Capítulo 43

Cuatro meses más tarde, Rick rodó los ojos una vez más, mientras estaba recostado en la cama, estaba cansado, se había pasado la noche anterior y todo el día escribiendo, tenía que entregar el manuscrito de su próximo libro a su nueva editorial y se sentía agotado… pero feliz… aunque Kate no estuviese igual que él…

-No aguanto más… creo que me lo haré ahora…- dijo ella nerviosa.

-Pero… ¿no es que necesitas tener al menos dos horas de retención de orina?

-¿No pasaron dos horas?

-Si pasaron 40 minutos fue demasiado… ¿por qué no te calmas?

-¿Cómo puedo estar calmada? Podría estar embarazada…

-Hace tres meses que vienes con esto… y luego te frustras y se te pone irregular el período, por eso tienes constantes atrasos, el médico fue quien te lo dijo…

-Parece que no quisieras que esto ocurra…

-Quiero esto más que tú… pero ¿dónde quedó la supuesta sorpresa que querías tener? Te la pasas todo el tiempo pensando que tienes síntomas, que tienes un atraso, que tienes que comprarte un test de embarazo… no creo que esto pueda hacerle bien al bebé… cuando decida venir…

-Hace más de dos meses que no nos cuidamos ni un poco… ¿no te parece raro que todavía no…?

-Kate… miles de factores pueden incidir en esto y lo sabes… es tanto el stress que le pones que ya ni siquiera disfrutamos cuando estamos juntos…

-Eso no es cierto…

-Tú sabes que sí… nosotros podríamos tener todo… pero estás enfocada en tener un bebé y el resto dejó de importarte…

-¿De qué me hablas? Recibí el premio por el récord de casos resueltos en los últimos meses… trabajar trabajo y mucho…

-Es cierto, trabajas… pero ¿cuánto hace que no tiemblas en mis brazos, por placer, no por excitarme para que consigas quedar embarazada?

-Rick…

-Sabes que tengo razón...

Kate lo miró un momento y asintió. Tenía razón. Estaba obsesionada.

-Te diré que haremos…- dijo y tomó la caja con el test de embarazo- tiraremos esta a la basura… si ese bebé está en camino, esperaré a tener realmente los síntomas y luego me lo haré…- dijo y arrojó la caja a un costado, tratando de no pensar.

-¿Estás segura? ¿No me dirás esto para salir corriendo a comprarte otro test cuando yo no esté?

-No lo haré, prometido…- dijo ella y sonrió.

-Bien… espero que cumplas, porque si no me enojaré mucho…

-¿Estás muy cansado?

-Bueno… hace casi 24 horas que no duermo… ¿por qué lo dices?

-En realidad… me hiciste una observación hace un momento y me gustaría que… en fin… quería que tú y yo nos reencontráramos… como se debe…

-¿Hablas en serio?- le preguntó él y dejó lo que hacía y entrelazó sus manos sobre su estómago…

Kate se bajó de la cama y él la siguió con la mirada. Entrecerró los ojos cuando ella lo miró sugestivamente y comenzó a desabotonar su camisa, se movía suavemente, al compás de una música inexistente y Rick no podía dejar de mirarla.

Dejó su camisa entreabierta y trabajó para quitarse los pantalones… la mirada de Rick se oscureció cuando vio que ella tenía puesto debajo uno de sus conjuntos favoritos… uno negro de encaje que no dejaba nada a la imaginación…

Solo con la camisa entreabierta, Kate trepó otra vez a la cama y se acercó a él. Deslizó sus dedos hacia adelante y lo tocó por sobre la tela del pantalón.

Rick cerró los ojos excitado. Ella siguió acariciándolo y con la otra mano, desabotonó su camisa.

Él no podía dejar de mirarla. Estaba como en trance. A pesar del cansancio de él, a pesar del stress de ella, todavía se encontraban intensamente, todavía quedaba mucho por explorar y momentos como este no hacían más que recordárselo…

Rick sostuvo su mano en el momento en que ella lo liberó y comenzó a masajearlo rítmicamente, la acercó y sus labios colapsaron contra los de ella, con urgencia…

La empujó hacia atrás mientras sus manos deslizaban la camisa hacia abajo, sus labios se movieron de su boca hacia su cuello y luego levantó la cabeza y la miró mientras rompía su sujetador para poder acariciar con sus labios, su pecho…

-Castle…- dijo ella en tono bajo, excitada, los ojos cerrados, los labios entreabiertos para no hiperventilar…

-Te compraré cien idénticos a estos… lo prometo…- dijo abandonado a ella.

-Te necesito…- logró decir ella cuando él comenzó su descenso y llegó hasta su abdomen…- por favor…- jadeó cuando sintió sus dedos, testeando su nivel de humedad para recibirlo, por debajo de su ropa interior…

Rick la tomó de la cintura y la hizo incorporar. Ni siquiera se molestó en quitarle la ropa interior, la colocó sobre él y la movió hacia un costado, desesperado por sentirse parte suya…

Se miraron a los ojos, una vez que eran uno, estaban quietos, él no podía dejar de observarla y ella se mordió el labio y murmuró un "por favor" y Rick se apiadó de ella y comenzó a moverse firmemente, profundamente en ella…

Rick trabajó sin descanso hasta que la sintió estrecharse a su alrededor, su cuerpo convulsionando y su sonrisa, esa sonrisa que hacía un buen rato no veía…

-Oh, Rick…- le dijo al oído y él se dejó llevar y sintió su vista nublada por su propio placer…

Rick sintió que perdía la consciencia, seguramente el cansancio le había ganado, finalmente…

Vagamente registró los besos de ella, sus palabras dulces, de agradecimiento, no podía reaccionar… necesitaba dormir aunque fueran solo unas horas…


Se despertó despacio, casi al mediodía del día siguiente. Sus oídos, los primeros en conectar con el mundo, solo escucharon silencio. Luego unos pequeños golpes sordos… algunas bocinas a lo lejos…

-Kate…- dijo con los ojos cerrados todavía y la vio salir del baño con una amplia remera que le caía de uno de los hombros. Estaba pálida y ojerosa.

-¿Te desperté?- le dijo ella caminando con algo de dificultad.

-No… ¿te sientes mal?

-Me he pasado toda la mañana en el baño… vomitando…

-¿Probaste tomar algo de líquido?

-Todo me da náuseas…

-Ven… recuéstate aquí- le dijo y ella intentó sonreír, pero salió corriendo al baño.

Rick la escuchó descompuesta y sacudió la cabeza. Otras veces la había visto sentirse mal o con náuseas, pero nunca se había sentido tan indispuesta.

Ponderó por un momento si quizás esta vez, ella tuviera razón…

No quiso hacerse demasiadas ilusiones… se levantó y se asomó en el baño. La vio arrebatada, por la fuerza que hacía para vomitar.

-Lo siento…- le dijo con sinceridad.

-No te preocupes… debe haberme caído mal la comida…

-Es posible…- le siguió la corriente él.

-Sí…

-¿Te gustaría una… cazuela de mariscos?- le dijo y ella lo miró con asco y vomitó una vez, más.

-¿Qué te pasa? ¿Te burlas de mí?- le dijo cuando se repuso un poco.

-Para nada…- le dijo mordiéndose el labio para no sonreír- con respecto a la caja con el test de embarazo… ¿ya la tiraste?

-Creo que quedó a un costado de la cama… pero te juro que la tiraré cuando me sienta mejor…

-Kate…

-¿Qué?

-¿No crees que sería bueno que te hicieras el test?- dijo y ella abrió los ojos y sonrió…


Bueno, lamento el salto en el tiempo, pero esta historia está llegando a su fin. No quiero complicarla más, no tendría sentido, así que le dará paso a las otras que ya tengo planeadas. Quizá haya uno o dos capítulos más. Gracias por seguirla!