Notas de la Autora:

Leer sus reviews siempre es un placer y aunque no lo crean a veces leo sus líneas hasta seis veces seguidas, el saber que alguien se toma el trabajo de leer lo que escribo es fascinante y gratificante.

Gracias por estar presentes.


FIGHTER

After All You Put Me Through

You´d Think I Despise You

But In The End, I Wanna Thank You

'cause You Make Me That Much Stronger

- Sr. Malfoy, su transporte está listo - musitaba un mago joven mientras hacia una reverencia al hijo menor de Lucius.

- Está bien Aldair, ahora mismo bajo. Llévate esas maletas por favor - pidió mientras miraba hacia el vacío por su ventana. Escucho la puerta cerrarse tras de sí y noto que al fin se había quedado completamente solo en esa habitación.

- Bueno Potter, esto es todo – hablo al aire – espero que tu boda sea de lo más hermosa.


La luna se dejaba ver en su máximo esplendor, era noche de luna llena y por lo tanto hoy más que nunca iluminaba de la manera más imponente el bosque de Algarian, a lo lejos se oían los aullidos fúnebres de una manada de lobos. Se pregunto si acaso estarían de cacería o tan solo disfrutando de una gran carrera bajo el astro madre que les proporcionaba esas extraordinarias habilidades que para los magos no les eran accesibles.

- ¿Contemplando el panorama? – el susurro sobre su oído causo cierta conmoción en su cuerpo, una placentera reacción que solo él lograba sobre sí.

- La luna… - musito – es hermosa

- ¿Quieres dar un paseo?

- No… solo quiero mirarla

- ¿Sigues preocupado? – no podía mentirle, él mejor que nadie le conocía. Se giró para contemplarlo. Llevaba el cabello revuelto y esa mirada preocupada, la misma que había tenido en los últimos días.

- Estoy bien – intento tranquilizarlo. Lo abrazo y escondió la cabeza en el pecho de su acompañante.

- No mientas… - murmuro al tiempo que le correspondió el abrazo y lo atraía más cerca de su cuerpo.

- Es solo que…

- Lo sé

- ¿Te molesta?

- No… está bien, él es importante para ti. Normalmente debería sentirme celoso pero no puedo competir contra él – beso sus cabellos – creo que ya deberías estar convencido que no luchare contra Draco por ti – el moreno sonrió pero el mayor no pudo verlo pues aun tenía el rostro escondido – sé cuán importante es para ti – suspiro – accedí venir aquí contigo por él

- Lo siento

- No te disculpes Blaise – paso una mano por sus cabellos – te lo dije una vez, sé que yo te abandone y fue culpa mía que Draco te cuidara… eso fortaleció sus vínculos y lo respeto. Además se lo que sientes por mi sino no nos casaríamos… solo no puedo evitar sentirme a veces… opacado – el moreno rio bajito, alzo la cabeza y le regalo una dulce sonrisa

- ¿Cinco largos meses y aún piensas que me iré con él?

- Bueno… - hizo una mueca – considerando que inicialmente te casarías con el…

- ¡Supéralo Nott! – hizo un puchero – Draco es mi hermano, es natural que me preocupe

- Lo que me preocupa a mi es que si sigues con esta preocupación… también quieras que venga a la luna de miel – sonrió indicándole que solo bromeaba

- Bueno ya que lo mencionas…

- ¡Blaise! – el moreno beso a su prometido y cuando se hubieron separado agregó

- Solo bromeaba – beso sus mejillas – pero aún así me preocupa dejarlo solo

- Ha demostrado que es bastante capaz de valerse por sí mismo – indico

- Lo sé… es solo que…

- Solo estaremos fuera unos días

- De acuerdo – suspiro resignado – sé que debo empezar a velar por nosotros

- No te sientas mal… Draco mismo te dijo que estaría bien

- Tienes razón… debo dejar de actuar como una madre preocupada

- Así está mejor – le pellizco dulcemente las mejillas – y ahora ¿qué te parece si vamos adelantando la luna de miel? – le guiño un ojo al tiempo de Zabini se sonrojaba


Había pasado tres días desde que sus dos mejores amigos al fin se hubieran dado el sí, y era curioso como su ausencia se empezaba a sentir en la casa editorial. Después de todo no había mejor periodista en todo Estados Unidos que Theodore Nott, debía admitirlo, de no ser por el Slytherin el reciente periódico "The Magic Times" no hubiese tenido la acogida que tenía. Y ni mencionar el estupendo trabajo que Blaise había realizado en las relaciones públicas, gracias a él el periódico a pesar de llevar solo dos meses en el medio ya era símbolo de veracidad y de medio de información infaltable en todo el país. Incluso en las últimas encuestas había sido posicionado como el primero frente a la competencia. Su padre se encontraba más que satisfecho con todo lo que estaba consiguiendo el trío de Slytherin y él no podía negar que se sentía a gusto administrando ese pequeño imperio.

