Capítulo 11: "Epifanía" Un momento de sorpresiva revelación.

Cuando Usagi abrió los ojos aquella mañana, se asustó por un momento al no reconocer el lugar donde se encontraba. Pues había estado durmiendo en un sofá desconocido. Y en un salón que evidentemente no era el del piso de luna. Se cogió la cabeza con ambas manos al sentir una punzada. ¿Qué había pasado anoche?

Entonces todo le vino de golpe; el concurso, la discusión con sus padres, la discoteca Love Love... y el beso. ¡El beso! ¡Se había besado con Mamoru! Después se acordaba de su prima Luna invitándola a un cubata, luego un brindis de chupitos entre todos... y luego... ¿otro cubata? ¿Pero cuánto había bebido?- ¡Buenos días!- Le saludó Mamoru entrando por la puerta con una bolsa llena de churros recién hechos. Usagi se quedó mirándolo como si fuese un alienígena, luego volvió a observar con más atención a su alrededor y se dio cuenta de que estaba en el apartamento de Mamoru.

¡¿Pero como había acaba ahí?! Se preguntó avergonzada de pies a cabeza. Viéndose así misma de repente por si le faltaba algo. Por un segundo temía que estuviese desnuda, pero seguía con su ropa puesta e intacta.

- Mamoru... ¿Qué hago aquí?- Inquirió desconcertada con la voz ronca.- ¿No te acuerdas?- Preguntó sonriéndole juguetonamente.- eh... no ¿Por qué me miras así?- Contestó notando que se iba poniendo cada vez más colorada.- ¿De verdad que no recuerdas nada... de nada? ¡Con lo bien que nos lo pasamos! No sabía que fueras tan fogosa...- Insinúo sin dejar de sonreírle de lado.- ¡¿Qu...qué diablos pasó anoche?!- Cuestionó más escandalizada.

Mamoru no pudo con tener más su risa y estalló en carcajadas.- Nada, tranquila. ¡Solo bromeaba!- Confesó divertido por la reacción de Usagi, quien soltó un suspiro de alivio.- Pero no grites tan fuerte o despertaras a los tortolitos- Dijo señalando en dirección al pasillo.- ¿A quienes...?- Pero no hizo falta la respuesta. En ese preciso instante luna apareció por la puerta con una camiseta demasiado grande para ser suya.- ¡¿Qué demonios haces tú aquí?!- Le acusó a Mamoru cuando abrió los ojos y se percató de su presencia.

- Ya... ¿Esta es mi casa?.- Apuntó encogiéndose de hombros. Luna se dio un golpe en la frente como si de repente se hubiera acordado de algo.- ¡Claro! ¡Artemis!- Exclamó volteando al pasillo. Mirando a la habitación de donde había salido.- ¿No me digas que tampoco te acuerdas de nada?- Preguntó preocupado. Pues era evidente que entre ella y su amigo sí que había pasado algo más que un par de besos.- Ah... tranquilo, sí que me acuerdo.- Respondió sonriendo de oreja a oreja al recordarlo todo en su memoria.

- ¡Luna!- Llamó Usagi todavía anonadada.- ¡Buenos días prima! ¿Te encuentras mejor?- Comentó como si nada, cogiendo uno de los churros que había traído Mamoru. Él, mientras las primas se ponían al día, se había ido a la cocina a preparar algo de beber.- ¿tú y Artemis...?- Preguntó Usagi dejando la frase sin terminar.- Sí, y debo decir que nada mal.- Puntualizó gratamente sorprendida- ¡No hace falta que me des detalles!- Añadió queriendo evitar la imagen de ellos dos en su mente.- ¡tú te lo pierdes porque...!- Usagi se puso las manos en las orejas como una niña pequeña y Luna comenzó a reírse.- ¡está bien! ya paro...- Prometió acurrucándose a su lado.

- Ahora en serio, ¿Cómo estás?- Usagi suspiró resignada a contestar. Pues sabía que no se refería a la resaca únicamente.- Físicamente, ahora mismo, como un zombie... y sobre lo demás... no lo sé.- Contestó con sinceridad y su prima la abrazó maternalmente para darle consuelo.- Todo saldrá bien, ya verás.- Le aseguró deseándolo con todas sus fuerzas. Pues a parte de su padre, Usagi era la otra persona que más le importaba en este mundo.

- Esto te ayudará a sentirte mejor.- Anunció Mamoru trayendo unos tazones llenos de chocolate caliente.- ¡Dios que bien huele!- Vociferó Artemis entrando al salón vestido solo con unos calzoncillos. Era como si el mismo olor lo hubiese levantado de la cama.- ¡eeh! ¡Atrás bestia! Esto es para las señoritas.- Le advirtió dejando la bandeja en la mesita que tenían enfrente las chicas.

- ¿Y para mí no hay?- Inquirió dramáticamente.- ¡Sírvete el tuyo! En la cocina hay más... ¡pero antes vístete! - Mandó Mamoru poniendo los ojos en blanco al verle en calzoncillos y sin ningún pudor.- Creo que yo también voy a ponerme algo más... decente.- Dijo Luna al darse cuenta de su vestimenta y se fue de nuevo a la habitación junto a Artemis. Quien la seguía con la mirada como un perro a su hueso.

