Notas del autor: Solo quería pedir desculpas por los posibles errores de redacción en general. El español no es mi idioma natal, lo que a veces puede generar un texto confuso.
De todos modos, muchas gracias y disfruten la lectura.

Con sonrisa siniestra, sin dejar de mirar la situación, Oono Masato dice:

- Haruno Sakura! La brillante discípula de la Godaime Hokage!

Su sonrisa era aterradora, y su expresión mostraba un grado de locura en sus sentimientos. Pero Sakura no se dejó intimidar por la situación. Su mirada permanecía fija en los ojos de Masato. Ella sólo podía pensar en el dolor que el golpe había causado en su hija, y esto le hizo sentir que su sangre hervía en su interior. Sin darse cuenta, apretaba los dientes con mucha fuerza, tensionando la mandíbula. Oono Masato siguió con una expresión algo burlona, y sus ojos transmitían maldad, como si realmente estuviera dispuesto a herirla.

Por un momento, Yuri no puede moverse por la sorpresa que la situación le causó. Ver a su padre en esta posición fue confirmar exactamente todo lo que Tenshi declaró: que su padre era capaz de matar por sus intereses personales. Y a pesar de ser su hijo, Yuri nunca conoció a este lado de Masato. O por lo menos nunca quiso creer en lo que todos murmuraban por la Villa.

Al darse cuenta de que Tenshi todavía estaba en el suelo, Yuri se movió rápidamente hacia ella para ayudarla. Al llegar a su lado, la ayudó a que se sentara.

– ¿Estás bien? – Le preguntó, mirando a los hinchada que estaba su rostro. Notó que su cuello también estaba rojo por los golpes de su padre. En este momento, Yuri volvió la cabeza hacia su padre sintiendo rabia de este por primera vez. Pero no había tiempo para eo, al instante de nuevo se volvió hacia Tenshi:

– Venga. Tenemos que salir de aquí!

– Pero mi madre... Ella...

– Tu madre es un ninja, Tenshi. Ella estará bien. Ahora tenemos que salir tan pronto como sea posible, no queremos ver lo que pasará aquí.

Yuri intentó moverla lentamente pero no fue posible, la chica estaba realmente herida. De repente, Yuri se dio cuenta de que un movimiento que vinía del hombre que acompañaba a su padre, el mismo hombre que sujetó a Tenshi en la punta de las escaleras. Su movimiento venía en la dirección que Yuri y Tenshi se encontraban, y como un rápido reflejos Yuri puso los dedos indicador y pulgar en la boca y dejó escapar un silbido muy alto.

Cuando el ninja finalmente llegó a ellos y sacó su espada con la intención de herir a Tenshi, Yuri se levantó rápidamente y se fue a la parte frontal de la niña. La espada del ninja estuvo a milímetros del cuello de Yuri, que estaba completamente desarmado. En aquél momento Yuri y en ninja estaban frente a frente.

El silbato de Yuri había ido bien, y ahora Ooki Tori, el Gran Tigre era su invocación, entró en la sala del templo lentamente sin ser notado. Yuri miró los ojos del Ninja, que tenía el resto de su cara cubierta. Sus ojos eran completamente negros, como si fueran vacíos.

– ¡Aléjate, Ren! – Yuri dijo al ninja con una expresión muy seria. El ninja permaneció en silencio y en la misma posición por algunos segundos, hasta que se escuchó el sonido de su roca voz ahogada por la máscara:

– Yo sólo quiero a la chica, Yuri-Sama. ¡No se oponga en mi camino!

– En su camino hacia ella definitivamente estaré yo en el medio. Es mejor no intentar.

Yuri y Ren se miraban fijamente a los ojos. Ren sabía que no podía tocar un cabello de Yuri, que era su futuro líder y el único hijo de Oono Masato. Pero su odio por Yuri era tal que la única razón de que controlara sus ganas de matarlo era por su afecto hacia Oono Masato.