Volvió a revisar la edición que saldría al día siguiente, debía ser minucioso pues iban a lanzar la "la gran bomba" gracias a la investigación que hiciera Nott antes de irse de luna de miel. Habían encontrado indicios de malversación de fondos en el Gran Banco de Algarian, y en cuanto lo develaran estaba casi seguro que el impacto económico que causaría en los inversionistas seria instantáneo. Termino de leer una vez más el artículo y sonrió ante la obra maestra.

Pensó que de haber estado Nott y Zabini, definitivamente los hubiera invitado a cenar para festejar por el éxito del siguiente día, pero lamentablemente estaba solo. Suspiro con pesadez, se recargo en el respaldar de su cómodo y lujoso sillón, irónicamente, pensó, el culpable de esa soledad había sido él mismo. Y todo por querer hacer feliz a su moreno amigo, ello le llevó a recordar la conversación que habían tenido unos meses atrás y no pudo evitar reír. Todo había empezado con su propia boda.

- Padre, hemos decidido casarnos – después de toda la información que habían recolectado en casa de Nott y de la determinación del moreno a contraer nupcias con el rubio, el propio Zabini los había transportado a la mansión Malfoy y le había dicho que irían juntos a hablar con Lucius.

- ¿Están seguros? – el mayor de los Malfoy los miraba con el ceño fruncido como intentando analizarlos.

- Sí señor – respondió Blaise que se encontraba al lado del rubio agarrado firmemente de su brazo – yo quiero desposar a su hijo – en ese momento Draco había estado tan sumido en su tristeza y sus pensamientos que no había reparado en lo cómica de la situación.

- Zabini, entiendes que a partir de ahora solo podrás estar con Draco ¿verdad? – su amigo abrió la boca indignado por el comentario pero fue el menor de los Malfoy quien lo defendió

- Padre, Blaise puede ser todo lo que quieras, pero es fiel

- Bueno, si tu estas seguro… - Lucius no parecía convencido con la unión de ese par – hablare con tu padre – agrego dirigiéndose al moreno – y Draco como lo prometí te apoyare, aunque te sugiero que pienses de manera más calmada la situación – el rubio solo lo miro fijamente, había decidido no pensar más en nada y dejarse llevar por lo que su amigo le había dicho – bueno pueden retirarse si eso es todo

- Si padre, permiso

Theodore realmente había tenido mucha fortuna de quedarse con el moreno, él realmente era único. Aún recordaba cuando muy a pesar de tener el corazón roto el moreno se había esmerado por enamorar a Draco en los días posteriores a su anunciado matrimonio. Tal fue su sacrificio que incluso la primera noche después de anunciarle a Lucius que se casarían, Blaise se había colado al cuarto del Malfoy.

- ¿Blaise? – el rubio lo miro con preocupación cuando al abrir la puerta de su alcoba había encontrado al moreno vestido solo con el pantalón de pijama, mirándolo con su sonriente rostro – deberías estar durmiendo, ¿qué haces aquí?

- ¿Puedo pasar? – pregunto sin borrar la sonrisa de sus labios

- Bueno – se encogió de hombros mientras abría más la puerta para permitirle el acceso. No era que le apeteciera tener a Blaise a media noche en su recamara pero no podía dormir y la compañía le vendría bien para no pensar - ¿y bien? – volvió a interrogar cuando el moreno se hubo sentado sobre su cama y él hubo cerrado la puerta.

- Quiero dormir contigo – respondió tranquilo

- ¿Qué? – el rubio no pudo evitar alzar la ceja

- Estamos comprometidos ¿no?