- Son tal para cual.- Murmuró Usagi por la rápida conexión que habían tenido esos dos.- ¡Opino lo mismo!- Comentó Mamoru que la había escuchado al sentarse en el mismo sofá que ella.- pero... a todo esto... ¿Cómo hemos terminado aquí?- Quiso saber Usagi.- Ellos estaban muy... ardientes ¡como para atreverme a separarlos!. Te puedes hacer una idea de porque acabaron en mi apartamento al final. - Usagi asintió con entendimiento, maldiciendo al no poder acordarse bien de lo que había pasado anoche.- ¿Y yo?

- Y tú... estabas demasiado mal por el alcohol. No quería dejarte sola y te traje también aquí. En cuanto tocaste mi sofá entraste en un coma profundo. Intenté quitarte los zapatos, para que estuvieras más cómoda. ¡Pero ni eso pude!- Ambos rieron aunque estaba muy avergonzada. Sin embargo, reconocía que en la posición de Mamoru, ella hubiera hecho lo mismo.

- Vaya, eso lo explica todo. Y gracias Mamoru... yo no suelo beber tanto y...- Empezó a excusarse sintiéndose ridícula y abochornada por su comportamiento.- Usagi, no pasa nada.- Dijo cortando sus disculpas.- ¡Fue un honor poder cuidar de ti cabeza de chorlito!.- Le dio un golpe suave en la frente con el dedo índice, de un modo tierno y cariñoso. Lo que provocó un leve sonrojo en las mejillas de Usagi. Él siempre le ponía tan nerviosa que no podía evitarlo.

- Parecen que van a tardar en volver...- Dijo mirando hacia el pasillo.- Sí, prefiero no interrumpirlos la verdad.- Mamoru puso cara de espanto y negó con la cabeza, causando que Usagi se riese de nuevo.- ¡Mamoru!- Gritó Artemis corriendo por el pasillo.- ¡Mamoru!- Reía como un loco y aún estaba medio desnudo. Cuando llegó al salón se tropezó con sus propios pies y cayó al suelo.- ¡Tranquilo! ¿Pero que te pasa?- Artemis levantó su brazo mostrándoles el móvil mientras se levantaba torpemente.- ¡Ponte! ¡Ponte! ¡Es mi tío!- Aclaró emocionado. Mamoru miró sin comprender a que venía tanto alboroto y cogió el aparato.

-¿Sí? ¿Jota? Soy Mamoru.- Saludó, aún extrañado por la situación.- ¡¿Qué?! ¡¿Enseriooo?!- Chilló repentinamente igual que lo había hecho Artemis.- ¡Sí! ¡Sí! ¡Claro que iremos!- Volvió a decir. Usagi estaba desconcertada con tanto griterío.- ¿Qué ocurre?- Preguntó Luna apareciendo de nuevo en el salón, ya vestida.- No tengo ni idea.- Respondió Usagi que seguía intentando averiguar lo que estaba sucediendo.

- ¡Ahora mismo les aviso! ¡Por supuesto! ¡No lo dudes!- Dijo terminando la llamada aún sin dejar de sonreír.- ¡Pero bueno! ¿Nos vais a contar lo que pasa o qué?- Insistió Luna.- ¡Eso, eso!- Añadió Usagi. Pues ambas estaban muertas de la curiosidad.- ¿Que qué es lo que pasa?- Repitieron Mamoru y Artemis sin salir de su estado de emoción.- ¡Sí! ¡¿Qué es lo que pasa?!- Gritaron ambas riéndose por la actitud de los chicos.

-¡Qué SailorMusic quiere vernos! ¡Eso es lo que pasa!- Alzó a Usagi por la cintura y le daba vueltas en el aire sin dejar de reír. A la vez, Artemis había cogido a Luna y le había plantado un sonoro beso en los labios.- ¡¿Qué?! ¡¿Es en serio?!- Inquirió Usagi todavía sujetada por Mamoru. Este la bajó para que pudiera recuperar el aliento.- ¡Nunca en mi vida he hablado más en serio!-¡Y todo gracias a ti!- Intervino Artemis en éxtasis.- ¡Usagi Tsukino eres nuestro amuleto de la suerte!

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Aún no se lo podía creer, pero era cierto. El contacto que tenía Jota en SailorMusic le había llamado y estaba muy interesado en "Las Últimas Cucarachas". Pues al parecer, aquel hombre, sin que nadie lo supiera (a excepción de su jefe) ,había estado entre el público esa noche. Siendo un espectador más del concurso.

Sin embargo no había quedado del todo satisfecho con los resultados. Esperaba que tanto los ganadores "Black Moon", como el grupo de Mamoru pudieran hacer una audición para SailorMusic. Ya que había quedado realmente encantado con su actuación, pero en especial estaba impresionado con Usagi. Esto significaba una oportunidad de oro para todos.

