Capitulo 28

El despertar de dos corazones.

Inugami se encontraba en el bosque siguiendo el rastro de Zenki y Chiaki, tras varias horas de camino por fin llegaron a la cascada. El cachorro se detuvo en el río olfateando el aire pero hasta ahí llegaba el olor.

-¿Kokutei no hay mas señales? Es imposible que el aroma de ambos llegue hasta aquí…a menos que…- el chico rubio se lanzó al agua para poder llegar a la cascada pero como no había una cueva o algo donde pudieran entrar, se retiro del agua reuniéndose con su mascota. – No hay nada aquí, pareciera que se los hubiese tragado la tierra o algo parecido, será mejor que busquemos a los otros y…- de pronto Kokutei percibió un aroma a sangre muy fuerte que provenía de la montaña donde estaba Zaou Gongen, él le dio señales a su amo de lo que había descubierto.

-¿Sangre? ¿De quién?... Vamos, debemos saber lo que está pasando en ese lugar- después de dar un último vistazo al lugar, ambos salieron en dirección al olor a sangre. En el camino se consiguieron al grupo que venía en la camioneta, después de explicarles que el rastro de Chiaki y Zenki había desapareció en la cascada y que Kokutei consiguió el olor de sangre que provenía de la montaña de Zaou Gongen, todos se fueron en esa dirección.

-Me adelantaré para ver lo que sucede- explico Inugami desapareciendo junto con Kokutei.

-Abuela ¿Crees que Chiaki y Zenki se encuentren allá?- Sayaka miró con preocupación a Saki. –No lo sé Sayaka, pero esperemos que no le hayan pasado nada malo a los dos-

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Chiaki fue abriendo los ojos poco a poco, había soñado que estaba de nuevo en la cuidad viviendo la vida tranquila y normal que llevaba junto con Zenki pero de pronto apareció Zaou Gongen destruyendo todo a su paso, él en su forma original fue en dirección de monstruo para combatirlo pero bastó un solo golpe para derrotarlo fácilmente, ella corrió donde estaba e intentó reanimarlo pero una voz que salía de la nada le decía "debes liberar el cuarto y quinto sello para completar la estrella que pondrá fin al mal", una y otra vez esas palabras surcaban su mente despertándola.

-Ohhh por fin despiertas mi querida niña- Chiaki vio a un hombre iluminado vestido de manera tradicional de la época antigua, ella se asustó y miró a los lados confundida. -¿En…en dónde estoy? ¿Quién es usted y que hago aquí?-

-Haces muchas preguntas y apenas llevas unos segundos despierta, Soy Kisuru Sonta el dios de la cura y este es mi palacio y Zenki te trajo aquí porque Zaou Gongen había absorbido parte de tu energía debilitándote por completo- él hizo una reverencia después de haber dicho todo aquello en unos segundos, luego tomó algunas cestas con unas hierbas y salió de la habitación. -¡Espera…!- ella se levantó de la cama corriendo para seguir al dios- ¿Dónde está Zenki?-

-Zenki está allá afuera en la cascada del jardín, deberías de ir a verlo, ha estado muy preocupado por ti- y después de eso giró hacia la izquierda desapareciendo apenas Chiaki lo iba a seguir. Ella siguió por el pasillo hasta llegar a una puerta divinamente decorada con grullas en un estanque, abrió cautelosamente y pudo ver afuera un hermoso jardín llenos de flores y arboles de cerezo, caminó entre los caminos que conformaban el presuntuoso patio dejándose llevar por un canto que ya había escuchado anteriormente, al final pudo ver a su guerrero sentado en la hierba frente a una cascada.

Ella se acercó despacio sin quitar la mirada de la hermosa fuente, el agua era tan cristalina que se podía ver al fondo una pequeña lapida de madera con flores, bolas de arroz y un incienso. Zenki al sentir su aroma se giró para verla sentarse a su lado. - ¿Te encuentras bien?-

-Si ya me siento mucho mejor, gracias por rescatarme-

-Es mí deber protegerte, además necesito que estés viva para poder cerrar ese monstruo de una vez por todas-

-¿De quién es esa tumba?- Chiaki quería hablar así fuese por unos minutos sin tocar el tema del enemigo que los acechaba, un minuto de silencio pasó entre ellos dejando escuchar la melodía que salía de la pequeña fuente, ciertamente era mágica.