- En teoría… la pedida de mano será en unos días – respondió aún sin salir de su asombro

- Un anillo no tiene mayor valor – replico el Slytherin

- ¿En serio quieres dormir conmigo? – al rubio la situación empezaba a parecerle divertida

- ¡Por Merlín Draco! – hizo un puchero – soy tu prometido y quiero pasar tiempo contigo – El rubio pensó que en realidad el moreno extrañaba a Nott y al igual que él no podía conciliar el sueño, así que se encogió de hombros y asintió.

- De acuerdo – murmuro metiéndose a la cama seguido de Zabini. Una vez se hubieron cubierto con las sabanas, Blaise se acurruco en su pecho y el rubio lo dejo pues aunque no lo admitiera el cálido contacto de su amigo lo relajaba. No dijeron nada después de ello, y aunque él mismo había estado pensando que la escena seria perfecta si en vez de Zabini estuviera Potter, no podía evitar agradecer mentalmente a su amigo por ello.

Al despertar Blaise aun se encontraba recostado sobre su pecho y eso le hizo sonreír. No habían dormido juntos desde sus sesiones de sexo desenfrenado en el colegio y volver a pasar por aquella experiencia le resultaba extraño pero no ajeno.

- ¿Dragón? – llamo el moreno aun con los ojos cerrados

- Dime – respondió extrañamente relajado

- ¿Me das un beso de buenos días? – al rubio lo tomo desprevenido el pedido, pero decidió que si se iba a casar con él debía complacerlo, no era que fuese el gran amor de su vida pero debía empezar a intentar quererle de un modo distinto. Iban a pasar el resto de su vida juntos y era comprensible que ese tipo de situaciones se dieran a diario. Por lo que con una mano levanto el rostro del moreno y unió sus labios.

El contacto se sentía diferente, y no podía evitar compararlo con el sabor único de los labios de Potter, se maldijo por pensar de ese modo, debía concentrarse en Blaise, hacerlo sentir bien.

El moreno intentaba ser dulce, correspondía al beso mientras sus manos viajaban por el dorso del mayor. El beso empezó a intensificarse y las morenas manos empezaron a desabrochar la camisa de seda del rubio, toco sus firmes pectorales y no pudo evitar reprimir un gemido cuando el Malfoy abandono sus labios para dedicarse a morder su cuello.

Draco se estaba esforzando por que ambos se sintieran bien y debía admitir que el Slytherin sabía besar muy bien. Empezó un camino de besos por el dorso del moreno hasta llegar a sus tetillas, las cuales empezó alternadamente a succionar provocando espasmos en su prometido.

- Theo… - gimió de pronto el moreno, acabando con la magia que empezaba a desarrollarse. El rubio se detuvo y el moreno palideció – lo…lo siento – intento excusarse. Draco observo el triste rostro de su amigo y no pudo más que enternecerlo.

- Está bien idiota, no pasa nada – le regalo una sonrisa y beso sus mejillas – supongo que aun no estamos listos.

- De verdad…lo siento – el moreno se refugió en el pecho del Malfoy

- Blaise, no pasa nada – intento calmarlo el rubio – es mejor que bajemos a desayunar ¿no tienes apetito?

- Esto… sí

En el presente el hijo de Lucius sonrió ante aquel recuerdo. Pensó que solo había sido el inicio de muchos más intentos románticos por parte del moreno, que al recordarlo ahora le causaban gracia. Como al día siguiente cuando le regalo un libro de pociones que había mandado traer de Irlanda específicamente para él.

- Gracias Blaise – fue todo lo que se le ocurrió decir

- No hace falta que lo menciones – había respondido el moreno – sé muy bien que te gusta leer a media tarde cuando el sol se pone porque es tu parte favorita del día – Draco no pudo evitar reír ante el comentario, y tras el rostro de desconcierto de su prometido explico

- Ese es Nott, no yo – Blaise lo miro sorprendido y enseguida su rostro se tiño de rojo producto de la vergüenza

Fue entonces cuando Malfoy comprendió y decidió que ya había sido suficiente de Potter y toda la mierda de McCollen, ¿desde cuándo se había convertido en un debilucho que debía sacrificar a su mejor amigo? Nada de eso. Él era Draco Lucius Malfoy Black, el mejor alumno de Slytherin, heredero de una multimillonaria fortuna y el mejor en pociones que el mundo mágico hubiera conocido.

- Blaise, vamos – le dijo al tiempo que lo abrazaba y lo hacía desaparecer consigo. Una vez llegaron a su destino y Zabini noto exactamente donde se encontraban empezó su monologo de queja.

