Buenos días, os dejo con un nuevo capítulo, el penúltimo de la historia, esto se acaba de verdad. Gracias por estar hasta el final y espero que el final sea de vuestro gusto.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 44

POV RICK

UN AÑO DESPUES

Hace casi dos años que Kate volvió y mi vida ha cambiado por completo. No puedo ser más feliz de poder tenerla a mi lado. El recuerdo de la antigua Kate ha quedado muy, muy atrás, ahora solo son recuerdos que siempre guardaré pero me quedo con lo que hemos vivido estos meses, sobre todo del último año para acá.

Hemos aprendido a vivir, a dejar todo lo malo atrás, y ahora estamos muy felices, y sé que quiero pasar el resto de mi vida con ella.

Hoy Kate ha decido concederme una entrevista, quiere que el mundo sepa por lo que paso, quiero que el mundo no se quede parado cuando alguien pasa por lo mismo que paso ella. Es una mujer increíble y por eso, ha decidido luchar por la justicia y cuando me lo dijo, me di cuenta de que había nacido para ello. Ha cambiado un poco, no quiere ser abogada, sino policía, si policía y eso hace que la admire aún más, quiere hacer por las víctimas y los familiares lo que los que llevaron su caso no hicieron. Eso hace que aún la quiera mucho más.

-¿Estas lista?-digo cogiendo la grabadora y ella asiente con una sonrisa-bien-digo pulsando la grabadora para grabar-Estamos aquí con Katherine Beckett, una mujer que no ha tenido una vida para nada fácil, pero una vida que le ha llevado a donde está ahora. ¿Cómo se encuentra?

-Para empezar puedes tutearme-dice con una sonrisa-y la verdad es que han pasado casi dos años y puedo decir que mi vida ha cambiado por completo. Tuve mucha suerte, conseguí salir de eso y lo que es mejor, cuando salí me vi rodeado de la gente que me quería y que me ayudo a superarlo.

-¿Qué fue lo peor?

-Lo peor…volver y darme cuenta del dolor que hacía a la gente que me quería. Para los que no me conozcan de verdad, no conozcan mi historia, mi secuestrador me administró unos medicamentos que hicieron que perdiera la memoria, todo lo que había vivido durante los diecisiete años de mi vida no existía. El volver y ver a mi familia, no reconocerla y verlos sufrir, ver como esperaban a otra que no era yo. O eso pensé, pero en realidad aunque no recordaba, a pesar de todo lo que había vivido, en lo más profundo de mi ser, yo era la misma. Y gracias a ellos, a la gente que quiero me di cuenta, pero sin duda fue lo peor.

-¿Por qué has decidido hacer esta entrevista?

-Porque por desgracia yo soy un caso de miles que pasan en esta ciudad. Podía hablarte de números pero eso no ayuda para nada, así que quiero hablar como una víctima, como una de esas personas que de un día para otro desaparecen y sienten que su vida ya no va a volver a ser la misma nunca más. A ellas les digo que no pierdan la esperanza, que luchen por mantenerse con vida. Es increíble, yo no recordaba a nadie cercano a mí, pero sabía o necesitaba creer que había alguien ahí fuera que no dejaba de buscarme. Es algo que te mantiene con vida. Y a las personas, a los familiares que sufren igual o más que la víctima, quiero pedirles que no dejen de buscar, que no dejen de luchar nunca hasta que…no haya por lo que luchar. Pero esas familias, no pueden luchar solas, necesitan de especialistas que les ayuden en este camino de dolor y que les ayuden haciendo su trabajo, a recuperar a ese familiar.

-Hablas por experiencia ¿no?

-Bueno yo gracias a dios no me di cuenta. Pero mi familia si lo sufrió, la gente que me quería lucho por mí, mientras lo que de verdad podían hacer algo se cruzaban de brazos. Era una más de las muchas que desaparecen al día en esta ciudad, pero gracias a dios no todos son iguales. Hay gente ahí fuera que lucha cada día para protegernos. Ellos son unos héroes, y aunque hay algunas ovejas negras, no es justo que generalicemos.

-¿Por eso quieres ser policía?

-Bueno, quiero ayudar a la gente que pasa por lo mismo que pase yo, quiero ayudar a las familias que sufrieron como la mía, y creo que sé tanto sobre esto, que sé que lucharé día a día sin parar por ayudar.

-Creo que serás una gran policía.

-No lo sé, pero si lucharé por ello.

-Algo más que quieras contarme.

-Sí, que creo que este mundo puede ser mejor, tengo esperanza, pero mientras tanto, tenemos que luchar todos para que este mundo sea mejor. No podemos mirar hacia otro lado cuando vemos cosas que están mal, tenemos que luchar por el mundo en el que vivimos, y para eso tenemos que empezar por esta nuestra ciudad, por nuestro barrio, por nuestro edificio, nuestra casa. Todos tenemos derechos, que nadie no los quiten-dice dando por acabada la entrevista.

Apago la grabadora y me levanto colocándome de rodillas delante de ella. Le acaricio suavemente la cara antes de besarla suavemente y veo una sonrisa en su cara.

