Notas de la Autora:

Quiero agradecer los reviews que estoy recibiendo por este humilde trabajo. Los MP también son alentadores. A todos (as) gracias.

Hace poco me escribieron una pregunta que deseo compartir con ustedes:

¿Porqué títulos de canciones? ¿Es un SongFic?

Amo la música, y soy del tipo de personas que no pueden vivir sin su reproductor de música y audífonos en la cartera (son mis básicos), es por ello que cuando escucho una canción en especial no puedo dejar de relacionarla con un momento en la historia de Draco y Harry, que personalmente son mi pareja de Slash preferida.

Sobre el Fic, pues no lo considero un SongFic, las canciones para mi son solo mi sugerencia personal para acompañar la lectura, me inspiran y motivan. Aunque debo admitir que si he intentado escribir SongFic, pero aún no me considero diestra en el tema.

En fin... espero que disfruten este capítulo, y que sonrían, se enojen, lloren y compartan todas las emociones de esta parejita.


I'LL STAND BY YOU

Apenas abrió los ojos a raíz del incomodo rayo de sol que entro por la ventana no pudo evitar quedarse mirando al techo blanco de su recamara. "Es hoy" se dijo para sí mismo. La verdad era que no quería todavía enfrentarse a esa realidad, tenía miedo.

Hacía más de un año y justo al terminar el funeral un hombre de piel muy clara, casi albino, se había acercado a él…

- Sr. Potter, permítame presentarme soy el Dr. Carter, abogado personal del Sr. McCollen, quería primero darle mis más sinceras condolencias – se aventuro a decir el mago.

- Gracias – fue cuanto pudo formular en respuesta, lo cierto era que ya estaba cansado de escuchar "lo lamento", "era un buen muchacho", "se notaba que se amaban", ¿acaso las personas no sabían que ese clase de comentarios son totalmente innecesarios cuándo la persona ya no está? Él no necesitaba lastima, solo quería estar solo para poder sufrir… necesitaba llorar y quitarse todo ese peso de encima.

- Lo segundo – procedió el abogado – es que quería concretar con Ud. cuando podríamos dar lectura al testamento, es imperativo…

- Doctor – lo interrumpió fríamente el ojiverde – entiendo lo importante que es la lectura de la última voluntad de mi prometido, pero si no le importa quisiera tomar mi tiempo de luto y cuando esté listo lo buscaré – y antes que el abogado reaccionara, agrego – hasta luego – y se marcho, casi corrió intentando huir de ello, no estaba listo para escuchar lo que sea que hubiera preparado Steve, no todavía… él… él estaba en una misión, es todo lo que su corazón podía creer y soportar…

Suspiró, hacia bastante tiempo de ello. ¿Estaba preparado ahora? No. Él sabía que se desmoronaría, igual que cuando Sirius se fue. Igual que cuando leyeron el testamento de la familia Lupin.

Tal vez la única diferencia de todo ello era que esta vez no estaba solo, Draco había prometido estar con él, apoyarlo e incluso le había dicho: "si no quieres aceptar la herencia, bien puedo administrarla yo, ya sabes invertir es cosas muggles que te gusten…" sonrió, sabía que Malfoy solo quería animarlo y mostrarle su apoyo. ¿Cuándo se había vuelto tan amable?

- "Solo vengo como amigo, si tú quieres…"

Volvió a sonreír, Draco se lo había dicho aquel día. ¿De verdad ya no sentía nada por él más que amistad? No lo creía, el rubio era un misterio para él… y eso le llamaba la atención, por ello no podía evitar dejar de necesitarlo.

Después de todo el Slytherin se había comportado de manera tan "linda", soltó una carcajada… ¿quién diría que alguna vez definiría a Draco Lucius Malfoy con ese apelativo? Pero la verdad era que poco a poco el moreno empezaba a sentir más necesidad por él, y debía admitir que incluso le había parecido sentir que su corazón latía un poco más rápido cuando él aparecía.

¿Y Steve? No, él había decidido serle siempre fiel. Ese australiano loco era el único amor que él quería tener. ¿Draco? Solo era su amigo, su mejor amigo.

Respiro hondo una vez más, tomo las gafas de su mesa de noche y se sentó: "No seas cobarde Potter, el día es hoy"


Camino hasta su cocina y se quedó mirando con la boca abierta, como un joven de test tan blanca como la luna, cabellos rubios casi de oro, y mirada relajada se paseaba entre los utensilios.

- ¿Draco?

- Hola Harry, buenos días – saludó el rubio mientras terminaba de preparar el café.

- ¿Qué haces en mi cocina?

- Preparando el desayuno – respondió de lo más tranquilo – Y por cierto si a esto llamas cocina es tu problema, pero en serio ¿no podía ser el espacio más reducido? – el moreno lo miró divertido, Draco siempre se quejaba de la "miniatura" de cuarto que tenía, ¿pero que más podría pagar con el sueldo que tenía?

- ¿Dormiste aquí? – no era posible, si al volver de su pequeña travesía por Londres él mismo había visto cuando el rubio se desapareció en la puerta, alegando que llegaba tarde a cenar con su familia.

- No – alcanzó a decir mientras colocaba un par de tostadas, el café, huevos revueltos, jugo de fresa y un poco de cereal en la mesa – vine temprano y como note que aún estabas dormido y yo tenía hambre decidí preparar el desayuno

- Ah bueno…gracias

- Ni te acostumbres Potter, yo no soy tu empleada – murmuro divertido

- ¡Ja! Obviamente que no Malfoy, dudo mucho que la cocina sea tu fuerte – replico mientras se sentaba a probar lo preparado

- Para tu información Potter, los Malfoy somos expertos en cocina nacional e internacional ...

- Si claro…

- El que tengamos un ciento de elfos a nuestra disposición no quiere decir que no sepamos hacer nada

- Ya veremos Malfoy, si no muero después de esto… puede que considere tus servicios

- Suplicaras Potter, y yo me negare

- ¿En serio?

- Definitivamente – respondió sonriente

- Bueno, probemos esta "delicia"


Pese a la serie de reclamos y pataletas del rubio, el moreno había decidido ir al Callejon Diagonal de la manera más muggle posible.

- Podemos aparecernos – alegaba el rubio

- No Draco, iremos a mi modo

- ¿En escoba?

- No

- Podemos incluso pedirle al Weslette que nos recoja es su nuevo auto mágico

- No

- ¿Por qué tenemos que tomar ese autobús y luego esa cosa que va por el sub suelo, y encima caminar para poder ir? Bien ahorraríamos tiempo solo apareciendo

- Draco solo…necesito respirar

- Somos magos

- Draco

- Puedes respirar aquí y luego aparecerte allá

- No

- Me rindo – respondió finalmente y de manera dramática

- Gracias

El trasfondo de la situación era que Potter había querido alargar lo más que pudiera el inevitable momento, y si eso significaba llevar a un Malfoy deprimido en bus y sobretodo en el subterráneo, donde para empeorar las cosas había más gente de lo común, ocasionando que fuesen casi "apretados" para poder llegar.

Lo sentía por el rubio, pero había tenido que hacerlo de ese modo. Mientras más tiempo ganase mejor.

- Potter… - murmuro Malfoy después de bajar del tren – mi venganza… será letal – refunfuñaba de muy mal genio

- Draco no es para tanto

- ¡Para tanto! Mi preciosa gabardina totalmente destroza y mira… ¡mira!

- ¿Tu cabello?

- Sabes cuando frizz tengo… y ese hombre… estoy seguro que te quería meter mano – replicaba indignado

- Ese "hombre" no me hizo nada, solo se tropezó por la señora con su niño que iban detrás

- Si claro…

- ¡Oh vamos Malfoy! Paz ¿sí? – el rubio rodó los ojos, encogió los hombros y siguió caminando sin decir ni una palabra – sabes que eres más lindo cuando no dices nada…

- Potter, soy lindo en todo momento – replico con altivez, Harry rodó los ojos

- Lo que tú digas Malfoy

- Exactamente, lo que yo diga – y siguieron caminando, con un rubio intentando esconder el pequeño rubor que había en sus mejillas y un moreno perdido en sus pensamientos sobre Steve y el tan temido testamento. Todo ello lo inquietaba.


- ¿Están todos presentes Sr. Potter?

- Si doctor - respondió el moreno que se encontraba sentado al otro lado del escritorio. Sabía que el Sr. Carter se sentía un tanto incomodo con la presencia de Draco, Ron y Hermione, incluso había intentado disuadirlos de estar presentes, alegando que era algo "personal" pero la también abogada y doctora Granger había refutado "El art. 148 inciso 4 párrafo 5 de la ley mágica indica que: ante la lectura de un testamento puede estar presente cualquier ser mágico, si o solo si el testamento como tal no contenga la clausula de privacidad sostenida y reglamentada según art. 5 del código de regulación de testamentos". Ante esto el abogado no pudo más que asentir y dejar pasar a todo el "séquito" de Potter.

