Capítulo 29
Kate se despertó de golpe, creyó haber oído un ruido. Movió su mano y se dio cuenta de que tenía los dedos entrelazados con alguien…
Aún en la oscuridad supo que era él. Rick se había sentado en el suelo, con la cabeza apoyada en la cama y se había dormido así, con su mano entrelazada a la de ella…
Kate sintió que su corazón palpitaba a toda prisa. Aún borracho como estaba, él la había respetado, no se había metido en su cama, solo había querido estar cerca y eso le llegó al corazón…
Se inclinó sobre él y lo observó. Estaba oscuro, pero ella podía verlo perfectamente… los rasgos que ella todavía recordaba eran más maduros y le habían aparecido algunas canas que ahora, por supuesto, no se notaban…
Kate no pudo contenerse y deslizó sus dedos por el cabello de él. Lo escuchó suspirar dormido, se detuvo y cuando vio que él seguía durmiendo, continuó…
-Ojalá no me esté equivocando contigo…- murmuró tan bajo que él ni se movió.
Entrecerró los ojos y lo recordó sonriéndole, luego de sus intensas sesiones de pasión en Las Vegas, en su hotel, en el Caribe…
Se estiró un poco y besó su frente con cariño. Rick era una de esas personas que no podían odiarse y ella se descubrió deseando que aunque las cosas no funcionaran entre ellos, quería seguir teniéndolo cerca… pero sabía que eso no sería posible si fracasaban como pareja…
Rick abrió los ojos y luego de la incomodidad inicial, cuando tomó conciencia de donde estaba, sonrió con debilidad y apoyó su mentón sobre la cama…
-Lo siento… yo… necesitaba tenerte cerca…- se excusó.
-No te preocupes…- dijo y lo vio incorporarse con dificultad.
-Creo que ya estoy un poco viejo para estas cosas…- dijo arrugando la nariz.
-Ven aquí…- le dijo cuando lo vio encaminarse hacia el sillón.
-No te preocupes…- le dijo y ella negó con la cabeza.
-No hagas que me arrepienta…- dijo y él sonrió de espaldas a ella.
-No… no… por supuesto que no…- dijo él y se acercó otra vez.
-Puedes dormir aquí, si te portas bien…- le dijo y él levantó su mano.
-Palabra de scout…- le dijo y ella alzó una ceja sin mucho convencimiento.
-No creo que hayas sido scout…
-Es cierto… pero me portaré bien…- dijo y ella se corrió para dejarle lugar…
-Descansa…- le dijo y ambos se quedaron mirando el techo, estaban cerca, pero no se tocaban.
-¿Qué hora es?- preguntó él.
-Casi las 5…
-¿Te sientes bien?
-Sí… ¿y tú?
-También…- le dijo él.
Kate lo escuchó suspirar y se mordió el labio algo inquieta. Era una tortura tenerlo tan cerca y no poder al menos abrazarlo… se apoyó sobre el codo más cercano a él y cuando lo miró sintió que su cuerpo se estremecía…
-¿Sí?- le dijo él a la expectativa.
-Tengo frío…- dijo y se tapó, se sentía más a salvo y más cubierta de esa forma.
-Bien… - dijo él y volvió a suspirar cuando ella se acostó.
Pero él no tenía frío, tenía demasiado calor y el suave aroma de ella lo estaba intoxicando…
Rick comenzó a recordar algunas de las cosas que había vivido con ella, y se quedó pensando en aquella vez que habían hecho el amor sobre su escritorio, cuando ella lo había invitado a conocer su habitación…
Su respuesta corporal a ese recuerdo comenzó a notarse y Rick cerró los ojos, tratando de dominarse…
Se sintió avergonzado y trató de taparse, pero con mala suerte porque cuando tiró de la manta, destapó a Kate, que protestó entre dormida…
-Hey… ¿qué pasa contigo?- le dijo mientras tiraba de la manta y ahora era él quien se quedaba destapado…
-Yo también tengo frío…- dijo él a la defensiva.
-Pues… es mi cama y mi manta… si me destapas otra vez, te vas…- le dijo algo enojada.
-Solo quiero un poco de manta…- insistió él y volvió a tirar un poco.
-Ya basta, Rick… te comportas como un niño…- dijo con fastidio ella.
-¿Y tú como te comportas?- le dijo y sin decir nada más se colocó sobre ella.
-Castle…- le dijo ella en una voz que nada tenía que ver con una advertencia.
-Kate… por favor… esto es una tortura… me prometiste una oportunidad… ¿por qué no podemos disfrutar un poco este viaje improvisado?
-Yo… me siento muy bien contigo… pero todo esto es apresurado… además… ¿quién me garantiza que no volverás a New York a cumplir con tu promesa de matrimonio…?
-¿Quieres garantías?- le dijo él divertido- no firmemos ese papel… no podré casarme… aunque sé que no lo haré de todas formas…
Rick…
-¿Recuerdas la vez que me mostraste tu habitación?
-¿A qué viene eso?- dijo y entrecerró los ojos al sentir como el deseo de él crecía contra ella.
-Recordaba tu conjunto… y nosotros sobre el escritorio y luego en silencio… cuando llegó tu padre… para que no nos oyera…
-Los viejos tiempos…- dijo ella e inspiró hondo.
-Kate… por favor…- le dijo y miró sus labios, estaban tan cerca…
-Esa Kate ya no existe, Castle… yo cambié…
-Yo creo que sigues siendo la misma, pero has madurado… has vivido…
-Y he sufrido…- le dijo y suspiró.
-Lo siento… lo siento tanto…- dijo él y la sorprendió besando su frente- te juro que no sé qué hacer para que entiendas que haré lo imposible por revertir esto…
-¿De verdad crees que esto se puede revertir?
-Te amo… te amo… solo a ti…
-Rick…- dijo ella con un nudo en la garganta.
-Aprovechemos este momento… recuperemos el tiempo… ya perdimos demasiado… déjame hacerte feliz…- le dijo él y besó su mejilla y luego la miró a los ojos, como pidiéndole permiso para besar sus labios…
Kate levantó un poco la cabeza y sus labios se reunieron intensamente. Esa era otra cosa que Kate no había cambiado… ella era intensa para todo…
Rick la sintió incorporarse y la siguió mientras ella se arrodillaba en la cama. Quedaron frente a frente y el beso se interrumpió.
Kate lo miró a los ojos y lo abrazó, su cuerpo fundido al de él y Rick la dejó hacer, aunque no se daba cuenta de cuáles eran sus intenciones…
Se separó de él y lo miró con los ojos nublados por algunas lágrimas…
-¿Estás seguro de todo esto? No creo que pueda seguir sufriendo por ti… Rick…- le dijo y él sonrió y acarició su cara.
-Eres la única mujer con la que quiero estar… por favor confía en mí, te juro que esto se acomodará y seremos felices…
-No creo que sea una cuestión de "acomodar" las cosas…
-Tienes razón, fue una forma de decir…- dijo él y la vio morderse el labio con nerviosismo- ¿entonces? ¿dejamos de perder tiempo?
-Dejemos de perder tiempo…- dijo y sonrió y él la besó con ternura…
¿Qué tal? Parece que las cosas realmente se están "acomodando" pero aún falta mucho. Gracias por seguir esta historia! Nos vemos en el próximo capítulo!
