En el País de los Ríos, escondida en medio de grandes montañas, había una pequeña aldea conocida como Tanigakure no Sato o Aldea Oculta de los Valles. Su pueblo era formado principalmente por campesinos que trabajan trabajaban y cultivaban la tierra para su mercancía, los sacerdotes habitaban en los templos que se localizaban en las montañas donde se realizan rituales secretos diariamente desde hace mucho tiempo. La aldea prácticamente estaba aislada del resto del mundo, no tenía contacto con ningún otro pueblo y era autosuficiente en casi todos los recursos para su supervivencia.
El clan más respetado y reconocido en la Villa era el Clan Oono, que era compuesto solamente de una familia. aunque el clan era muy misterioso, Era el único clan Shinobi de la Villa, y a una determinada edad, el heredero del Clan era entrenado por los monjes especiales que pasaban su vida ocultos en las montañas, de los cuales nadie de la Villa tenían contacto, a no ser por el líder de la Villa que obligatoriamente era el descendiente del Clan Oono. Cada generación de esta familia solo tenía derecho a tener un hijo hombre. Todas las mujeres que llegasen a nacer eran asesinadas.
El jefe del clan, líder de la aldea y heredero del legado de la familia era Oono Masato. Él era sinónimo de respeto en la Villa, y su presencia era tan grabe que todos sentían un grado de temor hacia él. Masato tenía el pelo largo y anaranjado, así como todos sus antepasados. Su piel era blanca, sus ojos eran profundos y de color esverdeado. Su estructura física era grande y razonablemente fuerte, él era considerado el más fuerte de por toda la Villa.
Oono Masato tenía un hijo, Oono Yuri, que era el futuro heredero de su familia, responsable de la Villa y de los misteriosos poderes de su Clan.
La historia dice que hace mucho, mucho tiempo atrás un hombre con capacidad intelectual y física superior a la de los humanos llego desde el cielo y se estableció en en una montaña que luego quedo conocido como Amenoukihashi (Puente Fluctuante de los Cielos) o Montaña Sagrada.
Este hombre fue dotado de poderes especiales, tenía la capacidad de comunicarse con seres que habitaban dentro y fuera del planeta Tierra, y también de controlar elementos materiales tales como agua, fuego, tierra, aire. Este hombre era la reencarnación de Hagoromo Otsutsuki, el legendario Rikudou Sannin, Sabio de los Seis Caminos.
Los seres humanos que habitaban en la región de Amenoukihashi, la Montaña Sagrada, intentaron luchar contra él, pero su intento fue inútil. Viendo que su capacidad era, en todos los sentidos, inferior a los poderes de Rikudou Sannin, el líder de la región ofreció rendirse jurando lealtad completa de parte de él y de todo su pueblo.
Rikudou Sannin dijo que únicamente había venido a terminar la misión que no había concluido en su primera encarnación: traer la paz para la humanidad; educar y enseñar a los hombres a que dejen su consciencia animal y acepten su verdadera naturaleza humana desarrollando su inteligencia.
Así, el vínculo entre ellos se estableció allí y Rikudou Sennin dejaría sus mejores sacerdotes conocidos como Shinobis para entrenar a los hombres, que seguirían su misión de difundir este conocimiento a todo el Mundo.
Los sacerdotes los enseñaban a purificar sus sentidos, a entender su naturaleza humana y su posición delante del universo. También les enseñaron sobre el control de su energía vital conocida como Chakra, que en forma de Ninjutsus podrían ser utilizados para proteger a todos. Ellos pasaron su conocimiento acerca de la materia, de la energía y de la consciencia.
Había dos clases de herederos establecidos por Rikudou Sannin para transmitir sus enseñanzas. El primer era conocido como El Sabio de la Montaña. A cada generación un niño o una niña eran seleccionados al nacer para que recibiera los poderes oculares del Manghekyo Sharingan. El niño pasaba su infancia con el Sabio de la Montaña de la generación anterior, para que él lo preparase para poder leer e interpretar correctamente las escrituras.
La otra clase de herederos eran conocidos como Shinobis. A Ellos se les enseñaba los secretos de la manipulación de la energía vital, Chakra, a través de los Ninjutsus, las invocaciones y sellos. También se les enseñaba la importancia del medio ambiente, y que la combinación de su propia energía combinada con la energía del ambiente podía generar un Chakra mucho mas poderoso. Todas esas enseñanzas volvían a los Shinobis los protectores de las naciones y de la naturaleza.
Cuando la cuarta generación de los Shinobis se estaba formando, el nuevo líder del grupo conocido como Oono Kazumi asesino a los demás Shinobis mientras estos dormían. Los hombres de la Villa intentaron luchar contra él, pero sus poderes eran demasiado grandes para que cualquier hombre común pudiera detenerlos.
Utilizando la técnica de control de la Tierra, Doton, Kazumi irguió grandes montañas alrededor de la Villa para mantener los secretos de las escrituras bajo su control y así dificultar que cualquiera pudiera entrar o salir de la villa.
Esas montañas fueron construidas alrededor de la montaña principal, Amenoukihashi o la Montaña Sagrada, que fue donde se había establecido Rikudou Sannin en su última encarnación y que hasta ahora era el templo que mantenía la comunicación con el cielo, la tierra y el centro de la tierra a través de las generaciones.
Después de cerrar la villa con montañas y aprisionar a los sacerdotes en ellas, Kazumi aprisionó el actual Sabio de la Montaña en la Montaña Sagrada Amenoukihashi obligándolo a utilizar las escrituras para su proprio poder.
Oono Kazumi se había vuelto el líder del pueblo, estableciendo sus propias leyes que eran elaboradas en pro de la seguridad de sus poderes. El no permitiría que nadie entrara ni saliera del pueblo, y no permitiría que nadie subiera a la Montaña Sagrada donde estaban guardadas todas las escrituras.
Las futuras generaciones del Clan Oono establecieron diversas leyes para que el control de los poderes de la utilización de Chakra fuera solamente permitida por los miembros del mismo clan. Por este motivo, el sucesor de cada generación solamente tenía el derecho de tener a un hijo hombre, que era el único Shinobi de la Villa. Todas las historias sobre el surgimiento de a Villa fueron perdiéndose con el tiempo.
Ya que nadie estaba seguro si en la Montaña Sagrada realmente había un Sábio, o si las la leyenda de las escrituras dejadas por Rikudou Sannin era verdadera. Lo único que si sabían era que hablar sobre la historia del Clan Oono en la Villa estaba prohibido. Así que, todos los habitantes del lugar pasaron a vivir sus vidas como si nunca hubiese pasado nada en la Villa que ahora era llamada Tanigakure no Sato, la Villa Oculta de los Valles.