- ¡Estás loco Malfoy!

- Zabini, relájate

- ¡No! – chillaba indignado

- ¡Zabini! – estaba perdiendo la poca paciencia que le quedaba - ¡cállate la maldita boca y sígueme! – el moreno lo miro anonadado y ya no volvió a replicar. Caminaron hasta la puerta de la Mansión Nott y una vez el elfo les dejo pasar Draco hablo – dile al Sr. Nott que deseo hablar con él.

- Como el Sr. Malfoy ordene – el elfo hizo una inclinación y desapareció. Minutos después por la escalera de caracol bajo el mayor de los Nott. Por su mirada de desagrado se notaba que no se sentía feliz con la reciente visita.

- Draco buenas tardes ¿a qué debo tu visita? – la fingida voz era más que notoria

- Sr. Nott seré directo – por primera vez desde que Potter lo traicionara sentía que su vena Slytherin, de poder, de malicia, de querer conseguir algo al precio que cueste había emergido y lo hacía sentir sensacional – tengo un trato

- Te escucho

- Sabe que a Theodore le interesa Zabini – el mago lo miro con desdén pero asintió – deje que Nott este con Blaise y a cambio hablare con mi padre para que condone la deuda que su familia tiene con la mía – el mago pareció considerar la oferta pero al instante negó con la cabeza

- ¿Y qué hay con la deuda de los Zabini? Si nuestras familias se unen terminaremos adquiriéndola también nosotros – señalo

- Los Zabini ya tienen la deuda condonada al aceptar entregarme a su hijo como futuro esposo

- ¿Y si Theodore no quiere?

- Querrá - afirmo con malicia – admítalo, a Ud. más que nadie le conviene que esa deuda desaparezca, podrá volver a recapitalizarse y ya no tendrá que estar vendiendo sus bienes para pagarla – el mago abrió los ojos al ver su secreto descubierto – entonces que…¿tenemos un trato? – Draco alzo su mano y el mago la estrecho afirmativamente – ahora debo ver a su hijo – y antes de darle tiempo a responder tomo por el brazo a Blaise y subieron casi corriendo las escaleras a la alcoba del Slytherin. Al llegar, Malfoy realizo el mismo conjuro de la ultima vez e ingresaron.

- ¡Podrías dejar de forzar mi cerradura! – Nott estaba recostado en su cama mirando al techo – basta con que toques Malfoy

- ¿Andamos susceptibles? – se mofo el rubio

- ¿Qué quieres? – gruño

- Vengo a dejarte algo que te pertenece – respondió divertido

- No entiendo – Theodore se sentó sobre su cama y entonces para sorpresa de los dos Slytherin, dejo entrever unas horribles ojeras, iba mal peinado y la camisa que siempre lucia pulcramente vestida ahora mostraba arrugas e iba mal abotonada

- ¡Por Salazar! – soltó Zabini

- Como lo sospeche, eres un maldito cabron – bramo Draco sin dejar de sonreír – ten – empujo a Blaise delante de él – hice un trato con tu padre, podrán estar juntos sin problemas, yo no me casare con él y ya que tocamos el tema, este idiota solo piensa en ti – Nott lo miraba con una mezcla de sorpresa e ignorancia, era demasiada información la que estaba recibiendo – debo irme – agrego el rubio – te lo encargo y me lo devuelves cuando te plazca pero completo – le guiño un ojo – nos vemos

Después de ello se había marchado a hablar con su padre que como era de esperarse había dado el grito al cielo al enterarse del abrupto cambio de planes de su hijo.

- ¡Draco! – había gritado en cuanto el rubio había terminado de explicarse - ¡Acabo de pagar para que mañana a primera hora en la primera plana del Profeta aparezca el anuncio de tu compromiso! – Lucius lo miraba encolerizado

- Bueno, ahora enviaras una lechuza solicitando se cancele el anuncio – el rubio se sentía extrañamente relajado pese a los bramidos de su padre.

- ¡De eso nada! ¡Ahora me debes dinero y te guste o no ese anuncio saldrá!

- Como quieras… no me molesta en realidad – se encogió de hombros – y hablando de dinero, hable con el padre de Theodore y acepto que su hijo este con Blaise a cambio de la condonación de la deuda

- ¡Qué!

