Capitulo 16

Presentimientos y avisos inesperados.

Chiaki se sentó al frente de Zenki para escucharlo mejor, era la primera vez que él hablaba abiertamente de sus recuerdos con ella y quería saber un poco más de él, quizás así conocería un poco más de sus verdaderos sentimientos.

-Todos siempre han preferido a Goki, no solo porque también es un guerrero sino por su inteligencia y su manera de tratar a los demás, desde siempre se le consideraba el shikigami más cercano a Ozuno después de haber encerrado a Vasara, Goki conocía sus hechizos y siempre buscaba la solución a todo sin irse a los golpes de no ser necesario… Muy diferente de mí que me consideraban una bestia que solo quería comer y pelear. Ningún humano se me acercaba por temor y para Ozuno siempre fui eso, un Oni descontrolado que quería liberarse de él y por eso era que me mantenía sellado, por temor a que hiciera daño a alguien-

-Pero tú no eres así, tu defiendes a las personas….a tu manera claro está- dijo Chiaki intentando buscarle una excusa, no le gustaba la sensación de admitir que todo lo que decía era cierto.

-No Chiaki, tú has visto perfectamente mi manera de ser, siempre he sido salvaje, arrogante, orgulloso, sin importarme nadie en mi vida… Razón por la cual ninguna persona se me acercaba, en cambio Goki si era admirado por los humanos tanto así que Ozuno lo liberó de su sello permitiendo que él se casara con una humana que él quería, en cambio yo era el único que estaba sellado por miles de conjuros, como si fuera una bestia-

-Zenki….-

-Es por eso que siempre quise demostrar que yo era superior, que yo sabía pelear mucho mejor que Goki y ser el líder, el señor de los demons, deseaba demostrarle a Ozuno que nadie me superaría mucho menos Goki….en ese entonces fue que descubrí el poder de Ludra….era invencible Chiaki, destruía a miles de ejércitos de monstruos con solo invocarla y nadie se atrevía a retarme, hasta que mi cuerpo una vez se destruyó en miles de pedazos….y fue Goki junto con la ayuda del viejo sacerdote que me resucitó. En ese momento estaba lleno de ira porque tuve que depender de Goki para volver a la vida-

Ella se acercó hasta él y colocó su mano sobre la suya en señal de apoyo, Zenki mientras tanto continuo con su historia. – Era humillante, tenía que admitir que mi compañero era mejor que yo por que no solo era admirado por todos por su forma de ser sino por que poseía el poder de revivir a cualquier ser vivo…. Ozuno le dio ese poder por que se lo había ganado, en cambio yo fui señalado como el destructor del mundo, solo servía para eso, fue por ese motivo por el cual sufrí el mismo destino que Vasara, fui sellado para que no cometiera algún delito contra la humanidad mientras que Goki vivían una vida normal-

-Zenki yo no sabía eso….y lo que dije de Goki fue porque estaba molesta y quería desquitarme, jamás pensé que te sentirías así…nunca pensé que tuvieras un cierto…rencor hacia él- ella en realidad quería decir envidia pero sabía que eso agravaría las cosas así que prefirió dejarlo de esa forma.

-Jum, tengo entendido que los humanos cuando se encuentran exaltados dicen lo que sienten y sé muy bien que lo que dijiste en ese momento era lo que sentías….pero eso ya no importa, ya sabes ahora el por qué de mi rivalidad con Goki y de mis ganas de demostrar mi superioridad sobre él….- el hombre pelirrojo volteó a mirarla con una sonrisa amarga y luego volvió a mirar la ventana.

-Zenki… Lo siento- Chiaki se recostó en su hombro sin soltar su mano, ahora entendía el por qué de los celos de él hacia Goki y porque nunca se le revelaba, Zenki siempre fue visto como un animal, como una herramienta… pero para ella no era así, él significaba mucho más.

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Al día siguiente Chiaki se levantó temprano para hacer el desayuno, en realidad no había podido dormir muy bien con lo que Zenki le contó anoche, quien diría que el más poderoso guerrero guardián sintiera una fuerte rivalidad ante su compañero, aunque en realidad ambos eran igual de fuertes y se complementaban entre sí, una realidad que seguramente él no aceptaría por su orgullo, pero ¿Qué tenía que ver eso con el ataque al corazón de Zenki? en realidad no entendía eso así que sería mejor llamar a la abuela Saki para que le explicara, ella sabía que sus abuela tendría las respuestas que buscaba como siempre lo hacía. Mientras cocinaba pudo escuchar que su amiga Sayaka se había levantado, era viernes y tenía que irse dentro de un rato a la universidad y en efecto ella salió del pasillo con su bolso y algunos libros que traía en brazos, se sorprendió al ver a Chiaki levantada cocinando.

-Buenos días Chiaki, parece que la cama te sacó del cuarto -

-jajaja Buenos días Sayaka, es la costumbre de levantarme temprano… escucha hoy cambié el desayuno, ahora habrá arroz, verduras y jugo pero si quieres también hay cereales con leche y fruta- Exclamaba mientras señalaba cada uno de los platos que había hecho.

-Pero ¿Por qué hiciste tanta comida?-

-Recuerda que ahora Zenki vive con nosotras y sabes cómo come, así que tendremos nuevos platos en el desayuno pero si solo quieres algunos los demás se lo podemos dejar a Zenki-

-Pero tu dijiste que Zenki tendría que buscarse su comida ahora si quería quedarse aquí- Sayaka miraba con pillería a su amiga para ver que le contestaba, su comportamiento hacia él había cambiado y a pesar de que intentaba disimularlo, ella y las demás chicas ya lo habían notado.

-Si bueno….él horita no puede trabajar porque está en reposo así que por los momentos el comerá aquí… Hasta que vuelva a la cafetería-

-Si si... ¡por Dios ya se me estaba olvidando! Chiaki es mejor que tu y Zenki se preparen para una visita inesperada- Chiaki enseguida se volteó extrañada de lo que su amiga había dicho, ella estaba seria pero se le notaba el entusiasmo en los ojos.

-¿Y que visita es esa?- preguntó ella.

-Pues el día que Zenki fue hospitalizado Inugami se presentó aquí en la noche, al parecer los está buscando para hablarles de algo urgente y me dijo que vendría a verles dentro de dos días por que era muy importante lo que tenía que decirles, y lo más seguro es que vendrá hoy-

-¿¡Que! ¿¡Inugami vino hasta acá! ¡Sayaka eso es peligroso!, se que tú sientes algo por él todavía pero aún así-

-Chiaki él no vino para hacerme daño tienes que creerme, recuerda que te ayudó en la lucha del monstruo del mal hace años, así que no vino con malas intenciones. Solo espero que lo que tenga que decirles no sea algo malo- Sayaka tomó las manos de su compañera mirándola con sinceridad, le estaba diciendo la verdad y conocía a Inugami, con un suspiro Chiaki aceptó que el viejo amor de su mejor amiga viniera de nuevo al departamento. Sayaka después de comer se fue a la universidad no sin antes recordarle a su amiga la visita de Inugami, luego de irse, Chiaki se sentó en el sofá para pensar en si él fue el que le mandó ese anuncio tan importante aquella noche en el hospital, pero sus pensamientos fueron dispersos cuando vio la figura de Zenki saliendo de su habitación.

-Buenos días-

-Buenos días Zenki, ya el desayuno está listo, sírvete lo que quieras comer- ella lo miraba con cierta ternura lo cual hizo que él se sonrojara. Se dirigió a la cocina en búsqueda de su alimento matutino pero antes le preguntó a Chiaki.

-¿Sabes por qué vendrá Inugami hasta acá?

-¿Como lo sabes?-

-Tus gritos me despertaron, lo único que pude escuchar fue que Inugami vendría, ¿Sabes el motivo?-

-Solo sé que viene para decirnos algo importante y urgente a los dos…solo espero que no sea nada malo-

Zenki se quedó pensativo acerca de ese aviso misterioso, esperaba que no fuera lo que la abuela Saki había visto en sus predicciones él día que Chiaki vino a la ciudad, una catástrofe se acercaría en la vida de todos aquellos relacionados con la familia Enno y su ultima descendiente tenía que estar preparada por lo que el futuro le tenía previsto.