Capitulo 5

Como perros y gatos encerrados en un departamento.

-¡Sayaka!- los gritos de Chiaki retumbaban las paredes de su edificio, además del mal día que había pasado en la universidad, ahora se enteraba que la llegada de su segundo némesis fue gracias a su mejor amiga.

-Lo siento Chiaki es que quería hablar con la abuela Saki pero él fue que respondió el teléfono y bueno le tuve que decir….lo siento de verdad no sabía que la abuela lo mandaría a la cuidad tan pronto-

-Por lo que veo en esta carta dice que Zenki se quedaría aquí hasta que el problema se solucionara, pero también dice que desde hace tiempo la abuela ha tenido predicciones de que algo malo pasaría y era mejor que él estuviera cerca de ti Chiaki- decía Ako mientras leía la carta, al parecer Zenki en líneas generales se hallaba en la cuidad para hacer de guardaespaldas a Chiaki.

-¡Pues no, no lo quiero aquí! ¿Es que no saben que me puedo defender sin la necesidad de tener a Zenki cerca?, si el mal se atreve a venir a la tierra pues la defenderé sin él, ¡No lo necesito!- Chiaki se paró de la mesa enojada mirando a sus amigas, toda la cafetería se quedo mirando al grupo de chicas que estaba sentadas en una esquina. Ayame se levantó de su asiento para calmar a su amiga y sentarla de nuevo, ya era suficiente con el show del cafetín de la universidad para que también los clientes de la cafetería se divirtieran con ellas -Chiaki cálmate, seguramente se quedará por poco tiempo solo tienes ser paciente-

-No puedo chicas, saben lo que pasé con Zenki en Shikigami-Sho, su insoportable mal carácter, el desastre que hizo por sellarlo como humano y hacerme la vida imposible … no quiero vivirlo de nuevo además, ahora lo que tengo en la cabeza es lo que pasó esta mañana, ¿Cómo pudo hacerme eso? ¿Qué le hice yo a ellos para que me humillaran de esa manera? Ahora ni siquiera quiero volver a la universidad- Chiaki cruzó sus brazos y recostó su cabeza en la mesa, no tenía la mas mínima idea de lo que haría ahora y esperaba que sus amigas tuvieran la solución a sus problemas.

-Bueno tenemos este fin de semana para ver que hacemos, lo único que se me ocurre es que cambies de apariencia, tu ropa, tu cabello, tu forma de maquillarte….-

-Ayame así Chiaki se cambie el color de la piel, sabrán que es ella la de las fotos y si ese tipo tiene la osadía de pasar el video en la universidad, creo que sería el fin de Chiaki-

-Bueno chicas al menos se haría algo, creo que con hacerle algunos cambios en la apariencia a Chiaki se podría ganar algo, pero tenemos que hacerle lo mismo a Soichiro para que aprenda-

-¿Qué? ¿Tomarle unas fotos desnudo y grabarlo? Lo siento Sayaka pero creo que más bien no los agradecerían las niñas que se mueren por él-

-no Ako, me refiero en grabarlo haciendo algo malo, agarrarlo con las mano es la masa y luego distribuirlo por toda la universidad, si es posible nos serviría de pruebas para meterlo preso a ese idiota- En ese instante un recuerdo le vino a la memoria a Chiaki, quizás esa sea la única opción de hacerle pagar la humillación que le hizo.

-Recuerdo que cuando estaba en la comisaria, escuché a los policías decir que estaban buscando el clan Asatsu que se encontraba en el lugar que yo estaba, cuando ellos me atraparon creyeron que yo era parte de ese grupo y comenzaron a hacerme miles de preguntas acerca de ellos, Soichiro pertenece a ese clan-

-Tengo entendido que ellos son un grupo de jóvenes que hacen carreras ilícitas además de vender droga y que la policía les ha costado atraparlos, es mas al parecer la banda ha crecido tanto que ahora ya tienen contactos con los Yakuzas-

- Si llegamos grabar a Soichiro y su grupo en esos actos ilegales, no solo podremos capturar a una de las bandas peligrosas de la cuidad sino que también podremos hacer que los expulsen de la universidad, ¡Es perfecto!-

-y ¿Cómo hacemos para capturarlos in fraganti? No sabemos donde puedan estar- Ayame tomó el sorbete de su merengada de fresa, para trazar una línea en la mesa.

-No lo sé, lo resolveremos este fin de semana horita quiero ir al departamento para darme una ducha, este verano me está matando del calor- dijo Chiaki y con eso dio fin a la conversación.

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Sayaka y Chiaki estaban llegando a la puerta de su departamento cuando súbitamente escucharon unos sonidos que salieron de adentro, asustadas abrieron la puerta rápidamente y para Chiaki era lo que le faltaba para terminar el día con broche de oro.

-¡Por fin llegaron! Tengo hambre y no hay nada comestible en esta despensa, ¿Me pueden decir como hacen para comer? ¿Ustedes se llenan con esto?- Zenki se encontraba en la despensa con una bolsa de galleta integrales en la mano y la botella de leche en la otra. La casa estaba hecha un desastre, sus zapatos estaban en la sala, la chaqueta tirada encima del mueble, varios de los alimentos estaban regados en la mesa y en el suelo.

-¡ZENKIIIII!- el grito de Chiaki se escuchó en todo el edificio, ella corrió donde estaba él quitándole la botella de leche y lo que quedaba de las galletas- ¡Cuantas veces te tengo que decir que no hagas eso! ¿Qué te cuesta tomar un plato y colocar lo que te vayas a comer? ¿No puedes tomar un vaso y servirte? ¡Ahora ven conmigo que tengo algunas cosas que decirte!- ella dejó las cosas encima de la mesa y tomó su mano arrastrándolo hasta la sala donde lo empujó en el sillón.

-¿Se puede saber qué te pasa Chiaki? A mí no me hables así-

-Regla numero uno: ¡Jamás dejes los zapatos, ni la chaqueta, ni tu ropa, regados en la sala!, regla numero dos: la comida que está en el refrigerador y en la despensa ¡No Se Toca! Si quieres comer trabaja y cómprate tu comida, regla numero tres: no te acerques a mi cuarto, ni toques mis cosas- Chiaki enumeraba con sus dedos cada una de las reglas frente a Zenki, él no le hacía caso ya que siempre hacia lo que quería y no le importaba lo que ella dijera pero esta vez…

-Déjame ver si entendí lo que me dices, primero no puedo dejar nada tirado en el suelo, segundo que busque mi comida, tercero que no entre a tu habitación ni que toques tus cosas ¿no es así?- ella afirmó con la cabeza- ¡pues no voy hacer lo que tú quieres!

-¡Entonces olvídate de volver a tu forma normal! ¡Y te devuelves a Shikigami-sho de inmediato!- Chiaki esta vez sí estaba sumamente enojada, señaló la puerta para que él se fuera mientras tanto Sayaka como Zenki se le quedaban mirando atónitamente.

-Bueno, viendo que no hay comida creo que iré a comprar una pizza en la pizzería de al lado…ya vuelvo- Sayaka salió corriendo de la sala y al cerrar la puerta Chiaki lanzó un suspiro cayendo sentada en el sofá. -Esto es lo que me faltaba…-

-¿Cómo dices?-

-¿Por qué viniste Zenki? ¿Estabas aburrido y aprovechaste para presentarte y obstinarme la vida como lo hacías allá?-

-¿Tanto te molesta mi presencia?-

-solo si fueras como Goki todo fuera distinto….Zenki entiende ya no es como antes que peleábamos por cualquier cosa, ahora soy una mujer que vive en la cuidad que está estudiando en la universidad, que-

-Si si si Chiaki, sé que viniste a la cuidad para hacer tu vida para vivir como una persona normal que ya sabes lo que quieres, todo ese discurso me lo sé porque me lo has repetido una y otra vez, Ahora te pregunto ¿Esa es la vida que quieres, estar con un tipo que es miembro de una banda? ¿Estar en la cárcel cada vez que te encuentres con él? ¿Eso es lo que quieres?-

-¡Ese no es tu problema Zenki! ¡Tú no sabes nada de lo que está pasando por que solo te preocupas por ti!... es por eso que quiero que te vayas, tengo muchos problemas ahora para que también tenga que hacerme cargo de ti- Chiaki se levantó del sofá y se fue a su habitación.

Ella no pudo escuchar lo que él dijo cuando se fue enojada a su alcoba -esta vez no seré una carga para ti- él miró afuera por la ventana y vio a Sayaka que venía con tres cajas de pizza, el estomago le rugió al imaginar la enorme rodaja de comida en su boca.