Nota de la Autora: Se me ha ido complicando la semana pero ya estoy de vuelta ¡No os preocupéis! ¡Y a seguid leyendo!

Capítulo 12: "La verdadera Aventura"

Usagi llegó a casa después de salir del bar AntiNatural. Lo primero que hizo fue darse una ducha y hacer las maletas mientras le relataba todo lo sucedido a Luna. Esta escuchaba con atención a su prima entre anonadada y emocionada.

- Entonces... ¿Te vas?- Dijo apenada. Pues se alegraba por Usagi, pero a la vez le hubiera gustado disfrutar un poco más de su tiempo juntas.- Tranquila vendré a verte en cuanto pueda. Al fin y al cabo, aún sigue siendo solo una prueba.- Aclaró Usagi encogiéndose de hombros. Tenía que hacerse a la idea de que había un cincuenta - cincuenta por cien de posibilidades de que podía salir bien o no. Se iban a arriesgar mucho pero merecía la pena intentarlo.- En cuanto os oigan no van a querer dejaros ir ¡estoy segura! Así que... ¡me tienes que mantener informada de todo!- Pidió Luna haciendo pucheros.- ¡Eso está hecho!- El móvil de Luna sonó por octava vez con una ruidosa vibración.

- ¿Quién no para de hablarte?- Inquirió Usagi dándole un codazo a su prima. Aunque empezaba a suponer de quien se trataba.- Nadie en especial...- Mencionó haciéndose la interesante.- ¡Ja! ¡Ya ya! A mi no me engañas... ¿Es Artemis verdad?- Preguntó con tono juguetón. Hacia tiempo que no veía a Luna interesarse tanto por un chico. Pues de normal nunca daba su número de móvil a la primera de cambio. Así que eso significaba que le gustaba Artemis más de lo que estaba dispuesta a reconocer.

Luna se puso el dedo índice en los labios y le guiñó un ojo. Al parecer no pensaba contarle nada más, de momento. Cuando su prima salió de la habitación y hubo terminado de hacer las maletas, aprovechó para dormir la siesta antes de que llegaran los chicos a por ella. Pues habían sucedido muchas cosas en apenas unas horas y ella aún seguía con resaca. El cansancio empezaba apoderarse de sus párpados.

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Se despertó de golpe cuando alguien le palmeó insistentemente los mofletes.- ¿Pero que...?- Empezó a interrogar con la boca seca- Shhh... ¡Calla! ¡O te van a oír!- Le advirtió Luna. Entonces Usagi abrió los ojos de golpe alarmada por el comportamiento de su prima.- ¿Quienes?- Dijo en a penas un hilo de voz.- ¡tus malditos padres! Y no han venido solos... ¡También está Motoki! Los acabo de ver por la ventana. Están en nuestro portal y no paran de tocar al timbre. Así que lo mejor que se me ha ocurrido es hacerles creer que no estábamos en casa.- Explicó rápidamente mientras le daba tiempo a Usagi a ir asumiendo toda la información.

- ¡Joder! ¿Qué hora es Luna?- Exclamó preocupada buscando rápidamente su móvil.- Menos veinte pasadas ¿por?- Usagi se puso de pie abriendo y cerrando los ojos con exageración para ahuyentar el sueño y la pesadez que le embriagaba.- ¿pero de que hora?- Volvió a preguntar un poco irritada.- Las seis menos veinte.- Esta vez abrió de par en par los ojos al oír sus palabras.- ¡Los chicos van a venir a por mí en menos de veinte minutos! ¿Cómo voy a salir sin que me vean mis padres?- Cuestionó frustrada apoyando su frente en la pared. Si su madre le veía con las maletas hechas era capaz de secuestrarla y llevarla al pueblo. Y esta vez encima se había traído a Motoki. De seguro que él tampoco le iba a dejar irse.- Mmm déjame pensar...- Murmuró Luna trabajando en un plan de escape para su prima.

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- ¡Hola! ¿Qué hacéis aquí?- Dijo Luna tras abrir la puerta a sus tíos y a Motoki. Mientras que Usagi se escondía en el aseo.- ¿Porqué has tardado tanto en abrirnos?- Inquirió Ikuko molesta.- Lo siento me habíais pillado en el aseo. ¿Y bien?- Volvió a preguntar sin poder evitar que estos se metieran en la casa, mirando de un lado a otro con impaciencia.

- ¿Dónde está Usagi?- Preguntó Motoki.- Aquí no. Tenía cosas que hacer y se ha ido temprano.- Explicó escuetamente sin querer entrar en detalles.- ¿Y dónde se ha ido mi hija?- Ikuko parecía más calmada que anoche. Sin embargo su tono agresivo seguía sin perderlo.- No lo sé.- Se encogió de hombros con indiferencia.

Motoki se giró hacia ella mirándola de arriba a bajo. Nunca le había caído bien Luna. Siempre la había visto como una chica egoísta, de las que tenían que estar llamando constantemente la atención.- Esto no es un juego Luna. Ya sabes a por lo que hemos venido. Necesitan hablar con ella.- Le regañó como a una niña pequeña. Entonces Luna se estiró todo lo que pudo para no dejarse intimidar por la altura de Motoki y le miró fieramente a los ojos.