Yuri vio por su visión periférica que Ooki Tora se acercaba lentamente, y ahora estaba prácticamente detrás del Ninja. Ooki Tora, como todo felino, era un especialista en la caza y su habilidad en pasar desapercibido era absurda, aún que su tamaño era extremadamente grande.

Cuando Ooki Tora estaba justo detrás de Ren, Yuri sonrió. Ren ahora se había dado cuenta de que había alguien detrás de él e inmediatamente volvió la espada para cortar lo que fuera. Ooki Tora abrió su enorme boca y tragó con tanta rapidez que Ren no pudo hacer nada.

– Tora, esto es un Bunshi (clon), ¿Verdad? – Preguntó Yuri con la expresión y voz algo hiperactiva.

– Sí, Yuri-sama – Confirmó el tigre con su voz de trueno.

– Genial. Ahora corre lo más rápido posible con Ren. Vaya tan lejos como puedas, hasta que él pueda destruir el Bunshi. Esto nos ganará algún tiempo...

El tigre asintió, y con la velocidad de un trueno salió de la sala del templo. Sus saltos eran tan grandes y altos que con sólo tres saltos ya había saltado la gran muralla de oro que contenía el templo Amenoukihashi.

Yuri finalmente se volvió hacia Tenshi nuevamente.

– No permitirás que te lleve, ¿No?! – Todavía tenía algún sentido de humor y encanto.

– Ni que me mates. – Tenshi dijo sonriendo. Aunque herida, sentía un extraño de estado de felicidad. Estaba bastante segura de que era la repentina aparición de la nueva Sakura Haruno, quien además de ser sú madre era una poderosa Kunoichi, y su más nueva heroína.

Yuri tomó del brazo y lo envolvió en su cuello, convirtiéndose así en un apoyo para que Tenshi pudiera caminar.

– ¡Vamos! Ooki Tora nos está esperando ahí fuera y nos llevará rápidamente a la Villa.

Ahora ambos comenzaron a caminar hacia la puerta del templo, donde el verdadero Ooki Tora estaba esperándolos para llevarlos a casa.

Sakura Haruno todavía mantenía sus ojos tan fijos en Masato. Su respiración sibilante no era por cansancio, sí por un gran enojo hacía el hombre que había herido a su hija.

Oono Masato ahora se expresaba gravedad. Toda la sonrisa maligna que en un tiempo había estado en su rostro ahora desapareció, y dio paso a una expresión sombría. Su postura era la de quien se preparaba para luchar, y Sakura sabía que él no tendría piedad ni miedo porque ella era una mujer. Ella sabía que tenía que dar todo lo que podía en esta lucha, porque su vida y la vida del ser que más amaba estaban en riesgo.

– No me mires como si estuviera tratando de asustarme. ¡Hiciste daño a mi hija y te arrepentirás! – Dijo Sakura de manera agresiva. Oono Masato permaneció en silencio. Al parecer, la amenaza de Sakura no había tenido el menor efecto en él.

– Um... Sakura, yo nunca me arrepiento de nada de lo que me hago – En el instante en que dijo eso, Oono Masato se agachó y rápidamente voló hacia arriba.

Sakura abrió los ojos sorprendida con la velocidad en que Masato hizo aquél movimiento, pero sin darse el tiempo de estar sorprendida, se coloca en posición de ataque. Masato ahora vino de arriba en su dirección muy rápidamente con el puño cerrado. Sus ojos transmitían rabia y maldad.

En el mismo instante, Sakura cerró los puños y voló en dirección a Oono Masato. Era consciente de que su fuerza era muy difícil de superar, y para este golpe puso una gran cantidad de su Chakra en sus puños.

