Capítulo 36

Kate se despertó con una sonrisa al sentir las manos cálidas de él, acariciando su cintura. Estaba de espaldas y cuando sintió sus labios, besando húmedamente su nuca, Kate no pudo evitar suspirar…

-Mmmm… buenos días, amor…- le dijo ella con voz adormilada y él la apretó contra su cuerpo, su deseo haciéndola volver a suspirar.

-Buenos días, hermosa…- le dijo él al oído y depositó un beso, también húmedo detrás de su oreja.

-Si había algo que extrañaba de nuestra relación anterior era nuestro despertar juntos…

-¿Te refieres a… solo despertarnos o a lo que hacemos cuando nos despertamos?

Ella giró, sonriente y besó sus labios.

-Me refiero a todo, especialmente lo que hacemos…- dijo y alzó la ceja.

-¿Me estás proponiendo un poco de sexo matutino, detective Beckett?

-Figura entre los derechos y obligaciones de los matrimonios… y tú me debes como diez años de sexo matutino, señor Castle…

-Y… ¿cuándo quieres que comience a pagarte?- le dijo con los ojos oscuros de deseo, mientras veía que ella deslizaba la mano hacia abajo y lo acariciaba sin avergonzarse.

-¿Qué tal… ahora mismo?- le dijo ella y él la tomó en sus brazos y la besó profundamente.

Se tomaron su tiempo y al poco rato, jadeando y satisfechos, se quedaron un rato más, abrazados bajo las sábanas…

-¿Sabes? En algún momento tendría que volver a trabajar…- le dijo ella.

-Hoy no…- protestó él y besó su cabello.

-Quizás mañana…

-¿Cuánto hace que no te tomas vacaciones?

-Nunca me tomé vacaciones…

-¿Y si nos tomamos unos días de luna de miel?

-Castle…

-¿Qué? Nunca nos fuimos de viaje…

-Acabamos de llegar de Las Vegas…

-En donde pasamos dos noches…

-¿Adónde vamos a ir?

-¿Qué importa dónde? Lo que importa es irnos juntos…

-¿No crees que deberíamos solucionar un par de cosas aquí?

-¿Cosas? ¿Cómo qué?

-Como… tu situación en el trabajo…

-Puedo trabajar contigo…

-Olvídalo…

-Tú sabes que soy bueno para los crímenes…

-Sería peligroso… además… te cansarías de verme…

-Nunca podría cansarme de verte…- dijo poniendo los ojos en blanco- sobre todo de verte en acción… y hablando de acción… ¿cuándo jugaremos con las esposas?

-Con las esposas no se juega…- le dijo ella y lo miró provocativa.

-Tú sabes a qué me refiero…

-¿De verdad crees que no podrás seguir en la editorial?

-Hace tiempo que vengo bloqueado… y digamos que este problema con Gina no me ayuda mucho…

-Pero…- dijo con pena- eres bueno… ¿dejarás de escribir?

-Digamos que desde que volvimos a encontrarnos, he tenido un par de ideas… nunca podría dejar de escribir…

-Me alegra… y dime… ¿qué te inspira?

-La vida y su belleza… el amor… la intriga… el misterio… la pasión… la melancolía… tú… tú me inspiras… no sabes cuánto…- le dijo mirándola a los ojos y ella sonrió, algo sonrojada.

-Bueno… para mí es un honor…

-¿Ser mi musa?

-¿Tú crees que soy tu musa?

-Absolutamente… de hecho mi idea… bueno… no importa, te la contaré después... ¿qué tal si nos vestimos y vamos a almorzar como prometimos con mi madre y Alexis?

-Pues… sí, claro…

-Kate… tú sabes que yo no quiero molestarte… pero… ¿has hablado con tu padre de esto?

-Aún no… es que… no nos vemos tan seguido y nos habíamos visto dos días antes de encontrarnos… así que…

-¿Tú crees que no nos vio por televisión o que nadie le contó?

-Es cierto…- dijo Kate- supongo que debería llamarlo…-miró la hora.

-¿Ahora?

-Ahora no lo encontraré, debe estar caminando en los juzgados…

-Bien… a la noche…

-No te preocupes…

-¿Quieres que yo esté presente cuando hablen?

No soy una adolescente, Rick… ya no más…

-¿Cómo crees que lo tomará?

-Espero que bien… aunque, honestamente… no cambiaré de idea guiada por lo que él me diga…


Muy a su pesar se levantaron y cuando llegaron al loft, Martha y Alexis los esperaban…

Martha le volvió a repetir a Kate cuan feliz se sentía por la oportunidad que se daban y Alexis reforzó la idea intentando contar las veces en que Rick le había hablado de ella y el hecho de que él hubiese guardado las fotos que se habían tomado ese día en el parque de diversiones…

Rick tomó de la mano a Kate y la llevó a su habitación para mostrarle las fotos. Kate se quedó encantada mirando y tratando de recordar todo lo que habían vivido ese día…

Se sentía extrañamente feliz, algo incómoda por momentos, pero esas eran pruebas ineludibles de que Rick nunca la había olvidado…

Y cuando quiso acordar, se encontraba en los brazos de Rick, que besaba su cuello y la empujaba hacia la cama…

-Hey… tu madre y Alexis están aquí al lado…- protestó Kate.

-Solo un par de besos…- le dijo él sobre sus labios y ella sonrió.

-Pareces un adolescente, Castle… ¿qué pasa contigo? ¿No te alcanzó lo de hoy a la mañana y anoche?

-Es que… el hecho de haber podido traerte a esta, mi habitación… digamos que me están dando ganas de quitarte la ropa y…

-Richard, cariño…- escucharon del otro lado de la puerta y Kate pegó un salto y se puso de pie.

-¿Quién se comporta como adolescente ahora?- le dijo él en voz baja- vamos para allá, madre…- dijo más alto y entrelazó sus dedos con ella que lo miró y suspiró.

Salieron abrazados de la habitación y Martha codeó a su nieta y se miraron con complicidad…

-Acabamos de pedir la comida…- dijo Martha- lamento haber interrumpido…

-En absoluto, Martha… no interrumpiste nada…- dijo Kate y se sonrojó.

-No importa, madre…- dijo Rick y apretó los hombros de Kate para hacer que se relajase…

Conversaron un buen rato y cuando sonó el timbre, Alexis se levantó y se acercó a la puerta. Kate se levantó también como un resorte y la siguió, estaba empeñada en pagar la comida, quería invitarlos a todos a comer…

Les entregaron la comida y cuando estaban todos sentados comiendo, escucharon la puerta otra vez… comentaban sobre los planes de Rick, que quería que se tomaran unas semanas para irse de viaje, en honor a la luna de miel que nunca habían compartido...

Rick sostenía la mano de Kate y la miraba con amor cuando escucharon la voz de Gina desde la entrada…

-Pero miren qué bien… toda la familia reunida…- dijo la rubia con fastidio…


Veremos como sigue esto! No puedo creer que ya sea lunes otra vez! Nos vemos en el próximo y gracias por leer!