Buenos días, hoy vengo con noticias, hoy os dejo el título de mi nueva historia "No quiero enamorarme" espero como siempre le deis una oportunidad. En estos días os iré dando más información, algún resumen caerá. Mientras a disfrutar de los últimos capítulos de esta historia, diez más para el final.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 35
POV RICK
Llegamos al hospital y en todo momento esta Kate a mi lado, agarrándome la mano y con cara de preocupación. Después de declararnos el uno al otro siento que solo puede ir a mejor. Ya me da igual todo, ya no tengo miedo a nada.
La enfermera esta ya curándome la herida antes de empezar a darme los puntos, pero en ese momento llega alguien conocido a la sala de enfermería.
-Kate. ¿Qué haces aquí? ¿Te ha pasado algo?-dice el doctor Davidson entrando de la nada y no puedo evitar sentir celos cuando lo veo tocarla, soy un idiota.
-No estoy por Rick.
-Oh-dice dándose cuenta de mi presencia-A ver déjame ver-dice a la enfermera que se aparta para dejarle ver-yo me ocupo-dice con una sonrisa y la enfermera asiente y se va dejándonos a los tres solos-Tranquilo-dice mirándome-soy muy bueno con las costura no te voy a dejar ninguna marca-dice sonriendo a Kate y me relajo cuando veo que Kate me aprieta aún más la mano como si supiera que necesitaba de ella.
-No me importa si me queda marca, eso me hará parecer más duro-digo bromeando mientras aprieto los dientes cuando siento la aguja atravesar mi piel.
-Chico duro, creo que ya recordaras bastante este día como para que te tenga que dejar una marca-dice Kate riéndose y tiene razón nunca olvidaré este día, pero no por lo que ella piensa, sino por ella, por nosotros.
-Esto ya está-dice colocando un apósito sobre la herida para dejarla tapada-debes curarte para que se seque cuanto antes, después ven a que los quiten.
-Claro.
-Bien, me alegro de veros bien-dice mirando nuestras manos entrelazadas y tras darnos una última sonrisa sale de la sala dejándonos solos.
-¿Eso significa que puedo irme?
-Pues no lo sé, pero ya puedes portarte bien ¿está bien?
-Sino…-digo tirando de ella colocándola sobre mis piernas y besándola en los labios con una sonrisa. Cuando nos separamos Kate está mordiéndose el labio y eso saca una parte de mi protectora, pero también la parte más alocada, siento que ella me vuelve loco, muy loco.
-Ajam…siento interrumpir-dice de repente entrando Johanna con una sonrisa y sin duda sé que nos ha visto besándonos y a pesar de su sonrisa aun no estoy muy seguro de si cree que esto está bien o no.
-Hola mama-dice Kate abrazándola y no puedo creerme que estén así de bien, cuando Kate volvió…todo parecía imposible y ahora…ahora es mejor que antes.
Luego entra Jim y se abraza a su hija y después me da un golpecito en el hombro bueno. Al menos él no ha visto nada. Me levanto y me coloco la camiseta con algo de cuidado y cuando estamos dispuestos a irnos entra los dos agentes que llegaron tras el aviso.
-Hola soy el detective Kevin Ryan ya me conocisteis antes, él es mi compañero Javier Esposito. Necesitamos haceros unas preguntas.
-Está bien. ¿Por qué no os vais a la cafetería?
-Yo me quedo.
-Kate…-digo mirándole y a pesar de que duda ella al final asiente y se va con sus padres dejándome a solas con los dos policías. Yo su mayor crítico ahora no me quedaba más remedio que confiar en ellos para proteger a Kate, a todos.
-Lo primero ¿Está usted bien?
-Sí, solo unos rasguños.
-¿Tiene idea de quien a podía ser?
-Tengo más que una pequeña idea. Tengo la certeza de quien ha sido.
-¿Quien?
-El ex concejal Martins.
-¿Qué dices? ¿Estás de broma?
-Vamos a sacar un artículo el domingo por la mañana donde sacaremos todas las pruebas de su fraude.
-Fue declarado inocente.
-¿Y por eso no lo dejaron volver? Tengo todas las pruebas en este pen-digo sacándolo de mi bolsillo.-iba a mandarlo a la policía para que lo detuvieran, pero tenía que mantener la exclusiva. Mañana llegaría a la comisaria, parecía todo bien controlado, pero ha tenido que haber una filtración y ha venido a por mí.
-¿No puede haber sido nadie más? No es que no te crea, si es verdad lo que dices que ahí aquí tendría el mayor motivo para hacerlo, pero sin ofender, tus artículos han dado fuerte a más de uno-dice el detective mirándome fijamente, pero no con odio, sino más bien con ¿admiración?
-Claro que puede haber sido otra gente, pero esto seguro que fue él, hace apenas una semana lo encontré en Granville. Estaba allí, pude hablar con él y su respuesta fue una paliza que me llevo al hospital. Casi me mata. Así que estoy seguro de que ha sido él.
-Bien. Llevaremos esto a la comisaría lo estudiaremos y daremos con él. De momento quiero que se quede en casa sin salir. Le pondremos protección.
-No se ofenda pero no es que confié mucho en vosotros. Si conoce mi trabajo ya sabéis entre los perjudicados por mis artículos está la policía.
-¿Confía en mí?
-De momento no tengo porque no hacerlo, aunque tengo mis reservas.
-Me ocuparía yo mismo de que estuviera a salvo, pero si lo hacemos no podremos dar con él y su vida seguirá en peligro. Le mandaré una patrulla y nos pondremos manos a la obra, le demostraré que no es bueno generalizar. No todos somos iguales.
-Eso espero-digo asintiendo.
-Tendremos que volver a hablar. Pero por ahora será mejor que se vaya a descansar. En cuanto veamos todo esto y tengamos todas las pruebas procesadas del escenario del crimen, entonces, volveremos hablar y ya veremos que hacemos.
-Ok. Pero me gustaría que mandaran protección a otra persona.
-¿A quién?
´-A Kyra Blaine. Es mi compañera. Ella estaba allí conmigo, también la amenazo.
-Bien, ahora mismo mandaré una patrulla para verla. Váyase a casa y este por seguro que os mantendremos a salvo y detendremos a quien haya hecho esto-dice con seguridad y le creo, no sé porque pero le creo.
-Gracias.
-Es nuestro trabajo-dice con una sonrisa y asiento con una sonrisa.
Cuando se van, bajo de la camilla y con dolor aun en el costado y en el hombro voy en su búsqueda, no quiero que se separen de mí, quiero mantenerlos a salvo. Así que si me ponen protección a pesar de la molestia al menos sé que ellos también estarán protegidos.
-Hey.
-Hey-digo con una sonrisa cuando Kate se acerca a mí y me agarra de la mano con fuerza.
-¿Podemos irnos ya?
-Sí, esos van a estar en la casa para protegernos.
-¿Pero estamos seguros?-pregunta Kate sin duda asustada y la abrazo contra mi cuerpo sin impórtame el dolor.
-Si no supiera que estaréis a salvo en casa no os mandaría allí. Confió en la policía.
-Eso es mucho viniendo de ti.
-Bueno parece ser que no todos son iguales-digo con una sonrisa-vamos, no me gustan los hospitales.
Cuando llegamos a casa el coche de policía para en la puerta y me hacen un gesto para que sepan que van a estar ahí. Asiento y agarro a Kate de la mano, sigue nerviosa al estar fuera ya no tiene la adrenalina a tope como hace un rato cuando todo ocurrió. Lo único que quedaba como prueba de lo que había sucedido eran los cristales esparcidos por el suelo y la cinta amarilla.
-Voy a ir a llamar al doctor para cambiar la cita.
-Lo siento Kate…
-No pasa nada, ya lo haremos otro día, además creo que le gustara saber que ha pasado hoy-dice con una sonrisa corriendo hacia su habitación.
Cuando me giro veo a Johanna recogiendo los platos del desayuno que quedó interrumpido por el ataque. Me acerco y le ayudo a limpiar todo. Sé que le está dando vuelta a lo que ha visto antes pero la dejo porque sé que en cuanto encuentre las palabras hablara conmigo, y no tengo que esperar demasiado.
-Lo que paso antes…es serio ¿no?
-Sabes que todo lo que tiene que ver con tu hija, para mí es muy serio.
-Rick…ha sufrido mucho y no quiero que sufra más.
-Nunca le haría daño, nunca.
-Lo sé Rick, pero ella ha pasado por mucho, apenas sabe nada de todo este mundo.
-Ella sabe más de lo que piensas, quiero decir, es fuerte y siente tanto como yo. Esto no es cosa de niños, ni algo místico, esto es real, muy real. La quiero y ella me quiere, estamos de lleno en esta relación, y te prometo que nunca le haría daño intencionadamente, que la quiero y voy a protegerla y a quererla como no quiero ni querré a nadie en mi vida.
-Tenía dudas de que la quisieras.
-¿Cómo no voy a quererla? Es fuerte, valiente, sigue siendo luchadora, justa, adorable, graciosa, lista, hermosa. ¿Cómo no iba a estar enamorado de ella?
-He dicho que tenía dudas. Oigo como hablas de ella y…es lo que quiero para mi hija-dice con una sonrisa.
-¿Entonces?
-Dame un abrazo ¿no?-dice con una sonrisa sacando una sonrisa de mi cara y la abrazo con fuerza feliz de que todo esté bien y fuerte, más fuerte que nunca para poder luchar contra todo y todos.
CONTINUARÁ…
Bueno pues parece que esto va viento en popa a toda vela, ya tienen el consentimiento de la madre y están bajo protección, veremos qué pasa con el caso y como lo llevan los tortolitos.
Hasta mañana XXOO
Twitter: tamyalways
