Capítulo 23
Kate respiró hondo, quería encontrar las palabras adecuadas.
-Rick… yo sé que encontrarnos luego de tanto tiempo, especialmente con lo que vivimos y como se terminó es shockeante… pero ¿eres consciente de que estás por casarte?
-Sí… por supuesto…- dijo él.
-¿Entonces? ¿Qué clase de juego es este?
-Esto no es un juego, Kate… ¿de verdad esperas que te vea y no reviva las cosas que siento por ti, y más aún luego de explicarte lo que realmente sucedió?
-Pasó mucho tiempo, Rick… yo me alegro de saber que estaba equivocada, que no eras un mal tipo, que quizás no hiciste lo que yo hubiera hecho en tu lugar pero que en el fondo seguías queriéndome… sin embargo cambiamos… yo cambié, tú también lo hiciste…
-Estamos casados… y yo no quiero separarme…
-¿Ah, no? ¿Y cómo harás para casarte?- dijo ella fingiendo divertirse con el comentario.
-¿Y si no me caso?
-Escucha… yo no conozco a tu mujer…
-Mi mujer eres tú…
-No… yo soy tu esposa pero por poco tiempo…
-¿Sabías que para firmar un divorcio se necesita estar de mutuo acuerdo?
-Rick… ya no somos niños…
-¿No te das cuenta de que esta es una señal del destino?
-Por supuesto que sí… es una señal para que podamos juntarnos, aclarar nuestras cosas y seguir con nuestra vida…
-Tú sabes que no es así, Kate… por favor dame una oportunidad…
-¿Qué oportunidad quieres? ¿Cómo se supone que debería aceptarte a ti, que estás dejando a una mujer con la que tienes planes de matrimonio, con quien tienes una relación… por mí, con quien tuviste una relación hace 10 años que duró un mes y con quien te casaste estando borracho?
-Esta no es una cuestión de planes ni de tiempo… es una cuestión de sentimientos… y yo…
-Escucha…- dijo ella con lágrimas en los ojos- tú no estás enamorado de mí… tú estás enamorado de una historia hermosa que quedó inconclusa… y que ahora se nos viene encima… yo creo que será mejor que firmemos esos papeles y que cada uno siga con su vida… es lo más sano…- dijo y luego de apretar su mano y secar sus lágrimas, se levantó y lo miró.
-No me perdonarás, ¿verdad?- le dijo él.
-Ya te perdoné, Rick…- dijo y sacudió la cabeza.
-No voy a rendirme…- dijo él cuando ella giró para irse.
Kate lo miró un momento y se fue sin decirle nada. Rick la observó irse, sus ojos la acariciaron y recordó algunos momentos íntimos que había vivido con ella…
Se levantó un momento después… y se fue a su casa.
Kate llegó a su departamento y se fue directamente a la cama. No podía creer lo que estaba ocurriendo. Se acostó con la cara apoyada en la almohada, no quería pensar… conscientemente, porque en cuanto se quedó dormida empezó a soñar…
Y por supuesto soñó con él, y al día siguiente se levantó pesada, cansada, agotada mentalmente.
Sus compañeros advirtieron que algo sucedía, pero la conocían suficiente para saber que era mejor no indagar…
Ella parecía estar esperando algo. Algo que no llegaba…
Pasaron dos días en los que Kate se empeñó en olvidar todo aquello que había pasado, aunque en realidad esperaba alguna reacción por parte de Rick… un gesto de por qué le había dicho que no se rendiría…
Ella estaba convencida de que ya era tarde para ellos, pero sin embargo, sentía cosas cuando él estaba cerca que creyó que no volvería a sentir… ni por él, ni por nadie…
Al tercer día, luego del trabajo, Kate se encontró volviendo a escarbar en la caja de sus recuerdos, buscando cosas sobre su pasado y se dio cuenta de que, aunque no lo reconociera abiertamente, Rick tenía algo de razón…
Tomó el móvil y cuando se preguntaba si había agendado el teléfono de él o dónde había puesto la tarjeta personal con sus datos, entró una llamada y ella atendió.
-Beckett…
-Detective Beckett…- le dijo con voz distendida él.
-¿Castle?- dijo ella sorprendida.
-Sí… ¿pasó algo?
-No… es solo… me sorprende… porque estaba pensando en llamarte…
-¿Sí?- dijo él y ella supo que sonreía.
-Quería saber si tenían novedades del abogado…
-Ábreme la puerta… hablemos…- le dijo y ella achicó los ojos ¿había oído bien?
Pero cuando iba a preguntar, sintió los golpes en su puerta y se tensó. Cortó la comunicación que él ya había abandonado y se puso de pie, arreglándose la ropa deportiva que se había puesto luego de ducharse.
Tardó un momento en abrir la puerta, aún shockeada por su visita, pero finalmente lo hizo y él se quedó mirándola…
-¿Qué haces aquí?- le preguntó y él sacudió la cabeza para que el encanto se rompiera.
-Quería verte…- dijo él, sus ojos azules bailando, como si no pudieran contener la felicidad de verla.
-Rick…
-Te extrañé…- le dijo y se inclinó sobre ella.
-Estás borracho…- jadeó Kate y lo atajó.
Empujó la puerta tras ellos y lo llevó hasta el sofá.
-¿Qué te pasa?
-No… no volví a emborracharme desde que te fuiste… pero la última vez que lo hice contigo, tomé la mejor decisión de toda mi vida…- dijo él y la tomó de la cara con torpeza.
-Rick… por favor…- dijo ella y él apoyó su frente sobre la de ella.
-Quiero estar contigo…quiero vivir contigo… formar una familia… por favor, Kate… dame una oportunidad…- dijo e hizo una pausa- hace años aprendí esto… Ya tebya lyublyu…
-Ya lyubil tebya davno…- dijo sin pensar ella- yo también te amé… hace tiempo… te haré un café…- se levantó y él se dejó caer en el sofá.
Le preparó un café bien cargado y cuando regresó, él se había quedado dormido.
Se acercó a él y lo miró de cerca. Sacudió la cabeza, trató de no recordar. Imágenes de momentos vividos con él la asaltaron. Lo había mirado dormir varias veces… le resultaba adorable con esa apariencia de inocente, que claramente no era…
Fue a buscar una manta y cuando se inclinaba a cubrirlo él la atrapó en sus brazos y suspiró, hundiendo la nariz en su cuello…
-Mmm… Kate… quédate conmigo…- le dijo y ella cerró los ojos y a pesar de su aparente apatía, se quedó a su lado.
Kate abrió los ojos antes que Rick al día siguiente. La cara de él estaba a escasos centímetros de la de ella. Kate se movió un poco, inquieta, y cuando intentó incorporarse, él la posicionó sobre él y abrió los ojos…
-Tienes lo ojos más hermosos que vi en mi vida…- le dijo él y cuando ella quiso reaccionar, los labios de él colapsaron contra los de ella, intensamente.
Kate quiso moverse pero no pudo, estaba deliciosamente atrapada en sus brazos. Intentó protestar, pero el sonido que hizo sonó demasiado sexy…
Rick la apretó contra su cuerpo y Kate jadeó al sentir el deseo de él creciendo bajo su abdomen…
Se que los dejé en un momento complicado, así que no tardaré en actualizar! Gracias por el apoyo!
Ya tebya lyublyu significa te amo. Ya lyubil tebya davno significa algo así como, te amé hace tiempo, como después aclara Kate.