- Así que a partir de hoy los Nott no nos deben nada

Recordar que producto de todas esas noticias su padre estuve cerca de terminar internado en San Mungo no hizo más que robarle algunas carcajadas, ahora que lo pensaba bien Lucius nunca había enrojecido tanto como en ese día. A pesar de cómo se sentía su corazón debía admitir que había sido bastante divertido volver loco a su padre, y hubiese sido perfecto si es que Potter se hubiera dignado a siquiera buscarlo, pero habían pasado cinco días y nadie había tenido noticias del moreno.

Su corazón se acelero nuevamente, cada que pensaba en el Gryffindor no podía evitar sentirse emocionado y destrozado, esa mezcla de sentimientos lo estaba matando lentamente y aunque se había esmerado por borrar todo rastro de ese paradójico sentimiento que lo carcomía, no lo había logrado.

Se suponía que cuando su padre le propuso irse a los Estados Unidos, ayudaría en su rehabilitación emocional, pero iba casi medio año ahí y se sentía incluso peor que cuando se marchara.

- Debido a que me debes unos cientos de galeones – Lucius lo había mandado a llamar al sexto día de que viera a McCollen resucitado – he decidido proponerte algo.

- Te escucho – se sentía bastante cansado, sin ganas de discutir decidió que lo que sea que su padre tuviera en mente debía estar bien.

- Recientemente adquirí una casa editorial en Estados Unidos.

- ¿Estados Unidos? – resultaba interesante saber que su padre al fin se había decidido por invertir en el extranjero - ¿cómo así fue que tomaste esa decisión?

- Fue en realidad la modalidad que tuvo de pagarme un viejo mago

- Lo intuía

- El caso Draco es que pensaba ponerla en venta ya que fue declarada en banca rota poco antes de cedérmela

- ¿Esperas que yo haga algo con ella? – las cosas empezaban a tomar forma y su padre era fácil de interpretar cuando se trataba de negocios

- En realidad creo que podrías administrarla y con los ingresos cancelar tu deuda conmigo

- Un anuncio en El Profeta no vale tanto

- Pero la deuda de los Nott y Zabini si era alta – no podía revertirle, en realidad ambas familias lo habrían perdido todo si no fuera por los prestamos de su padre, prestamos que él mismo casi le había suplicado les hiciera a fin de no ver a sus amigos en la ruina.

- Entiendo

- Si aceptas el trabajo de administrador tendrías que viajar a Estados Unidos y vivir allá por lo menos mientras la empresa se consolida – Lucius lo mirada fijamente – debo advertirte que actualmente las oficinas se encuentran cerradas, será como iniciar desde cero.

- Lo haré – no necesitaba pensarlo demasiado, no tenía nada que perder yéndose, no tenía nadie que lo esperara allí y la persona que quería se casaría y sería feliz ¿qué tenía que perder? Al contrario y si tenía suerte el concentrarse en el proyecto que su padre le encomendaba lo mantendría lo suficientemente alejado de cualquier pensamiento romántico que amenazara con asaltarlo.

- ¿Estás seguro?

- Tan seguro como que me iré en un par de días – su padre lo miraba con preocupación

- No es necesario que partas tan pronto

- Padre, créeme que para mi si es necesario

Esa respuesta y la determinación que había mostrado habían sido suficientes para convencer a su progenitor, por lo que lo que quedo del resto del día el rubio se enfrasco en un sinfín de preguntas sobre el negocio y sus implicancias hacia su padre. Quería entender todo perfectamente.

Por la noche Zabini regreso radiante y con unas marcas muy rojas en su cuello, delatando con ello que había recibido mucha atención por parte de Theodore y su risueña mirada no hacia más que confirmar que se encontraba en el séptimo cielo.

- ¿Adelantando la luna de miel? – Draco no pudo reprimir su tono mordaz – veo que se lo han pasado en grande – el moreno enrojeció

- ¡Cállate Draco!

- ¿Encima te indignas?

- ¡Oh vamos! – se sentó sobre la cama del rubio y sonrió bobamente – él me quiere – afirmo – me quiere dragón y me lo ha demostrado

- Una y otra vez… por lo visto

- No se puede contigo

- Vamos Zabini… solo bromeo

- Pero bueno… ¿de qué me he perdido?