- es de Kasumi… hace mucho tiempo, cuando Zaou Gongen se enfrentó a nosotros en la batalla final, el amo Ozuno creó una barrera para que él no pudiera escapar de la zona de batalla y así bloquear su suministro de bestias poseídas por las semillas del mal, pero al hacer eso no podía ayudarnos en recuperarnos…recuerdo que había usado el poder de La Ira de Lotus Roja y casi toda mi energía la gasté en ese ataque, no sé cómo pero ella logró entrar y usó todo su poder curativo en mí, me regeneré y pude batallar de nuevo….Cuando logramos sellar a ese monstruo y a los demás Shikigamis, fui en su búsqueda pero no estaba en el templo, la encontré desmayada en la cascada así que la tomé entre mis brazos y la traje hasta aquí pero…. – su mirada se enfocó en la tumba entre la fuente, un recuerdo amargo cruzó por su mente.

Ella suspiro y abrazó sus piernas posando su cara sobre sus brazos. –Lo siento-

-¿Por qué?-

-Ella era muy importante para ti y la perdiste…. Seguramente su pérdida te hizo sufrir mucho y es probable que por eso eres así- el viento mecía las ramas de los arboles dejando caer sus pétalos sobre ella, él la miró y percibió la tristeza en su mirada. Chiaki pensaba en el posible pasado que Kasumi y Zenki pudieron tener, una fuerte amistad que los unía o quizás un amor inocente que nació entre ellos sin proponérselos, por un instante sintió celos de la chica que ahora ya no estaba, ella seguramente conoció al Zenki de la leyenda, a ese guerrero guardián que protegería los humanos de las amenazas del mal, pero también a ese hombre que también tuvo sentimientos y alguna vez los demostró.

Chiaki comenzó a reírse pero con cierta tristeza en su risa, él lo notó y la observó sorprendido.- es algo extraño y quizás tonto pero…Siento celos de ella- dijo levantando la mirada y observando el cielo.

Él estaba observando cada movimiento que su compañera hacia pero aquella pregunta lo tomó por desprevenido-¿Celos de ella? no te entiendo-

-Ella…ella seguramente vio lo que muchos no saben de ti, quizás ese corazón que nadie piensa que tienes o esos sentimientos que tú dices no necesitarlos…. (Suspiro) Kasumi si pudo sentirlo y verlo cada vez que compartió contigo… y siento celos de que ahora yo no puedo ver ese Zenki del pasado….ese hombre que si existió alguna vez y que si tuvo sentimientos…por alguien- ella bajó la mirada dejando que dos pequeñas lágrimas corrieran por su rostro.

Su corazón comenzó a latir fuertemente como aquella vez que tuvo ese ataque, Zenki sentía el dolor y la tristeza de Chiaki como parte de él y después de tanto tiempo experimentó compasión. Un fuerte brazo rodeó su cintura atrayéndola hacia él haciendo que se recostara en su pecho. –Más dolor me hubiera causado perderte-

Inmediatamente el corazón de Chiaki latió como nunca antes, el sentimiento de emoción la embargaba pero aún la duda vivía en su mente. -¿Por qué? Si yo muero tú serias libre y ya nadie te daría órdenes-

-Jum ¿y vivir en un mundo sin gritos y peleas absurdas, sin reclamos por dejar la ropa tirada y comerme lo que hay en la cocina? eso sería muy aburrido…además, aún quiero conocer la ciudad contigo- él inclinó su cabeza encima de la de ella abrazándola más, Chiaki no podía evitar sonreír al saber que al menos tendría oportunidad de conocerlo realmente.

-¿Es una segunda cita entonces?-

-Sí, supongo que si…eres buena eligiendo sitios para comer así que tengo mucha curiosidad de saber dónde iremos-

-jejeje así que tendremos que darnos prisa en derrotar a Zaou Gongen, hay un sitio que te encantará- la sonrisa y el entusiasmo de Chiaki habían vuelto. Sin que ambos se dieran cuenta un pequeño arcoíris había aparecido en la fuente junto con varios destellos. Una promesa había sido hecha haciendo resurgir una vez más el resplandor de un corazón muerto.