Notas de la Autora:

Agradezco enormemente sus palabras de aliento y muestras de afecto frente al problema familiar que les comente en el post anterior, la verdad os cuento que mi abuela paterna se encuentra delicada de salud, no soy apegada a ella pero por mi papá es quien en realidad me preocupo.

Ayer cuando publique el capítulo, me entere que acababa de ser internada de emergencia, sería operada y los doctores no daban un buen diagnóstico pues su avanzada edad y los problemas propios de la vejez no eran buenos indicativos, sin embargo y gracias a Dios, todo a resultado favorable y os prometo manteneros al tanto de su avance.

Por otro lado, quiero contarles un secreto, escribir es mi punto de apoyo frente a los problemas, mi refugio y fortaleza. Escribir escuchando una buena melodía es lo que me encanta, y cuando más tensa estoy es cuando las ideas empiezan a fluir de manera más natural.

Así que aquí tienen el resultado de la tensión vivida, un capítulo completo que espero disperse las dudas que tenían, que haga justicia a sus pedidos, pero sobre todo que les llene y lo disfruten.

Gracias Yessypacheco por el gran review que me dejaste ;) este cap va dedicado específicamente para ti.


LA LUNA HIZO ESTO

La luna hizo esto fue culpa de la luna
Haberme enamorado, enamorado de ti
Su brillo reflejo entre tus ojos mi fortuna
La luna lo hizo así.

Era una cálida mañana cuando llamaron a la puerta de su despacho, habían pasado algunos días desde que Zabini y Nott partieran hacia su luna de miel en Roma, regalo de bodas obsequiado por él hacia sus dos mejores amigos. Lo había considerado bastante antes de decidirse por cual debía ser el presente que él como padrino de bodas debía darles.

Descubrió que tener buen gusto y mucha clase resultaba de gran ayuda para buscar obsequios de altura, pero poco útil a la hora de decidir. Sus opciones eran tan variadas y todas con tan marcado buen gusto que le resultaba difícil elegir una sola; debido a ello decidió que todas eran buenas y gracias al buen negocio que resulto la editorial, gozaba de una muy buena fortuna, por lo que finalmente les obsequio tres semanas con todo pagado en un lujoso hotel.

Recordar el rostro de Zabini cuando abrió el sobre que contenía los boletos y ver a Nott con la boca abierta, bien había valido el precio que pago – Señor Malfoy buenos días – un joven moreno de finos rasgos ingreso en la oficina interrumpiendo sus reminiscencias. Llevaba consigo un curioso paquete envuelto en papel barato, parpadeo un par de veces extrañado, sería que Pedro le traía un obsequio, no era propio de ningún inversionista enviar obsequios tan poco preparados.

Buenos días Pedro, ¿traes algo para mí? – el moreno sonrió y con un leve asentimiento de cabeza se acerco y le alcanzo el paquete - ¿quién me lo envía? – al sentirlo entre sus dedos pudo constatar que en el interior se encontraba un libro o tal vez un cuaderno, por el espesor dedujo que no tendría más de cincuenta páginas. No tenía tarjeta alguna o algún indicio que indicara su remitente.

El cartero me lo dio, dijo que se lo habían enviado esta mañana y la persona que lo trajo solo pidió que se lo entregaran – se encogió de hombros como restándole importancia. Draco no pudo evitar sentirse enojado con su asistente, y se suponía que debía velar por su seguridad, y si se trataba de un objeto peligroso enviado a él con el fin de destruirlo… había escuchado de recientes ataques contra magnates de la industria, incluso después de la "Gran Bomba" sobre el banco de Algarian él mismo había considerado contratar seguridad privada para él, Nott y Zabini.

¿Me estás diciendo que me haz traído un paquete de dudosa procedencia que ni siquiera paso la inspección y que probablemente podría tratarse de un ardid que buscara atentar contra mi vida y a ti ni te interesa? – sabia que el tono que uso era extremadamente duro, pero Pedro debía aprender a cumplir con sus obligaciones de una manera adecuada, por lo que se sintió más que complacido al verlo palidecer y notar como sus orbes cafés lo contemplaban asustado.

Lo siento Sr. Malfoy, no ha sido mi intención… si me va a despedir por favor tengo familia… - el moreno balbuceaba, casi podía verlo estremecerse a cada palabra por lo que decidió mentalmente que ya había sido suficiente susto por ese día.

No te voy a despedir – se esmero en utilizar un tono más pausado pero que denotara que aun estaba enojado y sobre todo que no permitiría una sola falta más – ve a terminar con los informes que te solicite, los quiero para mañana por la tarde, yo me encargo de esto – el de ojos cafés asintió nerviosamente – y Pedro, no aceptare un error mas ¿entendido? – el asentimiento de cabeza que le dio fue suficiente para el rubio – puedes irte – el moreno giro y casi corrió a la salida, Draco tuvo que hacer un esfuerzo por evitar reír ante ese espectáculo. Aunque quisiera negarlo seguía siendo una maldita serpiente.

Una vez la puerta se cerrara volvió su vista hacia el paquete que tenía entre sus manos, no era paranoico y su corazón le decía que allí no había nada más que un escrito de algún escritor novato que esperaba ser leído y con suerte aceptado para posteriormente ser publicado en su editorial. Pero su cabeza le instaba a ser cuidado, por lo que tomo su varita y lanzo un hechizo al contenido, esperando revelar los oscuros conjuros que podría tener. Espero unos segundos pero nada paso.

Dejo la varita sobre el escritorio y se dedico a desenvolver el paquete, la textura del papel era áspera, dedujo que quien la compro no había tenido un alto presupuesto ni buen gusto, lo cual le hizo pensar que en definitiva era un escritor joven que le acaba de enviar su primera y más reciente creación literaria; una vez termino de abrir el paquete en su interior encontró un cuaderno, forrado en cuero verde con borde plateado, pensó que quien quiera que se lo enviara debía haberlo estudiado bien porque atreverse a usar sus colores preferidos como portada era una jugada estratégica – intentando ganarte al director en jefe – sonrió ante el atrevimiento, debía ser justo y de encontrarse él en la posición del autor, también hubiese usado esa estrategia e incluso era probable que buscase hacerse su amigo enviándole obsequios. Sería un Slytherin tal vez quien había escrito.

Abrió el manuscrito y en la primera página escrito en tinta y con una bellísima caligrafía se leía "La Luna Hizo Esto" no había ninguna otra línea que indicara quien era el autor o tan siquiera una pista que delatara su procedencia, lo cual no hizo más que acrecentar su interés por saber su contenido. Paso a la siguiente pagina y encontró lo que intuía era el inicio de la historia debido a su cabecera, sonrío ante la poca creatividad, pero decidió que si había llegado hasta ese punto bien merecía la lectura.

Capítulo I

Son las dos de la mañana y no he podido dormir, lo que ella me ha dicho no me deja descansar en paz, sencillamente no puede ser verdad. Ella ha sugerido que lo que siento por él no es un gusto o una obsesión, ella casi me ha afirmado que yo siento algo mucho más fuerte por él, no quiero aceptarlo, me niego.

Pero ella ha dicho que debo abrir los ojos, ella ha dicho que debo aceptarlo y buscar el modo de llegar a él, no quiero, él es inalcanzable, tan perfecto que al verlo pasar es casi como verlo flotar, un dios, un ángel, un demonio.

Son las dos de la mañana y no he dejado de pensar en él, los demás duermen y yo sigo vigilante, nadie lo ha notado ni siquiera los que dicen ser mis amigos, creo que es una fortuna y una maldición, me gustaría… demonios como me gustaría que alguien notara la tribulación que tengo.

Siempre que me siento de este modo salgo a caminar aún cuando no se nos está permitido, me gusta perderme en los pasillos, andar descalzo, sentir el frio penetrar en mis huesos, tengo la esperanza de que ello me ayudara a olvidar, congelar mis pensamientos, pero sobre todo mis sentimientos y me permitirá dormir… olvidar.

Tal parece que hoy no será la excepción a mi nocturno andar, me levanto, tomo mi capa y salgo, no necesito de mas, no necesito avisar a nadie, hoy, como cada noche solo seremos la oscuridad y yo, no tengo rumbo definido casi siempre dejo que mis pies me guíen, ellos siempre tienen el control.

Me encuentro frente a una gran ventana, me permite observarlo todo, una bandada de pájaros vuelan a lo lejos y no puedo evitar envidiarlos, siempre he tenido la certeza que las aves son seres libres que pueden ir a donde les plazca ayudadas de sus alas, comen solo no necesario, no necesitan de túnicas, varitas o escobas, solo son ellas surcando el cielo ¿hay algo más envidiable que ello? No lo creo.

Hoy la noche se siente fría, pequeñas corrientes de aire chocan contra mi cuerpo, creo que en una situación normal iría a abrigarme, pero esta noche no, hoy quiero sentirlo todo, quisiera entenderlo todo también, pero no puedo, entonces al menos intentare sentir… dejar que mis sentidos despierten y se embarguen de la naturaleza.

Lo cual me lleva a notar que hoy es luna llena, si, ella está allí, imponente, altiva, sensual… es la madre del mundo o al menos eso creo yo. Sabía como ninguna y es justamente por eso que sigo en mi auto negación.

Ella me lo dijo anoche, me susurro un secreto en medio de mis vacilaciones… ella que sabe mis más oscuros secretos. Luna, radiante y ostentosa, astro digno de alabanza, me confesaste un secreto que me niego a aceptar, y eso es lo que hoy te he venido a decir.

Quien me viera en ese instante pensaría que he caído en la locura, hablándole a un ser inanimado que no hace más que iluminarlo todo con su belleza, pero yo sé que ella me entiende, me escucha, me comprende y me responde.

¿Me responde? Pareciera que me ha entendido y se niega a aceptar mi negativa pues ante mis ojos me encuentro viendo a mi obsesión personificada, sí, él acaba de salir, no me ve pues estoy oculto, pero a escasos metros de mi, en otra ventana él la observa, a ella, a mi guardadora de secretos. ¿Qué le dirá? Se le ve preocupado, está perdido en sus pensamientos.

Es demasiado bello, demasiado hermoso, la luz de ella lo cubre, sus cabellos resplandecen, su dorso desnudo pareciera brillar bajo su luz, va descalzo igual que yo, se recarga contra el vidrio, está cansado… ¿qué te agobia alma mía?

¿Qué acabo de pensar? ¿Cómo te acabo de llamar? Me estremezo, será que ella tiene razón, será que solo es mi auto negación la que frena mi verdad. No puedo evitar dejar de mirarte, quiero recordar este momento eternamente, quiero que nos quedemos así por el resto de nuestras vidas, sé que es egoísta pero quiero verte siempre así, no con el semblante cansado ni esa triste mirada, quiero verte sonriente, iluminándolo todo, pero sobre todo quisiera que en este instante voltearas y me vieras, que sonrieras con mi presencia.

Quiero… no sé que quiero. Ella me lo dijo anoche, ella lo susurro, será que no se equivoca, será que yo… - te amo – lo he dicho en voz alta pero no lo has oído, ha sido un susurro, un aterrador susurro que no ha hecho más que encender mi corazón.

Hoy lo he aceptado, hoy bajo la luz de la luna por primera vez en mis trece años de vida he confirmado lo que ella ya sabía, que te amo… y tú, tú eres totalmente ajeno a mi verdad, inalcanzable y tan perfecto ¿cómo podría yo un simple mortal siquiera osar soñar con que me correspondieras?

Quiero borrar este sentimiento recién descubierto pero no puedo, luchar seria en vano, te he observado por tres años, te he seguido por todo este tiempo, a hurtadillas y sin confesarlo. Yo te he mirado de un modo diferente todo este tiempo y no lo has notado.

Mis pies me llevan hacia ti, el espacio que nos separa disminuye y cuando me encuentro a escasos centímetros de tu cuerpo noto más claramente esa triste expresión en tu mirada. Tus ojos son profundos, tus labios son atrayentes… cuanto quisiera probarlos…

Pero son tus orbes las que me preocupan, hoy están oscuras… sin brillo, sin un rastro de su luz... ¿qué aqueja a mi amado? No puedo reprimir mis pensamientos… muero por abrazarte, por cobijarte, por demostrarte que no estás solo. Por un momento pareciera que has notado que no estás solo, miras en mi dirección como buscando algo… parece que reconoces una presencia, tu rostro te delata, ¿estás decepcionado? ¿Me has visto? No lo sé… te has marchado.

Capítulo II

Estudiamos juntos y todo el tiempo no pude dejar de observarte, de buscar tu atención, de intentar olvidarte. Me entere que eras feliz, que tenías a alguien… alguien que te entendía, que compartía contigo secretos, que vivía tus mismas experiencias, que había pasado por lo mismo que tú. ¿Cómo competir frente a ello? No podía… renuncie a ti y a tu recuerdo, me embriague de tu ausencia y fingí desinterés.

Mi vida ha cambiado, mis intereses también, mis amigos ya no están y lo único que no ha cambiado es tu recuerdo. Pareciera una cruz que debo llevar y con la cual tengo que cargar, se siente liviana porque pensar en ti es la única paz que tengo, pero es dolorosa porque sé que eres feliz, él te hace feliz y yo solo debo ser espectador mudo frente a las miradas que se dan, esas miradas cómplices de las cuales solo yo conozco su significado.

Quiero odiarte pero no puedo, siempre supe que eras inalcanzable y perfecto, y hoy a pesar de haber pasado años desde que aceptara mi amor por ti no puedo más que pensar en ti y desearte la mejor felicidad.

Me siento tan perdido en mis pensamientos que a penas y me concentro, no tengo idea de lo que el profesor ha dictado en clases, no es que menosprecie su trabajo, creo que es un gran maestro… pero como concentrarme si mis pensamientos solo te buscan a ti.

Despierto de mi ensimismamiento, el profesor ha dicho algo sobre un nuevo alumno, alzo los ojos a ver al nuevo miembro del equipo, me congelo, siento mi corazón detenerse… ¡eres tú! y me miras, me regalas una sonrisa… entonces lo entiendo.

No eres tú, ha sido solo un mal chiste producto de mi imaginación, quien me ha sonreído es otro tipo, es atractivo no lo niego, pero no eres tú. Lo han enviado al pupitre a mi lado, al pasar me ha regalado una sonrisa, se la he devuelto más por cortesía que porque me naciera. Intento ocultar mi decepción frente a su presencia, no parece mal tipo.

Ah empezado a preguntarme sobre el curso y la carrera, no puedo evitar responder, ser el nuevo es duro, sin amigo u conocidos, conozco la sensación, yo mismo la viví en mi primer día de clases aquí. Me sentía solo, sin nadie con quien hablar termine refugiado en tu recuerdo… siempre que tengo algún problema o un dolor mis reminiscencias sobre ti me asaltan.

Aparentemente hoy he ganado un amigo… ojala quien me tendiera la mano para estrecharla fueras tú en su lugar.

Si no fuera porque al verlo no puedo evitar pensar en ti, catalogaría este instante como amor a primera vista, él es amable y gentil, parece interesado en mí.

Capítulo III

Casi he perdido a quien amo, producto de un descuido, casi le pierdo. No puedo creer como estuve cerca de quedarme solo y todo por darme mis aires de sabelotodo, quise probar algo nuevo y él casi muere. Mis sentidos han despertado de un largo adormecimiento… lo irónico es que cuando él estaba en peligro por un breve instante he creído ver el reflejo de alguien más.

Una mirada triste ha llegado a mis memorias…

Capítulo IV

Dos galeones es lo que me ha costado enterarme de aquello, a cambio he recibido una tajada de pastel de cereza y un inapetente estomago.

Es mi hora del almuerzo y sintiéndome motivado por el día productivo que he tenido, decidí engreírme con un dulce, sé que es tonto que un pequeño pastel sea objeto oscuro de mi deseo, pero lo he visto el otro día tras la vitrina y no he podido evitar pensar que quisiera probarlo… y hoy ha sido el día elegido para consolidar mis objetivos.

Mala hora en la que se me ocurrió venir a este lugar, mala hora en la que se me ocurrió formarme en la fila para pagar, mala hora en la que me pare detrás de esa joven y mala hora en la que llego su amiga a conversar – ¿sabes que se casa? – una simple pregunta – Sí, el próximo mes – una simple respuesta y mi corazón se ha encogido.

¿Se casa? ¡Se casa! Mi primer amor contrae nupcias con quien menos pensé, le dará el sí y sus vidas se enlazaran, su magia se hará una y con el tiempo tendrán una familia. Él se casa, es feliz y yo estuve a punto de perder a mi amor hace unos días. Él está haciendo su vida sin saber que alguna vez quise formar parte de ella y yo qué he hecho… casi mato a mi amado en un descuido.

Aún no estoy seguro de porque no tengo apetito, de porque mi corazón está destrozado ni porque mi cabeza vuelve a llevarme a esos recuerdos encerrados años atrás…recuerdo la luna, su brillo, los pasillos, las ventanas… tu aroma.

Te casas… lo admito, te detesto… nunca supiste de mi existencia e irónicamente todo te ha resultado tan bien, tan maravilloso, no es que tenga porque quejarme, yo también triunfe, tengo el trabajo de mis sueños y a un hermoso ser a mi lado. Me sonríe cada mañana y muestra sus sentimientos tan sinceros… es tan transparente que no entiendo porque no me he animado a dar el siguiente paso del mismo modo que tú has decidido darlo.

Sé que su más grande miedo es perderme, lo he visto, entonces ¿qué espero para unir mi magia a la suya?

¿Compre una torta no? No la he comido…él me ama, está decidido, hoy mismo le pediré matrimonio, seré cursi e idiota, comprare un anillo, lo esconderé en este pastel e iré hasta su oficina, le diré te amo y quiero que seas mío… mío… solo mío. Si no tuve el valor contigo, debería tenerlo con él.

Draco releyó lo último una docena de veces más, la cabeza empezaba a pesarle y el corazón latía frenético, casi al punto de salírsele del pecho… esas palabras, esos pensamientos, esa manera de escribir. No podía ser.

Pero sus mayores temores se vieron confirmados al pasar a la siguiente página y leer la cabecera, estaba muerto.

Querido Draco:

Nunca he sido el mejor escritor del mundo, y aunque me he esmerado en hacer algo que valiera mínimamente la pena en ser leído por ti, no creo que mi acometido haya sido digno de tu tiempo, pero confió en que si has llegado a esta página es porque he debido de algún modo captar tu atención.

Cuando ingrese a Hogwarts y me entere que existía la magia me tome el atrevimiento de guardar mis recuerdos en un libro, no sería un diario ni mucho menos una bitácora, solo sería un cuaderno que contuviera aquella cosas que si deseaba recordar y del modo más verídico posible. Sabes que los recuerdos con el tiempo varían y es justo lo que no quería que me sucediera. Yo quería recordar más que hechos… quería guardar mis pensamientos, sentimientos del modo más puro y honesto.

Pensaras que soy un tonto, bien pude haber utilizado un pensadero, pero en aquel entonces ignoraba su existencia y cuando supe de ellos descubrí que no conservaban los pensamientos, olores, sensaciones, solo hechos, acciones, y yo… buscaba algo más.

Debido a ello y para poder llegar a ti escribí este libro que se trata sobre nosotros, sobre nuestra historia, pero desde mi verdad, desde lo que yo exactamente sentí y pensé en determinados momentos de nuestra vida.

Es por ello que solo conoces tú su existencia, solo existe una copia que es la que ahora tienes en tus manos, por lo que siéntete en la libertad de hacer con ella lo que desees si es que no te gusta lo que has encontrado, pero si aún no te sientes seguro sobre su futuro, te imploro continúes con la lectura hasta el final.

He tenido que escribirte esta carta justo en este punto porque sé que de aquí en adelante confirmaras mi identidad.

Confío en que tu deseo de conocerlo todo prevalezca y des la vuelta a esta página para sumergirte en el siguiente capítulo por lo que desde ya te lo agradezco.

Atte,

J. Evans

Necesitaba alcohol en las venas para poder digerir lo que acababa de leer, porque Potter buscaba contactarlo después de tiempo, porque usaba su segundo nombre y apellido para firmar, acaso seguía siendo un cobarde que no era capaz de reconocer que se interesaba por él. Bueno al menos eso es lo que él había querido creer mediante los escritos.

Cerro el libro, lo dejo sobre su mesa y se dirigió al espacio donde sus vinos lo esperaban, un whisky era definitivamente lo que necesitaba, tan solo un pequeño trago sería suficiente para calmar su corazón, tal vez dos tragos cortos serian mejor para dormir sus sentidos, toda esa gamma de sentimientos que empezaban a aflorar no le gustaba, quizás tres y con suerte estaría lo suficientemente adormecido para siquiera pensar, cuatro, definitivamente cuatro eran la solución - Cuatro Draco, ¡cuatro botellas! – eso es lo que había dicho el moreno la primera vez que fue a cuidarlo a ese pub de mala muerte – Malfoy deja de beber – casi le suplico – no estás en tus cabales… no te hace bien – se había negado del mejor modo y le pidió un vaso mas, era la primera vez que había bebido de ese modo y todo lo había hecho solo para que el moreno no tuviera que atender a nadie más, no quería exponerlo a otro ataque sexual, no mientras él tuviera la fuerza para cuidarlo, si eso implicaba beber hasta desfallecer, gustoso lo haría.

Una lagrima rodo por su mejilla ante ese simple recuerdo, sonrió con autosuficiencia y tomando el primer trago de whisky levanto la mano y dijo – a tu salud estúpido de mierda – volvió a beber y botella y vaso en mano se reencamino a su sillón - ¿quieres que lea? Bien ¡leeré!

Capítulo V

Mi amado ha muerto, he visto apagarse sus orbes azules, mi corazón se ha desangrado ante esa visión, pero lo que más me ha afectado ha sido que tú has estado allí, mi corazón no tuvo el valor de revivir lo que me hacías sentir en las épocas de colegio, mucho menos se alegro de que estuvieras allí, en ese preciso instante mi corazón solo lloraba la ausencia de él.

Pero hoy, casi un día después y frente a su ataúd, aunque suene egoísta, inverosímil y como si nunca lo hubiera querido, no puedo dejar de pensar en que estás tú aquí. Te tomaste el atrevimiento de ayudarme, cosa que aún no entiendo.

Tú el que no volteaba a verme si no era para burlarte o pelear, tú que parecías nunca darte cuenta de mi existencia. Tú… tú estás aquí, sentado a mi lado, brindándome la poción que preparaste solo para que no me quedase dormido a raíz que te suplique que no me separasen de él.

He sentido tu apoyo constante, más que ninguno. Me pregunto que pensara tu esposa… recién recuerdo que se suponía te casaste hace meses, ¿qué fue de tu vida? Debería preguntarte todo pero no tengo fuerzas… he llorado mi descuido, él a muerto por mi causa, solo por ser el prometido de aquel que sobrevivió. Mi fama se convirtió en mi enemiga y causo su muerte… no lo acepto, él no está muerto – no está muerto – lo dije en voz alta, la suficiente para que me escuches, noto tu mirada, estas preocupado, no quiero verte, sé que si lo hago, si veo tus orbes grises mirarme con preocupación me derrumbare, mis cavilaciones se ven interrumpidas por tu abrazo, me cobijas en tu pecho – todo estará bien – susurras en mi oído. A lo lejos veo a Ron, nos mira boquiabierto, no parece importarte y a mí tampoco, quiero que me sigas abrazando… me siento seguro y me odio por ello, él a muerto y yo estoy preocupándome por mi… pero no quiero que me sueltes… no quiero.

Parece que lo has entendido a pesar que no te he dicho nada porque siento tu agarre más fuerte, no puedo más conmigo mismo, mis lagrimas caen… él ha muerto, debo afrontarlo… pero no quiero.

Capítulo VI

Te acabo de preguntar porque me has ayudado hoy y tu respuesta me ha tomado por sorpresa, ¿me querías? ¿Steve lo sabía? No me lo dijo… yo… ¡lo odio! Si él me lo hubiese dicho ese día, si no me lo hubiera ocultado… yo… ¡no! No debo permitirme tan siquiera pensar en eso, él me quiso y al pensar de este modo tan egoísta frente a su muerte no hago más que opacar todo el amor que me brindo, todos los buenos momentos que vivimos.

Además ya lo has dicho, haz venido en calidad de amigo, eso solo significa que en algún momento sentiste algo por mí pero que eso ya paso, eres mi amigo si yo así lo quiero. Y sí – bien – es todo lo que te respondo, bien… acepto tu amistad, solo dame tiempo para asimilar todo esto, quiero decirte que no te odio, pareces preocupado por mi semblante.

No es por ti mi mirada triste, es por él… porque me oculto algo…ya no interesa ¿verdad? Él ha muerto y lo único importante es que me amo.

Capítulo VII

Hoy me has gritado vituperios, sé que no querías lastimarme, sé que estas preocupado por mi estado emocional, yo también me siento preocupado ¿sabes? Lucho Draco, lucho contra mí mismo cada día, a cada hora, porque extraño a Steve, su compañía me hacia tan bien pero ahora me siento mil veces mejor con tu presencia en mi casa.

Sé que he estado actuando como un sicópata al buscar venganza, sé que en vez de hacer frente a la realidad solo la evado… ¡no sé qué demonios me pasa!, no me gusta que me mires así… decepción, la misma decepción que me mostraste aquella noche bajo la luna.

Me miras, me analizas, quieres saber si tus palabras me han lastimado - ¡no eres el único que sufre! – estas tan furioso, me miras con preocupación y decepción… me odio, no quiero que me veas así, quiero que me mires con…

No puedo decirlo, qué pensaría Steve de mí, yo le amo ¡maldita sea le amo! Las cavilaciones terminan en cuanto escucho la puerta cerrarse, te has ido, el segundo azote me da a entender que te has marchado de la casa, me odias, estoy casi seguro.

Quisiera tener las armas para reclamarte algo, no puedo… sencillamente no puedo, porque todo este tiempo me has cuidado, cada maldita noche hemos casi dormido juntos producto de mis pesadillas. Cada noche me he levantado gritando y llamando a mi difunto amado, y cada noche haz entrado me has abrazado, me has cobijado, haz limpiado con la suave seda de tu pijama mi sudorosa frente y no me has dejado hasta que me quedado nuevamente dormido.

Siempre que bajo tras una de esas noche,s te encuentro ojeroso, tu fina piel levemente oscurecida bajo tus ojos, me culpo, me avergüenzo. No puedo mirarte, es mi culpa y no puedo hacer nada al respecto. Lo peor es que al verme llegar me sonríes, me miras con dulzura, me pregunto si eso es cariño o compasión, quiero creer que es lo primero porque no concibo la sola idea de que sientas pena por mí. No eres de ese tipo de personas que solo me trata con pena y comprensión porque perdí a mi prometido, tú eres el único que me trata como un igual.

Eres tan sincero y todo un libro abierto que hoy has tenido el atrevimiento de gritarme mis verdades al rostro y aunque piensas que te odio, te equivocas, hoy más que nunca volví a sentir mi corazón latir frenéticamente como aquella vez que te vi iluminado por la luz natural de ella y sabes… aunque sé que no es correcto, que es el sentimiento mas pecaminoso de la tierra, hoy te he vuelto a querer.

Capítulo VIII

Estoy intentando digerir todo lo acontecido, hace tan solo unos instantes te he dicho que me iré a vivir a Londres Muggle, que buscare mi propio camino como tantas veces me lo habías aconsejado, que daré al fin vuelta a la página y que saldré adelante. Esperaba que me dijeras ¡bien hecho Potter! ¿Quieres que te acompañe? Pero no, tal parece que mi mediocre forma de explicarte las cosas no ha hecho más que darte a entender otra cosa – creo que es una excelente opción Harry, tus amigos estoy seguro estarán encantados de hacerse cargo de esta casa, después de todo aun no encuentran un lugar donde vivir – me alegro en una primera instancia tu respuesta, por un momento había creído que toda mi disertación sobre los motivos por los cuales les dejaba Grimmuld Place a Ron y Hermione no serian bien recibidos por ti, considerando que está prácticamente se había vuelto tu hogar, sin embargo ahí estabas tú, radiante y con tu taza de café recién preparada aceptando de buena fe mi decisión, pero lo siguiente si no lo esperaba, ¿acaso no habías entendido todo mi monologo? – de lo que por mí respecta tengo negocios que atender, ya sabes mi padre… por lo que si te parece bien el próximo fin de semana estaré mudándome completamente a la Mansión – me guiñaste un ojo y aunque entiendo que estabas siendo agradable no puedo siquiera frenar mis ganar de golpearte, ¿es que acaso cuando empecé a hablar no te había dicho que esperaba que me apoyaras con esta nueva vida que había planeado? Apoyar era mi modo de decirte que quería que vinieras conmigo.

No puedo reprocharte nada, siendo justo, el hecho de decirte que quería alejarme de todo lo mágico porque sentía que ello había sido la causa de la muerte de Steve también sonó a que me quería alejar de ti. Eres un mago… maldita la hora en que dije esas palabras… - ¿Quieres más café? – parpadeo, acabo de notar que sigues aquí.

Sí, gracias – no sé que mas responder, no es que no me encante el café que preparas, es solo que como explicarte que quiero beber de ese café cada mañana, hoy, mañana, el próximo año. No creo que sea justo para ti que yo siquiera te lo insinúe, soy una pobre alma rota, fragmentada producto de la muerte, indeciso y sin vida, un ser sin nombre que no tiene mucho que ofrecerte. No sé si aún me ames, pero si así fuera no podría corresponderte, se lo debo, él lo dio todo por mí, el también me amo, me cuido y nunca me abandono, desde el primer instante y aun cuando le sugerí que me dejara, aún entonces él estuvo allí, se lo debo, se lo prometí… serle fiel eternamente. Maldita la hora en que lo dije, maldita conciencia y malditos tus ojos grises que son tan hermosos y logran que me pierda en ellos.

Capítulo IX

Te dije que no bebieras, te lo advertí, te roge e implore que pararas, sin embargo y como siempre me ignoraste. Admiro tu fortaleza y esa forma locamente estúpida que tienes de actuar como mi héroe, siempre cuidándome, protegiéndome. Admito que me encanta verte de nuevo, que me frene para no abalanzarme sobre ti cuando apareciste.

Pero no concibo el verte así, ebrio, eres hermoso aún cuando estas a punto de perder el conocimiento y verte en ese estado por mi causa no hace más que cuestionarme si soy un buen elemento en tu vida. Sé que no quieres que nadie me toque, nadie que yo no quiera, me lo has repetido una y mil veces desde que me encontraste, pero Draco qué pasa si quien quiero que me toque eres tú, ¿qué hago?

Quieres saber un secreto…sigo aquí, trabajando como imbécil en un lugar de mala muerte porque soy egoísta, porque temo que si cambio de trabajo ya no te veré, ya no habrá excusa para que me cuides, ya no habrá excusa para que me veas.

Al inicio no me interesaba donde estaba, antes de que aparecieras realmente no importaba, sin carrera y sin amigos, realmente no me importaba dejarme morir aquí, si me esmere por seguir adelante fue solo por ti, me dijiste antes de irme de Grimmuld Place – estúpido Potter, si te dejas morir en mugglelandia te juro que te revivo solo para golpearte – en aquel momento te reíste ante mi rostro de espanto y luego reí contigo, reí porque sabía que era tu sutil manera de decirme que debía cuidarme.

Y es solo por esa promesa no dicha que me aferre a la vida, no quería volver a ver tu mirada de decepción si es que me pasaba algo… luego reapareciste para salvarme nuevamente, y aunque lo quisiera negar me encanto la idea de que cuidaras de mí, me encanto al punto de dejar que te consumieras en alcohol solo para protegerme.

Hoy como cada noche te he traído a mi cuarto, a penas y caminas, estoy seguro que para mañana no recordaras nada de esto, tomaras tu poción y te sentirás como nuevo, recordaras fragmentos y eso es lo que me duele, porque hoy… hoy por primera vez me has besado, y ha sido el beso más excitante que alguna vez he sentido, te he correspondido aunque mi corazón casi se ha desbocado recordándome a Steve, recordándome mi infidelidad…tus labios saben a cerveza, no me interesa, tu lengua es traviesa y busca mas acceso – Harry… - haz gemido entre mis labios, casi me he derretido ante esa simple palabra, me he dejado hacer, acariciar por tus expertas manos.

Me has besado el cuello y me he sentido como gelatina entre tus dedos, lo histriónico de la situación es que justo cuando tus labios han rozado mi cuello nuevamente pero con la clara intención de marcarme como tu posesión, te has quedado dormido encima de mí.

He querido golpearte por la torpeza, pero no lo he hecho, ya te acomode en mi cama, te he abrigado como cada noche que me toca turno, contemplarte es sencillo y perderme en tus facciones lo es aún más. Mi corazón cual caballo de carreras ha empezado a calmarse… Steve deberá perdonarme en el cielo por mi infidelidad, por quererte de este modo… porque si Draco, te quiero, pero es un secreto que no puedo revelar.

Es mejor que me vaya al sofá, quisiera quedarme y contemplarte toda la noche, pero eres mi amigo, me lo dijiste en cuanto nos reencontramos, eres mi mejor amigo y eso es sagrado, no quiero pecar de egoísta, no quiero herirte ni salir herido.

Ha pasado tiempo y aún no tengo nada que ofrecerte.

Capítulo X

Siento como si hubieran pasado décadas desde que leyeras la carta de Steve, ¡soy libre de amar! Fue lo primero que pensé…luego me sentí estúpido y egoísta, ¿cómo se puede ser tan egoísta frente a alguien que ya no está? Estúpido de mí por ser tan indiferente frente a los sagrados sentimientos de mi difunto prometido.

Y más estúpido he sido al abalanzarme sobre ti esa mañana de esa manera tan poco digna y a punto de arruinar nuestra amistad.

Pero… pero… ahora te tengo sobre mi cama, abrazándome después de una sesión de sexo exquisita, deliciosa y dolorosa. No he sido capaz de decirte que ya no quiero tu amistad, lo quiero todo… como siempre con mi modo inseguro, tú has salido lastimado, lo he notado en tus ojos, y yo… yo soy una basura que no merece todo esto, ¿Cómo es que hemos aceptado ser solo amantes?

Siento que te desperezas y me observas, me regalas una seductora mirada – buenos días Potter, ¿qué tal amanecimos? – no me gusta que me llames por mi apellido, contigo quiero ser solo Harry, desearía que me dijeras amor, pero no puedo ser egoísta, hace solo unas horas me sentía confundido, como un adolescente que no sabe que quiere… y ahora pedirte que seamos más que amigos, que me digas Harry y que me jures fidelidad ¡Soy tan estúpido! No mereces a alguien así…

Me permito devolverte la sonrisa – bien, ¿tú qué tal?- intento restarle importancia, me encanta desafiarte y ver toda la serie de expresiones que me brindas, solo a mí.

¿Bien? – te notas ofendido, frunces el ceño y yo me deleito con todos tus gestos - ¡Te acabo de hacer venir tres veces y me dices solo bien! – me miras indignado

¿Si te digo que dormí muy bien te sientes mejor? – abres la boca para replicar y no puedo más que abalanzarme sobre ti y acallar tus replicas con un beso, necesito mas de ti Draco, lo quiero todo, no solo sexo, quiero hacer el amor y sé que tu también lo deseas, lo noto en tus orbes grises, lo noto en las cuidadosas caricias que me regalas, lo note en el instante que me dijiste que fue tu amor oculto en la escuela… sé que me amas y yo… yo culpo a la luna de todo esto, porque fue ella la que me lo susurro aquella noche…aquella noche que no me viste porque iba bajo la capa de invisibilidad.

Capítulo XI

¡Quién demonios eres! – no he podido evitar sacar la varita y apuntarla a la persona que tengo en frente de mi, dice ser Steve, dice estar con vida ¡Cómo es posible si yo mismo lo vi morir!

Harry soy yo – sus ojos azules los conozco de memoria, brillantes y gentiles, pero… pero no puede ser, niego con la cabeza - ¡no morí! – quiere abrazarme pero lo detengo, coloco mi varita sobre su garganta.

¡Steve McCollen está muerto… y si das un solo paso en falso te mato aquí mismo! – me ha mirado asustado, sumamente quieto, dónde estás Draco cuando te necesito, intento pensar en algo para mantener controlada la situación… - ¡quién eres! – estoy casi seguro que alguien tomo multijugos, debe ser un mortífago… no hay mayor explicación

Steve Eduar McCollen – la pausada voz, las marcadas facciones, su dorada cabellera…era él

Veritaserum – no tengo otra idea mejor, el único modo de creerle y confirmarlo era con esa poción, el detalle es que no tengo acceso a ella… al menos no este instante.

Harry…

¡Harry nada! – me exaspera, habla en su mismo tono, con la misma armonía, maldición cada vez estoy más convencido de que es él – después… después de nuestro primer beso ¿Qué fue lo que te dije?- él único que sabía ese secreto era él, si no puede responder eso entonces le lanzare un crucio, juro por Merlín que lo haré, porque es imperdonable que alguien osara usurpar su cuerpo.

Ayúdame a olvidar – esa respuesta es correcta – Ayúdame a olvidar a quien no sabe que existo – esa fue exactamente la frase que yo le dije a Steve la primera vez que me beso después que me dijera que no le importaba si luego lo asesinaba por ello, yo le había pedido que me ayude a olvidar a mi amor de escuela, un amor que hasta hace unas horas había estado compartiendo cama conmigo.

¿Steve? – mis ojos están empapados, él está vivo, no ha muerto, me siento dichoso de verlo de nuevo. Me abraza, me besa… me dejo llevar, lo he extrañado.

Me odio, ¡me odio! Lo hemos hecho y ha sido agradable, pero… pero… no ha sido lo mismo, yo… yo necesito de Draco, necesito sus labios, sus caricias… - Amor, ¿estás bien? – él me está observando desde la sala, se supone que le prepararía el desayuno, pero la verdad es que no he podido hacer más que unos huevos revueltos, el pensamiento sobre cómo decirle que ya tengo a alguien me carcome.

Perfecto Steve – le he mentido descaradamente. Debería ser valiente y decirle todo, pero debí haber pensado en ello antes de dejarlo quedarse en mi cama – Steve… - es mejor ser directo, no hay vuelta atrás.

¿Corazón, dime? – se ha acercado, se recarga sobre la mesa de la cocina y me mira, sus ojos azules brillan, me da pena lastimarlo.

Hay algo que debo decirte – mi voz no puede evitar sonar insegura, debo ser valiente – es sobre Draco – sus ojos se han abierto de par en par, conoce el nombre, lo sé – él me ha estado cuidando y apoyando todo este tiempo desde que te fuiste… bueno es decir… - se escucha horrible el decir desde que estuviste muerto.

Te dije que no era malo – su rostro se nota relajado

Sí, lo sé – tiene razón, Draco es el ser más puro del mundo y para mi dicha parece que me quiere – y es justamente por ello que… - acaban de tocar la puerta, Steve me sonríe

Yo voy – no sé quien sea tan temprano pero es lo mejor, al menos tengo un par de minutos más para pensar el modo adecuado de contarle todo a Steve, merece saberlo… y yo, demonios yo todavía no sé qué haré.

Porque Steve demora tanto, es mejor que valla a ver quién ha venido, quien sea debe haberse asustado de ver a un muerto abrirle, no puedo evitar reírme ante mi propio pensamiento.

Me acerco lentamente, escucho voces, la cantarina voz de Steve sobre una más conocida y agradable para mis oídos – Steve, ¿quién es? – me asomo por sobre el hombro de este, estiro la cabeza y lo veo, ¡Por Merlín! – Draco… - trago con dificultad. Él me devuelve la mirada, parpadea, lo noto, lleva girasoles en sus manos, los mismos girasoles que negó me daría alguna vez porque él no era un sentimental. No puedo evitar bajar la mirada cuando estos caen de sus manos desperdigados por el suelo, no escucho la conversación realmente, solo intento evitar su mirada – sé que has estado cuidando de Harry en mi ausencia – Steve esta agradeciendo a Draco por velar por mí, ¡no! Él no solo me ha cuidado, él… él me ha dado mucho más que eso, quiero gritarlo pero no puedo.

¿Qué es esa marca en tu cuello? – Draco me está mirando señalándome, quiero morir… lo había olvidado por completo, me siento avergonzado, no sé qué decir, no puedo siquiera mirarlo

A lo siento… no he podido evitarlo, ha sido mi culpa… ya sabes llegar a media noche… - maldito Steve como vas a decir eso, pero que estoy pensando ¡yo lo he dejado hacerme esto! Miro de reojo a Malfoy, lo veo transformarse, su antes mirada triste… decepcionad…se convierte en fría, casi altanera

Me alegro Potter que tu prometido este con vida, espero que sean felices – quiero llorar con estas palabras – me encantaría oír los detalles pero me temo que llevo retraso, solo venia a contarle a Potter que me casare dentro de unos días - ¡qué! Draco debe estar bromeando, él no puede

¡Casarte! – lo he gritado y ambos han volteado a mirarme, es vergonzoso pero sobre todo doloroso – pero… pero si tú estabas con.. – migo, quiero llorar, no puedo decirlo, no delante de Steve, no con la mirada de decepción que Draco me está dando

¿Con quién cariño? – Steve me ha tomado de la cintura, me siento destrozado, qué podría responderle ¿conmigo? Es probable que lo destruya con esa respuesta.

Con Blaise, Harry nos apoyo bastante ¿verdad? – sus palabras hieren, queman, me calcinan… Draco me mira y sonríe, triunfante… me odia, lo sé, y no lo culpo, yo solo me lo busqué, yo lo solo lo incite a esto ¡Yo! - ¿no te contó? Bueno seguro ya luego te lo comentará – me ha mirado con el odio más profundo que alguna vez le he conocido – bueno debo irme, les haré llegar el parte en esta semana. Espero que no se cruce con su boda - ¿boda? De qué boda habla, yo ni siquiera he pensado en eso… - igualmente, hasta luego – se ha marchado, lo he visto esfumarse frente a mis ojos, sus grises y fríos ojos me han mirado con desprecio, quiero gritar… yo… estoy muerto.

¡Qué bien que apoyaras a Draco! – Steve parece feliz, me ha traído hasta el sofá y me ha hecho sentar – cariño ¿sucede algo? No has dicho nada

Estoy bien - ¿qué puedo decirle? Draco me odia, como empiezo a explicarle que lo de anoche no debió haber pasado, pero… no era como si me arrepintiera, yo… yo quiero a Steve pero también quiero a Draco, ¿cómo les explico? ¿cómo les hago entender? estoy desesperado

Capítulo XII

Me anime al fin a enfrentarte, luche contra mí mismo durante varios días y estuve al borde del colapso cuando vi la gran primera plana en El Profeta que anunciaba tu matrimonio con Blaise Zabini.

Ignoré a Steve casi todo el tiempo desde tu partida, a penas y había comido. Fui tan cobarde que no tuve el valor de decirle que todo mi mundo giraba en torno a ti, fui tan cobarde que no le dije nada, solo lo ignore…y ahora me doy cuenta que fui el imbécil mas grande, fui un estúpido infeliz que no fue capaz de decidir cuándo me preguntaste si lo dejaría por ti.

¿Sabes por qué? Porque después que desapareciste en la puerta de mi casa, después que me anunciaras de tu matrimonio, justo esa noche lo senté en el sofá y le dije – Steve hay algo que debo decirte – me miro extrañado, sus orbes azules de pronto se oscurecieron.

¿Me vas a dejar? – su rápida pregunta casi me desarmo, y mi lenta respuesta logro que se derrumbara en un instante, empezó a gimotear y las lagrimas descendieron por sus mejillas. No pude Draco, no lo logre, me sentí el peor ser humano del planeta, ¿cómo podía decirle que después de perder su vida a manos de esos mortífagos también me perdería a mi? ¿cómo siquiera podía osar decirle que aun no había decidido? Lo quería, estaba seguro, pero también te quería a ti. Tal vez la única diferencia es que tú no habías perdido tu vida, él lo había perdido todo y lo único que le quedaba era yo.

No es eso – negué fríamente – es que Grimmuld Place es ahora el hogar de Ron y Hermione, y creo que este cuarto es muy pequeño para los dos… - desvié el tema, invente excusas y lo hice olvidarse de lo anterior.

Después de ese nefasto intento de verdad, no tuve el valor para hablarle de nuevo acerca del tema. Esperaba encontrar el momento adecuado pero no se dio ocasión, incluso me apenaba cuando intentaba robarme un beso o llevarme a la cama, simple y sencillamente lo evadía, siempre había una excusa ante mis agresivas reacciones.

Así y con todo te perdí y cabe su tumba a mi lado.

No duramos ni un mes, después de salir de tu mansión llegue destrozado al departamento, él me pregunto que me pasaba, que me habían hecho, no pude responderle. Me deje abrazar por él y llore como un niño pequeño en sus brazos.

Unas semanas después hubo luna llena, ella otra vez se presento frente a mí, me recordó lo cobarde que había sido, lo injusto que fui con él y contigo. Yo no tenía derecho, era inhumano, me había convertido en un oscuro hoyo negro que absorbía todo y lo destruía.

La odie, por abrirme los ojos nuevamente y muy a mi pesar finalmente le conté la verdad a Steve, lloro en mis brazos, me maldijo por imbécil, por haberle hecho vivir una mentira desde que llegara, por mi deshonestidad, pero sobre todo me llamo "poca cosa" por haber dejado que te casaras con alguien que no amabas.

No pude rebatirle, los sobrenombres que me había puesto a mí mismo eran mucho más fuertes que lo que él me dijera. Días después se marchó y me quede de nuevo solo.

Intente buscarte, sabía que a te habías casado, y por lo que note aquel día en tu mansión, Zabini te quería de verdad, y lo sabía porque me dejo pasar. Conocía la relación que tenías con él, debía ser justo la misma que tengo con Ron, basada en la confianza, por lo cual deduje fácilmente que él sabía nuestro secreto, y pese a que corría el riesgo de perderte, me dejo entrar.

Sabía que posiblemente esta vez no me dejaran verte, pero debía correr el riesgo. Te busque durante dos meses y nadie supo decirme sobre tu paradero, nadie sabía nada de Zabini y mucho menos de Nott, intente hablar con tu padre pero me dijo que no me diría donde estabas.

Fue entonces que me encontré con quien menos pensé y me dio la información que menos esperaba, Pansy Parkinson, aparentemente tu amiga estaba indignada por que sus tres opciones de matrimonio la habían desechado, buscaba venganza y que mejor venganza que enviando al amante de Malfoy a buscarlo, me reí con su disertación sobre lo que pensó que pasaría – Potter estoy segura que planeas vengarte de Draco por casarse con Zabini, si quieres darle en donde más le duele te sugiero que lo hagas público, conozco periodistas que estarían encantados con que rebeles su romance.

No hay nada que contar Parkinson, solo deseo encontrarle para enviarle algunas cosas que dejo en mi casa, me parecen costosas y privadas.

¿Privadas? – su sed de venganza era más que notoria – ¿tal vez algo comprometedor? – juro que quise asesinarla por no darme una rápida respuesta, pero debía ser astuto, una serpiente aunque no esté en su habitad, siempre es una serpiente.

Te respondo si me dices dónde está – no pareció convencida al instante, pero luego de pensarlo acepto.

Estados Unidos, dirige el periódico The Magic Times, lo sé porque mi padre intenta comprarle acciones al suyo… ahora ¿qué es lo comprometedor que intentas devolverle?

Unas camisas – me encogí de hombros, he intente no reírme ante su rostro de indignación. No te miento tuve que huir de las escena, estaba tan colérica que empezó a lanzarme hechizos a diestra y siniestra. Para mi fortuna los del ministerio no encontraron gracia ante esa escena y la suspendieron del uso de la magia a raíz del incidente.

Con dicha información viaje hasta tu escondite, aunque tuve el rápido deseo de verte, no pude, me frene a mi mismo pues vi que eras feliz. Te vigile durante algunos días y me di cuenta que Blaise y tú eran la pareja perfecta, lo veía sonreírte y tú tratarlo como una joya.

Te seguí el rastro cual lobo siguiendo a su presa durante meses, no podía vivir sin vigilarte un solo instante, aunque fuera de lejos y a la penumbra, quería verte. Y fue gracias a ello que descubrí su pequeño secreto, Zabini y Nott.

Entendí su ardid, descubrí que lo mantenían en secreto para que ellos pudieran estar bien, para que Nott no se asustara por el nivel de compromiso. Y solo rebelaron el secreto cuando anunciaron su compromiso, entonces Draco no pude frenarme.

Fui a buscarte una noche de luna llena, los lobos aullaban mientras yo me movía entre las sombras, había decidido verte a como diera lugar, tenía que hablar contigo, tenía que decírtelo, y entonces te vi… estabas en el pasillo, recostado en el marco de la ventana, la observabas. El dorso desnudo, descalzo… justo como la primera vez que ella me abrió los ojos.

Perfecto e inalcanzable… después de tantos años seguías siendo inaccesible, un ilustre administrador, director de redacción y con gran fama y fortuna. ¿Qué tenía yo que ofrecerte? Sé que soy el salvador del mundo mágico, pero más allá de ello ¿qué?

Volví a usar la magia por ti…pero en mi afán de encontrarte deje mis sueños de lado, no tenía un trabajo, vivía de la fortuna que mi familia me dejo pero más allá de eso, no era nadie. No quería ser auror por temor a hacerte pasar por lo que yo viví al ver a Steve morir, no quería exponerte a estar en un riesgo constante al ser ese ser importante en la vida del salvador.

Yo nuevamente era un pobre moribundo sin nada que ofrecerte…

Ella me lo dijo, me lo susurro al oído y una vez más me abrió los ojos.

Desperté de mi letargo y ahora tengo una cadena de restaurantes, cumplí con mi sueño de hacer feliz a las personas, me gusta ser testigo oculto de momentos de felicidad, apoyar la reunión y sobre todo servir. Me gusta a veces disfrazarme de empleado y servir el vino y los licores en la barra, me hace recordar cuando venias a cuidarme, me hace estar más cerca de ti.

Lo mejor es que aquí nadie me reconoce, no soy Harry Potter, sino James Evans, dueño de la cadena de restaurants de Estados Unidos Muggles, "La Luna Llena", nadie intenta asesinar a quienes aprecio y puedo ser yo mismo en este país.

No espero que me perdones, no espero que intentes entenderme, porque es tu derecho. Pero quise hacerte llegar mi verdad a través de estas líneas; sabía que si me anunciaba en tu editorial, no me dejarías entrar. Así que durante estas semanas empecé a escribir estas memorias, esperando con todo el corazón que llegaran a tus manos.

Así que Draco Malfoy, esta es mi historia… no tiene final, porque depende de la persona que amo, pero creo que es una historia que mereció ser escrita solo para que él pudiera leerla.

Y espero que después de todo lo que te he contado, él se anime a buscarme, aunque solo fuera para gritarme…gustoso lo recibiría. Por cierto si es que te pregunta por mí, mi amado, cada viernes de cada semana a las 7 pm, lo esperaré en la Calle RockStond 496, cruce de la primera avenida con la cuarta, allí hay un pequeño Café que yo mismo acondicione, se llama "Mi Angel".

Si está interesado, sabe dónde encontrarme.

Harry James Potter Evans

Las lágrimas no dejaban de caer. La habitación estaba en una total penumbra, solo la luz de la luna iluminaba la instancia, una botella de whisky completamente vacía sobre la mesa y el cuaderno abierto en la última página. Todo su cuerpo temblaba – estúpido imbécil – musito a media voz - ¡maldito seas Potter!

Yo nunca creí poderme enamorar
La luna logró hacerlo realidad
Hoy mi mundo eres tú
La luna hizo esto fue culpa de la luna
La luna lo hizo así.


Notas de la Autora:

Los recuerdos son pequeñas memorias que almacenamos en nuestro cerebro y que lamentablemente con el tiempo su versión varias, son reemplazables e influenciables de acuerdo al contexto.

En este capítulo quise de algún modo reivindicar a Potter, es humano y se equivoca, pero también merecía contar su versión de la historia ¿o no?

Supongo que la pregunta es que es lo que decidirá Draco. No le veo buen pinta, ¿Qué opinan?

El próximo será el último capítulo, y si ya esta bastante avanzando.

Ansiosa de leer sus reviews.

Si hoy ven una estrella fugaz en el cielo, pidan un deseo ;) yo pediré porque el suyo se cumpla.

DulceMinina