- Me voy a los Estados Unidos

- ¡Qué! – el moreno casi salto de su sitio al oír la noticia - ¡Cómo que te vas! – demando ofuscado

- Mi padre tiene una editorial allá e iré a administrarla – no tenía ganas de entrar en más detalles

- Pero Draco ¿qué hay de mi? – el moreno se acerco y lo abrazo - ¿planeas dejarme solo?

- Tienes a Theo

- No es lo mismo

- ¡Por Salazar! – el rubio lo alejo de su cuerpo – no me digas que planeas armar un harem empezando con él y conmigo

- Debo reconocer que lo he considerado…

- Zabini…

- Draco Lucius Malfoy Black, si planeas irte sin mi estas muy equivocado

- ¿Perdón?

- El hecho que este ahora con Nott no quiere decir que dejare de cuidarte, así que si tu vas yo voy

- ¡Zabini estás loco!

- No señor, lo prometimos

- ¿Pero que pasara con Nott?

- Si me quiere… vendrá conmigo

- Blaise, créeme estaré bien… además me vendrá bien alejarme de todo esto

- ¡Ni de coña! O te vas conmigo o no vas

- ¿Planeas impedírmelo? – la ceja alzada de Zabini fue la confirmación a sus sospechas así que decidió no darle más pelea. Tenía la esperanza que conforme pasaran los días y con ayuda de Nott disuadiría a su amigo de tan estúpida idea. Y tal vez lo hubiera logrado de no ser por el incidente al día siguiente, cuando Harry James Potter Evans se había hecho presente en su despacho y lo había herido del peor modo haciéndole saber que no dejaría a McCollen. Recordó como le mintió diciéndole que él se casaría con Blaise, y estaba seguro que Potter tampoco le había rebatido debido a que la publicación del Profeta finalmente había salido.

Por aquel entonces tampoco se animo a decirle que se iría, ni mucho menos que Nott era la verdadera pareja de Zabini. Había decidido esconderlo todo por su propio bien. Ahora que lo pensaba, tal vez había sido egoísta de su parte pero la verdad era que no se arrepentía de haber ocultado la verdad ya que eso le había permitido ver que el de ojos esmeralda no estaba dispuesto a luchar por él.

Incluso cuando llego a Estados Unidos, estúpidamente había pensado que tal vez debía haber sido honesto con el Gryffindor, decirle que lo amaba y que si no dejaba a McCollen estaba bien, después de todo el bien podría ser el amante. Claro que en seguida esa idea se había ido… tenía demasiado amor propio como para aceptar las sobras… todo o nada se había dicho así mismo y al final era Potter el que había decidido y perdido.

Su corazón volvió a doler por lo que decidió que ya era suficiente de recordar y que la vida continuaba. Se paro y camino hasta el otro lado de su despacho, hacia donde guardaba sus vinos y licores. Necesitaba embriagarse, olvidar y festejar por un más que provechoso articulo realizado por Nott, se sirvió un vaso y acercándolo a su boca hablo en voz alta – A tu salud Potter – suspiro – porque si no fuera por ti, hoy no habría logrado todo esto – bebió todo el contenido del vaso en un solo sorbo y sonrió triunfante – gracias Potter, gracias – y con estas últimas palabras, tomo la botella completa, camino de regreso a su sillón y una vez se hubo acomodado empezó a beber, dejándose dominar por el alcohol que había en sus venas se entrego al olvido y a la efímera felicidad que este le proporcionaba.

'Cause It Makes Me That Much Stronger

Makes Me Work A Little Bit Harder

It Makes Me That Much Wiser

So Thanks For Making Me A Fighter

Made Me Learn A Little Bit Faster

Made My Skin A Little Bit Thicker

Makes Me That Much Smarter

So Thanks For Making Me A Fighter


Notas de la Autora:

Yo también creo que Draco merece encontrar la felicidad, comparto ese ferviente deseo que me han hecho llegar a través de sus reviews. Pero considero que la felicidad es relativa, puede ser al lado de la persona que amas pero también puedes alcanzarla cuando logras tus objetivos y creo que Draco esta llendo por ese camino...

Nos acercamos a la recta final del camino y quisiera caer en tantos spoilers que me veo obligada a callarme...

Espero actualizar pronto, ha surgido un tema delicado en mi familia y tal vez este fuera de la PC por unos días, pero os prometo que si Merlín quiere y me deja, esta semana leerán el desenlace.

¡Un fuerte abrazo a todas/os!

Que la luz este de su lado...

DulceMinina