante agarraba su pistola y disparaba al techo.

Eso llamo la atención de todos.- ¿Quieren dejar de pelear? Alminico, déjalos en paz y escúchame ¿Vale?- Dijo enojado el hijo menor de Sparda guardando a Ebony.

-Además… es un viejo en una silla de ruedas ¿En serio van a pelear con él?- Añadió Nero mientras que Alminico, Dante y Trish le lanzaban una mirada asesina.- ¿Qué? ¿Que dije?-

-Como decía… Alminico ¿Nos ayudarías?- Pregunto Dante ignorando a los demás pues sabía que si no seguían más de una pelea se desataría y no quería mas guerras aparte de la que Alminico, Leon y Lady parecían tener.

-¿Y qué pasa si no los ayudo?- Pregunto curioso el alquimista cruzando sus brazos sobre su pecho.

-¡TE FREIMOS VIVO!- Gritaron Leon y Lady al mismo tiempo totalmente enojados, las llamas apareciendo de nuevo. Alminico levanto una ceja debajo de las sabanas y asintió.

-Tienen agallas. Aun los odio.- Comento el alquimista.

-¡ALMINICO! POR EL AMOR DE SATAN CONCENTRATE QUE NO TENEMOS TIEMPO.- Esta vez fue Dante el que grito llamando la atención de todos, se le estaba yendo la poca paciencia que no tenía con esos tres aunque debía admitir que les recordaba a Vergil y el hace tiempo.

-Muy bien pero que tus mascot… eh digo amigos no toquen nada.- Comento el alquimista corrigiéndose a si mismo luego de sentir dos pistolas en su sien. Alminico se paró de la silla de ruedas pero no se quito las sabanas y se dirigió a su bodega.- ¿Por qué demonios anda en silla de ruedas si no la necesita?- Pregunto confundido el menor de los siete.

Dante se encogió de hombros.-La ultima vez no la tenía, tampoco las sabanas.- Dijo el hijo menor de Sparda mirando hacia donde se fue el alquimista.

-Ahh, así esta mejor.- Dijo Alminico colocándose unos lentes sobre sus ojos, los cuales brillaron de color violeta antes de que fueran tapados por la oscuridad de la sabana.-Ahora si Dante ¿Qué querías?- Pregunto como si no hubiese estado peleando con Leon y Lady.

Dante suspiro.-Necesitamos que nos prepares una poción complicada.- Dijo mientras que Alminico rápidamente iba hacia él y lo abofeteaba.- ¿Eso es todo? ¿Trajiste humanos a mi casa solo por una poción?- Grito histérico el alquimista y hasta se podían ver gotas de agua deslizarse de las caras de todos menos Dante.

-Err… ¿Alminico?- Llamo Trish tratando de ser amable para no ganar el odio del demonio. Alminico dirigió su cabeza a ella para mostrar que estaba escuchando mientras que Dante se masajeaba la mejilla. -Es una poción que casi nadie sabe hacer y la necesitamos urgentemente.- Dijo la rubia mientras que Vergil llevaba su mano a la cabeza.

-¿Y cuál es la bendita poción?- Dijo repulsivo ante la palabra que utilizo.-Divina Estrella.- Replicaron todos juntos menos el amante del azul. A Alminico casi se le salen los ojos ante el nombre de la poción que querían que hiciera.

-Están locos… No lo hare.- Replico yendo a su silla de ruedas mientras los demás lo miraban sorprendidos.- ¿QUÉ? Pero dijiste que lo harías.- Casi grito el semi-demonio amante del rojo.-Es prácticamente imposible hacer una de esas pociones. Además no tengo los materiales necesarios para crearla.- Volvió a replicar el demonio con el ceño fruncido.-Los conseguiremos por ti.- Dijo el agente con los brazos cruzados sobre su pecho.

-Determinado también ¿Eh? Aun no me agradan…- Comenzó a cambiar el tema pero al ver la mirada de los demás suspiro.-… Vale, les diré lo que necesito pero es imposible que lo encuentren y si lo hacen seguramente no terminaran tan empeñados a cumplir su meta como ahora.- Dijo mientras volvía a pararse y buscaba un libro en las montañas de libros que tenia.

-No importa… Me niego a perder a mi hermano de nuevo, no importa que tenga que sacrificar para salvarlo.- Soltó Dante sin pensar, tampoco es como si le hubiera importado mucho por fin tener su meta perfectamente clara, lo que gano un "Awwwww," de parte de Trish y Lady.

-¿Vergil? ¿Todo en orden?- Pregunto Nero viendo que el semi-demonio amante del azul tenia agarrado su cabello bien fuerte y tenía la cabeza gacha. Los demás miraron en su dirección al oír la pregunta.

-Duele…- Contesto arrodillándose y tomando su cabeza con sus dos manos. Los demás, menos el alquimista que miraba todo desde lejos con una mano en la barbilla, se acercaron lentamente. Alminico reconoció el síntoma en el semi-demonio y rápidamente busco algo en uno de sus cajones.- ¡Aléjense! Se está transformando en demonio.- Les advirtió Alminico sacando algo de su cajón pero un poco tarde pues Vergil dejo salir a su demonio interior lanzando a los demás lejos de él.

Vergil levanto lentamente su cabeza y miro a Alminico por lo que parecían horas para el alquimista, aunque en realidad pasaron pocos segundos, y luego se fue corriendo del lugar a toda velocidad.

Todos se sentaron en el suelo donde cayeron, adoloridos y dirigieron sus miradas hacia el demonio alquimista.- ¿Qué fue eso?- Pregunto Trish mirando hacia la puerta. Alminico suspiro.-Lo que me temía, ya sé que es lo que le pasa.-

-¿Te refieres a que conoces el hechizo que le hicieron?- Pregunto Nero preocupado a lo cual Alminico asintió.-Si, ahora vengan, les diré que necesitan buscar.- Abrió un libro en una de las mesas pero Dante lo interrumpió.

-¿Estás loco? ¿Y dejarlo ahí afuera? Quien sabe lo que puede hacer, tal vez ni este consciente de lo que hace.- Dijo Dante con el ceño fruncido a lo que Alminico le mando la mirada más seria que tenia.

-¿Quieres salvar a tu hermano o no?- Dante quedo estático pero asintió de todos modos.-Entonces déjalo. Ya volverá pero si van ahora será más difícil, además no hay tiempo. Si ese síntoma está presente entonces el hechizo se creó hace mucho por lo que si no nos apuramos…- Alminico paro abruptamente mientras Lady levantaba una ceja.-Si no nos apuramos ¿Qué pasara?- Pregunto el agente con el ceño fruncido en preocupación. Alminico suspiro pesadamente y froto despacio sien ante un dolor de cabeza y luego les contesto.

-El chico dejara de existir para siempre…-