- ¿Y tú que pintas en todo esto?- Escupió malévolamente. El odio que se procesaban era mutuo.- Basta de juegos Luna. Motoki solo ha venido a orientarnos... Si no fuera por él nos habríamos perdido por Madrid.- Defendió Kenji que hasta ahora se había mantenido al margen.- Por supuesto, ¿Quién más sería capaz de delatar a mi prima y traicionarla? ¿Eh Motoki? - El susodicho se acercó a ella lleno de ira y se quedó a poca distancia de su rostro.- Cállate.- Ordenó arrastrando cada palabra.- Eres tan bocazas como te recordaba.- Comentó como si nada dándole de nuevo la espalda a Luna. "Bocazas", esa era la única palabra que ella no soportaba oír. Y él lo sabía. Por eso la había pronunciado.

- ¿Sabes qué? Nunca entendí porque Usagi confiaba en ti tan ciegamente. Al menos ahora se dará cuenta de lo capullo que puedes llegar a ser.- Respondió a su comentario aún sabiendo que debía de haberse mordido la lengua.- Kenji se puso entre los dos para evitar que la confrontación fuera a más.- ¡Chicos parad ya! No quiero más peleas, no queremos... solo hemos venido ha hablar con Usagi, Luna.- Pidió Kenji de corazón.

Pues era el que más estaba preocupado por su hija. Quería saber como se sentía después del incidente de anoche en aquel bar.- Tío... yo me fío de ti. Pero no confío en ellos.- Confesó sin ningún remordimiento e Ikuko la miró con desaprobación.- ¡Descarada! ¡¿Cómo te atreves ha hablarle así a alguien de tu familia?!- La ira de su tía se reavivó con sus palabras. Luna tenía que deshacerse de ellos cuanto antes o pasar al Plan B.

- Mirad, como Usagi no está aquí. No veo sentido de que os quedéis. Pasaros en un par de horas. Para entonces... supongo que ya habrá llegado.- Ofreció rápidamente ignorando lo que acababa de decir su tía. Esperaba que aceptaran, y les abrió la puerta principal invitándoles a salir.- De acuerdo. Pero no nos iremos sin hablar con ella antes, ¿Entendido?- Accedió Kenji que no dudaba de las palabras de su sobrina. A regañadientes, tanto Ikuko como Motoki siguieron al patriarca de la familia.

Cuando ya estaban prácticamente fuera, Motoki vio de refilón a Mamoru bajarse de un coche.- Espera, ¿Te importa si echamos un vistazo antes de irnos?- Le pidió a Luna pillándola desprevenida, pues casi estaba a punto de cerrar la puerta del todo.- ¿Un vistazo?- Interrogó desconcertada. Usagi quien hasta ahora lo había escuchado todo desde el aseo con su maleta rosa, su bolsa de deporte Adidas, y su guitarra colgada al hombro, decidió cambiar de escondite y se arrastró rápidamente hacia la isla de la cocina. Temiéndose algo más.

- Verás... yo tampoco me fío de ti.- Las palabras de Motoki fueron acompañadas de un empujón que abrió la puerta nuevamente de par en par. Obligando a Luna a retroceder.- ¿Pero que te has creído? ¡Podrías haberme hecho daño!.- Se quejó sorprendida por el comportamiento de el "Brad Pitt pueblerino".- No exageres... seguro que tienes a Usagi aquí, escondiéndose de nosotros y tú la estás ayudando.

Acusó directamente oliéndose algo raro. Usagi hizo todo lo posible por no moverse de detrás del mueble de la cocina.- ¿Pero qué dices?- Volvió a exclamar Luna tratando de sonar inocente. Pero su tono de voz la delataba.- Tranquila sobrina... Si Motoki se equivoca lo descubriremos en un momento.- Se apresuró a decir Ikuko, quien antes de poder detenerla ya se había metido dentro otra vez. En dirección al pasillo donde estaban las habitaciones y el cuarto de baño.

- Lo siento querida, en cuanto vean que no está aquí nos iremos...- Dijo Kenji entre sorprendido y avergonzado por el comportamiento de su esposa y Motoki. Luna no le quedó más remedio que seguirlos por el pasillo. Rezando para que no abriesen la puerta del baño. Donde aún se creía que estaba escondida Usagi.

- ¡Mirad esto!- Gritó Ikuko desde la habitación donde había estado Usagi durmiendo la siesta.- ¿Que ocurre? - Preguntó Kenji con curiosidad.- Este es el albornoz de Usagi, ¡lo reconocería en cualquier parte! ¡Y todavía está un poco húmedo!- Dijo emocionada como si hubiera encontrado el arma del crimen, mientras que alzaba el albornoz de algodón. Este era azul clarito con estampados de medias lunas doradas y conejitos blancos.- ¿Y? Eso no demuestra nada.- Respondió Luna a las miradas incriminatorias del resto.- Entonces no tendrás ningún problema en que miremos en tu baño, ¿no?- Apuntó Motoki desafiante avanzando por el pasillo. Hiendo directo al aseo.