Ambos fueron uno hacia el otro listos para lastimar gravemente el primero que pudiera atacar. En el momento en que estaban suficientemente cerca como para que golpear, semejante a una rápida ave, Oono Masato voló detrás de Sakura, estiró su pierna y le dio un fuerte golpe en la espalda que hizo con que ella cayera rápidamente en contra la pared rompiéndola y haciendo una pequeña lesión en su cara.

Sakura cayó varios metros de la pared al suelo con mucha fuerza. Después de tantos años sin enfrentamientos sintió que su cuerpo le dolía como si fuera la primera vez que lo estuviese haciendo. Su cara estaba sangrando y tenía cierta dificultad para levantarse.

Oono Masato se dio cuenta de que la lucha podría destruir el Templo Sagrado de Amenoukihashi, que mantiene guardadas las antiguas escrituras de Rikudou Sennin. Con el fin de proteger el templo, corrió rápidamente hacia el exterior de este en donde se ubicaba la el jardín de entrada. Sakura no entendió esta actitud, pero su mente materna sabía que Tenshi estaba en algún lugar ahí fuera, y esto hizo que rápidamente fuera detrás de Masato.

Él no tenía intención de huir, la esperaba afuera con la misma postura siniestra que tenía al principio de la batalla. Sakura sin dudar fue corriendo en su dirección para tratar de golpearlo con otro de sus golpes devastadores.

La reacción del Masato fue sorprendente cuando, sólo estirar la mano creó una cumbre de hielo alrededor de Sakura. Cuando se dio cuenta, estaba dentro de una estructura de hielo en formato hueco completamente cerrada, lo que hizo que la temperatura en el interior se redujera tremendamente rápido. Ella tomó un tiempo para entender lo que había pasado, pero finalmente llegó a la respuesta con una memoria en la que el equipo 7 enfrentó a Zabusa y Haku, el poseedor del mismo tipo de Jutsu.

– Kekkei Genkai. Esto es... el Hielo – dijo Sakura, quien estaba mirando en todas direcciones un poco sorprendida de estar en el interior de la cúpula. Sus brazos y piernas se volvieron rápidamente fríos.

Ella no tenía ningún tipo de armas más allá de sus propios puños. Activó su chakra que había liberado en los extremos de sus manos y asestó un duro golpe en el piso de hielo que había debajo de sus pies. Sorprendentemente todo el poder de Sakura no surtió ningún afecto aparente. No había hecho ni siquiera un rasguño en el piso, y sus piernas se estaban quedando entumecidas.

Un sentimiento de desesperación empezó a tomar su corazón, no por la situación en la que se encontraba, pero por el hecho de que ahora Oono Masato podía ir a donde su hija. Sakura comenzó a tocar las paredes de hielo que la rodeaba en un intento casi psicológico de salir de allí.

"Tenshi, espera-me... RRRRGHH…" – Sakura pensó. Su rostro transmitía la desesperación que crecía dentro de ella, que ahora se mezclaban con las lágrimas que caían sin que ella quisiera. Los viejos sentimientos comenzaron a surgir en su corazón. La época del Equipo 7, y el momento en que la guerra la separó de toda la gente que amaba. Los recuerdos comenzaron a aparecer sin que ellas lo quisiera: ella no protegería los amantes... Ella sería débil... Ella sería una molestia…

El aire dentro de la cúpula estaba frío, y comenzó a afectar su cuerpo internamente. Su respiración ahora estaba jadeando y ella ya no podía sentir sus piernas. Un sentimiento de abandono pasó por la cabeza, con la misma sensación que tenía en la época cuando no podía ayudar ni salvar sus mejores amigos.

Su visión comenzó a nublarse y ella comenzó a perder un poco el control sobre sus movimientos corporales, aunque su conciencia estaba tan activa como siempre, y sólo podía pensar en cómo salir.

Tenía la sensación de desmayo, y finalmente cayó al suelo sin previo aviso. Ya ni siquiera podía sentir el hielo que le quemaba la piel, ni siquiera podía sentir sus brazos y piernas pegadas. Cuando estaba a punto de perder la conciencia, la cara de Sasuke apareció en su mente. Tan claro como si estuviera sucediendo, Sakura pudo ver el rostro serio y reflexivo del chico. Se recodó una de las últimas veces que lo había visto. Podía ver los movimientos de su boca que dirigía unas palabras con ella sin poder oír nada.

En seguida la cara seria y confiable de Kakashi apareció como un flashback, hasta que en el momento siguiente la cálida sonrisa y la expresión inocente de Uzumaki Naruto la hicieron sentir como si realmente estuviese a su lado. La cara sonriente de Naruto apareció en su mente. Todos sus rasgos, sus ojos, la energía que transmite le recordaban a una sola cosa, un nombre que se hizo eco en su cabeza y cambió su corazón: Tenshi.

Sakura abrió los ojos y comenzó a sentir el aumento de su vitalidad a una velocidad asombrosa como en muchos años no se sentían. En este momento, sin darse cuenta, el sello Byakugou que ella poseía heredado de su maestra se había activado, y marcas negras comenzaron a aparecer en su cara y cuerpo, exactamente como había ocurrido en la Cuarta Guerra Shinobi. El Byakugou era una técnica que no requiere sellos de mano, y que activa una regeneración inmediata en el usuario, curando sus heridas sin que este realice ninguna acción. También brindaba un aumento considerable de la fuerza y la velocidad en el individuo.

Ahora, por fin, todo el Chakra que había acumulado en dieciséis años habían sido liberados.

– Tenshi, espérame sólo un poco más…

Sakura sabía que necesitaba la más mayor cantidad de Chakra posible. A continuación, cortó su propio dedo con la boca lo haciéndolo sangrar, y utiliza las señales con las manos para su próxima Jutsu: Jabalí, Perro, Pájaro, Mono, Bode – !KUCHIYOSE NO JUTSU!

Después de dieciséis largos años, Katsuyu, la invoción que su maestra Tsunade Senju compartía con ella, que le había ayudado anteriormente en varias ocasiones, apareció ante ella.

– !Ss... Sakura-sama! – Katsuy estaba tan sorprendida que Sakura lo pudo sentir en su dulce voz temblorosa. Ella sintió la familiaridad de tener el Katsuyu cerca, era como si hizo si estuviera en los viejos tiempos de batallas en Konoha.

– Katsuyu-sama, no tengo mucho tiempo para explicar, pero necesito que me des todo el Chakra que puedas ¡AHORA!

– Hai! – Dijo la dulce voz de Katsuy, que ahora se acercó a Sakura para poder transmitir su Chakra mientras Sakura se centró en la manipulación de los dos chakras en sus manos.

Después de un rato, Katsuyu alejó de Sakura, que ahora estaba en el apogeo de su poder y se había concentrado todo su Chakra y el Katsuy con la intención de romper la cúpula.

– Es eso o nada... – Sakura ahora estaba de pie en postura de ataque. Sus puños y los ojos cerrados, y muchos recuerdos y pensamientos vinieron a su mente.

El modo Byakugou activo, con el Chakra de Katsuyu y su propio Chakra infundidos, apretó fuertemente el puño de su mano derecha y se dirigió con velocidad hacia la pared de hielo que ocultaba.

– !SHAAAANAROOO! – Sakura ahora dio un golpe que hizo sonar un ruido fuerte dentro y fuera de la cúpula, y ahora la pared de hielo que se mantenía cerrada comenzó a agrietarse. Luego dio otro impulso fuerte para tomar otro golpe en la pared, que al instante de recibir el impacto terminó de descomponerse.

Ella ahora veía cualquier jardín del Templo de Amenoukihashi. Todo parecía tan tranquilo y soleado como si nada hubiera pasado, y como era de esperar no vio ninguna señal de Masato, y mucho menos de su hija.

No podía perder más tiempo allí, y ni siquiera pudo dar alguna explicación a Katsuyu. Comenzó a correr rápidamente hacia su casa donde ella ansiosamente esperaba encontrar s su hija. Al volar en el bosque denso y frío que cubría la montaña, Sakura no podía asimilar la idea de que algo pudiera pasar a su hija. Todo lo que quería era llegar a casa y encontrar Tenshi a salvo. Por desgracia, su corazón de madre advirtió que Tenshi no estaría allí.

Finalmente Sakura puede ver el pueblo, y sin ni siquiera molestarse en mantener la apariencia y caminar normalmente, siguió corriendo tan rápido como pudo hacia su casa. Avistó de lejos su casa como y era como si nadie hubiese llegado allí en ningún momento. Eso hizo que aumentara los latidos de su corazón y que su estómago revirase de una manera extraña.

Abrió la puerta con tanta fuerza que rompió la cerradura, y entrando en la casa se dio cuenta de que Tenshi y Yuri nunca habían estado allí, ya que todo se encontraba exactamente de la misma manera como ella había dejado.

– Tenshi?! YURI?! – Ella respiraba con dificultad y el latido del corazón todavía estaba acelerado. Aunque no quería admitirlo, el hecho de que su hija no estaba allí indicó que Oono Masato podría haber visto antes Sakura.

Desesperada, Sakura ahora corrió aún más rápido hacia su única otra oportunidad de encontrar su hija. Las lágrimas corrían por su rostro y volaban por la velocidad que corría. Ella ahora se acercaba a la casa de Yuri. Obviamente había mucha gente en todo el pueblo, pero no le importó. Ni siquiera se había dado cuenta de la presencia de ellos en las calles.

Cuando finalmente llegó la casa Yuri abrió la puerta con fuerza, sin importarse haber timbrado o no, independientemente de la etiqueta y la educación. Su primera visión le causó tanto alivio que ella comenzó a temblar a pesar de que la situación era un poco preocupante. Tenshi estaba de pie detrás de Yuri y de la madre de este, que tenía una posición como si intentara proteger a la chica de Masato, quien también se encontraba parado antes de ellos.

– Tenshi! – Sakura ahora entró sin molestarse con nada ni nadie, y abrazó fuertemente a su hija. Tenshi reaccionó de la misma manera, yendo en dirección a Sakura. Ambas se abrazaron muy fuertemente, y Sakura, cerrando los ojos, internamente agradeció de verla a salvo.

Muy rápidamente Yuri estaba otra vez en frente de Tenshi con la actitud protectora hacia una chica. Su madre mantenía la misma posición contra la situación.

Con su voz tan fría como su expresión, Masato comenzó a hablar:

– Yuri, ¿por qué proteges a esta chica? Usted sabe muy bien las leyes del clan y el pueblo, ella no puede vivir. Ella y su madre deben pagar por haber roto esas leyes. No hay excepciones...

Yuri miró a su padre enojado. Su rostro expresaba claramente la ira y un grado de sorpresa, pero él mantenía su posición de guardia para Tenshi.

– Chichi (padre), ¿por qué haces eso? Ella es sólo una niña. ¡Ella es mi mejor amigo! – Yuri ahora cambió su voz. El nerviosismo de la situación hizo que su respiración estuviera más densa.

– No voy a repetir, ¡SALGA DE MI CAMINO! – Masato ahora se dirigió hacia Tenshi dando un paso adelante, hasta que se vio impedido por su propia esposa, Oono Hanako, quien le puso una mano en el pecho impidiéndole avanzar.

– Masato, escucha lo que Yuri tiene para decirte...

La voz de Hanako transmitía las características de un carácter equitativo y una serenidad natural, y al mismo tiempo poseía la potencia como si ella siempre fuera decir una verdad. Su rostro era pálido y delgado, sus delicados rasgos y sus ojos eran tan hermosos que cualquier persona podría sentirse fácilmente hipnotizado por su belleza. Ella poseía el pelo largo y negro.

Masato parecía tener un grado de respeto por su mujer, ya que en el momento en que ella lo detuvo con su mano él no insistió en seguir adelante. Además, ahora se veía como si esperara que Yuri dijera que tenía que decir. Yuri luego comenzó a hablar:

– Otousan (padre)... – Yuri dudó en continuar la frase, miró hacia abajo y tenía una expresión muy seria – Ella es la chica.

El comentario de Yuri parecía haber sorprendido enormemente a Masato, y al mismo tiempo había dejado confundidas a Sakura y Tenshi.

Masato cambió la expresión fría por un rostro muy serio y nervioso.

– Yuri, eres demasiado joven para... – Antes de que pudiera terminar, Yuri interrumpió:

– Una vez dijiste que podría ocurrir a cualquier edad. Hay una edad máxima, pero no una edad mínima. Tenshi es con quien yo he decidido seguir las tradiciones de clan Oono. Y usted sabe muy bien que a partir de ahora ella es un miembro del clan como cualquier otro, y tiene los mismos derechos que cualquier otro. Por lo tanto, no hay ninguna razón para hacer nada con ella. Por el contrario, ahora también debe estar protegida por las leyes del clan.

Ahora el rostro de Tenshi era una mezcla de sorpresa e ira. Ella tomó aliento para empezar a hablar, para expresar la indignación por tal declaración hecha. Sakura conocía el carácter impulsivo de su hija, y cómo estaba muy cerca una de la otra, ella la abrazó con fuerza y puso la mano en su boca indicando que se callara. Sakura realmente entendía lo que Yuri había hecho, y en ese momento comenzó a verlo como un hombre que había crecido con un buen carácter y un buen corazón.

Masato miró indignado, e incluso un poco decepcionado. Todos permanecieron sin decir una palabra siquiera por un tiempo. Todos miraban a Oono Masato esperando la reacción que este podría tener. Sus decepcionados ojos miraron a Yuri:

– Espero que sepas lo está haciendo – Luego miró a Sakura enojado – Ahora... ¡Sal de aquí!

Toda la ira que Sakura sentía por este hombre ahora tuvo que ser controlado, porque ella sabía que estaba en desventaja ya que la situación era que ambas estaban en la casa de él, que naturalmente tenía la protección de poderosos ninjas. Además de que no sabía el alcance de los poderes de Masato, ya que como hacía poco tiempo ella descubrió que él era el poseedor de un Genkai Kekkei que había construido la cosa más fuerte que ella ya tenía que romper.

Aguantando la rabia que tenía dentro, Sakura mantuvo Tenshi acerca de su cuerpo y se dirigió hacia la puerta que daba a la calle. Caminó hacia el exterior de la casa, y sin mirar atrás oyó el sonido de la puerta que golpeó muy fuerte en la espalda.

Ambas siguieron en silencio, cada una llena de miles de pensamientos acerca de todo lo que había sucedido ese día. Ahora Sakura sabía que tenía que tener la conversación más larga y franca que jamás tuvo con su hija. Ya no podía ocultar su pasado, ya no podía privarla de su propio futuro. Todo indicaba que el momento de la conversación que ella siempre supo que algún día tendría con su hija había llegado.

Después de mucho tiempo caminando lentamente y sin pronunciar una palabra, los dos vieron su casa. Se acercaron y abrieron la puerta que estaba rota, entraron en silencio y se mantuvieron en silencio por un tiempo más.

Sakura se sentó, y Tenshi, como se esperaba sentó frente a ella. Tenshi mantenía una expresión facial y una mirada que transmitían mucha determinación. Conociendo el carácter de su hija, Sakura sólo planeó un camino por el cual podría comenzar a decir todo. Con un poco de sequedad en la boca, Sakura tuvo que tomar de dentro algunas palabras:

– Tenemos mucho de qué hablar.