Aclaratoria: En la presente novela se presentará algunos de los personajes de la serie animada Zenki además de varios de los personajes del manga, esta historia no sigue una línea literal de alguna de las dos versiones (Anime y Manga), solo se continua lo que paso años después en líneas generales, es por ello que se nombrará tanto aliados como villanos en el contexto como se explicó anteriormente, si desean pensar que esta historia sigue alguna de las dos versiones, están en su libre albedrio. Con esto no se pretende obtener algún beneficio monetario ni violar las leyes de legalidad y autoría del creador original de la serie. Solo se pretende otorgar un entretenimiento al público lector.
Solo es de mi autoría las narraciones imaginarias que conforman dicho relato y algunos de los personas ficticios que aparecen aquí y que fueron inventados por mí, pero de resto como se especificó en letras superiores solo se pretender brindar un entretenimiento al público en general-
¡De resto que disfruten del fanfic!
Capitulo 13
Un trato bajo la lluvia
Chiaki caminó rápidamente por los pasajes del jardín conteniendo las lagrimas tras la pequeña discusión que había tenido minutos atrás con Zenki, en realidad él tenía razón, desde que tenía existencia siempre fue un demonio condenado a servir a su ancestro y ahora le servía a ella obligado y para agregar más problemas ¡Lo había convertido en humano!, sin querer convirtió su pesadilla en realidad. Ella se detuvo debajo de un árbol respirando profundo, elevó su cara al cielo y pudo ver que las ramas del frondoso sauce la cubrían por completo. En ese instante las nubes comenzaron a derramar pequeñas gotas que fueron subiendo de intensidad formando una torrencial lluvia, sintió como las chispas de agua caían en su cara refrescándola un poco.
-Jum, nunca hubiera imaginado que la realidad fuera así… hasta las nubes lloran conmigo- decía al bajar la cara y las gotas se deslizaban por sus mejillas uniéndose con sus lagrimas, se acercó hasta estar al pie del árbol y se sentó en una de sus raíces a esperar a que dejara de llover, el sonido de la lluvia era relajante a pesar de que escuchaba a lo lejos el murmullo de la ciudad, recordó las veces en que se asomaba a la ventana para ver la lluvia caer y relajarse con su música constante, en su mente se deslizó las veces en que peleaba con Zenki cuando entraba mojado a la casa cuando estaban en la época de primavera, en las ocasiones en que tuvo que bañarlo porque hedía a perro mojado he infestaba toda la casa.
En su rostro se dibujo una sonrisa amarga al recordar cada una de esas piezas que formaban su memoria. –Creo que ya es hora de que deje de vivir este sueño y vea la realidad…él no quiere estar conmigo sino en su mundo y tiene todo el derecho de pedirlo, es mejor que lo deje ir- un suspiro salió de su boca y ya cuando iba a emprender la marcha hacia el hospital se sorprendió al mirarlo frente de ella. –Zenki…-
Él se encontraba de pie mirándola directamente a los ojos, estaba completamente mojado y se podía notar la ropa blanca adherida a su cuerpo musculoso, su cabello rojo estaba escurrido por su espalda y parte de sus hombros, en los mechones que tenía en la cara se podía ver las gotas que finalizaban en ellos, pero era más que todo su mirada rojiza oscura era la más atrayente. – ¿Qué haces aquí?-
-Estaba buscándote pero la lluvia me cogió aquí afuera… ¿y tú qué haces debajo de este árbol?- exclamó Zenki fijando su mirada directamente en ella.
-¿Buscándome?-
-Yo pregunté primero-
-Estaba pensando en algo…- ella volteó a ver como la lluvia seguía cayendo en uno de los asientos de madera que estaba cerca de ellos.
-¿En qué?- Zenki se acercó lentamente hasta estar a unos pasos de ella.
-En nada importante…será mejor que entremos porque-
-Debe ser muy importante para que te hayas quedado aquí afuera… ¿Es sobre mi cierto?-
-¿y de cuando acá tú piensas que mis pensamientos siempre son sobre ti? Tengo una vida sabes, muy aparte de la tuya-
-¿Empezando por que hace unos momentos dijiste que yo no quería estar a tu lado?, no entiendo el por qué piensas de esa forma, tu abuela me dijo que no me separara de ti y eso es lo que…-
-¡No es necesario Zenki! ¡Yo te daré tu maldita libertad si quieres pero deja de decirme eso! … lo que haces es confundirme…- ya sus lagrimas no se distinguían entre las gotas que caían ahora en ella pero se notaba por su mirada de que no se sentía nada feliz.
-¿Confundirte? ¿A qué rayos te refieres con eso?-
-algunas veces me tratas bien y en otras dejas salir al idiota que está dentro de ti, a ese ser arrogante que me irrita…pero ya eso no será así, te devolveré a tu roca para que seas feliz y yo vuelva a mi vida normal-
-Entiendo pero espero que no se te haya olvidado de que existe un maldito monstruo que si no lo detenemos puede destruir este mundo- estaba totalmente molesto con su comportamiento, no solo complicaba las cosas para él sino que ella se centraba solo en ella y ese egoísmo no lo soportaba. –Ya sé cuál es tu problema Chiaki, crees que por que soy humano debo de sentir lo que tu raza siente, de entenderlos solo porque ahora estoy en igualdad de condiciones, pero no, no lo voy hacer…al menos de que me demuestres lo contrario-
-No comprendo…-
-demuéstrame que los humanos han cambiado, de que los sentimientos a los que estoy vulnerable no son muestra de debilidad, hazme cambiar de opinión con respecto a los de tu raza, demuéstramelo Chiaki-
-¿De qué me sirve hacer algo parecido si no estás dispuesto a escucharme? De nada me vale mostrarte en lo que somos ahora si ni siquiera te importamos, nada me consta de que pondrás de tu parte para entendernos un poco-
-Muy bien hagamos un trato, si me convences de que los humanos han cambiado y de que puedo confiar en ellos me quedaré como humano, pero si sigo observando de que son iguales a pesar de los siglos que han transcurrido sencillamente me sellarás de nuevo ¿trato hecho?- Zenki extendió su mano en señal de hacer el trato con ella, Chiaki lo observó por unos segundos hasta que camino hacia él y estrechó su mano.
-Trato hecho pero eso si con una condición-
-¿Cuál?-
-Que dejes tu arrogancia a un lado…me sulfura mucho hablar contigo y este de por medio tu mal carácter-
-hare mi mejor esfuerzo para contenerme…ahora, será mejor que entremos o sino nos regañaran a ambos-
-créeme que lo harán estas empapado- Chiaki tocó su brazo y no solo estaba mojado sino que igualmente estaba frio. –Oh Zenki puedes coger un resfriado así, vamos a entrar para que te den algo contra la gripe-
Ambos caminaron de vuelta a la entrada del hospital donde los esperaban el médico con algunas enfermeras, lo obvio se hacía venir por las caras molestas que tenían aquellas personas vestidas de blanco.
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Ya había caído un poco más del mediodía cuando Sayaka, Ako y Ayame entraron a la habitación y encontraron a Zenki acostado discutiendo con el médico debido a que no se quería colocar otra inyección más, mientras Chiaki estaba sentada con una taza en mano y una manta que la cubría. –Al parecer llegamos en un mal momento- declaró Sayaka al ser la primera en entrar.
-Chicas…- la sacerdotisa volteó a verlas y se levantó de su asiento para saludarlas, su amiga Sayaka le correspondió el saludo mientras las demás dejaban algunas bolsas en una de las repisas que estaban en una de las paredes. –Chiaki estas caliente, ¿te mojaste con la lluvia de hace rato?-
-Si bueno… es una larga historia…- ella se frotó detrás de la cabeza mientras en su rostro se notaba una sonrisa de oreja a oreja.
