Aclaratoria: En la presente novela se presentará algunos de los personajes de la serie animada Zenki además de varios de los personajes del manga, esta historia no sigue una línea literal de alguna de las dos versiones (Anime y Manga), solo se continua lo que paso años después en líneas generales, es por ello que se nombrará tanto aliados como villanos en el contexto como se explicó anteriormente, si desean pensar que esta historia sigue alguna de las dos versiones, están en su libre albedrio. Con esto no se pretende obtener algún beneficio monetario ni violar las leyes de legalidad y autoría del creador original de la serie. Solo se pretende otorgar un entretenimiento al público lector.
Solo es de mi autoría las narraciones imaginarias que conforman dicho relato y algunos de los personas ficticios que aparecen aquí y que fueron inventados por mí, pero de resto como se especificó en letras superiores solo se pretender brindar un entretenimiento al público en general-
¡De resto que disfruten del fanfic!
Capitulo 14
Un aroma que embriaga.
-Deja de quejarte que mañana ya estarás en casa y podrás comer lo que quieras- Chiaki acomodaba los platos donde estaba la cena de esa noche, a pesar de el hambre insaciable de Zenki, la comida del hospital era de su total desagrado y por lo tanto ella tenía que obligarlo a comer.
-Si ya me siento mejor nos podemos ir ahora mismo, odio este lugar y detesto su comida, no quiero estar un minuto más aquí-
-No nos podemos ir ahora por que el médico no está trabajando a estas horas de la noche, así que tenemos que esperar a mañana para que firme el permiso y así poder irnos-
-¡Ja! Yo no necesito de un tonto permiso para irme de este lugar- Zenki cruzó sus brazos molesto y después de mirar hacia la puerta giró a verla colocar la bandeja en una de las repisas. -¿Te sientes mejor?-
-Sí, el medicamento logro controlarme la gripe y gracias al té ya me siento más repuesta- Chiaki le dio una pequeña sonrisa antes de revisar una de las bolsas que sus amigas le habían llevado en la tarde. – Como ya comiste yo voy a comer abajo en la cafetería, Sayaka me trajó algo de comer así que nos vemos dentro de un rato- al momento de que iba saliendo de la habitación escuchó el gruñido que él hizo, sabía que le molestaba que lo dejaran solo pero era mucho mejor que estar ahí y darle de comer de sus alimentos.
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Abajo en el cafetín, Chiaki disfrutaba de su cena cuando recibió un mensaje de texto en su celular, al revisarlo, pudo notar que era de un número desconocido. "necesito hablar con ustedes, es urgente, tengo información sobre la fuerza oscura que se aproxima"
-¿Quién será el que me mandó esto?- ella lo leyó varias veces pero no pudo deducir quién sería la persona que le envió ese mensaje desconocido, pensó en varios conocidos que posiblemente supieran del inminente peligro que se acercaba pero los descartó al no poder encontrar un lazo que los uniera con esa información. Ya cansada de darle vueltas al asunto decidió subir a ver cómo le iba Zenki con la visita de la enfermera, ya eran más de las 9:30 PM así que seguramente le estarían aplicando el último medicamento.
–Lo más seguro es que este gritándole a la pobre señora para que no lo inyecten- Chiaki no pudo evitar esbozar una sonrisa de solo imaginar al guerrero guardián luchando contra una enfermera armada con una inyectadora.
Al llegar, efectivamente la enfermera estaba saliendo de la habitación furiosa que al mirarla solo le pudo dar un saludo rápido para irse fugazmente por el pasillo, Chiaki entró y notó que Zenki se hallaba sentado en la cama con los brazos cruzados mirando hacia la ventana, a un lado se encontraban el dispositivo que estaba insertado en la mano de él – ¡Menos mal que ya no volveré a ver a esa mujer! ¡Estuvo a punto de inyectarme dos veces si no la hubiera detenido!-
-Jajajaja, seguramente será la que más va extrañar de este hospital, es la única enfermera que ha logrado dominarte un poco- Chiaki se tapó la boca con la mano para poder aguantar la risa que le ocasionaba las peleas infantiles entre él y la enfermera de la noche. –Cambiando de tema, ¿estás seguro que te sientes mejor?-
-Por supuesto que sí, a pesar de que soy un humano tengo una buena resistencia física…seguramente ya he estado curado desde ayer y nadie se ha fijado de eso-
-Puede ser pero lo importante es que ya estas mejor y de que podremos volver al departamento-
-Y a realizar un plan para estar seguros del ataque que va a realizar ese monstruo, no sabemos a lo que nos enfrentamos y es mejor estar prevenido-
-¿Y desde cuando tú piensas un plan defensivo? Siempre eres el primero en atacar sin pensarlo-
-No lo sé, desde hace mucho tiempo no había sentido esta sensación de precaución ante una lucha, tengo la corazonada de que este nuevo enemigo no es nada comparado a los anteriores Chiaki-
-¿A qué te refieres?- ella se acercó preocupada y apoyó las manos cerca de la suya.
-Desde que estoy en esta forma humana mis presentimientos se han hecho más precisos, por alguna razón u otra he considerado en pensar las cosas antes de actuar…como lo hace Goki…- una leve molestia se vislumbró en su mirada acompañado de una inclinación de cabeza.
-No es malo de que actúes así, al contrario es bueno de que ahora pienses lo que vas hacer antes de atacar a lo loco sin al menos tener un plan…pero me preocupa lo que acabas de decirme, pensé que yo era la única que tenía ese pensamiento- ella ubicó su mano en su pecho donde se sitúa su corazón, pudo sentir como sus latidos se hacían un poco más apresurados al pensar en lo que él le había dicho.
-Quizás sean ideas mías…no te preocupes, es posible de que nos estemos preocupando de más- colocó sus brazos detrás de su cabeza y le sonrió pícaramente.
-Eso espero- un suspiro salió de ella y a continuación fue a sentarse en la silla donde dormiría por última vez pero una pregunta formulada por él la detuvo al instante.
-Aún no me has demostrado en que han cambiado los humanos…-Chiaki se volteó a verlo y aún pudo observar esa sonrisa picara que mantenía en su cara, ella se acercó y cruzando los brazos le preguntó. -¿Y qué quieres que te demuestre? Puedo durar toda la noche actualizando tus conocimientos sobre los humanos-
Zenki bajó los brazos y los colocó encima de las rodillas acercándose un poco más a ella. –No sé tú eres la experta, tampoco creas que te lo voy a poner fácil chica sacerdotisa- Chiaki no pudo evitar sonrojarse por semejante momento que estaba ocurriendo, al tenerlo tan cerca, notó que era mucho más guapo que en su forma humana, sus ojos habían perdido esa sombra oscura que los rodeaba haciéndolos más definidos pero aún conservaba ese color rojo oscuro que lo hacía enigmático, las marcas en sus mejillas también habían desaparecido pero notaba su piel mucho más joven y suave que en las pocas veces en que pudo verlo tan de cerca en su forma demoniaca. Sus labios ya no estaban marcados por sus colmillos pero tenían un encanto que le provocaba besarlos. -¡Hey! ¿Estás ahí?- ella salió de su lapsus mental y desvió la mirada a un punto perdido de la habitación.
-¿Se puede saber en que estabas pensando?- su mirada de interrogación, sus cejas arqueadas y su ceño fruncido le llamó mucho la atención, no pudo evitar tocarle la frente inconscientemente. –Te ves extraño sin tu diadema, además de que tienes mucho cabello-
-Jum, déjalo así, no me molesta en lo absoluto-
-Al menos déjame cepillártelo. Lo tienes muy enredado atrás y estas despeinado- Chiaki sin esperar respuesta de él, fue hacia su bolso y sacó un cepillo pequeño, lo obligó a voltearse a un lado de la cama y ella se colocó detrás de él. Logró desatar la cola que le tenía el cabello recogido a Zenki con algunos jalones por los nudos que estaban dentro del mismo. Al principio ambos discutían porque él no quería que le tocara el cabello pero ella no iba a desistir fácilmente, ya a la larga pudo desenredarlo por completo y ahora solo pasaba el cepillo varias veces para emparejarlo. –Tu cabello estaría mejor si al menos te lo cuidaras-
-¡Ja, ¿Es una broma cierto? No tengo tiempo y las ganas para hacer esa cosa de mujeres-
-No es solo de mujeres, también existen hombres que se acicalan para estar presentables y limpios, muy a diferencia de ti que más bien hay que obligarte a entrar al baño…eso es una de las cosas de las que tienes que aprender como humano- Chiaki terminó de cepillarle la crin y ahora le pidió que se rotara frente a ella, Zenki lo hizo de mala gana pero al tenerla tan cerca no pudo evitar sentir un pequeño calor por dentro. –los hombres aseados son más atractivos que los que a pesar de tener buen cuerpo no se cuidan para nada…- ella pasaba su mano por los mechones que le caían en sus hombros a la vez que los peinaba de una manera delicada, se dejo llevar por el impulso de tocarlo y paseó sus extremidades por su cuello hasta llegar a su pecho donde se detuvo un momento.
-¿Y a ti te gustan los hombres así?- dijo él con voz baja y ronca. Le gustaba lo que ella estaba haciendo.
-Si…el aroma natural y aseado me parece excitante…- sus dedos jugaban con su clavícula en un movimiento hipnótico. A Zenki se le erizaba los vellos del cuerpo cuando sus dedos subían al cuello y bajaban de nuevo a su pecho en forma de zigzag, por un instante sintió las ganas de tomar sus manos y besarlas pero por orgullo o pudor no lo hizo. Chiaki se acercó un poco más para olerlo y notó el aroma a medicamentos, suero y hospital en él, su nariz rozó su cuello que como una gata olfateó cada punto de su zona superior.
- Chiaki…- él no pudo emitir más de una palabra por que igual que ella estaba envuelto en ese encanto sensual del cual no podían zafarse, rodeó su cintura con uno de sus brazos y con el otro acarició su melena negro-violeta que ahora llegaba a los hombros, Chiaki no pudo evitar elevar su rostro para poder sentir sus labios pero en ese instante su teléfono sonó despertándolos a ambos de lo que estaban haciendo.
-No…yo…voy a contestar- ella no hallaba como ocultar su rostro ante la inminente vergüenza que sentía, tomó su teléfono y luego salió corriendo hacia el baño.
"¿Qué rayos fue eso?" Zenki quedó perplejo en la misma posición intentando entender lo que acababa de suceder entre ellos.