-Eres increíble Kate, creo que si te lo propones podrías ser hasta presidenta de este país-digo serio pero ella se ríe.

-Que exagerado eres.

-No, no lo soy. Anda voy a dejar esto en mi mesa para mañana hacer el articulo y ahora nos vamos los dos a comer fuera, tengo una sorpresa para ti.

-¿Una sorpresa? Creo que empiezan a gustarme las sorpresas-dice levantándose con una sonrisa y agarrados de la mano salimos de la redacción para ir a comer a un restaurante cercano, luego llegaría el momento de la sorpresa, ahora más que nunca tenía claro que había llegado el momento de esa sorpresa.

Comemos en un restaurante cercano, nada especial aunque la comida estaba bastante buena. Cuando acabamos de comer salimos del restaurante agarrados de la mano hasta que ella se para de golpe.

-¿Dónde está mi sorpresa?

-No seas impaciente-digo con una sonrisa tirando de ella hacia el lugar propicio para ello.

Caminamos por la ciudad, la noche está muy buena y aunque no están las estrellas de Los Hampton, las luces de la ciudad también dan una imagen romántica al paseo. Cuando giramos la esquina para encarar mi casa Kate vuelve a pararse quieta.

-¿Esa es la sorpresa? ¿Tu casa? No es que me moleste ya sabes-dice con un gesto lascivo-pero no pensaba que la sorpresa iba a ser esa.

-No seas impaciente-le digo una vez más y ocultando una sonrisa tiro de ella hacia mi casa. Cuando llegamos suelto las cosas del trabajo y la encaro.

-Cierra los ojos.

-Venga ya ¿Otra vez a cerrar los ojos? Te gusta llevarme.

-Me gusta saber que confías en mi-digo para convencerla y tras suspirar cierra los ojos.

Subimos con cuidado las escaleras que llevan a la azotea de mi edificio. Cuando salimos al aire libre de nuevo el frio se mete de nuevo en mi cuerpo y también en el suyo, lo noto al ver como tiene la piel de gallina. Miro a mí alrededor y aunque estoy nervioso, creo que todo está perfecto. Doy un par de pasos más hacia adelante, me coloco justo detrás de ella aunque quiero ver su cara, pero prefiero que pueda verlo todo perfectamente y que la imagen no quede oculta por mi cuerpo.

-Abre los ojos-digo en su oído y oigo una exclamación salir de su boca, aun no sé si es bueno, me encantaría saber que se le puede estar pasando por la cabeza ante la imagen que tiene delante.

La azotea está llena de velas y pétalos de rosa como el día de Los Hampton, la ciudad de fondo en todo su esplendor, pero lo principal estaba justo enfrente, con luces de colores había una frase escrita, una frase que esperaba respuesta.

-Entonces, ¿Quieres casarte conmigo?-digo en su oído y cuando se gira veo lágrimas en sus ojos-¿Eso es malo?-pregunto asustado haciéndola reír.

-Para nada-dice llorando y siento sus manos en mi cara y cierro los ojos llenándome de su tacto-te quiero Rick y sería una idiota si no quisiera pasar el resto de mi vida contigo-dice con una amplia sonrisa.

-Eso es un si ¿no?

-Claro-dice sonriendo y la agarro por sorpresa levantándola de golpe dando vuelta con ella en brazos sin parar de dar vueltas feliz de su sí, feliz de poder casarme con la mujer de mi vida-Rick para-dice sin dejar de reír y paro algo mareado por dar tantas vueltas.

Saco el anillo y con cuidado, casi con miedo de que se me cayera por los nervios, se lo coloco con cuidado en su dedo. Ella se queda mirando el anillo con los ojos vidrioso y una sonrisa en la cara, la sonrisa más bonita del mundo.

-Estoy tan feliz.

-Yo también, no me imaginaba esto, es increíble Rick.

-Pues que sepas que me he quedado corto. Te mereces mucho más Kate-digo agarrándola por la cintura y enseguida ella me agarra por el cuello y juntamos nuestras sonrisas en un beso.

Cuando nos separamos voy hacia una pequeña mesa que tengo preparada y cojo dos copas. Sirvo un poco de champan en cada copa y me acerco de nuevo a ella.

-Por ti-digo levantando mi copa.

-No, por nosotros-dice Kate levantando la suya y chocándola con la mía.

-Siempre-digo con una sonrisa antes de darle un trago a mi copa. Suelto la copa, le quito la suya. Enciendo la radio y le ofrezco mi mano. Bailamos juntos, pegados el uno al otro y feliz, feliz de que iba a ser mi mujer y yo su marido, que íbamos a estar juntos para siempre.

CONTINUARÁ…

Gracias a todos y espero que os haya gustado, podía ser el final perfecto, pero todavía queda un capítulo más, pero habrá que esperar hasta el jueves.

Para pasar el mal trago, recordad que mañana hay capítulo nuevo de mi nueva historia jaja.

XXOO

Twitter: tamyalways