- Entonces damos lectura al testamento del Sr. McCollen - empezó a leer el mago, llevaba una túnica completamente negra, aparentaba los cincuenta años de edad, casi calvo, con unos cuantos mechones a cada lado de la cabeza. Su cabello blanco lo hacía notar mayor, y sus gafas redondas le daban el aire clásico de todo abogado mágico de profesión - suscrito el 24 de Julio del 2012... – Harry miraba hacia un punto vacío, intentando no prestar demasiada atención, pues con cada palabra del Sr. Carter sentía que su vida terminaba. Agradeció mentalmente que Draco aceptará sentar a su lado, de algún modo se sentía más tranquilo con su presencia ahí. Lo miro de reojo y lo vio observándolo atentamente... se notaba preocupado, como si estuviera preparado para cualquier rastro de llanto o desesperación. Se giró y le regalo una tímida sonrisa, intentado con ello que el rubio se relajara. - ...de este modo dejo en posesión de todo cuanto poseo, incluyendo todo lo que halla en mi bóveda en gringotts y mi varita al Sr. Harry Potter, a quién amo con todo el corazón - nadie parecía sorprendido, pues era bien sabido que el moreno había sido su única familia en los últimos tres años, y cuando habían preguntado por sus padres o si tenía hermanos solo respondió que al no estar de acuerdo con "su estilo de vida" habían decidido que ya no era bienvenido. – Sr. Potter – llamó el abogado.

- ¿Sí?

- Adicionalmente debo indicarle que el Sr. McCollen vino un tiempo después de realizado su testamento a entregarme una carta, me dijo que se le entregara si algo le sucedía – el corazón del moreno se detuvo por un breve instante – y aquí la tengo – le alcanzó un sobre blanco – y con ello cerraríamos todo en cuanto a este asunto nos compete – continuó el abogado - Sr. Potter, si pudiera firmar aquí para concretar la entrega de los bienes...

- Esto…si claro


- Harry – llamó la castaña. Todos se encontraban reunidos en la puerta del estudio del abogado. Estaban preocupados por cómo se encontraba el moreno, y es que desde que le entregaran la carta escrita por Steve, solo había respondido monosílabos, era como si nadie más existiera, perdido en su mundo - ¿Quieres que ir a almorzar?

- No, gracias – respondió mecánicamente

- Hermano si quieres te acompañamos a tu casa – intento el pelirrojo

- No se preocupen, estoy bien – volvió a responder el moreno – Draco me acompañara ¿verdad? – dijo suplicante al rubio que se había mantenido a una distancia prudente para que los Gryffindors pudieran hablar.

- Esto…si tu quieres – fue todo lo que pudo responder, lo había tomado desprevenido. Él había pensado que a quienes le pediría que lo apoyen seria a sus mejores amigos.

- Gracias – sonrió el moreno tristemente

- En ese caso – Hermione lo miraba preocupada - ¿podemos visitarte mañana?

- Claro Mione – intento sonar más animado el moreno, después de todo no quería preocuparlos – me encantaría poder platicar y que me cuenten que tal la vida de casados

- Un infierno – respondió mecánicamente Ron, pero antes que pudiera ser consciente de lo que acababa de soltar, Granger ya lo miraba furiosa y Harry le hacía señas de "acabas de meter la pata"

- Bueno creo que mejor nos vamos, Ronald – dijo una Hermione muy indignada – Nos vemos Harry, Malfoy – y tomando al pelirrojo por la manga, desapareció.

- Creo que tu amigo hoy dormirá en el sofá – murmuro el rubio.

- Draco, ¿me harías un favor? – le interrumpió el moreno, que parecía haber vuelto a su mundo de depresión

- Si esta a mi alcance… - el moreno se inclino y le susurro algo al oído. El rubio palideció, abrió los ojos de par en par y sacando toda la cordura que pudo murmuro casi inaudiblemente - ¿estás seguro?

- Solo te lo pediría a ti – respondió decidido

- Si eso deseas… hagámoslo – respondió aún inseguro


Se aparecieron en medio de la sala. Draco estaba nervioso y Harry muy ansioso. El rubio volvió a mirar al moreno, ¿qué haré? Fue lo primero que se pregunto.

No sabía por qué precisamente a él le había pedido que lo ayudará con aquello, después de todo la persona de más confianza él siempre había creído que era Wesley, pero también sabía que desde que se caso con Granger, Harry había querido permanecer al margen, era como si se sintiera el "mal tercio" en medio de esa relación, entonces por descarte solo quedaba él o al menos eso era lo que él creía.

Suspiró hondo.

- Draco, ¿empezamos?

- ¿Seguro que quieres que sea yo?

- Draco, es ahora o nunca… antes que me arrepienta – el rubio cerró los ojos "hazlo" intento animarse.

Tomó el papel que el moreno le alcanzara antes de aparecer en su "mini" departamento, lo desdoblo cuidadosamente. Miró al moreno que ya se encontraba sentado en el sofá, mirándolo anhelante. Ese brillo en sus ojos le alegro pero también le hirió el corazón. "Aún lo ama" pensó.