- ¡Por supuesto que sí! Ahí tengo cosas privadas... estáis asaltando mi casa ¡lo veo excesivo!- Se excusó poniéndose velozmente delante de la puerta antes de que este la abriese.- ¡Apártate del medio Luna! ¡a no ser que nos estés ocultando algo!.- Arremetió Ikuko verbalmente con su lengua viperina.

- ¡Yo no os oculto nada!- Luna miraba para todas partes buscando una excusa mejor cuando vio de reojo la cabellera rubia de su prima. Detrás de la isla de la cocina.- Y de hecho... os voy a dejar pasar para demostrároslo ¡Aunque esto es realmente humillante!- Dijo dramáticamente y se apartó de la puerta. Pero cuando la abrieron se llevaron una gran decepción. Pues no había nadie ahí dentro.

Por otro lado, Luna suspiró aliviada. Sentía que había envejecido diez años de golpe de la tensión que estaba pasando. En ese momento, el timbre del portal comenzó a sonar incansablemente.- ¡Ah! Debe ser ella, ¡Ya habrá llegado!- Anunció contento Kenji pensando que se trataba de su hija. Cuando en realidad era Mamoru. Luna no podía dejarles salir del aseo ahora, pues si lo hacían sí que terminarían de pillar a su prima. Así que decidió hacer lo primero que se le vino a la cabeza.

- ¡lo siento tío!- Murmuró para sus adentros cerrando la puerta del aseo y dejando a sus "invitados dentro".- ¿Qué estás haciendo Luna?- Preguntó confuso Kenji.- ¡Déjanos salir ahora mismo!- Mandó Ikuko.- ¡Maldita sea Luna! ¡Ábrenos ya!- Vociferó esto último Motoki. Todo era una jaleo detrás de aquella puerta.- ¡Rápido Usagi! ¡Vete! ¡Deben ser ellos!- Gritó a su prima sin importar que los de dentro la escucharan.

Usagi salió de su escondrijo y miró a su prima batallando con la puerta del aseo. Para evitar dejarles salir.- ¿Y qué pasará contigo?- Cuestionó angustiada por dejar sola a Luna con todo el marrón.- ¡Oh! ¡Por Dios me las arreglaré! ¡Soy más fuerte que ellos!- Soltó riéndose y señalando la puerta con la cabeza a su primita pequeña para que dejara de preocuparse. Usagi asintió sonriente y antes de cerrar la puerta principal miró a Luna con la mayor de las miradas de agradecimiento que nadie haya visto jamás.

Al marcharse tan deprisa de la casa, terminó chocándose con Mamoru en el portal cuando abrió la puerta.- ¡Hola!- Saludó Mamoru recuperándose del empujón que le había dado Usagi.- ¡Nada de hola! ¡Vámonos ahora mismo! ¡Corre!- Soltó Usagi como si tuviera un petardo en el culo, buscando el coche de los chicos.- ¿Qué pasa?- Pero antes de obtener una respuesta los gritos de Ikuko y Motoki llamaron su atención.- ¡Eso pasa!- Asintió comprendiendo con rapidez y agarró la maleta de su amiga.

Ambos corrieron apresuradamente al coche, cerrando las puertas de golpe.- ¡Arranca! ¡Arranca!- Gritaron los dos.- ¡Usagi vuelve aquí inmediatamente!.- Chillaba Ikuko a todo pulmón.- ¡Usagiii!- La llamaban todos pero ninguno la haría retroceder.- ¡A la orden mi general!- Bromeó Haruka que estaba al volante y pisó el acelerador.

La última imagen que tendría Usagi sería la tímida sonrisa de su padre mientras le guiñaba un ojo a escondidas de su madre y Motoki, quienes no paraban de gritarle que se detuviera en ese instante. A la vez que su prima Luna, agitaba el brazo eufórica diciéndole adiós.

La verdadera aventura estaba a punto de comenzar.

Continuará ...

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-Comentarios De la Autora-

¡Hola Frikilecotres! ¿Me habéis echado de menos? ¡Yo a vosotros sí! Por temas de trabajo se me ha complicado el horario y no podía escribir, pero don't worry que ya estoy de nuevo aquí para traeros más capítulos de Serendipia.¿Que tal os ha parecido este capítulo?

Como ya habéis visto, Ikuko y Kenji no se lo han puesto fácil para poder irse con sus amigos ¡pero gracias a Luna lo ha conseguido! Su padre estaba dividido pero en el fondo se ha sentido aliviado al ver a Usagi marcharse para cumplir sus sueños. A partir del siguiente capítulo comienza su aventura en Barcelona ¡Donde aparecerán nuevos personajes y un nuevo problema! ¿Llegarán a tiempo para hacer la prueba con Sailor Music?

¡SI TE HA GUSTADO Y QUIERES MÁS... NO TE VAYAS SIN DEJAR TU COMENTARIO!

Y ya sabéis:

*También podéis visitar mi blog donde he comenzado mi primera novela online titulada "El Poder de Kinich" en:

soymissstory . blogspot . com . es (Va todo seguido)

¡HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO!