Siento que algunos se desilusionen por esto, pero intento respetar mi idea original, aquí es donde se produce un salto temporal, cualquier duda o cosa que no se entienda, me preguntan!

Capítulo 19

Kate inspiró hondo antes de estirarse para tomar la caja que buscaba en el ático de su departamento.

Cerró los ojos y arrugó la nariz cuando una nube de polvo la alcanzó y se tambaleó en la escalera de metal hasta que la tuvo en sus manos. No era tan grande, pero pesaba bastante.

Kate sacudió sus jeans y suspiró cuando la colocó sobre la mesa. Sonrió al ver su letra elegantemente juvenil. "Kiev".

Se preguntó para qué demonios le había prometido a su amiga de la academia de policía que le prestaría sus primeros apuntes de ruso y sonrió con melancolía.

Abrió la caja y los encontró de primera mano, estaban todos arriba. Los extrajo y leyó rápidamente la primera página: Dobroye utro! Menya zovut Kate. Sacudió la cabeza, habían pasado diez años de ese semestre en Kiev que se había transformado en un año, porque claro, no tenía para qué volver…

Cerró los ojos cuando algunos flashes de esa época la asaltaron. Soledad al principio, buenas amistades luego, de ambos sexos… ningún amor… claro que no… le había tomado más de ese tiempo poder superar a Rick…

Sintió un nudo en la garganta y tragó saliva. No quería acordarse, cada vez que lo hacía terminaba llorando y con más preguntas que respuestas…

Él la había llamado una vez y le había confesado que la extrañaba más de lo que podía soportar y le había dicho que sería mejor que se olvidaran de todo y que ella se dedicara a vivir su vida… por supuesto ella no lo había entendido, pero en ese momento, su orgullo fue más importante y se prometió no insistir con él…

Acomodó sus recuerdos, los pasajes, las cartas en ruso que se había escrito con sus amigos de Kiev cuando había regresado a New York y encontró una caja más pequeña que la hizo contener la respiración…

Quiso olvidarse de ella pero no pudo y cuando la abrió, sintió que su cuerpo temblaba casi imperceptiblemente en el momento en que los recuerdos volvieron.

Encontró una piedra de las que había recogido en la playa en su escapada al Caribe con Rick. Un papel doblado que al abrir la hizo sonreír, un dibujo de Alexis en donde ella y la niña estaban tomadas de la mano y al lado estaba Rick.

Pero había otro papel doblado que cuando Kate lo abrió, sintió que las lágrimas le impedían leerlo. Era la nota que Rick había guardado en el bolsillo de su chaqueta el día en que ella viajó…

"Kate, amor, espero que alguna vez puedas comprender cuánto te amo y lo inolvidables que fueron cada uno de los momentos que pasamos juntos. Me cambiaste la vida. Te extraño y aún no te has ido. Te amaré siempre. Rick"

Kate pestañeó y se secó las lágrimas. Qué rápido se le había olvidado a él todo el amor que decía tenerle…

Dobló la nota con algo de fastidio y cuando iba a guardarla, encontró el anillo. Lo levantó y lo miró. Se lo colocó en el dedo y recordó su diálogo con él.

"- ¿No recuerdas el anillo? Te lo di anoche, accediste a casarte conmigo en 15 o 20 años…" le había dicho él.

Kate sacudió la cabeza, tiró el anillo dentro de la caja y guardó el dibujo y la piedra. No tenía sentido recordar todas esas cosas… habían sido momentos felices… pero todo había terminado en la nada…


Dejó todo allí, olvidado y se fue a duchar. Tenía trabajo por hacer. Tenía una carrera, un buen grupo de compañeros… el amor llegaría algún día… aunque ya estuviese pisando los treinta y sintiera que era un poco tarde…

Espo y Ryan la llamaron varias veces esa mañana. Esos dos tenían un talento especial para notar sus bajones anímicos, cada tanto…

Cuando llegó a su escritorio, vio venir a Ryan acomodándose la ropa y con cara de fastidio.

-Malditos celebrities…- dijo con pesadez.

-¿Qué pasó?- le preguntó Kate.

-Quiso hacer extras y lo enviaron a cubrir la presentación de un escritor… se armó un revuelo enorme cuando anunció su casamiento…- dijo Espo desde su escritorio.

-¿Escritor?- por alguna razón, Kate se puso en alerta.

-Un tal… Richard Castle…

-¿Richard Castle?- dijo Kate y sintió que su corazón se perdía un par de latidos.

-¿Lo conoces?- preguntó Espo incrédulo.

-Digamos que lo conocí hace mucho…- dijo Kate y suspiró.

-Parece que el tipo salió ayer entre los solteros más codiciados del Ledger… y cuando hoy anunció su casamiento algunas de sus admiradoras no lo tomaron bien…

Kate quiso seguir escuchando, pero no pudo. Espo le acercó el Ledger y le mostró la nota en la que decía que Richard Castle, el soltero codiciado número 6, estaba en una relación hacía algunos años…

Se obligó a no pensar demasiado y procuró enfocarse en su trabajo. Los recuerdos volvieron a asaltarla y se tomó la cara con ambas manos…

Había escuchado historias esos años sobre varias mujeres que habían estado con él, pero nunca creyó que él decidiera volver a casarse…

Bueno, bien por él, finalmente debe haberse enamorado… pensó mirando su foto.

Se enfocó en el trabajo. Ya lo decía ella, no tenía caso seguir pensando en el pasado.

Se dedicó al caso que investigaban y tuvo que ir a hacer un interrogatorio. Notó que estaba dispersa y también lo notaron sus compañeros. Se fue temprano a su casa. Por suerte o por desgracia venía el fin de semana y tendría tiempo para relajarse… o seguir pensando…

Se acostó temprano luego de una cena sencilla y una sesión de yoga. Se despertó en mitad de la noche, sobresaltada, transpirada, y también excitada… había soñado otra vez con él…

No era que se la pasara todo el tiempo pensando en Rick, pero cada tanto su subconsciente la traicionaba y Kate se dejaba llevar por sus recuerdos y por esa vida que alguna vez había imaginado con él y no había tenido.

Esta vez él la miraba con admiración, la tomaba entre sus brazos y la besaba largamente. Pero las cosas se ponían intensas y ella sacaba sus esposas y se esposaba a él y le pedía que no la dejara mientras hacían el amor salvajemente…

Kate se levantó y tomó un vaso de agua. Ella era una mujer distinta ahora. Los recuerdos eran increíbles, pero eran recuerdos de una época que había quedado atrás.

Tardó en volver a dormirse, pero finalmente lo consiguió.


Al día siguiente se quedó en pijama todo el día en su casa. Quería olvidarse del mundo. Pero Lanie insistió en que fueran juntas al bar en el que cada tanto se reunían y Kate se encontró arreglándose para ir.

Lanie la abrazó y trató de preguntarle qué le ocurría, pero Kate esquivó el tema, era demasiado larga la historia suya con Rick como para contarla… y tampoco tenía ganas de hacerlo.

Tomó unos cuantos tragos, más de lo que se había propuesto y mientras se reía sin sentido, sintió que alguien tocaba su hombro y decía.

-¿Kate Beckett?- Kate se dio vuelta sonriendo para encontrarse con un maduro e increíblemente sexy Richard Castle.

-¿Castle?- dijo y la sonrisa se desvaneció.

Lanie los miró a ambos y alzó las cejas sin comprender. Se corrió a un costado pero se quedó alerta, consciente de la incomodidad de su amiga. ¿De dónde había salido ese tipo?


Bueno, no quise demorar mucho el encuentro, no tenía sentido. Ya verán como sigue todo esto, parece que el destino está haciendo de las suyas aquí! Espero no haber desilusionado mucho a quienes se preguntaban si la distancia los podría mantener unidos... yo me animo a decir que no fue la distancia, fue el tiempo... veremos como sigue!

Dobroye utro! Menya zovut Kate. Significa Buenos días! Me llamo Kate, para quienes se lo estuviesen preguntando!

Gracias, gracias, gracias por el apoyo! COMO SIEMPRE!