Debían partir de inmediato, pues dentro de cuatro días les esperaban en Barcelona donde se encontraba la discográfica de SailorMusic. Tenían que presentar una maqueta en pendrive o dvd. Y después actuar para ellos con dos de sus temas. Todo parecía muy precipitado pero por suerte Haruka tenía una casa de verano allí, donde podrían hospedarse sin ningún problema.

Aquello era una locura. Los chicos se habían reunido en casa de Mamoru y habían discutido lo que deberían de hacer. - A penas hay tiempo.- Protestó Shingo. Pues tenían que grabar una nueva maqueta con Usagi, ya que la que tenían era con Rubeus. Además de practicar antes de la prueba.- ¡Por eso debemos irnos ya! Tengo un amigo en Barcelona que puede ayudarnos a grabar la maqueta.- Discrepó Haruka entusiasmado por el momento.- ¡Entonces hagámoslo! ¡Esta misma tarde!- Artemis estaba organizándolo todo en su cabeza. Si salían esta tarde podrían llegar por la noche a Barcelona. Descansar y ponerse en marcha mañana mismo con todo.

- Artemis tiene razón. Pero Usagi tiene su trabajo. Esta decisión no podemos tomarla por ella.- Interrumpió Mamoru pensativo y todos miraron a la susodicha que seguía vestida igual que anoche. Aún no le había dado tiempo a pasar por casa y cambiarse. Luna, no obstante, sí que había tenido que irse. Ya que si sus padres se presentaban allí, alguien debería estar en el fuerte.

- Chicos...-Comenzó ha hablar.- Vine a Madrid para averiguar que es lo que realmente quería hacer con mi vida. No para convertirme en camarera. Encontraros... quizás suene cursi... pero siento que ha sido el destino. ¡Ha sido una serendipia!- Todos la miraron como si le hubiera salido un tercer ojo en la frente.- ¿Una qué?- Interrogaron al unísono.- ¡Una serendipia! Ya sabéis...- Pero por su cara estaba claro que no sabían su significado.

Usagi rodó los ojos y se dispuso a explicárselo- Una serendipia es un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. Para mí sois mi serendipia. Yo no buscaba entrar a un grupo de música ni mucho menos. Sin embargo es como si vosotros me hubierais encontrado a mí.- Relató mientras que el resto se quedaban conmovidos.- ¿Entonces eso es un sí?- Cuestionó Haruka rompiendo el silencio.- ¡Sí! ¡Y mil veces Sí! ¡Vamos allá!- Contestó Usagi exaltada y llena de ilusión.

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Antes de irse, Usagi tenía que dejarlo todo preparado. Primero pasaría por el bar para hablar con Jota y después por casa de Luna para hacer sus maletas. Había quedado con los chicos en que pasarían a por ella a las seis en punto de la tarde. Estaba ansiosa por contárselo a su prima.

- ¡Mi pequeña estrella del Rock!- Vociferó Jota al verla entrar por la puerta.- Jota...- Apenas dijo su nombre este ya sabía lo que iba a decir.- Usagi sé a que has venido. ¡Yo mismo os he llamado!- Los dos rieron ya que era obvio su motivo.- Lo sé, pero no me podía ir sin despedirme. Gracias por haber cuidado de mí estos meses. De verdad: GRACIAS.- Usagi tenía el corazón en un puño, su vida era un remolina de emociones últimamente.- ¡Oh! ¡Pequeña ven aquí y dame una abrazo! ¡Todo os va a ir bien! ¡Estoy seguro!- Le dio un abrazo de oso y le deseó la mejor de las suertes.

Por un lado le daba pena tener que irse tan rápido, sin poder despedirse del resto de amigos que había hecho en Madrid. Como Shiro, Makoto y Ami. Pero sabía que volvería para celebrarlo con ellos. Estaba segura de que estaba a punto de dar un gran paso. Un paso que lo cambiaría todo para siempre.

Continuará ...

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-Comentarios De la Autora-

¡Hola otra vez amigos-as "Frikilectores"! ¡La aventura no ha hecho más que empezar!

¿Qué os ha parecido este giro de la historia? ¡Espero con impaciencia vuestros comentarios!

La suerte les sonríe a "Las Últimas Cucarachas" cuando todo parecía ir en picado. ¡Ahora deberán aferrarse a esta oportunidad como sea! Sin embargo, para Usagi no será tan fácil salir de Madrid con sus padres merodeando a su alrededor. ¿Conseguirá irse con sus amigos? ¿O Ikuko tratará de obligarla de nuevo a volver a RocaValles? ¡Lo veremos en el siguiente capítulo!

¡Un saludos muy fuerte desde el otro lado de la pantalla!

¡SI TE HA GUSTADO Y QUIERES MÁS... NO TE VAYAS SIN DEJAR TU COMENTARIO!

Y ya sabéis:

*También podéis visitar mi blog donde he comenzado mi primera novela online titulada "El Poder de Kinich" en:

soymissstory . blogspot . com . es (Va todo seguido)

¡HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO!