Hey quien lo diría dos capítulos en un día, ese es un récord para mí, espero les gusté este :) sin más por el momento y sólo recordándoles que me dejen reviews eso sería fantástico. Muchas gracias

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CAPÍTULO 5


Me quedé absorta ante la mirada penetrante de Elsa, casi dejaba caer mi quijada... esos ojos azules se postraban en cada una de nosotras, desperté de mi sueño hasta que una voz segura y poderosa se escuchó.

-Hola chicas, me llamo Elsa, ustedes deben ser las responsables de la editorial... ¿Verdad? He pasado por aquí y decidí saludarlas y presentarme. Donna me comentó que llegaron antes para buscar locaciones ¿no? Pues si gustan yo podría darles un pequeño paseo mañana y que no sólo abarquen esta área; sé que es hermoso, pero hay lugares aún más preciosos. ¿Qué les parece?

Gracias a dios Kendra habló, yo sinceramente no pude y mis intenciones no eran desde un principio el hablar, simplemente me dediqué a observarla un momento más.

-Me encanta tu idea Elsa, me parece estupendo; la verdad me leíste la mente, en verdad sólo salimos a ver los alrededores, muchas gracias. Yo soy Kendra, soy la encargada de fotografía. Mucho gusto... Espero nos llevemos súper bien.

-El gusto es mío Kendra. ¿Puedo sentarme con ustedes? Para platicar... Digo.

-C-claro toma asiento.

Me recorrí un poco tratando de dejar un pequeño espacio, habíamos escogido una pequeñísima mesa que correspondía a tan sólo dos personas, el mesero ayudó a Elsa a traer una silla para ella e igual con un gesto caballeroso la ayudó a sentar. Enserio ¿que tenía ella para que me atrajera tanto? Ella estaba vestida con un overol de piel negra, la parte inferior era entubada en el pecho tenía un enorme bolsillo, traía unos botines altos también negros que hacían ver sus hermosas y largas piernas aún más estilizadas de lo que ya eran, traía un gorro idéntico al mío y también color negro, se le veía genial, su blonda cabellera hacia un hermoso contrasté con su outfit, estaba sencillamente sexy.

En mi vida me había puesto así de nerviosa, en verdad... Siempre era yo la que hablaba con las chicas y ellas eran las que se ponían nerviosas.

-¿Qué me cuentan, entonces? ¿Qué les ha parecido Noruega? ¿Ya habían venido? La verdad no esperaba que por debutar con los ángeles me darían trabajo al instante, es genial... Aparte para salir en la portada, esto es ¡WOW!

Yo la miraba bobamente mientras hablaba, sólo me distraía cuando Kendra hablaba, en eso ni ponía atención, y creo que Kendra se dio cuenta que hasta soltó una carcajada con la cual ambas, Elsa y yo nos quedamos perplejas y en ese instante nos volteamos a ver y nos reímos con ella.

-Y bueno ¿la muda como se llama?

Llevé mi tenedor al plato y sutilmente (tratando de no ponerme nerviosa) limpié con cuidado mi boca.

-jaja este, si lo siento... Mi nombre es Anna, Anna Summer, es un enorme gusto conocerte, en realidad yo seré la encargada del stylish de la sesión.

-¡Oh, vaya! Genial mucho gusto.

Estiró su mano llevándola hacia mí, después yo hice lo mismo y estrechamos las manos. Kendra me miró y levantó una ceja en plan de decirme que me había salido con la mía. ¿Porqué? Elsa sólo había estrechado la mano conmigo y no con ella... ¿Se le habría olvidado? En verdad no lo sé, pero para Kendra de seguro fue como si hubiera sido un pequeño avance entre ambas.

Seguimos platicando un par de horas más, en verdad lo estaba disfrutando mucho. Elsa terminó de beber el capuchino que había pedido, dijo que ella lo pagaría pero nosotras al unísono dijimos que no, se levantó y caminó, dio unos cuantos pasos, recordando que dejó su bolso en el perchero y volvió hacia nosotras, solicitando nuestros números telefónicos. Ambas se los pasamos y ella nos agregó en su iPhone seis blanco.

Nos despedimos de nuevo de ella y quedamos fijamente mirando como se alejaba del restaurante hasta que ya no pudimos observarla, Kendra volteó.

-¡Creo que le gustaste! Jajaja ¿la muda? O sea así o más interesada en ti. Por su puesto que sí... Debiste verte, tu cara de boba jajajaja me encantas Anna.

-Oye, eso no te da derecho a burlarte de mi, nunca en mi vida me pongo nerviosa, ni boba... pero con sólo verle es casi que me desmayo, esta preciosa. ¡La emoción no me cabe en el cuerpo!

-Aparte los números telefónicos, aja... Se me olvidó el bolso jaja creo que sólo me lo pidió a mi para no delatar que quería el tuyo, eso me da un poco de resentimiento ¿sabes? Soy yo la importante aquí, si yo quiero, hago que salga mal en las fotos jajaja ¡definitivamente las quiero ver juntas!

-Jajaja Bueno, eso creo... Pero es un poco pronto el querer sacar conclusiones... Así qué nada de ilusiones aún, quién sabe... Ni siquiera sea gay.

-No lo creo. Digo... Se te quedaba viendo fijamente y tenía mirada linda, a mi ni me hacia caso, sólo sacaba plática para... ¿Distraerse?

En eso sonó el galaxy de Kendra... Era Donna indicándole cosas importantes para la próxima sesión, lo único que nos faltaba era la ropa que se utilizaría ya que en el aeropuerto de quedó en un avión que iba a Suiza, no estaba lejos, pero si no llegaba a tiempo en verdad nos atrasaría.

Ambas terminamos nuestros cafés y nos despedimos una de otra tras pagar la cuenta con la tarjeta que nos había dado Donna, era como una especie de tarjeta de debito sólo para nuestros gastos personales. Cuando salimos cada quién fue a su habitación.

Subí a mi habitación, entré y di un gran suspiro, encendí la tv y comencé a cambiar los canales mientras me quitaba mi gorro y mis zapatos, hasta que uno llamó mi atención, era un canal sobre series, estaban pasando American Horror Story, hace mucho dejé de seguirla pero en verdad me gustaba. Me senté y la luz me molesto, me paré de nuevo y quedé en medio de la habitación que era una especie de sala y miré el candelabro ¡recordé que la luz se apagaba con un aplauso! Si, un aplauso; para ver si era cierto lo que me habían dicho hace algunas horas antes del encendido de este di un aplauso y efectivamente era así, como niña pequeña aplaudí y aplaudí hasta que me dije a mi misma que parecía un retardada haciendo eso. Otra vez me senté, me dio un poco de frío y fui a mi recámara para ver si podía encontrar una manta, y si, había una en el closet.
Y ahora si me acomodé plácidamente a ver la tv.

Cuando terminó, me levanté a buscar mi iPad, me metí a instagram para subir una foto del outfit que había usado hoy, casi siempre hacia eso, era como darle típs a mis seguidores, y pues yo creía que les agradaba siempre juntaba un poco más de cien mil me gusta.

Chequé mi Facebook y demás redes sociales, la verdad nada nuevo, después aventé el ipad A un lado, tome mi celular y vi que me llegó un whats de Kendra diciéndome buenas noches, y en mis contactos vi que Elsa estaba ahí. La tentación de mandarle uno me mataba, pero no lo haría... Por lo menos no esa noche.

Por la mañana el sol brillaba tanto que me molestaba, joder como odió el sol, y también mi apellido es tan... Soleado. No me agrada, siempre me he quejado de él. Me quite la ropa que traía y me metí a darme un baño súper rápido me estaba muriendo de frío. Cuando salí me puse unas mallas negras, arriba una falda con motivos dorados tipo art decó, una blusa negra de manda larga y cuello de tortuga lisa, después me puse un saco negro de solapas satinadas sin abrochar, me puse un collar dorado que constaba de tres cadenas, y unos botines negros de tacón ancho. El cabello lo dejé tomado en un moño hacia atrás. Tome mi clutch y puse dentro mi iPhone, mi billetera, y la llave de mi habitación. Fui al elevador y sonó mi celular, era un whats lo abrí y era de Elsa, diciéndome que nos esperaba a Kendra y a mi en el estacionamiento... Ya había llegado. Me dispuse a mandarle a Kendra otro whats indicándole lo anterior, y me dijo que enseguida bajaba.
Caminé por el lobby del hotel y Elsa estaba sentada en uno de los puff con sus piernas cruzadas y leyendo una revista con su café de Starbucks. Ella traía un short de mezclilla que me permito decir era... Demasiado corto y rasgado, las botas que traía llegaban un poco más arriba de su rodilla y eran color negro de cinta. Traía una top tank roja que decía BUCCI de Brian lichtenberg, podía ver perfectamente sus senos, levantados por ese brasier negro que sus copas sobresalían y podían verse aunque trajera esa sudadera blanca de Jeremy Scott. Dejo de sorber su café derramando un poco y que caía por sus carnosos labios, se levantó y me saludo con un beso en la mejilla, creo que me sonrojé un poco.

En eso llegó Kendra... Elsa tomó su café y su revista y nos dijo que ya partiéramos, nos llevó a un pequeño restaurante cerca de la nada, prácticamente todo estaba separado por la naturaleza. Era una especie de cabaña y tenía una chimenea que humeaba. De ahí comenzamos a ver varios lugares que estaban entre los bosques, era increíble, hasta yo podía saber que Kendra ni siquiera tenía idea de donde hacer las fotos. Mientras ella se daba la vuelta por ahí sacando fotos preliminares, Elsa comenzó a platicar conmigo.

-Entonces... ¿Qué te parece? ¿Fue buena idea?
-Si, esta genial aquí, me encantó la cabaña y la comida estaba deliciosa.
-Que bueno que no habían desayunado, quería traerte aquí... Traerlas aquí. Este restaurante pertenecía a uno de los mejores amigos de mi padre y siempre me ha gustado la comida... Que bueno que te gusto.
-Oh, e-este muchas gracias. En verdad es un gesto muy amable de tu parte.
-Sabes... Hay un lugar en el bosque, un poco más adentro donde hay Cabañas en las copas de los árboles. Es algo muy privado... Creo que te va a encantar. Aunque está un poco lejos... Podríamos ir después, Cuando acabemos la sesión... ¿Quizá?

Me guiñó uno de sus sensuales ojos.
Me sonrojé. Y no contesté nada. Obviamente me morí por dentro. Me estaba volviendo loca de la emoción... ¡Estaba coqueteando conmigo! Siempre soy yo la que hace caer y hoy ella me estaba haciendo caer y por supuesto me estaba gustando este cambio de rol.

Kendra regreso de tomar las fotos y nos miró muy dubitativa... Sabía que había algo... Aunque sea pequeño entre nosotras, pero no dijo absolutamente nada.
No subimos al auto de Elsa y seguimos viendo lugares, ya estaba un poco obscuro hasta que llegamos a un pequeño bosque un poco más al norte donde había un lago precioso, con el agua tan cristalina que podía verse absolutamente todo en el.
Ese fue el lugar escogido por Kendra.

Regresamos por fin al hotel Kendra se bajó del auto de Elsa y vio que había llegado la ropa que faltaba, Elsa iba a decirme algo, pero no la dejé, me despedí de ella argumentando que tenía que arreglar esa ropa para el día de mañana, ella accedió y se despidió.

Fui a las habitaciones donde estaba todo el equipo y comencé junto con otras dos chicas a acomodar la ropa, a etiquetar cual sería cada outfit para Elsa y la otra chica que llegaría mañana. Cuando terminamos todos fuimos a nuestras habitaciones, el día del photoshoot sería mañana.


¿Les gustó? Espero que si, les recuerdo que me deje sus comentarios, dudas o sugerencias en un review :3 nos vemos pronto!