- Querido Harry – empezó a leer – Siempre he sido un desastre con esto de la escritura – el moreno sonrió – así que no me juzgues ¿vale? Sé que estás leyendo esto porque ya no estoy allí, no creo que tengas más de 25 años ya que me anime a escribirte esto justo después de la primera misión que hemos tenido juntos – Harry dejo escapar una lagrima, recordaba perfectamente ese día, había ido a atrapar un boggart, algo sencillo pero a lo que casi nadie quiso enfrentarse, después de todo quien iba a querer ver materializados sus miedos en frente del resto. Es por ello que Harry se ofreció voluntariamente y Steve también: "no irás solo" había dicho – ese boggart nos dio problemas ¿a qué si? Sé que te enojaste mucho porque yo fui "la carnada", sé que no querías exponerme a ello, ver tus miedos reflejados puede ser lo más horrible que pueda suceder… pero eso te valió para proponerme matrimonio – lo recordaba claramente, después de ver que el mayor temor del australiano era perderlo, decidió que le daría esa seguridad que él necesita – entonces pensé que deberíamos enfrentarnos a más boggart más seguido – Harry sonrió tristemente, mientras el rubio sentía con cada palabra como su corazón empezaba a encogerse – no sé si nos llegamos a casar… pero lo dudo, justo ahora he pensado escribirte otra carta por si desparezco después de dar el sí. Pero si estás leyendo esto… debo asumir que no lo logramos. – Draco se detuvo un momento parar poder dejar que el moreno asimilara lo que estaba escuchando, lo que vio lo destrozo, Harry temblaba y ambas manos de aferraban a sus rodillas, las lagrimas no dejaban de salir. Quiso detenerse y no leer mas, pero se lo había prometido "no importa lo que pase conmigo, quiero que termines de leerla" fueron las instrucciones del moreno – Es curioso que las cosas se dieran de este modo, pero créeme no me arrepiento de lo vivido. Y si ya no estoy físicamente contigo no creas que espiritualmente no lo estaré, siempre estaré a tu lado, observándote, cuidándote. Buscando que seas feliz. Te conozco moreno mío, sé que cuando me haya ido sentirás que de nada sirve vivir, que no puedes continuar, pero yo te digo que no es cierto. – hizo una breve pausa – Recuerda que tu madre dio la vida por ti, que tu padrino lucho por ti, que venciste al innombrable y que me salvaste a mí. Puedes con esto y con mucho más. No estás solo mi adorado amor, y no quiero Sr. Potter que me jures fidelidad – el moreno abrió los ojos de par en par – eres joven, guapo y muy sensual – el rubio no pudo evitar asentir. Al darse cuenta de su error se sonrojo y decidió que debía continuar leyendo antes de ser descubierto – y ten la seguridad que más de uno quiere estar a tu lado, así que date la oportunidad de ser feliz. Yo estaré contento de verte sonreír. No quiero que te limites solo por mi recuerdo. Esa es mi última y verdadera voluntad, quiero que seas feliz, que tengas hijos por montones, que seas la luz de otra persona y que vivas. Déjate amar Harry Potter, y recuerda que siempre estaré a tu lado. Vive como si no hubiera mañana, ama como si fuera el último día, y si la oscuridad cae sobre ti, recuerda que eso no me hará amarte menos, siempre estaré a tu lado y te recuerdo que mi última voluntad es tu felicidad. Te amo – el rubio suspiro intentando darse valor – siempre tuyo Steve McCollen – culminó.

La habitación se quedo en un profundo silencio, que solo fue roto por el llanto de un moreno Gryffindor, que se abrazaba a si mismo sintiéndose perdido.

El rubio dejo la carta sobre la mesa de centro, se sentó a su lado, lo abrazo fuertemente y dejo que Harry se recargara en su hombro.

No supo cuanto estuvieron así, el tiempo lo sentía pasar lento, lo único real era que las lagrimas de su amigo mojaban su camisa, y que continuo así hasta caer dormido.

Draco lo abrazo más fuertemente y juntos cayeron en los brazos de Morfeo.

I'll stand by you

Take me in, into your darkest hour

And I'll never desert you

I'll stand by you…

Won't let nobody hurt you

I'll stand by you


Notas de la Autora:

Escribir I'll Stand By You (Estaré a tu Lado) ha sido el capítulo hasta ahora más complicado de este fic, porque tuve por un momento que ponerme en el lugar de Harry y sentir su dolor. ¿Cómo enfrentas al pasado? fue lo que se me revolvía en la cabeza.

Perder a alguien que amas como pareja no es lo mismo que perder a un familiar, porque aunque a veces suene crudo, a un familiar lo superas, a veces no rápidamente pero si lo haces, pero cuando te arrancan el corazón de este modo. Es doloroso, y nunca se supera.

Este capítulo esta dedicado a todos los que perdieron en brazos de la muerte a su otra mitad. Recuerden que ellos siempre estarán a su lado.

Que la magia pura y la luz de la luna llene sus vidas.

Un fuerte abrazo.

Minina